.
.
Advertencias del capitulo:(Lenguaje obsceno)
.
Diclaimer:Naruto y sus personajes NO me pertenece
.
Nota:Esta historia es completa y absolutamente MIA, y no es permitido tomarla sin mi autorización.
.
.
No se sabe lo que se tiene hasta que se pierde
.
.
*Capitulo 4*
.
"Orgullo"
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
La situación era sencilla comprometedora. Sasuke apenas podía razonar furioso como se encontraba.
Naruto y Sakura estaban solos en aquella habitación, él les había encontrado abrazados, con los cuerpos entrelazados y en una cercanía claramente íntima. Aquel contento iba más allá que el fraternal.
Sasuke habia terminado exigiéndoles que se alejaran, cuando su sola presencia, no les hizo reaccionar. Sakura se había movido unos centímetros más a la izquierda, pero aún seguía muy cerca. Ella estaba callada y no le miraba a los ojos, no había intentado justificarse, ni explicar la situación tan comprometedora en que les había encontrado, a Sasuke aquella escena le parecía a la que habían vivido aquella misma tarde, cuando Sai la había llamado y ella cínicamente le había hecho saber que entre ellos siempre había existido comunicación, aún cuando Sasuke se lo había prohibido.
Naruto por su parte, estaba bastante tranquilo, su expresión era inexpresiva, bastante sería, pero Sasuke podía vislumbrar un brillo de burla en la profundidad de sus ojos azules. El moreno podía notar que algo pasaba por la cabeza del rubio, parecía pensativo, pero Sasuke no podía identificar que sucedía y realmente no le importaba. En aquel punto lo único que quería saber era que había sucedido allí.
Su cabeza se llenaba de imágenes desagradables, pero él prefería creer que nada de aquello había sucedido. Porque de ser así, Sakura y Naruto le habrían traicionado y la implicación de eso, solo lograría hacerlo explotar. Sasuke no sabría cómo reaccionar, estaba en un punto en donde su buen juicio pendía de un hilo y donde la furia guiaba sus acciones.
-¿Que pasa aquí?- exigió saber fríamente. Sakura no levantó la mirada y Naruto se encogió de hombros con indiferencia.
-Nada teme.- el rubio sonrió con cinismo nuevamente-. Sakura me felicitaba.
-¿En serio?- Sasuke alzó una ceja incrédulo.
-Sakura ¿Por que no sales fuera cariño?- Naruto susurró volteando hacia Sakura y la miró con dulzura, ella levantó la mirada hacia él y asintió lentamente, ambos ignorando a Sasuke. El moreno dio un paso al frente, pero rápidamente se detuvo y apretó los puños con fuerza, sabiendo que podría cometer una estupidez si perdía la calma.
Sakura observo a Naruto a los ojos con una mirada preocupada. No estaba segura que dejarlos a sola fuera una buena idea. Naruto era una persona muy impulsiva y de fuerte, actuaba la mayor parte del tiempo, antes de pensar. Sasuke, por su parte, tendía a ser bastante comedido y hasta indiferente, sin embargo cuando enfurecía, nunca pensaba con la cabeza fría, siempre se dejaba llevar por la situación y podía ser muy cruel y desagradable.
-No creo que sea…
-Sakura… por favor.- la interrumpió Naruto sonriéndole levemente-. Sasuke y yo necesitamos hablar... sobre algunos negocios pendientes.- se excusó. Sakura supo que aquello era muy mala idea, pero al saber, que realmente no tenía voz, ni voto con ninguno de los dos. Resignada, bajo los hombros en señal de derrota.
-Sal.- dijo Sasuke sin emoción.
La pelirrosa levantó la mirada hacia los ojos de él, y luego la desvío hacia Naruto preocupada.
-Vamos… Hazlo por mi.-le pidió el rubio acariciandole el hombro desnudo.
Sasuke gruñó ante el acto de intimidad, pero ninguno de los dos se inmutó, ignorándolo deliberadamente.
-¡Sal Sakura!- le ordenó Sasuke seriamente. La pelirrosa se tensó, pero al final asintió hacia Naruto y se levantó de su lado. El rubio le siguió acercándose a ella.
Te prometo que nada pasara.-susurró sobre su frente, antes de depositar un beso en su coronilla.
-Confío en ti.- Sakura suspiro y sin opción camino hacia la salida. Mientras pasaba a un lado de Sasuke, el moreno la tomó del codo reteniéndola a su lado. Sakura no había esperado el movimiento y pudo sentir por un gruñido al viento, que Naruto tampoco. Sasuke simplemente la observó a los ojos, con seriedad, escudriñando en sus profundidades. Sakura se tensó e intentó liberarse, pero Sasuke no la dejo ir hasta al cabo de unos segundos.
Sakura no lo pensó y salió rápidamente de la habitación, con el corazón acelerado y la respiración agitada. Se apoyó en la pared a un lado cuando las piernas le temblaron negándose a responder correctamente. Cuando se tranquilizó, su cabeza se lleno de las miles de razones por las que dejar a Sasuke y Naruto a solas era mala idea; y por unos segundos estuvo tentada a quedarse allí y escuchar su conversación, pero al final decidió que aquello sería mala idea, pues ambos se molestarían bastante con ella y en ese momento se encontraba demasiado cansada para un riña.
Sakura suspiro y luego se encaminó por el largo pasillo bajando las escaleras.
-Ahora si me dirás que demonios pasaba aquí.-exigio Sasuke en cuanto escucho como Sakura se alejaba. Naruto le miró fijamente y alzó una ceja con una mueca de arrogancia, nada propia en el.
-¿A sí?
-Si.- el rubio se cruzó de brazos.
-Ya te lo dije, no pasaba nada fuera de lo normal.
-¡¿Me crees estupido?!-. estalló Sasuke alterado. Naruto se encogió de hombros tranquilamente.
-¿Honestamente?- se burlo.
-Te lo advertí una vez Naruto... No te quiero cerca de Sakura.- el rubio se río, divertido
-Sakura es alguien muy importante para mi ¿Piensas que me alejare de ella simplemente porque tu me lo dices?
-Es mi esposa.- sonrió altivamente-. ¡Acéptalo! ¡Perdiste!.- se mofó. La expresión de Naruto cambio a una de seriedad
-¿Seguro?
-No juegues conmigo Naruto, terminaras muy mal.- le advirtió.
-¿Me estas amenazando?- pregunto el rubio mientras alzaba una ceja.
-Si.-respondió Sasuke gélidamente.
-Entonces, lo mismo va para ti Sasuke.- Naruto dejo caer los brazos a los costados del cuerpo, con los puños fuertemente apretados-. Hemos sido amigos desde pequeños y eso vale mucho para mi, pero no querrás tenerme como enemigo.- le dijo duramente.
Mientras Sasuke le miraba se los ojos con cautela y amenaza, se dio cuenta de la manera en que se estaba descontrolando la situación. Naruto era su mejor amigo, era su otro hermano, era aquella persona incondicional que le había apoyado a lo largo de su vida, y por ello Sasuke dudaba de su traicion. Naruto jamás haría algo para dañarlo, él era demasiado leal y buen amigo, pensarlo le trajo una especie de alivio. Sasuke respiró profundamente dejando ir el enojo. Los músculos de su cuerpo se fueron relajando uno por uno y al final solo quedó dentro, la familiar sensación de fría tranquilidad. Miró a Naruto a los ojos, con una expresión de dureza aún en el rostro. No quería seguir peleando con él, sin embargo, eso no significaba que cesaría en su punto.
-Solo no te acerques a Sakura… Ella es mi mujer.- le aclaró seriamente.
-Si ella me necesita siempre estaré a su lado.- contestó Naruto con tranquilidad. Aquello logró enfurecer a Sasuke nuevamente.
-¡Maldición Naruto! ¡Aléjate de una vez de ella!… Sakura ahora es mía.
-Precisamente ahora no te quieras poner en el papel de esposo celoso, cuando yo limpiaba las lagrimas que ella derramaba por ti… por tus engaños.-exploto Naruto finalmente, molesto por el cinismo de Sasuke. Había intentado retener todo dentro de si, porque lesbia prometido a Sakura que todo estaría bien y que él mantendría la calma, pero Sasuke era demasiado arrogante y estupido, y desde que a sí entrado a aquella habitación, prácticamente les había de estarlo engañando, cuando él había sido el primero en faltar a su matrimonio. Simplemente no tenía derechos y Naruto no pensaba seguirse guardando lo que sentía.
Espero a que Sasuke dijera algo, se excusara o siquiera se mostrará avergonzado. No tenía que ser por él, porque Naruto realmente no tenía que ver mucho en el tema, pero Sasuke le había involucrado, cuando prácticamente había señalado, que él y Sakura habían estado haciendo cosas a su espalda. Naruto creía merecer algo, pero Sasuke era malditamente orgulloso y demasiado imbecil para disculparse.
-¿Que quieres? ¿Qué te lo agradezca y te pida perdón?… Mete en tus asuntos que yo me ocupo de los míos.- expreso fríamente.
-Desde cuando te volviste tan cínico y desalmado… Ya ni te reconozco.- murmuro el rubio mientras su expresión se ablandaba poco a poco. Estaba decepcionado y molesto por la manera en que Sasuke había herido a Sakura y parecía no importarle.
-Talvez nunca llegaste a conocerme.
-Tienes razón, nunca llegue a conocer esa parte de ti.- musito con tristeza, luego su expresión se volvió fiera-. No dejare que lastimes a Sakura, no lo voy a permitir.- le advirtió duramente.
-Ella me eligió a mí sobre ti Naruto.- le restregó Sasuke con una sonrisa.- ¡Apartate!
-Sakura es mi amiga y estaré a su lado cuando me necesite. Tú nunca podrás evitarlo.-contesto.
Una sonrisa cínica se formo en los labios de Sasuke.
-¡Pruébame!
Sasuke no espero ni un segundo más y salió rápidamente de la habitación, decidiendo que no perdería el tiempo en riñas sin sentido. Naruto no tenía nada que ver en aquel asunto. Era entre Sakura y él, nadie más. Mientras caminaba por el pasillo, Sasuke sintió nuevamente, como la situación se le escapaba de las manos. Era una sensación ya familiar, pero no por ello menos desagradable.
.
.
.
-Sakura… ¿y Naruto?- Sakura levantó la mirada perdida hacia la dulce Hinata, que ahora se encontraba frente a ella. En cuanto había bajado las escaleras, Sakura habló sabido, que no tenía más fuerza para mostrarse tranquila y sonreír, no tenía más fuerza para fingir. Por lo que había preferido buscar una copa de vino y se había escondido en un rincón del salón, lo más alejada posible de sus conocidos, para que nadie cuestionara su actitud. No quería tener que fingir nuevamente. Estaba agotada. Lamentablemente no había podido prevenir que Hinata se acercara a su lado, de haberlo hecho ella le habría evitado.
Sakura miró los bonitos ojos de la chica y sonrió lo más natural que pudo para tranquilizarla.
-S-se quedo arriba con Sasuke… creo que iban a hablar de algunos negocios.- le dijo encogiéndose de hombros. Hinata la miró por unos segundos antes de asentir, aceptando sus palabras, sin embargo, volvió a observar sus ojos, pareciendo entristecida.
-Ahhh… ¿yY tu como estas?… Pareces algo cansada y triste.- susurró levantando la mano y acariciando con el índice, el ceño fruncido de Sakura. La pelirrosa suspiro negando con la cabeza. Odiaba como todos parecían notar que había algo malo en ella.
-No es nada, solo el trabajo.- sonrió, para enfatizar su comentario.
-Bien.- Hinata volvió a aceptar sus palabras. Sakura se sintió muy mal por mentir. Hinata era muy buena amiga suya, la conocía desde la secundaria y la chica había sido un apoyo incondicional para ella durante esos años. Ambas habían estado enamoradas de un imposible. Sasuke en su caso, Naruto en el de ella. Al final, las dos había cumplido su sueño, pero tristemente Sakura ya no era feliz con el suyo.
Hinata empezó a hablar, contándole de un viaje que había hecho unos días atrás con Naruto. Toda ella exudaba felicidad y amor, Sakura escuchaba los detalles atentamente, sintiéndose feliz, porque al final, ella si tuviera su linda historia de amor.
Naruto era una de las mejores personas que Sakura había conocido en su vida. Él quería a Hinata con el corazón, de otra manera, jamás se atrevería a jugar con ella, dejándole creer que sus sentimientos eran correspondidos, tampoco la engañaría, ni heriría jamás.
Él y Sasuke eran mejores amigos desde siempre, tan unidos y tan diferentes. Sakura notaba por primera vez, cuán diferentes en realidad eran. Todo hubiera sido más sencillo, si ella se hubiera fijado en alguien como Naruto.
-Sakura.- se escucho a sus espaldas. Hinata miró por sobre su hombro con la boca ligeramente abierta, Sakura lentamente volteó hacia el nuevo personaje.
-Sai.- susurro cuando finalmente estuvo frente a él. Sakura había hablado con el chico numerosas veces a lo largo de ese tiempo separados, pero había pasado casi un año desde la última vez que le había visto. En ese momento, tenerlo frente a ella, simplemente le hizo sentirse tan aliviada
-Hola… ¿Camo estas? estaba muy preocupado.- susurro él acercándose lentamente a ella.
-Yo los dejo solos.- Hinata les sonrió, al tanto de la privacidad que seguramente ellos querrían tener.
-Gracias Hinata.- dijo Sakura dulcemente, la Hyuuga asintió antes de alejarse. Sakura volteó rápidamente hacia el pelinegro-.¡Sai! ¡No tienes idea de cuánto me alegra verte!
-A mi también, vine esperando encontrarte… te estuve llamando.
-Lo siento… l-la batería de mi celular se agoto.- mintió Sakura desviando la mirada.
-Pero ¿Estás bien?… Cuando escuche tu mensaje me quede bastante preocupado ¿Que ocurre preciosa?-le pregunto antes de agarrarla delicadamente de las mejillas y hacerla levantar el rostro hacia él.
Sakura suspiro sintiendo como todo dentro de ella estaba apunto de explotar. No lo deseaba, no quería que llorar en aquel lugar y lo último que había imaginado era que su encuentro con Sai, después de tanto tiempo se diera de aquella manera, con ella sintiéndose tan destrozada por dentro. Cuando las lágrimas fueron difíciles de retener, Sakura simplemente se lanzó a sus brazos hundiendo el rostro en su cálido pecho.
-No preguntes ¿si?… Solo abrázame.- le pidió suavemente, temiendo que su voz se quebrará. Sai, dudó solo unos segundos y rápidamente la rodeó con sus brazos comprendiendo de alguna manera su sentir.
De pronto, el tiempo se detuvo y Sakura olvido por unos momentos lo que sucedía en su vida. El toque de Sai era mágico en ella, la hacía sentir reconfortada y querida. Con Naruto, Sakura se sentía en paz, con Sai ella simplemente sentia que nada podría hacerle daño. Sai la había apoyado en los momentos más dolorosos de su vida y ella se lo había pagado alejándose de él solo porque Sasuke se lo pedía, Sakura sentía que no lo merecía como amigo, sin embargo, él no había dudado un segundo en ir a su encuentro, intuyendo de cierta manera que algo malo le sucedía. Sakura lo quería aún más por eso.
-¡Sakura!.- se escucho un gruñido a su espalda. La pelirrosa se estremeció inevitablemente al reconocer aquella voz. Sai, en cambio, simplemente levantó la mirada y le observó fijamente.
Sasuke estaba allí, con los puños fuertemente apretados y el cuerpo terriblemente tenso. Estaba furioso y aún punto de explotar. Apenas podía creerse que después de haber visto a Sakura en brazos de Naruto, en ese momento estuviera en los de Sai. Precisamente en los de aquel sujeto que él tanto odiaba. Observó a los ojos oscuros del hombre, transmitiéndole todo el odio que sentía hacia él, luego miró a Sakura, aún de espaldas, entre los brazos de Sai y bastante cómoda.
-¡Sakura!.- volvió a llamarla, más molesto que antes porque aún no se dignara a apartarse.
-Uchiha.- susurro Sai inexpresivo.
-Taka.- gruñó Sasuke entre dientes observándolo de manera despectiva.
Sakura se separo de Sai lentamente, mirando su rostro serio, luego dio media vuelta y observó como el Uchiha se encontraba a un par de metros, con el cuerpo terriblemente tenso y apunto de perder el control. Sakura suspiro mientras se apegaba a Sai solo un poco más. La acción fue involuntaria y claramente necesitada, Sakura quería sentir el calor que le proporcionaba la cercanía de su amigo, la mirada helada de Sasuke por otro lado, solo le provocaba frío por dentro.
-Sakura vámonos.- demando el moreno antes de acercarse a ellos. Sakura tuvo el impulso absurdo de retroceder, pero se mantuvo a un lado de Sai. Cuando Sasuke se detuvo frente a ella, la tomó del brazo, antes de intentar halarla hacia él, sorprendiéndola. Parecía agresivo y Sakura no estaba preparada para ellos.
-Espera.- susurro intentando zafarse.
-¡Camina!.- exigio él halandola nuevamente.
-No ves que ella no quiere ir contigo.- intervino Sai entre dientes-. ¡Dejala!
-No te metas.- le corto Sasuke, antes de volver a tratar de llevarse a Sakura consigo. -. Y tu camina.- ordenó.
-Sakura.- Sai avanzó hacia ellos molesto por el trato, pero Sakura le detuvo levantando una mano frente a ella.
-Estaré bien.- susurró suavemente. Para el Taka fue prácticamente imposible escucharle por la música, pero pudo leer perfectamente sus labios. Su primera reacción fue avanzar e intervenir entre ambos, pero Sakura negó con la cabeza y le pidió tranquilidad.
-Te llamare.- dijo Sai. Sakura no pudo escucharle tampoco, pero al igual que él, leyó las palabras de su boca. Al final, ella simplemente asintió y le sonrió, para hacerle saber que todo se encontraba bien.
Sasuke siguió caminando tensamente, abriéndose paso entre la gente. Cuando llegó a la salida de la casa, tomó a Sakura del codo y la hizo caminar a su lado, se acercaron rápidamente al auto.
-¡Suéltame Sasuke! ¡Que me sueltes!- le exigió halando de su brazo con brusquedad. Finalmente habían llegado al vehículo y el moreno aún no parecía dispuesto a dejarla ir, aquella actitud había logrado molestar a Sakura. Sasuke no tenía derecho a tratarla así, menos a halar de ella por todo el lugar sin darle oportunidad de protestar-. ¡Yo no quiero irme!- alegó sobándose con cuidado la muñeca sensible. Sasuke la observó a los ojos luego bajo la mirada hacia dónde ella hacía aún movimiento, dándose cuenta hasta entonces de la marca que había dejado en su delicada piel. Algo de culpa le hizo reconsiderar su posición, no obstante, recordarla en brazos de Sai, logró hacerle olvidar.
-No me importa, tu vienes conmigo.
-¡Que no!-respondió Sakura frustrada.
-¿Que demonios quieres? ¿Quedarte con ese imbecil? ó ¿Con el idiota de Naruto?-
-No tengo porque darte explicaciones.- Sakura se cruzó de brazos, indignada por sus insinuaciones.
-Claro que si. ¡Soy tu esposo!
-¿Desde cuando?-pregunto ella con dolor. Sasuke se masajeo la cien con los dedos.
-No pretendo discutir contigo ahora, así que ¡Sube al auto!
-¡Ya te dije que no quiero irme!… y menos contigo.
-Estas colmando mi paciencia Sakura.- gruñó Sasuke-. Si no quieres montar un espectáculo sube al auto ahora, sino yo mismo te haré subir.-le advirtió.
Sakura le miró sorprendida, luego observó a su alrededor y se dio cuenta que algunas estaban muy pendientes de ellos, murmurando entre sí. Sakura bajo la cabeza con el rostro intensamente rojo, luego volteó hacia Sasuke con el ceño fruncido.
-Eres un….-calló y enfurruñada se adentro al coche cerrando de un portazo.
Sasuke no tardó en seguirle y entrar al vehículo también. Sakura se cruzó de brazos, volteando hacia la ventana decidida a no verle. Sasuke simplemente arrancó y se limitó a conducir, sin embargo, menos de cuatro cuadras después, su furia apenas podía ser controlada.
-¿Que demonios hacías con Taka?… Recuerdó perfectamente haberte dicho que te alejaras de él.- solto exaltado. Sakura no se inmutó y simplemente intentó ignorarle, no obstante, al cabo de unos segundos, frunció el ceño tras meditar sus palabras. Estaba realmente sorprendida del desmedido cinismo de Sasuke.
-Sai es mi amigo y yo no tengo porque acceder a cada cosa que quieras imponerme.- atacó agresivamente. Sasuke volteó hacia ella con rapidez.
-¡Eres mi mujer!- exclamó entre dientes
-Nunca he sido tu mujer Sasuke.- por un momento su mirada reflejo su vulnerabilidad-. Ese puesto siempre lo ha ocupado otra.- musitó bajando la mirada. Sasuke volteó la mirada al camino apretando las manos fuertemente contra el cuero del manubrio.
-No pienso discutir contigo sobre esto.- la corto tensando la mandíbula. Sakura volteó hacia él y le miró antes de reír herida.
-¿Porque Sasuke?… No, no te cierres, mejor cuéntame ¿Como te fue con ella? ¿Con tu amante?- le pregunto con aparente tranquilidad, Sasuke pudo leer a través de su fachada y ella lo sabía.
-¡Olvídalo Sakura!
-Eso es lo que quiero, olvidar… ¡Olvidarte! ¡Pero tu no me dejas!
-¡¿Y que quieres?! ¿Que te deje estar con cualquiera?
-¿Y si fuera así que? ¡Yo puedo estar con quien se me pegue la gana! ¡Tal como tu lo haces!- le contesto mientras los ojos se le nublaban. El dolor volvía con los minutos y era tan intenso como esa tarde. Sakura sabía que con sus palabras, prácticamente estaba afirmando cosas impropias, pero no quería que Sasuke la siguiera viendo como una mujer débil a la que él podía manipular fácilmente porque le amaba.
-Ni pienses que voy a permitirlo.- gruñó Sasuke apenas contenido.
-Te aseguro que no podrás evitarlo.- le aseguro y por un momento deseo poder cumplir aquello que decía con tanta convicción.
-¡Joder Sakura!¡¿Qué demonios quieres?!... ¿Sacarme de quicio? ¿Eso eso? Porque te aseguro que si lo haces ,encontraras algo que no te gustara.- le advirtió por lo obvio. Sakura desvió la mirada hacia la ventana y observó el paisaje mientras pequeñas lágrimas descendían de sus ojos.
-Realmente ya no me importa Sasuke. Tú yano puedes herirme mas.
Toda la furia que Sasuke sentía se convirtió en frustración al escucharla. Todo se estaba saliendo de control.
En cuanto llegaron a casa, Sasuke le ordenó a Sakura que esperara y luego le abrió la puerta del coche, ella apenas le miró y salió sin decir una palabra. Cuando el moreno abrió la casa y le permitió entrar primero, Sakura no lo dudo y se apresuró a las escaleras subiéndolas con rapidez. Sasuke maldijo y le siguió mascullando entre dientes. Ambos llegaron a la segunda planta y se encaminaron por el pasillo.
-¿Adonde vas?-le pregunto Sasuke al observar cómo pasaba de largo la habitación de ambos. Sakura no se inmutó y siguió su camino.
-A mi habitación.- susurró deteniéndose en la alcoba de huéspedes. Sasuke frunció el ceño molesto.
-¡Maldita sea Sakura! ¡Tu dormirás en nuestra cama!
-¡No!… No pienso dormir a tu lado.- declaró.
-¡Sakura!- gruñó fuertemente. Sakura volteó hacia él y le miró dolida.
-¡¿Qué Sasuke?! ¿Qué quieres?… Por favor, solo déjame. No quiero estar cerca de ti.- expuso antes de entrar a la habitación de golpe. Sasuke la miró y se apresuró a la puerta, tratando de abrirla para sacarla y llevar a la habitación de ambos a arrastras de ser necesario.
Sin embargo, la puerta estaba cerrada con cerrojo. Sasuke toco un par de veces, pero Sakura solo le pidió que se fuera y la dejara sola de una vez. Al final el moreno desistió sabiendo cuán inútil y patética era aquella escena.
Lastimosamente eso no hizo que la furia disminuiera.
-¡Maldita sea!.- gruñó entrando a su habitación y cerrando de un portazo. Sasuke se acercó a la cama y se dejó caer sentándose en la orilla.
-Esto se me esta saliendo de las manos.- acepto, dándose cuenta de la realidad de las cosas.
Para Sakura, el engaño que había sufrido era más que una traicion y Sasuke empezaba a comprenderlo finalmente.
Le había roto el corazón.
.
.
.
-Buenos días.- susurró Sakura asomando la cabeza tras la puerta. Dentro de la oficina se encontraba la directora del hospital. Una mujer cerca de los cuarenta, de complexión delgada, muy guapa y sería.
-Pasa… Y toma asiento.- le señaló ella buscando algo entre los diversos papeles que tenía a los lados. Sakura siguio su mandato y se sentó frente a ella. La mujer se centró en los documentos hasta finalmente sacar entre el montón, una carpeta azul. Sakura miró con curiosidad aquella carpeta imaginando que la mujer le daría algún caso nuevo, no era una sorpresa.
Tsunade había sido su maestra durante su año de practica y ella sabía cuán buena era Sakura en su trabajo, por lo que varias había dejado a su cargo casos especiales.
La mujer dejo la carpeta entre ambas y busco un termo bajo el escritorio, destapándolo y usando la tapadera como vaso. Sakura sonrió internamente al notar que la mujer habia vuelto a su antiguo hábito de tomar sake.
-¿Para que me mando a llamar Tsunade?- le preguntó con curiosidad. La rubia dejo su vaso improvisado a un lado del escritorio y le miró fijamente.
-Este día se integrara un nuevo doctor al hospital y quiero que seas tu la que lo reciba y le muestre todo.- solicitó. Sakura asintió tranquila. Era la tercera vez que recibía aquel mandato. Tsunade tendía a decir que su personalidad tan amable y amigable, ayudaba a las personas a sentirse cómodas.
-Esta bien ¿De quién se trata?- preguntó
-¡Ten!- la mujer extendió una carpeta hacia ella-. Para hacer todo mas fácil te entregare su expediente.- Tsunade se encogio de hombros aburrida-. Es uno de los mejores cardiólogos de Hong Kong.- agrego pensativa. Sakura le miró sorprendida, luego bajo la mirada hacia la carpeta.
-¿Hong Kong? ¿Como se llama?- susurró atropelladamente mientras se apresuraba a abrir la carpeta.
-Hyuuga Neji.- contesto Tsunade.
Sakura observó el nombre que destacaba en el papel, aún incrédula de que en realidad estuviera a punto de conocer a Neji Hyuuga realmente. Luego de tanto tiempo y de tantas ocasiones fallidas.
Sakura sonrió divertida.
Después de todo, las casualidades si existían.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
FIN DEL CAPÍTULO
.
.
.
