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Reconquista IV

Navarra

La mañana era tranquila, soleada, los miembros de la Corona de Castilla desayunaban tranquilamente, echar a Al-Andalus de la península era importante pero de vez en cuando no era de más descansar un poco de las batallas, el caso es que una sombra se acercaba a la casa de Castilla y esa sombra sería la culpable de que aquel día de descanso se convirtíera en otro día movidito.

-Euskadiiii- gritó Cantabria desesperada- ¿te has comido todos los frutos del bosque?

-Y que- respondió Euskadi- tenía hambre.

-Ya claro y ahora como desayunan los demás- le dijo Cantabria- vete a por otras ahora mismo.

-Pero...

-YA...

-Vale, vale, no me grites- Euskadi salió de casa y se fue a buscar las tan populares frutas. En ese momento León y Asturias entraron en la habitación.

-¿Donde lo has mandado?- le preguntó Asturias.

-A buscar vuestro desayuno- le respondió Cantabria- lo siento pero vais a tener que esperar un poco mas.

-Joliiiiiiin...- se quejó León- tengo hambreeeeee.

Euskadi avanzaba con el bosque mirando los arboles con la esperanza de encontrarse las frutas, mientras andaba no paraba de dar vueltas a su situación.

- Maldita sea, siento que no soy mas que un estorbo en esta corona, Asturias empezó la Reconquista y es un gran espadachín, Cantabria y Galicia son invencibles cuando se trata de navegar y León y Castilla son los nuevos líderes además de ser muy talentosos con las armas, pero en cambio yo que tengo... acaso... me odián

Euskadi vió unas frutas y sacó su pequeña espada para cortarlas del árbol cuando una sombra se avalanzó encima de él y le soltó un golpe que lo dejó inconsciente, el misterioso hombre cogió a Euskadi y se lo llevó.

Ya había pasado mas de 2 horas pero Euskadi no aparecía y la preocupación empezaba a dominar a los miembros de la Corona de Castilla.

-Esta tardando demasiado- dijo Galicia.

-Es verdad- confirmó Castilla- ¿seguro que no le habrá pasado nada?

León y Asturias, no paraban de dar vueltas y León se empezó a preocupar demasiado.

-Sabéis que, yo voy a ir a buscarlo- dijo León- es imposible que tarde tanto en coger frutas.

-Ya, pero... -Castilla dudó.

Cantabria estaba sentada en una silla con las manos cubriendose la cara, Asturias se había quedado un rato mirándola hasta que, repentinamente, Cantabria soltó un gemido y una lágrima corrió por entre sus manos, Asturias tras ver eso no se lo pensó dos veces, cogió su espada y salió como un resorte de la casa.

-¡ASTURIAS... ESPERA!- le gritó Galicia

León cogió su espada también y salió como una bala detrás del asturiano, acto seguido Castilla hizó lo mismo, cogió su hacha y fue detrás de ellos, Cantabria y Galicia miraban sorprendidas, la cántabra sollozaba y Galicia le limpiaba las lágrimas y la consolaba.

-Todo esto es por mi culpa- decía Cantabria- si no me hubiese enfadado con él.

-Tranquila, no fue tu intención, no te preocupes, ellos lo traerán de vuelta, ya sabes como es Asturias, lo traerá aunque le cueste la vida.

Cantabria sonrió levemente.

Cuando Euskadi abrió los ojos se encontraba en una especie de cueva, él rapidamente se incorporó y miró a su alrededor, estaba solo, o eso pensaba, de repente, una persona lo cogió del cuello y le puso una espada en el cuello.

-Yo de ti no gritaría- dijo Navarra.

-Tu... que quieres de mí.

-De tí nada, son tus amigos los que me interesan.

-Qué pasa ¿Quién eres?

-Navarra, otro reino cristiano de la península- Navarra sacó un collar con una cruz cristiana al igual que Aragón, él tenía el pelo castaño con flequillo lateral y el pelo un poco de punta además de unos ojos azules.- No soy un reino extenso ni mucho menos, por eso te voy a usar de rehén para convertir a la Corona de Castilla en mis vasallos.

-QUE.., ¿ qué dices? SUELTAME- Euskadi trataba de librarse de los brazos de Navarra pero fallaba en sus intentos.

-Si no te quedas quieto tendré que revanarte el cuello...

En ese entonces se oyerón los gritos de Asturias, León y Castilla que gritaban el nombre de Euskadi esperando a que el vasco respondiese.

-Bingo- Navarra sonrió. Él y Euskadi salieron de la cueva y se pusieron delante de los castellanos.

-¡Euskadi!- gritó León al verlo agarrado por Navarra

-¡Qué le haces! ¿¡Quien eres tu!?- le gritó Castilla, el navarro sonrió y les contó todo lo que le había contado a Euskadi su nombre, religión y propósitos.

-¡Avasallarnos!, ¿Tu?... vamos no me hagas reír o acaso quieres que te parta la cara- le amenazó León.

-¿Me vas a partir la cara?- Navarra clavó la punta de su espada en el cuello de Euskadi- ¿Estás seguro?

León se disponía a lanzarse a por él cuando Asturias lo detuvo.

-¿Asturias...?

ón, se que no debería ser yo el que tome esta decisión pero... acepta su oferta de vasallaje.

-¿Te has vuelto loco?

-De lo contrario él conquistará Euskadi, me prometí que lo traería de vuelta.

León lo miró, Euskadi era uno mas y no quería perderlo, pero ser vasallos de un reino tan pequeño e insignificante comparado a Castilla, le parecía demasiado, aunque sabía que no tenía opción.

-Pero...- León dudó

Euskadi miraba los acontecimientos desde detrás del brazo de Navarra que le rodeaba el cuello.

Otra vez, por mi culpa todo se va a ir a la porra, definitivamente soy un estorbo... pero... no... me niego... no quiero ser un estorbo... quiero demostrarles que soy una gran región... no... no me vas a doblegar... ¡ME NIEGO A SER UN ESTORBO!

Euskadi mordió el brazo de Navarra y este bajo la guardia, Euskadi lo aprovechó para sacar su espada y deshacerse de él.

-Mierda... - se lamentó Navarra, sacó su espada y se preparó para el duelo.

-Bien, Euskadi, déjanoslo a noso...

-No- Euskadi lo interrumpió- Este duelo es mio, tu... me parece que te has topado con el tipo equivocado, ¿sabes quién soy yo? ¿eh? ¿lo sabes? ¡YO SOY EL ÚLTIMO DESCENDIENTE DE LOS BASCONES, EL PUEBLO MÁS FUERTE DE HISPANIA, YO SOY EUSKADI!

Euskadi se lanzó a por él con un mandoble, Navarra lo frenó pero la fuerza del impacto hizo que retrocediese, Euskadi lanzó un tajo arrriba, Navarra se disponía a detenerlo cuando Euskadi hizo una finta y dirigió el tajo a las piernas, el corte fue limpió y Navarra incó una rodilla, Euskadi aprovechó el momento de debilidad del navarro para asestarle un rodillazo en la cara y acto seguido placarlo tumbándolo en el suelo, Euskadi se puso encima de él y levantó su espada dispuesto a asestarle un golpe mortal.

-Agur, Navarra.

Euskadi iba a asestar el golpe cuándo vio una lágrima correr por la mejilla de Navarra, entonces de detuvo.

-Mierda... mierda...- Navarra sollozaba- lo había planeado tanto, ahora mi gente... seguirá en la pobreza, mierda... ¡Joder!... uuuuuuh.. yo solo quería lo mejor para mi pueblo, pero soy demasiado débil para hacer nada por ellos.

Euskadi miraba a Navarra y entonces bajo la espada, se levantó y envainó la espada, León le puso la mano sobre el hombro y le dijo:

-Bien hecho.- Euskadi sonrió.

León se acercó a Navarra y le miró fijamente.

-Lo siento... lo siento... Dios.. joder que mal... lo siento- Navarra seguía llorando.

Asturias y Castilla se acercaron a León y este con solo mirarlos comprendió.

-Por favor, deja de llorar, es muy vergonzoso... -empezó León- mira, te ofrecemos convertirte en nuestro vasallo y prometemos pagar algo de dinero para que tu economía mejore... pero si te ofreces ayudarnos a luchar contra Al-Andalus... pero por dios deja de llorar.

Navarra levantó la cabeza y miró a los castellanos.

-¿Lo dices en serio?

-Realmente crees que bromearía en un momento así.

Navarra empezó a pegar gritos de alegría y Asturias le puso la mano en el hombro a León.

-Has hecho lo correcto- le dijo Asturias. León sonrió, eso significaba mucho para él, al fin y al cabo, Asturias era la persona que más admiraba.

-Gracias.

Los castellanos entrarón en casa y Cantabria salió como una bala a abrazar a Euskadi, Cantabria ya veía a Euskadi como a un hijo y Euskadi a Cantabria como una madre.

-Lo siento- dijo Cantabria- siento haberme enfadado contigo.

-N-No- dijo Euskadi avergonzado- siento yo haberme comido todos los frutos, culpa mia.

Galicia, León y Castilla sonrieron.

-Bueno, tema zanjado, ¿ya hay algo para desayunar?- dijo Asturias.

-Tu ven aquí- le dijo Cantabria.

Asturias se acercó y Cantabria le dio un beso en la mejilla, Asturias se sonrojó.

-No has cambiado nada ¿eh?- le dijo Cantabria- Gracias por preocuparte por mí, sé que al verme llorar no pudiste aguantarlo y fuiste a buscar a Euskadi.

Asturias la miró y sonrió.

-Al fin y al cabo, somos hermanos ¿no?

Cantabria y Asturias rieron juntos y Galicia no pudo evitar tener celos de Cantabria.

SIGUIENTE CAPÍTULO: ESPAÑA Y ANDALUCÍA.

España (con la apariencia de un niño de 10 años) que está prisionero en la alhambra por Al-Andalus conoce a la pequeña Andalucía.