CHANCHANCHANCHANTANTANCHANTANTANCHANCHANCHANCHANCHANCHANNN…
(ridículo intento de música de Star Wars)
En una galaxia muy muy muy muy muy muy muy muy muy..muy muimuy muy mucho muy lejana, vivía una chica rara, distraída y poco sutil que nunca actualizaba sus fics…
Ahora la duda será…quien en su sano juicio la leerá? O_o
Hace mucho tiempo que no actualizo (en realidad, demasiado jeje) asi que esta parte donde habla la autora, la hare corta, si?
Rurouni Kenshin y sus personajes pertenecen a Nobuhiro Watsuki y a todos lo que colaboraron con el manga/anime.
Una Historia AU.
-Kyaaa (hablan) "Kyaaaa'' (piensan) .- (hacen acciones). *^KYAAAAAA!!!!1^* (lemon o lime X3)
Alguien a quién amar
Capitulo 4: Llegan los nuevos dueños
La primogénita de los Kamiya se levantó de su cama con calma. Megumi había llamado a las cinco de la mañana, tres horas antes de levantarse en totalidad.
Había logrado que un vendedor de condominios hiciera o comenzase a hacer el negocio con la suya.
Fue al baño familiar y se aseo. Al cruzar el umbral hacia su pieza, sintió la necesidad de entrar a la habitación de su hermano.
''No'' – Se dijo- ''Si entro ahora, estará aun confundido. Necesito que medite bien, que piense bien en lo que esta sucediendo. ''
Sin más se dirigió hasta su habitación y se vistió.
Llevaba unos pantalones de tela azul marino y una polera roja con detalles anaranjados de margaritas en las mangas. Su cabello estaba peinado en una media cola con una cinta naranja y se puso el brazalete que le regalo su madre.
Bajo a la sala y se puso un delantal.
Tenía mucho que limpiar y arreglar.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Abrió la puerta y se encontró con una sorpresa.
-Hola, hijo.- Dijo el hombre al encontrarse frente al joven.
-P-padre... ¿Qué…?- Musito con asombro.
Por detrás del hombre apareció una mujer muy entusiasmada.
-¡Kenshin! ¡Hijo!- Abrasa al joven fuertemente.- ¡Te extrañamos!
Parecía que ya lo iba a estrangular.
-Okon, cariño, ya para n_nU '' Me arruinó el drama ¬¬ U'' –dijo para si, Hiko Seijuro.
-¡Oh! Si je je, lo siento hijo. –Y así, soltándolo, libera a Kenshin de una muerte segura.
Okon, después de un rato, fue con sus hijas a pasar un día fuera del hotel, mientras que Hiko se quedó hablando con Kenshin.
-Si que esta entusiasmada.- Dijo Kenshin.
-Y no es para menos, ha estado mucho tiempo separada de sus hijos en la clínica.
-¿Hijos? Son niñas Hiko : P – Dijo Kenshin en broma, pero Hiko se puso serio.
- Cuando hay un masculino en el plural, el total es masculino.- Tras un momento prosiguió- Eres nuestro hijo Kenshin…a pesar de todo.
-Bueno…Gracias, papá.
En el silencio que se mostró algo incomodo, Hiko decide continuar con el asunto que le quería plantear a su hijo.
-Kenshin, hay un problema. Mis fuentes me han informado que hay unos mafiosos que planean embestirnos a través de la misma empresa.
-Espera… ¿Tu empresa?- Respondió sorprendido.
Hiko asintió.
-A pesar de no estar cien por ciento seguros, hemos preferido prevenir que lamentar y ya estamos en acción para la investigación. Kenshin…- Hiko se detuvo, era un asunto difícil.- Temo por ti.
-¿Por mi?-
-Exacto. Tú eres el heredero total de la empresa. Sabes que yo la administro para la comodidad de los clientes al tener a alguien mayor. Necesito...no, debes estar e irte encubierto.
-¿Me vaya encubierto? ¿Como? (parece que nuestro segundo protagonista es algo lento ¬¬) Creí que lo de ir a la universidad era una farsa. Que utilizamos esa estrategia mostrando que aún no me haría cargo. Eran por tus sospechas.
-¡Pero ya no son sospechas hijo! Me comunique con un vendedor de condominios. Hará todo lo posible para darnos una casa. Ya te inscribí en la universidad que tu padre quería que fueras y las pequeñas en una guardería.
-Padre…Yo...Lo haré. Por cierto ¿Qué harás tú y mamá?
-Tu madre se irá por un tiempo con su hermana y después se irá a vivir contigo. Ella también tiene asuntos que arreglar. En tanto yo…Estaremos en contacto.- Kenshin asintió y se quedo pensando un rato en la situación.
Esa tarde, la familia Hiko disfruto en compañía los últimos días en Kawasaki.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Megumi salió de su casa calmadamente y tomo un taxi.
-A los condominios Gorotsuki, por favor.- Dijo al conductor y miró por la ventana mientras avanzaba dejando el puesto de pan de su familia. ''Espero que todo este bien en la casa de Kaoru-chan''.
Observando como los edificios de la zona urbana de la ciudad cambiaban a los árboles del sector de las casas, vio a un amigo sentado en la salida de una puerta.
-¿Ese no es Sano? ¿Qué hará afuera?- Megumi, tras pedirle al conductor detenerse, bajó y se puso frente a Sanosuke.
En un aura de decepción y murmurando lamentaciones, Sanosuke estaba cabeza gacha con ropa que se había puesto los dos días anteriores seguidos.
-Déjame adivinar – Le dice su amiga.-¿Perdiste una apuesta utilizando tu último pago o la vecina del cuarto 306 te rechazo?- Esto último diciéndolo con un toque de irritación.
-Las dos.- Respondió.- ¿A donde vas?
-Estamos curiosos, ¿No, tori-atama? Voy a ver como esta Kaoru con la limpieza. Además, se sentirá más segura con alguien que conoce a Aoshi.
-¿Aoshi? ¿Y ese quién es?
-Un amigo. ¿Por qué tanto interés?
-No, por nada, nada.-Sanosuke viro su vista hacia el interesante perro que dormía a los pies del árbol.
- Aja bien, te daré noticias de lo que pasa o vienes conmigo?
-Aquí, esperare a Sayo-chan.
-Baka, tori-atama. Mil veces le puedes pedir una cita a Sayuki-san y mil veces te dirá que no. – La morena da media vuelta y dice.- Sayuki san esta enamorada. Adiós y cuídate.
-Igual.
Vestida con una falta hasta las rodillas color pardo, un bolso y zapatos blancos y una camiseta rosa y café, Megumi cruza la calla y camina hasta terminar la cuadra hasta la esquina de cruce Fuji.
Ahí, en la calle Chieko, se encontraba la casa de los Kamiya.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
¡TOC, TOC!
-¿Ya llegó el vendedor? observó hacia la puerta y empezó a ponerse nerviosa. – ''Ayyy ¿Y si no le agradó? ¿Y si soy muy desaliñada? ¿Y si?... ¡Espera Kaoru! ¿Qué dices? ¡Ni que fuera una cita!''
¡TOC, TOC!
-¡Voy!
Mientras Kaoru se acerco a la puerta, Yahiko bajó un peldaño más de la escalera, vigilando como podría ser aquel vendedor.
-Konnichiwa.-. Un hombre alto y serio observo con detenimiento a Kaoru. ''Algo la hace familiar'' Observo directamente los ojos de Kaoru, poniendo a la chica nerviosa. ''Juraría ver esos ojos antes''.
...Eh... ¿Joven? ¿Está usted bien?
-Pues...-.Rápidamente retira la mirada de Kaoru.- Soy Shinomori Aoshi, el vendedor que viene a promocionar su casa. Usted debe ser la Srta. Kamiya.
-Si, Kamiya Kaoru. Un gusto n_n
-Si...y el es..?
-¿Ah?
Mirando los dos ojiazules al fondo de la casa, Yahiko sube rápidamente a las escaleras, nervioso.
''Mierd...Mejor me voy, o si no, no soportare las ganas de saber quién será el mequetrefe que se adueñará de la casa. '' Revisó su mochila, tenía dinero suficiente para los cuatro viajes en metro y en taxi (dos ida y dos vuelta) hasta la casa de Yutaro y un helado en ''Ikki`s''.
Preparo sus pies
Preparo sus manos (para atrapar los zapatos en la entrada)
Subió bien su mochila al hombro
Y sonrió con nerviosismo
-¡Bruja!-Abrió el shoji con fuerza y corrió. Bajando las escaleras pudo ver como Kaoru conversaba con el tipo.- ¡Adiócito!
Tomó sus zapatos y empujó a Aoshi para gritar.
-¡No me esperes!
Y se fue
-Eh...Shinomori-san, disculpe a mi hermano, está muy confundido con este cambio en su vida y se comporta algo rebelde.
-No se disculpe, muchas familias pasan por lo mismo. Es temporal. Ahora, necesito inspeccionar su casa, para darle sugerencias y demás.
-Claro, pase.
Antes de cerrar su puerta, pudo ver como Megumi se acerco.
-¡Megumi! Konni... ¿Sucede algo?.- Megumi, que llegaba algo desordenada respecto a ropa y cabello, miro con algo de enojo a su prima.
-Nada, solo que tu hermanito me empujó por solo saludarlo. Y caí a un arbusto de esa antipática de Meiko.- Sacó un espejo de su bolso mientras que improvisaba con sus manos el orden de su peinado.
-Ah...Pues, pasa. Shinomori-san ya llegó.
-¿Llegó? Supongo que aún no llegan los que desean ser los nuevos dueños.
-No. Shinomori-san me dijo que llegarían a las 1 de la tarde.
Entraron las dos morenas y observaron la pequeña inspección de Aoshi.
-Kamiya-san, veo que tiene un gimnasio afuera.-Cerca de la ventana de patio, Aoshi observo poco a poco ese sector d e la casa.- ¿Trabaja ahí en algún deporte o es tradición familiar?
-Si, las dos. ¿Debo removerlo o algo?
-Eso es discutible. Puede que encante según el gusto de quienes lo utilizarán. Pero mientras lo anotaré como asunto temporal, hay que asegurarnos que no haya problema de quejas.
Media hora después, Aoshi, Kaoru y Megumi conversaban sobre los trámites que llevaba el traslado de ocupación de la casa.
-A propósito, Kamiya-san.
-¿Si? Dígame.
-Puede apreciar de lejos que tiene una representación difunta de mesa.
-Ahh...Si...
-¿Podría acercarme? Por respeto a entrar a su casa sin saludar.
-Pues, claro, pase.
Aoshi pasó el umbral de la sala hacia el pasillo. Al ver la mesa, sin dudar se inclino un poco, junto sus palmas e hizo una corta oración.
-Es mi madre, Kazue Kamiya. Murió hace unos meses de un cáncer que, a pesar del tratamiento, inexplicablemente no lo soporto. ¿Habrá...Habrá inconveniente con su presencia?.
-También es un asunto discutible…-dijo Aoshi, mientras que le daba una última mirada al altar y viraba a las morenas.
-OH...ya veo….-
-Continuemos-.
Aoshi inspeccionó con cuidado la casa, dándole algunas sugerencias a Kaoru con respecto a que lugar podía pedir el cambio de los muebles o los tratos que se hacian a la familia respecto al mantenimiento.
Luego, le pidió los papeles del título de dominio, además de las medidas de su casa para ser notificadas.
-Hasta ahora, eso sería todo – Dijo Aoshi fríamente, anotando lo último en las hojas de su archivador. De repente, sintió una vibración en su bolsillo. Era su celular. Lo abrió y contesto. – si?...Un...Espere un minuto por favor…-se dirigió a Megumi, ya que Kaoru se encontraba en la otra habitación- Vendré en un momento, me necesitan.
-Ok- le contestó la aspirante a medico. Observo como Aoshi salió un momento y se sentó...-Hasta ahora todo va bien.
Pasó un rato y Aoshi no volvía.
Estiró su mano hasta sus hebras negras y los acomodos.
-''Tonto Yahiko, me desordeno entera! Encima esa irritante de Meiko se encontraba en casa ¡Y con
-Megumi ¿Dónde está Shinomori-san? –Le dijo Kaoru apareciendo por la puerta.
-Pues esta—
-Megumi, Kamiya-san, les tengo malas noticias – Aoshi, interrumpiendo a Megumi, quién se paró, hablando algo malhumorado- Los clientes cancelaron la visita. Y las otras dos opciones no me aseguraron ninguna cita.
-Oh no…, Kaoru- Megumi observo a su prima, quién muy nerviosa ya estaba por la supuesta visita.
-Ya veo…Gracias de todos modos, shinomori-san.-Sonrió con un deje de tristeza hacia el vendedor, dándole una ligera reverencia, quién sorprendido por su amabilidad se sobresaltó por dentro.
La ojiazul les hizo pasar a la cocina, para servirles algo en cuanto veían que hacer, sin embargo...
-TADAIIIMAAAAAAAAAAA, NYAPPYY DESU DESU!!!!!- una voz masculina se escucho desde el corredor, mientras que se acercaba, aparentemente luego de entrar sin tocar.
-Ayyy Kamatari-chwan que grito tan cortito- se escucho una mayor y profunda, pero algo más melodiosa.
-Anata! No le digas esas cosas, no toda la gente se lleva buena impresión.-una tercera voz se dejo escuchar, ahora femenina, con un rastro de reprensión al segundo.
-Mi Sae-swan, usted sabe que no hay mejor cosa que llamar la atención!!!- una risa algo…femenina se escucho del mayor.-Oh vaya, aún aunque estaba abierto, no se ve nadie...hum hum hum..
Kaoru, que ya se había acercado al umbral de la puerta, observo a la gente.
Era una chica de cabellos cortos algo púrpuras, figura esbelta, vestida con una playera que tenía forma de la parte superior de una kimono rosa y con detalles de estrellas y soles del mismo color más pálido y una falda-pantalón cafés, con decoración de cuadros mas oscuros y zapatos cafés. Al lado de ella había un hombre pelinegro, de labios delineados con un rojo oscuro y camisa algo ajustada. Llevaba unos vaqueros y botas negras. La mujer al lado...No podía verla bien pero llevaba una blusa blanca y por lo visto una falda y era pelicafe…un momento...
-Disculpen pero, ¿Qué hacen aquí?- Megumi se había acercado a ellos sin darse cuenta y entrecruzaba los brazos.
-Tu debes ser Kaoru-chaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan!! Un gusto, soy Kamatari y seré el dueño de tu casa. Ellos son mis padres- la tomo de las manos y de dio vueltas, mientras sonreía.- Si que eres linda, pero algo estirada… un gusto! Soy Otowa Kamatari
'' ¿Dueño?'' Pensó Aoshi.- ''Acaso se habrán equivocado o que?''.
-Espera...yo…uh…ya...Niña…SUELTAME! –le grito megumi, a lo que kamatari la soltó.
-Aich, tienes un temperamento parecido a mi amiga Yumi hum hum hum- dijo entrecerrando los ojos, volteándose un poco, divisando a Aoshi y Kaoru – que lastima por que…ah…O POR DIOS QUE GUAPO! ¡Viste papa!?- dice acercándose al hombre mayor para contarle su más reciente descubrimiento.-
-Ya lo se, vi su foto en la revista de donde recogí su numero.- Aoshi sudó frío.- Buenas tardes, Shinomori-kun.- Dijo el hombre, mientras que le guiñaba un ojo. Aoshi sudó más aún.- Soy Otowa Hyoko, le llamé hace unos días por el asunto de la propiedad en venta, vine a verla, tal como me dijo. - *Ejem*,se dejo escuchar por detrás, a lo que el pelinegro viró la mirada a la mujer con la que llegó, la cual le miraba con una ceja alzada.- Los modales míos, de todo un hombre ¿No? Hum hum hum Ella es mi esposa.- Sonríe.
-T-Tae-san!.- Exclama Kaoru con sorpresa.- ¡¿Estas casada?!
-OH?- Dice la mujer.
-Se conocen?- Le pregunta Hyoko.
-QUE AMIGA MAS LINDA, MAMÁ!- de parte del pelimorado.
-¿Mamá?- Pregunta la otra morena.
-Tadaima!- Grita Misao desde la entrada.
-.-.-.-.--.-.-.--.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.--.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Y aquí mi cuarta entrega.
No se molesten en entregar reviews
Continuare en unas semanas pues me voy de viaje
Good Bye
Miyazawa.
