¡NO ES PARA TANTO!
¡Este tipo no conoce nada!
—Creo que ya sabes la respuesta—trato de hablar con voz indiferente
— ¿Eso es un si?—le volví a cuestionar. Hizo una mueca en señal de enfado.
— ¡No te voy a comprar nada!—me grito con fuerza, lo único que hice fue encogerme de hombros.
—Ok, entonces mejor me voy a mi cubículo—le comente y me dirigí al departamento de contaduría, tenia que hacer unos balances de lo que se había comprado durante la mañana.
— ¿Por qué lo haces? ¿Acaso quieres ser igual que tu madre?—me interrogo antes de que cerrara la puerta.
—Alguna vez se ha preguntado ¿Con que propósito nació usted en la vida?—le cuestione con una mirada triste.
— ¿A que viene esa pregunta?—comento dudoso, yo solo puse mueca de confusión.
—Yo no tengo propósito en mi vida; creo que soy de las personas que no tienen vida pero que sin embargo aun continúan en el mundo—termine de decir para después cerrar la puerta.
Lo que le había dicho era algo que me venia planteando en la mente pero que no sabia con una seguridad exacta hasta que punto tenia mucha razón.
Hoy me daba cuenta que no tenia propósito y que no varia la pena seguir en la vida si no tenia una meta o un sueño.
Mis deducciones hicieron que me enfrascara en mi mundo; hacían que mi autoestime bajara por los suelos. Mi madre no me quería y solo me buscaba por mi dinero. Entonces ¿Dónde quedaba yo? ¿Tenia una pequeña esperanza para seguir en la vida? ¿Tenia un sueño o quizás una meta?
Todas mis deducciones se fueron por el drenaje cuando una voz me saco de mis más profundos pensamientos.
—Yo considero que tienes mucho que vivir—me comento Sasuke con una media sonrisa.
— ¿Qué hace usted aquí? ¿No ve que estoy trabajando?—le comente con voz bastante irritada, el solo alzo los ojos.
— ¿Trabajar? ¿Tu? ¡Trabajabas la mente!—me comento con una carcajada.
— ¡Oiga puede dejar de interrumpir mi trabajo! además, usted me castigo por llegar diez minutos tarde—le comente con los brazos cruzados y haciendo una mueca ridícula.
— ¡Espero que hayas aprendido la lección! De ahora en adelante programa tu despertador más temprano—comento con una voz demasiado tranquila del mundo.
—Lo voy a demandar—comente distraídamente mas sin embargo el río ante mi comentario.
— ¿Enserio? ¡Por favor! Además, tu necesitabas el trabajo—cometo con su sonrisa fastidiosa.
—Pero…—iba a replicar por su comentario pero el me interrumpió.
—Olvidemos lo de hace un rato ¿quieres?—comento con voz seria, yo solo asentía mal humorada. —Entonces toma esto—me extendió una pequeña bolsa. La cogí con mirada confusa, cuando la abrí vi que adentro había una torta de jamón bien surtida.
— ¿Esta envenenada?—le cuestioné antes de dar el primer bocado.
— ¡Claro que no! Además yo ni la prepare—exclamo un poco exaltado por mi pregunta.
—Tratare de confiar en ti—le comente con una sonrisa burlona, el solo se sentó aun lado de mi.
En los minutos que estuve comiendo el no comento nada, solo se limitaba a observar los papeles que había en mi pequeño escritorio.
—Va a venir una persona importante a la empresa—me comento pensativo, lo mire confusa.
— ¿Enserio? ¿Contrato mas personal?—le cuestione confusa, el solo negó con la cabeza.
—El estaba aquí antes de que yo llegara pero por una tontería se había ido—comento con voz una poco molesta
— ¿A caso es un pariente tuyo o algo así?—le pregunte, el solo asintió.
—Es mi hermano… Uchiha Itachi—contesto secamente y diciendo entre dientes el nombre del que es su hermano.
— ¿Lo odias?—le pregunte un poco exaltada, yo daría mi vida por al menos tener una hermano; pero el que tenia uno lo… odiaba.
—Si—contesto con voz seria, mis ojos se abrieron a no mas poder. —Y no sabes cuanto lo odio y ni te gustaría saberlo—lo dijo de la forma más dura que podía además, tenía los puños cerrados.
— ¡No puede ser! ¿Estas hablando enserio—en ese momento me encontraba levantada y con un puño en el escritorio.
— ¿Hay un problema?—comento de forma confusa.
–Yo daría cualquier cosa por tener un hermano y tu… ¡Lo odias!—en ese momento iba a darle una cachetada pero el reacciono rápidamente y jalo mi brazo para llegar a dañarlo.
—No se porque te digo todo esto, además, no eres ni mi amiga para contártelo; así que mantén tu boca cerrada ¿Entendido?—pregunto con voz molesta, yo solo jale mi brazo de su agarre y me largue de ahí.
Cuando salí del departamento corrí a los baños que se encontraban al final del pasillo. En el momento que llegue al baño cerré la puerta con seguro, me sentía angustiada por la manera en que Sasuke había pronunciado su odio, además, todo esto hacia que recordara a que yo ya no tenia una familia.
Las lagrimas salían sin permiso alguno y eso era mortificante porque odiaba llorar; era para personas común y corrientes en cambio yo no lo era porque yo era diferente yo era rebelde.
Mi celular empezó a sonar, rápidamente me levante del suelo y conteste.
—Hola—comente mientras limpiaba mis lágrimas.
—Sakura ¿Eres tu?—pregunto un poco confuso Kiba.
— ¿Qué paso?—conteste rápidamente no quería que se enterara de que había estado llorando.
—Eso debería preguntarte a ti ¿Estas bien? Tu voz suena algo triste—contesto preocupado
—No… es que tengo mucho trabajo hoy y estoy súper estresada es solo eso—le respondí, el guardo silencio por unos segundos, rogaba que no se diera cuenta de mi mentira.
—Mejor te dejo para que te concentres ¿vale?—dijo contento, yo suspire y medio sonreí.
— ¿Sabias que eres mi mejor amigo?—le cuestione con voz algo curiosa, el se empezó a carcajear.
—Sabes perfectamente que me amas en secreto!—dijo burlonamente yo gruñí por su comentario.
— ¡Cálmate ya quisieras que eso sucediera!—empecé a reír, el solo se rio pero sarcásticamente.
—No es gracioso—me respondió con una faceta de molesta.
— ¡No aguantas nada!—le comente mientras me acercaba al espejo, me sorprendí al ver que tenia rojos lo ojos.
—Mejor te dejo, ya me callaste pero prometo que para la siguiente esto cambiara—dijo con voz triúnfate.
—Sigue soñando porque por soñar no se cobra—le comente distraídamente, el solo gruño y colgó.
Vi como mi cara lucia un poco atontada por estar llorando silenciosamente, me enjuague y seque con papel. Cuando vi que ya había mejorado el aspecto salí a prisa porque la hora del descanso había terminado hace ya más de quince minutos.
—Llega tarde Haruno—comento Hyuga mientras me veía pasar a toda prisa.
—Lo siento—le dije con una media sonrisa, note que el se sonrojo levemente.
Cuando llegue a mi puesto busque los papeles y vi que todos los balances estaban resueltos y ordenados según la factura que le correspondía.
—Neji ¿Tu estuviste revisando mis papeles?—le cuestione con una mirada confundida.
— ¡Claro que no!—me respondí un poco exaltado.
— ¡Ok!—le respondí y dirigí mi mirada a la nota que había sobre una libreta mía.
Era una caligrafía casi perfecta y estaba en manuscrita
Creo que me excedí eso rato, te pido disculpas por mi mal comportamiento y espero que me disculpes además, seremos compañeros de piso.
Te espero a las cuatro en el estacionamiento, iremos haber tu nueva casa.
¡Discúlpame no fue mi intención!
Me quede sorprendida por su disculpa, no esperaba eso de el, además, el era un poco orgulloso como para asumir la culpa el solo.
Me fije en la hora y vi que ya eran mas de las cuatro de la tarde, jale mis cosas y salí de mi cubículo pero en el camino me encontré a Neji.
—Nos vemos Neji-kun—le dije rápidamente pero el me detuvo.
—¿Ya te vas?—me interrogo, yo solo le sonreí.
—Ya termine lo que tenia que hacer en todo el día—le conteste con una sonrisa.
—Escuche que querías un cigarro, ten—me extendió uno rápidamente lo tome.
—Gracias!—le conteste.—Nos vemos mañana—y salí con rumbo al elevador.
Estaba ansiosa porque el elevador no bajaba mas rápido, saque un encendedor de mi mochila y encendí mi cigarro; inhale lo mas que pude sentía bien, las puertas se abrieron. Camine rápidamente pero una voz me detuvo en mi cometido.
—Hola ¡pelo de chicle!—dijo una oxigenada, me volteé y le sonreí.
—Hola ¡cerda!—le conteste de la misma forma que lo hizo ella.
—No me voy a rebajar a alguien como de tu clase—me dijo mientras se veía las uñas.
—Di todo lo que digas total al final ¡Yo tengo un mejor puesto que tu! Sóbate porque te dolió—le dije y me acerque a ella.
—No te creas tanto chicle porque tu suerte no durara mucho—dijo con una sonrisa malévola.
— ¿Y? me da igual—le conteste, le solté el humo en la cara y me fui.
Oí unas voces pero no les hice caso, cuando logre llegar vi que Sasuke ya estaba ahí. Estaba recargado en su coche, cuando me logro divisar sonrió.
— ¡Nunca dejaras de llegar tarde!—me dijo con una media sonrisa.
—Y tu ¿Nunca dejaras de burlarte de mi impuntualidad?—le cuestione alzando las cejas
—Ya veremos, ya veremos pero por ahora súbete que te llevare a conocer la casa—me dijo mientras abría la puerta del copiloto
—No hagas eso es ridículo—le dije con una mueca
—Tengo educación aunque no lo creas—me dijo y yo suspire de cansancio.
En el camino solo hablamos de trivialidades, Sasuke iba concentrado en la carretera, aparco el coche en un edificio de lujo.
— ¡Es aquí!—señale al edificio que se exponía enfrente de nosotros.
— ¿Tiene algo de malo?—dijo con una media sonrisa, yo solo arrugue mi ceño.
¡Maldito engreído! Siempre queriendo ofender…
