Porque el amor es así [Naruto Fanfic]

"El amor no se puede definir, definir es limitar y el amor no tiene límites"

—Debiste tener una muy buena razón para olvidar tu venganza, arrepentirte y escapar de Orochimaru — Cuestionaba Tsunade a un Sasuke Uchiha bastante demacrado.

Lo tenían esposado, sentado en una silla de hierro que tenía bastantes artefactos extraños y lo cubría un grupo bastante grande de ninjas ANBUS, por si él intentaba escapar o atacar a la Hokage. No se fiaban de él. Aunque la verdad nadie lo hacía; las excepciones eran Naruto y Sakura claramente.

—Solo volví en mí. Supe que no estaba haciendo lo correcto de ningún modo. No me he olvidado de mi venganza, pero tampoco quería lograrla lejos de las personas que aprecio.

Tsunade lo observaba en silencio, lo cuestionaba. No creía fielmente en sus palabras. Pero se dio cuenta de que algo en el cuerpo de éste no estaba del todo bien.

Se paró de su asiento y sus voluptuosos pechos quedaron en frente de Sasuke. Lo miró un momento y le preguntó.

—¿Acaso peleaste Sasuke-Kun? —Ahora que lo veía mejor se notaba que sus heridas eran terriblemente graves.

Sasuke la miró con incredulidad.

—Claro ¿Cómo cree que saldría de ese apestoso lugar? ¿Diciendo la verdad? No. Intenté escapar siendo lo más silencioso posible. Pero ese maldito de Orochimaru se dio cuenta y envió a muchos de sus hombres a detenerme.

Tsunade apretó sus labios y le ordenó exasperante.

—Quítate la camisa.

Sasuke abrió los ojos con sorpresa, mientras que los ninjas ANBUS se removían incómodos.

—¡No sean idiotas! —Gritó Tsunade —Sasuke te veo mal herido. Te voy a curar.

Todos comprendieron lo que iba a hacer y se sintieron bastante estúpidos.

Desataron las muñecas de Sasuke, éste se quitó la bata que le había regalado Orochimaru. Mostrando un cuerpo demacrado, lleno de cicatrices, cortes y huesos rotos.

—¡Shizune! —Llamó Tsunade observando el panorama —¡Tendremos que tratarlo ahora!

—La verdad no es necesa...

—¡Rápido!

Shizune le trajo todos los implementos Y con un jutsu médico, Tsunade le trató las heridas y cortes profundos.

A Sasuke le ardía, pero no más de lo que se avecinaba.

—Te va a doler así que prepárate —Le advirtió Tsunade.

Y con otro Jutsu, cogió hueso por hueso y lo acomodó en su lugar. Sasuke pegó un grito desgarrador que se escuchó por todo el edificio —¡Aguanta! Ya vamos a terminar.

Y apenas terminó de acomodar la última costilla... Derrumbaron la puerta de la oficina.

—Sasuke-Kun...—susurró una angustiada Sakura.

Al escuchar aquel grito, la joven de ojos color jade pensó que estaban torturando a Sasuke. Sintió que su corazón se apeñuscaba en su interior. No era mentira lo que le había dicho Naruto. Simplemente el chico por el que había esperado por tanto tiempo para que regresaba estaba a unos escasos pasos suyos siendo lastimado.

En cambio éste no podía voltear a mirarla. Primero que todo estaba dándole la espalda a la chica, segundo, que estaba inmerso en su agudo dolor... Y tercero, no entendía porque al escuchar la voz de Sakura se había puesto tan nervioso. Verdaderamente la había extrañado.

—¡Joder Sakura! —Le gritó Tsunade —Más tarde vas a poder ver a Sasuke todo lo que quieras pero por lo menos deja que lo curemos.

—Pe... Perdón...—Al verlo sin camisa supo al instante que no era lo que ella pensaba, y no solo eso, sino que sabía que tenía que salir de la habitación por respeto a su maestra, y al mismo Sasuke.

Salió de la oficina con la mirada de todos los ninjas en su espalda. El único camino que le quedaba era esperar.

En ese momento su presión sanguínea seguía en aumento... ¡Maldita sea! ¿Por qué rayos le tocaba esperar? ¿Acaso estaba muy herido?... ¡Joder que si lo amaba! ¡El paso de estos años no habían sido suficientes para superar su afecto por él! Caminaba de un lado a otro preocupada y casi llorando.

En ese momento llegó un afanado Naruto con una bola de arroz.

—¿Por qué te demoraste tanto? ¿Dónde estabas? ¿Sabes por qué Sasuke-kun volvió? ¿Por qué no vino Ino también? ¿Quién más lo sabe? Por lo que veo se lo contaste a todo el mundo. —Todo esto Sakura lo dijo tan rápido que Naruto apenas si le había logrado entender algo. La emoción había llenado cada centímetro del cuerpo de Sakura completamente, se encontraba supremamente feliz.

—Es para Sasuke. Cuando lo vi estaba bastante cansado y decidí traerle esto porque seguramente no habría comido por un largo tiempo... Y, ¿por qué hay tantos ANBUS? ¿Qué está pasando? —Preguntó el rubio mientras movía su cabeza intentando ver que se encontraba detrás de tantos ninjas.

—Está con Tsunade-Sama. —Le susurró Sakura apenas pronunciando las palabras; mientras seguía caminando con preocupación y mordiéndose las uñas —Y al parecer se encuentra muy herido porque no es normal que se demore tanto con un paciente— Sakura miró a su amigo con preocupación.

Tenía miedo.

—¡Tranquilízate Sakura-Chan! ¡Estoy más que seguro que Sasuke estará bien! —La joven se dio cuenta de lo que estaba haciendo inconscientemente— Pe ...pe ...pe ...perdón Naruto.

—Más bien respóndeme algo antes —Miró hacia la oficina y en su rostro se dibujó una expresión de sorpresa y algo de miedo —¿Por qué la puerta está abajo? ¡¿Acaso fuiste tú Sa...

—¡Sakura-chan! —Gritó Shizune interrumpiendo a Naruto desde la oficina rodeada de ANBUS —¿También te encontrabas acá Naruto-kun? —Preguntó con sorpresa al ver al chico.

—¿Q...Qué pasó con la puerta Shizune-Chan?

—Eso no importa —Contestó sin ponerle el más mínimo cuidado a la pregunta de Naruto —Sasuke-Kun ya está mucho mejor. Tsunade-Sama ya lo sanó —Aclaró su garganta— Pueden pasar a verlo si quieren.

Sakura corrió nuevamente hacia la entrada de la oficina. Le daban la bienvenida los brillantes ojos negros de Sasuke, que la observaban con una sonrisa no muy común en este.

—Hola Sakura, tiempo sin verte...

La chica no aguantó más. Corrió y lo abrazó delicadamente pero al mismo tiempo con bastante afecto, provocando en Sasuke una mueca de dolor pero al mismo tiempo de alivio.

"Al menos ella no me va a golpear"

Estaba vendada toda su parte torácica y se veía muy débil e indefenso. Sakura tenía a Sasuke en sus brazos y esto más que otra cosa la hacía bastante feliz. Era su Sasuke. Y esta vez se encargaría de que no se volviera a ir de su lado nunca...

Naruto miraba el cuadro que sus dos mejores amigos hacían y de repente de sus pensamientos salió un sentimiento un tanto parecido a los celos.

Entonces, en su cabeza, una voz casi inaudible como un susurro, le decía "Ya la encontrarás, y te aseguro que será la persona indicada". Al principio quedó un tanto pasmado. Que él supiera la única voz en su interior que le hablaba era Kyubbi, y no era para decirle exactamente ese tipo de cosas.

Y aunque no lo aseguraba. Él sentía que esa persona de la que le hablaba aquella voz en su cabeza estaba cerca, y mucho.

·

[...]

·

Temari corría a la entrada de la aldea con la esperanza de que los ninjas de Konoha no se hubiesen ido todavía. Llevaba un ninja médico al lado para que curara mejor a Tenten. Aunque Temari la había vendado, no creía que con eso no se le infectaría la herida en el camino.

Cuando el equipo Gai y Shikamaru llegaron a la aldea todos los ninjas médicos que había se encontraban ocupados. Y aunque la joven no supiera hacer ningún ninjutsu médico, la ayudó con todas sus fuerzas. Después de todo era una aliada.

Shikamaru vió como una chica rubia corría hacia ellos junto con otro ninja. Pensó que tal vez se les hubiese quedado algo o tendrían un nuevo mensaje sobre la aldea de Konoha.

—¡Tenten-San! —Gritó Temari, lo que provocó que lo que restaba del equipo la voltearan a ver— ¡Tenten-san, traje a un ninja médico, él se encargará mejor de tus heridas!

—¡Tranquila! No es necesario, en serio ya me siento mucho mejor...

—No te sobre esfuerces Tenten, deja que te revise —Dijo Maito Gai al ver la actitud terca de su alumna.

—¡Pero enserio me siento bien! ¡Aparte vamos a llegar tar...

No alcanzo a terminar la frase ya que cayó al suelo débil.

—¡M...Mierda! —Intentó ponerse en pie pero le fue imposible, de repente toda la fuerza que le quedaba en su brazo sano se había desvanecido. Sintió como alguien a sus espaldas la cogió de la cadera y la alzó muy fácilmente. Haciéndola sentir indefensa y como una niña pequeña que necesitara cuidados.

—¡Pero si eres... Temari ayúdala ahora por favor! ¡Estas demasiado pálida Tenten! ¡No sé de ninjutsu médico, pero lo que sé es que has perdido demasiada sangre! ¿Por qué no nos habías dicho que te sentías así? –Dijo un preocupado Neji al tenerla en sus brazos.

Tenten se ruborizó, ¿Por qué? ¿Por Neji? ¿Por qué lo tenía tan cerca? ¿Por qué estaba angustiado por su salud? Solo se preocupaba de ella porque eran amigos. No podría meterse falsas ideas a su cabeza. Y aparte a ella no le gustaba Neji, solo lo respetaba y admiraba.

Que estúpida se sentía. Ahora los había hecho preocupar a todos, y era exactamente lo contrario a lo que quería. Era cierto que no se había levantado del todo bien. Pero no pensó que perdería tanta sangre. Miro su brazo; Mierda. Las vendas estaban a rebosar de sangre y su brazo le dolía demasiado.

Neji la dejó suavemente en el suelo y el ninja médico se acercó a Tenten un tanto inseguro, ya que ésta tenía una cara de pocos amigos. Después de usar su ninjutsu le aplicó un ungüento y le cambió las vendas por unas nuevas y limpias.

—Ahora será cuestión de días para que cicatrice —Comentó el ninja cuando ya había terminado de curarla.

—¡Gracias! Ahora ya pueden irse —Comentó Temari.

—No nos habíamos dado cuenta —Dijo Shikamaru sarcásticamente burlándose de la rubia.

—¡Cállate! Señor problemático lo uno, problemático lo otro —Contestó la rubia mientras se despedía y se iba con el ninja— ¡Saludos de parte de mí y de mis hermanos a Naruto, a Sakura y a todos en la villa!

Shikamaru vió como la pareja se alejaba y se sintieron sus celos en el tono de su voz cuando dijo:

—¡Vámonos!

Neji cogió la mano de Tenten y la estaba ayudando a pararse delicadamente, cuando la joven se dio cuenta del tono que había empleado Shikamaru y decidió hacerle una pequeña broma.

—Pensándolo bien estaba guapo aquel ninja.

Si las miradas mataran Tenten tendría clavados unos cuantos kunais en este momento.

·

[...]

·

—Bienvenido Sai-kun.

—Gracias.

Sai traía nuevamente su libreta de dibujos y observaba detenidamente una rosa blanca, que le había llamado la atención. Sus pétalos se veían tan delicados y tan suaves, se veía perfecta.

—¿Te gusta?

—Es hermosa. ¿Cuánto cuesta? —Dijo Sai buscando en su maleta dinero.

—Es tuya. Te la regalo —Contestó la joven de ojos azules.

—Gra... ¿Estás bien? —El joven no la había mirado hasta hace un momento. Y lo que vio le preocupo. Ino se encontraba cansada, su ropa (Usualmente impecable) se encontraba llena de tierra y su cabello... No estaba mucho mejor.

Ino se sintió muy avergonzada. Nunca había estado así. Pero ya que Sakura se había ido corriendo dejando la floristería hecha un desastre, le había tocado organizar todo sola; y minutos antes de que Sai llegara había colocado una planta en lo alto de una estantería, pero ésta se cayó encima de Ino haciendo que se ensuciara de tierra. Era tanta su amargura que hasta había pensado en cerrar la tienda, pero ya era demasiado tarde. Había llegado Sai.

—E… Estoy bien. Simplemente me cayó una planta encima y... —Su voz sonaba nerviosa y sus manos temblorosas cogían su cabello y quitaban pedazos de tierra que habían quedado enredados. —Pues como vez no he podido organizar la tienda y mi papa me va a matar...

—Te ayudo…—Susurró Sai.

—Perdón, No te escuché.

—Te ayudo. —Repitió ahora más seguro.

Ino lo miró directamente a los ojos. Nunca lo había hecho. Tenía unos ojos tan oscuros, tan enigmáticos y al mismo tiempo eran atrayentes.

—Gracias…

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[...]

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—¡Hokage-Sama! —Llegó corriendo Shizune a la oficina, la cual la puerta derrumbada por Sakura, estaba siendo reparada por Yamato— ¡Buenas tardes Yamato-San! —Saludó esta— ¡Tengo algo que contarle urgente!

—¡Yamato acaba de explicarme la situación!

—¿Y qué hará al respecto Tsunade-sama?

—Creo que esta misión es de rango B e incluso podría llegar a ser de rango A.

—Estamos hablando de nada más y nada menos de un ninja que ha asesinado a muchos otros ninjas con tal de saquear templos sagrados importantes —Comentó Yamato.

—Muchas personas han dicho que debería estar en el Libro Bingo.

—¿Tan peligroso es?

—Así parece.

Tsunade se levantó de su asiento y bajó su cabeza tomando una decisión.

—Convoquen a los 12 de Konoha y a Sai. A más tardar en una semana tendrán que partir hacia la frontera con la aldea de la lluvia. Los habitantes de una pequeña ciudad han pedido ninjas con mucha experiencia para proteger un templo sagrado, el cual está lleno de estatuas de oro y diamantes.
»Dicen que es un lugar perfecto el cual cumple con las expectativas de este criminal.

—¿Y por qué pide tantos ninjas Tsunade-Sama? Además Sasuke-kun hasta ahora volvió a la aldea y sería algo precipitado.

—Confío en él, y por eso les estoy dando una semana de plazo. Y la razón por la que convoca tantos ninjas es porque estamos hablando de un posible candidato al libro Bingo. Tenemos que tomar bastantes precauciones, —Tsunade suspiro y mirando a Yamato ordenó— Por favor informa a todos. El equipo Gai y Shikamaru se encuentran en una misión, pero no tardarán en volver.

—Si señora.

Yamato desapareció en tan solo un segundo. Buscando por cada rincón de Konoha a todos los ninjas implicados en esta misión.

Sin saber que lo que vendría a continuación, sería una de las misiones más difíciles que les hubiese tocado afrontar.