Capitulo 4: "Playa"

(...) POV

Ya de noche llegué a mi casa con los guantes de DongHo todavía puestos, lo primero que veo al abrir la puerta es mi mamá en el sofá con su mirada de "cuéntamelo todo" y su pose de "kekeke soy tu madre y tengo el poder" Antes de que dijera nada, hablé.

- ¡Holi mami!- Me acerqué y besé su mejilla-. Tengo sueñito me voy a dormir.- Dije tratando de evitar la conversación.

- Nada de sueño, habla.- Ordenó con una sonrisa, yo hice un puchero reclamando en silencio. Sin más opciones obedecí.

- Pos... No fue mucho lo que pasó...-

- Adivino... Pasearon, y en tu cabecita te armaste todos estos rollos por cada cosa que hacía- abrió y cerró sus manos varias veces-. No pasó nada romántico pero se hicieron más amigos y te gusta más todavía.- Dijo alzando una ceja para terminar.

Aigo! Si por algo es mi madre O_O

- Ehhh... ¿Y para que preguntas si sabes?-

- No voy a saber yo, si te conozco. ¿Esos guantes son de él?- Miré mis manos y asentí-. ¿Y que vas a hacer mañana?- No lo había pensado-. No lo vas a pasear por los mismos lugares que a los demás turistas... él es... especial.- Cerró un ojo, que miedo O_O

- ¿Y que hago?-

- Playa... pero te llevas el bikini que te compré.- Me lanzo una bolsa.

¿Bikini? Lo saqué de la bolsa. Maldición, el trasero y las boobies que no tengo y toda la 'piel' que me sobra -.- como lleno esta cosa con mi cuerpo y que DongHo me vea así, es que me mato antes de permitir que pase. ¡Que vergüenza!

- ¿Es necesario?- Pregunté meneándolo por los aires.

- Eres bonita, ¡subete la autoestima niña!, mostrarte un poquito no te hace nada de mal. Y parece que no me equivoque de talla-. Se paró para ponérmelo encima a modo de prueba.

- ¡Ya!- Dije quitándomelo de golpe-. Si te hace feliz lo usaré.- Y así de complaciente con mi mami.

Fui a mi pieza y me lo probé. Dios ¿tenía que verme así? ¿Que pensaría DongHo si me viera? Ay! Dios! Me verá así mañana. Piernas disparejas, brazos flácidos, estomago blando, según mamá mi cuerpo está bien, pero no me convence, el espejo dice otra cosa... Debería hacer ejercicio...

Me lo quito y me pongo pijama, tomo los guantes y me los pongo también... Me recuerdan a DongHo :3 Su aroma se siente en ellos w Estos han sido buenos días ewé

Fin (...) POV

DongHo POV

Desperté con una llamada de (...). Contesté de inmediato y demasiado animado para haber despertado recién. No me explico como puede pasar eso.

La luz del sol es tibia y golpea fuerte en mi ventana, será un día de calor. Solo espero que no sea como los días de calor en Corea.

En la llamada (...) mi dijo que usara ropa cómoda y que iríamos a un buen lugar para hoy, no imagino que puede ser, pero siguiendo sus instrucciones y sugerencias me coloqué unas bermudas y una camiseta, me coloqué las zapatillas, tomé una gorra y salí a esperarla.

Esperen un minuto, ¿debería darle algo hoy?, Kevin dijo que le regalara algo, por pequeño que sea, cada vez que venga por mi, ¿que debería ser?

Entro y busco en los jardines algo que entregarle y pienso que unas flores serían demasiado obvio y para nada van conmigo y creo que tampoco con ella. Entro buscando cualquier cosa y de la nada llego a mi habitación, ¿es esta mi única opción? ¿comida?

Aquí no venden, ella nunca los ha probado, supongo que está bien, si los traje fue para algo ¿no?, pero no son un regalo, supongo que de todos modos están bien. Pongo la bandeja en mi bolso y salgo otra vez.

Me senté en la escalera de la entrada, no demoró mucho en llegar. ¡Aigo! Se veía tan linda, agradezco este precioso día de sol que me permite verla así. La noté desde lejos, es que ¿quien no la notaría? Llevaba una camiseta corta y unos shorts, se había tomado todo el pelo. Siento que algo me da vueltas por dentro.

- ¡Hola!- Dijo alegre al llegar besando mi mejilla.

¡Aigo! Agradezco que en Chile se saluden así de cerca. Empezamos a caminar, yo solo la seguí.

- ¿Que opinas de ir a la playa?- Preguntó mientras avanzábamos.

- ¡Genial!, ¿iremos caminando?-

- Claro. Esta muy cerca, no sé si te has dado cuenta pero se ve desde tu balcón.- Dijo apuntando certeramente a los balcones del hotel a nuestras espaldas.

O_O Que tonto. Ni siquiera había salido al balcón, ¿como iba a notarlo? Me había pasado mi corto tiempo aquí durmiendo.

Y realmente estaba cerca, después de unos diez minutos de caminar y hablar, llegamos a lo que ella me dijo era el Faro. Era un faro, parecía antiguo y abandonado, según ella era un atractivo de la zona, estaba lleno de locales y comerciantes afuera, además de turistas, tanto chilenos como extranjeros, tomándose fotografías frente a él o en los cañones que tenía por la parte posterior.

- ¿Cansado?- Me preguntó al sentarnos. Moví la cabeza de un lado a otro indicando negativa-. Voy por un jugo.- Dijo levantándose y corriendo alegre hasta uno de los locales.

Aún tengo en mi bolso la bendita bandeja, debería dárselos ya, ¿a que le temes DongHo?, solo es un gesto amable.

- ¿Sed?- Preguntó estirándome el único vaso en sus manos. Lo tomé y probé.

- Wow.- Solté sin darme cuenta-. Es bueno, ¿que es?.- Dije entregándoselo de vuelta.

- Melón, es genial.- Respondió sentándose a mi lado. El melón es más dulce acá.

- ¿Hambre?- Pregunté. Me miró confundida-. Traje algo delicioso de Corea.- Dije buscando en mi bolso.- ¡Pasteles de arroz!- Dije meneando la bandejita ante su sorprendida expresión.

- ¡Oh! Toda mi vida he soñado con probar esas cosas.- Dijo alegre.

- Son tuyos.- Se los entregué.

- ¿Que?, Anda, vamos a compartirlos.- Los abrió de inmediato. Tomó uno y me miró antes de ponerlo en su boca-. ¡Dios que dulce!- Dijo en español mientras masticaba-. Nunca olvidaré este sabor.- Dijo en español otra vez.

Entendí. ¡Si! Entendí español, los audios de Kevin sirvieron de algo.

- Si, son deliciosos.- Se sorprendió al ver que la había entendido.

- ¿Sabes español?- Preguntó sorprendida comiendo otro.

- Kevin cargó unos audios en mi iPod y entiendo un poco.- Expliqué.

- ¿Puedes hablar? Quiero escucharte, inténtalo.- Me dio un empujón suave.

¿Hablar? No pienso que mi español sea bueno, pero hay que intentarlo, ¿no?

- Holá, ¿co... comoes... éstas?- Dije con torpeza, ella solo se rió.

- Bien, te ganaste un pastel de arroz.- Dijo poniendo uno en mi boca.

- Gracias.- Dije en español con mucha dificultad. Solo para seguir viendo esa sonrisa sorprendida.

Seguimos comiendo y hablando de mi terrible español, mis ganas de aprender crecen y crecen y quiero seguir impresionándola por el tiempo que esté aquí. La quiero lo más cerca que pueda.

Por otro lado, eso solo será hasta que termine esta semana y después de eso, que pasará con nosotros. De todos modos aún no logro nada más allá de la amistad y ni siquiera estoy seguro de me quiera como yo a ella, ha pasado tan poco tiempo que creo que es imposible y... Estoy dándome muchas vueltas.

- Te gustaría pasear en bicicleta.- Me saca de mis pensamientos. Asiento sonriendo. Corre y yo la sigo, arrendamos un par de bicis y partimos.

Entre juegos y carreras veo a la gente bañándose en el mar, disfrutando de lo que yo no he podido hacer en Corea por razones algo obvias.

- ¡DongHo!- Me grita. A lo que veo hacia el frente y logro evitar un choque-. Ten cuidado.- Dice sonriendo en un suspiro.

- Lo siento es que...-

- ¿Quieres ir al agua?- Preguntó notando mis intenciones. Asentí-. Ya hemos llegado muy lejos y la hora va a acabar, dejemos las bicicletas y caminemos un rato, ¿si?- Propuso.

- Luego comemos algo y después vamos al agua ¿si?- Pedí con esas caras irresistibles que he aprendido a hacer.

- Como quieras.- Sonrió.

Hablamos por mucho tiempo, que en realidad me pareció muy poco y no me canso de oírla.
Cada minuto que pasa me encanta más y más, estoy decidido a conquistarla y solo espero que los consejos de los chicos estén funcionando.

Nos detuvimos en un local de comida rápida que apereció de la nada como una especie de oasis de la comida frita. Mi estómago comenzaba con sus exagerados llamados.

- ¿Que quieres?- Preguntó.

- Espérame aquí.- Me acerqué a la caja.

¿Que estoy haciendo? Lo poco que entiendo de español es por audio, no sé leer este extraño idioma, supongo que se parece al inglés, ¿no? Trato de leer los enredados dialectos en los carteles, captando un poco. La chica en la caja me mira con cara de aburrida mientras pienso en que puedo llevar.

- ¿Llevarás algo o no?- Dice en español. Demoro un poco, pero espero haber entendido bien.

- Si... yo...- Voy traduciendo e hilando las palabras en mi mente con lentitud, recordando los audios, espero no equivocarme.- Quiero... dos... dos...- ¿Cómo se pronuncia eso? ¿Estaré leyéndolo bien?-

- ¿Dos que?- Dice impaciente.

- Esos... emmm...- ¿Que hago ahora? Comprando, no hablo bien español y no sé usar correctamente este dinero-. Los...- No concreto frase alguna.-

- Dime el número.- Me acabo de percatar que cada cosa tiene su número, eso facilita las cosas.

- Quiero... dos... tres?- Pronuncié inseguro-. ¿Canto... es?- Pregunto buscando mi billetera.

- Cuanto.- Me corrigió.

- ¿Cuánto es?- Pregunto nuevamente.

- Son cinco mil doscientos.-

Si recuerdo bien esto... Cinco... 5... mil... 1.000... cinco mil... 5.000?... Si... dos... 2... ciento... doscientos... doscientos... 200... Reviso cada uno de los billetes y no estoy seguro de como pagar... Encuentro los 5.000, pero ¿como pago doscientos?

- Monedas.- Dice la chica.

'Monedas', ¿que es 'monedas'? No estaba en los audios así que no tengo ni idea que sea eso.

- Pásame ese y uno de mil.-

Mil... 1.000... el verde, pequeño con... lo encontré!

Me mira con cara de fastidio al recibir el dinero, me entrega unas monedas.

- ochocientos.- Me dice-. Mo-ne-das.- Dice apuntándolas.

Ya entiendo que quería decir hace un rato. T/T

- Espera a la izquierda.- Dijo.

Izquierda... veo mis manos tratando de recordar, soy un tonto... Voy hacia el lado correcto.

Guardo el dinero y lanzo una mirada a (...) quien riendose de mi, me ve desde su asiento. La inconsciente estupidez de mis actos. No espero mucho y me entregan el pedido. Camino hasta donde esta (...) y me siento junto a ella, quien no evita el estallido de una risa.

- ¿Viste la cara de esa chica? Muajajajaja! Eso es fastidio ejeje ¿Cómo hiciste para comprar?- Parecía divertirle demasiado.

- Parecía enojada, me costó mucho hacerlo, espero haber comprado lo correcto.-

- Si te guiaste por las fotografías y lo números, estará bien. ¿Por qué no me dejaste a mi? Para eso estoy contigo.- Se calmó un poco tomando su bebida.

- Yo... quería...- Sentí mis mejillas subir de temperatura. No alcancé a terminar mi frase.

- Fue lindo.- Dijo comiendo.

Fue lindo. Sonreí pensando que algo más podría ir tras aquellas palabras.

Fin DongHo POV

(...) POV

Si DongHo supiera lo adorable que se veía tratando de hablar español, que tierno comprando para mi w No debería haberlo permitido, siendo mi trabajo el ayudarlo, pero él quiso y fue tan lindo. Floto por los aires.

Me pidió que más tarde fuéramos al agua y a pesar del buen rato que estoy pasando comienzo a entrar en pánico, mis habilidades nadando no son precisamente buenas, ni siquiera tengo 'hablilidades', sumándolo a ese bikini, ahora me arrepiento de traerlo puesto, 'por si acaso' .''

La playa se llena de más y más gente, son las tres de la tarde, la hora en que todo mundo viene. Veo a DongHo mover sus ojos de un lado a otro, viendo como la gente se divierte en las olas, comprendo su deseo.

Es su única oportunidad, en Corea el no puede ni acercarse a una playa, por el hecho de ser tan famoso todas las chicas le saltarían encima antes de que llegase a tocar el agua. Con solo quitarse la camisa deben saltarle como parásitos hambrientos.

- Noona vamos.- Pidió con una de esas caritas.

- No puedo ser tu noona si eres mi oppa, y si me llamas así me siento vieja.- Reclamé.

- (...)- Dijo aumentando el aegyo-. Se está llenando de gente, quiero ir.- Me agitó con más aegyo.

- Bien.- Accedí.

Por más que sufra no hay quien se resista a este nivel de aegyo.

Llegamos a un lugar donde dejamos nuestros bolsos y él totalmente emocionado por poder entrar al agua se quitó las zapatillas y me lanzó su polera en la cara ¬.¬''

- !Alcánzame!- Gritó sin que yo diera respuesta alguna, con todavía el rostro cubierto-. ¿Noona?-

- No me llames así ¬¬ .- Dije quitándome la camiseta de la cara.

- Lo siento :3- Dijo regresando hasta donde yo estaba-. ¿No vendrás conmigo?-

Inconcientemente mi vista fue a su cuerpo. Tranquila (...). Mis ojos siguen su propio camino. Me perdí unos segundos, pero volví antes de que se diera cuenta de lo que podría pasar por mi mente.

- Claro, pero debo...- Señalé mi cuerpo.

- Te espero.- Se sentó en el piso mirando hacia el mar.

Me puse de espalda a sus espaldas, no quería que por ningún motivo me viera. Me quité la polera y lo primero que veo al girarme es su vista en mi.

- ¡No me mires!- Le lancé la polera en la cara como él lo hizo hace un rato.

Me saqué los shorts, viendo mi penosa figura. Resignada a que no puedo ser peor, le quité la camiseta de los ojos, me miró de abajo a arriba y de arriba a abajo, me analizó en completo silencio, abrió su boca y su respiración se detuvo por unos segundos. ¿Acaso no sabe lo que es disimular, ver de costado o solo evitar ver? Me sonroje por completo. Es que ¿qué me mira tanto? Que miedo O_O Estoy siendo observada ahhhh!

- ¿DongHo?- No había respuesta, agité mi mano frente a sus ojos.

- Ah?- Parecía regresar a la realidad, ¿que estará pensando?-. ¡Vamos!- Tomó mi mano con firmeza y me obligó a entrar al agua.

Se lanzaba a través de las olas, mientras yo solo me quedaba de espalda a ellas, evitando que mi cabeza se sumergiera. Odio esto, pero hay que dejar que él tenga un buen rato, vamos (...) por DongHo.

- Ven, no te pongas aburrida.- Me tomó y me obligó a sumergirme con él.

Por inercia, gracias a que seguía de su mano y a que todo flota, logré salir con vida .

- ¿Estás bien?-

- Claro.- Me aferré de su brazo, controlando el malestar.

Entre agua, gente y DongHo hubo un momento en que me quedé sumergida por lo menos un minuto sin saber de que pasaba, como dije, mis habilidades acuáticas son nulas. Con los brazos y en una extraña calma trataba de buscar a DongHo o alguien para salir y que el agua dejara de entrar por mi nariz.

Sentí por fin algo o alguien, me sentía mareada y sin muchas esperanzas, un brazo tiró de mi sacándome, me abracé firmemente a mi salvador. DongHo. Comencé a respirar apoyando mi cabeza en su pecho, sentí sus rápidos latidos y sus brazos en mi espalda, sus manos acariciándome.

- Tranquila.- Susurró abrazándome-. ¿Estás bien?- Asentí, siendo incapaz todavía de pronunciar palabras-. ¿Quieres regresar?- Mi respiración se calmaba y mis latidos volvían a su ritmo habitual.

- Tranquilo, no pasó nada.- Respondí sin despegarme de él.

- ¿Nada? Por poco te ahogas.- Le saqué lo paranoico con eso.

Me tomó por los hombros y me sacudió suave, vi su rostro preocupado, no pensé que nada grave hubiera ocurrido realmente. No era la primera vez que me atrapaba una ola así.

- Estoy bien.-

- Pero estuviste mucho tiempo perdida.-

- Nah... Te toca.- Dije al empujarlo y hacerlo caer.

Salió riendo y regresamos a la diversión.

Pasamos bastante tiempo, así que me acostumbré y comencé a divertirme dejando de pensar en lo demás. El lugar comenzaba a vaciarse y nosotros seguíamos jugando y lanzándonos agua.

- ¡Atrápame!- Dije saliendo del agua, comenzaba a darme frío. DongHo corría tras de mi.

- ¡Te tengo!- Me tomó del brazo e hizo que ambos cayéramos en la arena junto a nuestras cosas.

Reímos un rato, cuando me doy cuenta que estamos demasiado cerca, vamos al silencio. Su brazo rodea mis hombros, acercándome más a él.

Siento como lentamente se acerca más y más, siento su respiración, siento una extraña sensación que me recorre, no sé si es el frío o el hecho de tenerlo tan cerca lo que lo provoca. Tal vez estoy por descubrirlo...

Fin (...) POV