Título: A child's love can be true love.
Género: Romance/Humor/Drama.
Parejas: Style (principal). Leve Stendy.
Advertencias: Ninguna por ahora, sólo leve Slash/Yaoi.
Beta-reader: Kurumi2413Keehl.
Disclaimer: South Park no me pertenece, es propiedad de Trey Parker y Matt Stone.
*Capítulo Cuatro*
—Stan, ¿ya te sientes mejor?
—Sí.
— ¿Seguro?
—Sí.
— ¿Seguro, seguro?
— ¡Que sí!
— ¡No me grites!
Ambos niños se vieron con el ceño ligeramente fruncido y segundos después regresaron su vista al helado que se encontraban comiendo. Después de que Stan vomitara, Kyle le dijo que lo mejor era que se comprara un helado, para que así se le quitara el mal sabor de boca. El oji-azul acepto y luego de comprarse uno, se sentaron en uno de los columpios que había en el lugar.
Los demás niños se fueron a casa de Cartman para jugar un nuevo videojuego que a este le compraron. Ellos decidieron no ir, y quedarse en el parque.
—No entiendo por qué vomité.
—Algo te hizo daño—le dijo Kyle mientras miraba a unos niños jugar con su perrito. Stan se llevó un dedo a la boca, pensando en qué le habrá hecho daño. Lo único que comió en todo el día fue la comida que su madre le dio de desayuno, y la que le mandó de lunch, pero no. Su madre cocinaba delicioso y era imposible que su comida le haya hecho daño.
—Quién sabe—Se encogió de hombros restándole importancia.
Se quedaron una media hora más, platicando de diferentes cosas; como la nueva caricatura que pasaban en las tardes, o lo aburrida que era la escuela. Se dieron cuenta de que tenían muchas cosas en común pero había otras en las que no congeniaban. Pero para ellos eso era más atractivo. Al menos Kyle pensaba eso, la idea de tener un mejor amigo con quien compartir gustos un poco diferentes, era… interesante.
— ¿No te cae bien Cartman?
—No ¡lo odio! Siempre me está molestando por ser judío—. Exclamo Kyle frunciendo el ceño. — ¿Tú tienes algún problema con que sea judío?—. Le pregunto a su nuevo mejor amigo viéndolo con algo de preocupación. Stan meditó un poco antes de contestar, sinceramente no entendía mucho eso de "judío".
—No—. Respondió sinceramente. Kyle sonrió alegremente, con un leve sonrojo cubriendo sus mejillas, asintió y miró al frente. Definitivamente algo le cayó mal a Stan porque esas ganas de vomitar se apoderaron de su estómago nuevamente. Gracias al héroe de su caricatura favorita, no lo hizo. Unos minutos después, ambos niños decidieron irse a sus casas.
—Por cierto Stan, me preguntaba si… te gustaría ir a mi casa mañana—Pronunció Kyle sin apartar su mirada del frente. Stan se sorprendió por eso y comenzó a sentirse feliz, y como no ¡Su mejor amigo lo estaba invitando a su casa! Eso era genial.
— ¿En serio?—. Preguntó sin poder ocultar su emoción.
—Sí—. Respondió Kyle. —Podemos jugar videojuegos o ver películas ¿Qué te parece?
— ¡Me parece genial!
— ¡Me alegro! ¿Mañana saliendo de la escuela?
— ¡Sí!
Después de decir esto, ambos decidieron irse a sus respectivas casas, las cuales, para su buena suerte se encontraban bastante cerca la una de la otra. Durante el camino iban platicando sobre la caricatura que a ambos les gustaba. Caminaron por una media hora, hasta que llegaron a casa de Stan, la cual se encontraba unas cuadras antes que la de Kyle.
—Bueno, nos vemos mañana—Se despidió el pelirrojo con una sonrisa. Stan le regresó el gesto mientras asentía.
—¡Hasta mañana!—Pronunció alegremente. Kyle se dio la media vuelta y comenzó a caminar hacia su hogar.
Mientras, el oji-azul se adentró a la suya donde su madre lo esperaba con una sonrisa.
—Me alegro que hayas llegado. Adivina quién está de visita—Le dijo mientras se acercaba a él y le daba un beso en la mejilla. Stan se puso a pensar, pero no se le ocurría quién podía estar de visita en su hogar.
—No sé—Respondió.
—Tu abuelo.
— ¿Ehh? ¿Qué hace ese viejo aquí?
— ¡Stan!
Ups.
—Perdón, no quise decir eso. Quiero decir ¿Qué hace el abuelo aquí?—Respondió sintiéndose intimidado por la mirada que su madre le estaba dando. Él quería mucho a su abuelo, pero siempre que este iba a visitarlos a Londres (Quién sabe cómo pero lo hacía) siempre le decía que lo matara, sin contar que ni su nombre se sabía. ¡Siempre le ha llamado Billy! Cuando su nombre es Stan, no ese nombre raro y feo.
—Vino a visitarnos, bueno tu papá fue por él, al asilo. Dice que, como ya vivimos cerca, lo conveniente es que nos venga a visitar más seguido. Lo cual me parece excelente, así podrá convivir más con sus nietos.
Se adentraron a la sala, donde se encontraban su padre, el abuelo y Shelly que veía con expresión seria al abuelo.
—Oh Billy, me alegra verte—Pronuncio Marvin, su abuelo, viéndolo con una sonrisa. Stan suspiró. Bueno no podía hacer nada, al menos que en un momento de distracción lanzara al abuelo por la ventana, así le haría un favor a este que le pide que lo mate a cada segundo. ¡Dios! ¿Desde cuándo tiene esos pensamientos tan geniales, es decir, sádicos?
—Hola abuelo—Saludo acercándose a él y besándolo en la mejilla. Si, él es un gran nieto.
Toda la familia Marsh, estuvo en la sala por unas dos horas, platicando de quien sabe que cosas. Stan estaba aburrido, en serio, ¿Por qué los adultos tienen que ser así? Lo peor es que sólo Randy y Sharon hablaban, puesto que el abuelo simplemente lo miraba, diciéndole con la mirada que lo matara, y Shelly estaba con su celular. Otra cosa que le molestaba ¿Por qué él no podía tener celular? Le había pedido uno a su padre, pero este no se le dio disque, porque estaba muy chico para tener un aparato como ese. Bueno, era eso o porque cuando lo pidió su padre no llevaba dinero. Sea cual sea la opción, no le quiso comprar el celular.
Bien, tampoco era como si fuera a morirse sin un aparato como ese. Es decir, por lo que ha notado en su hermana, se la pasa pegada a ese aparato, y no, él no quería terminar siendo adicto a eso. No gracias. ¿Ven cómo es un buen niño?
Una hora después de tortura. Su padre decidió ir a dejar a su abuelo al asilo, no sin que antes, este último le dijera a Stan que tomara la pistola que estaba en la habitación de sus padres y le disparara. No iba a mentir, se sintió tentado, pero como no quería ser mal visto por su madre decidió no hacerlo. Además él quería mucho a su abuelo, sí, porque a pesar de todo le daba regalos muy buenos.
— ¿Cómo que vomitaste?—Le pregunto su madre después de que el niño le terminara de decir su gran experiencia. Asintió levemente — ¿Comiste algo que te hiciera daño? No te he dicho que no compres nada en la cafetería de la escuela, no sabemos si esa…
—No comí nada. Lo único que comí fue lo que tú me mandaste— Respondió interrumpiendo el sermón que su madre iba a darle. Sharon suspiró.
—Bueno, mañana te llevaré al doctor, ¿no te duele el estómago?— Negó con la cabeza levemente —Bueno, si vuelves a vomitar o si te duele el estómago, me avisas ¿entendido? Ve a tu habitación a hacer tus tareas.
Asintió y subió a su habitación, no sin antes ver a su hermana que se encontraba leyendo un libro. Esta alzo la vista y le enseño el dedo medio, claro que le regreso el insulto, sí; le saco la lengua.
Se fue a su cuarto, y una vez ahí adentro se dispuso a hacer sus deberes. ¡Oh, claro! Se le había olvidado decirle a sus padres que Kyle lo invito a su casa, después de terminar la bendita tarea, les diría.
…
— ¿Mañana?
—Sí, le dije que si quería venir a jugar videojuegos o a ver películas, ¿tengo el permiso?—Le pregunto Kyle a sus padres. Se encontraban en el comedor.
—Bueno, por mí no hay ningún problema—Dijo Gerald.
—Tienes el permiso Bubba—Su madre le sonrió mientras le daba de comer a su hermanito. Kyle sonrió y asintió felizmente.
—Gracias. Me voy a hacer mis tareas, con permiso.
Se puso de pie y se dirigió a su habitación. Una vez adentro, saco todo lo que usaría para la tarea. Estaba feliz porque mañana, su mejor amigo pasaría un rato con él.
Una hora después, ya había terminado sus tareas. Miro la hora, eran las ocho de la noche. Alistó sus cosas que usaría en la escuela, y bajó a la sala, donde se encontraba su padre hablando por teléfono. Se adentró a la cocina.
— ¿Ya terminaste las tareas?—Le pregunto su madre.
—Yap— Respondió.
—Bueno, el agua está caliente, así que metete a bañar y después vienes a cenar— Asintió y subió nuevamente a su habitación.
…
Al día siguiente Stan se encontraba camino a la escuela. Tenía una expresión de asco en el rostro, y eso, gracias a que su madre le obligo a tomarse una medicina para el dolor de estómago, a pesar de que le dijo que no le dolía nada ni sentía ganas de volver a vomitar, pero bueno, era eso o que lo llevara al doctor quien lo más seguro era que le recetara inyecciones, y él con las agujas no se lleva.
—¡Stan!
Al escuchar su nombre, volteo y observo como Kenny se acercaba a él con una sonrisa.
—Hola Kenny— Le saludó. El rubio se detuvo a su lado, tratando de regular su respiración, al parecer había corrido mucho. Y claro que lo hizo, eso de hacer carreras con tu mejor amigo cansaba. Bueno, aunque él no tenía necesidad de correr pero aun así lo hizo. Volteo y su sonrisa se hizo más grande al ver como Cartman corría con dificultad hacia ellos.
—No te vayas a cansar—Le dijo con burla. El castaño, una vez estando a su lado, le enseño el dedo medio.
—¡Cállate Kenny! Sabes que yo no puedo correr mucho.
—Eso te pasa por gordito.
— ¡No estoy gordo, estoy fuertecito!
—Sí, sí lo que digas.
Stan prefirió no meterse en la conversación de "mejores amigos" que estaban teniendo. Miró a su alrededor y su sonrisa igual se hizo más grande, al observar como Kyle se acercaba a ellos.
— ¡Hola chicos!—Saludó animadamente.
— ¡Hola Kyle!— Kenny se lanzó al pelirrojo y lo abrazó con fuerza, Cartman simplemente rodó los ojos y Kyle comenzó a reír. Oh ¿Y Stan? Bueno, se puede decir que él simplemente miró a Kenny de manera seria ¿Por qué? Ni idea, tal vez porque no le estaba gustando la manera en la que el rubio abrazaba a su mejor amigo. Si, Stan podía llegar a ser muy celoso, pero no es su culpa, es genético, por ende, es culpa de su padre.
—Stan ¿estás bien?—Le pregunto Kyle. Stan le sonrió y asintió. Los cuatro comenzaron a caminar en dirección al colegio, mientras platicaban de cosas sin mucho sentido.
—Yo lo sigo diciendo Kalh, tarde o temprano sacarás tus poderes de judío y matarás a toda la raza humana— Decía Cartman de manera seria, cómo si lo que estaba diciendo fuera una cosa que realmente iba a pasar.
—Eso no es posible gordo. En primera los judíos no tenemos poderes y en segunda; ¿de dónde sacas tanta cosa sin sentido?
— ¡No me digas gordo! Y es verdad, crees que no sé de sus sucios planes.
— ¡Te digo gordo porque estas gordo!
— ¡Vete a cagar Kyle!
— ¡Oblígame gordo de mierda!
A estas alturas a Stan ya no le sorprendía que sus amigos dijeran semejantes groserías. Después de todo él también las decía, no a cada momento pero de que las decía, las decía. Al parecer él más calmado de los cuatro era Kenny. O eso pensaba hasta que notó como este leía una revista que se supone, un niño de su edad no debe ver. Vaya amigos que me cargo pensó con una sonrisa. Al final, el tener ese tipo de amigos era lo que hacía las cosas más interesantes.
Al llegar al Colegio se adentraron al salón donde ya se encontraba la mayoría de sus compañeros. Miró a Wendy que, al verlo le dio una sonrisa provocando que se sonrojara y mirara a otro lado. Gesto que no pasó desapercibido por Kyle.
—Hey Stan, ¿le pediste permiso a tus papás de que si puedes ir a mi casa?—Le preguntó cuando se encontraban en sus respectivos lugares.
—Sí— Respondió —Me dijeron que no había problema.
— ¡Genial!
…
Kenny seguía leyendo su revista. Es verdad, que la edad que tiene no debería estar viendo ese tipo de cosas; mujeres desnudas, para especificar. Pero él se consideraba lo suficientemente maduro como para ya verlas, sí, no es una buena explicación pero con eso se excusaba para no sentir mal al verlas.
—B-Buenos días Kenny.
Al escuchar esa voz, extremadamente dulce, retiró la vista de la mujer desnuda que estaba viendo y la posó en aquel niño de ojos grises y cabellos rubios. Le sonrió dulcemente.
— ¡Hola Butters!— Cerró la revista y la guardó en su mochila, no quería traumar al pobre Butters.
—Ah, b-b-bueno ayer con las flores que recogimos, h-hice esto— Pronuncio el de ojos azules mientras abría su mochila y buscaba algo en ella. Kenny lo miro intrigado.
Butters sacó una corona hecha con las flores que recogieron el día anterior y se la entregó a Kenny quien la tomo algo sorprendido.
—B-Bueno, cómo tú me ayudaste a recogerlas pensé que te gustaría.
Las mejillas de McCormick se tiñeron levemente de un tinte rojizo. Era la primera vez que alguien le daba un regalo como este, ni quiera su mejor amigo; Cartman, le ha regalado algo así. Bueno, después de todo estaba hablando del castaño, que se podía esperar. Regresando a lo importante, miró a Butters con una sonrisa.
— ¡Gracias Butterscup! —Le agradeció. —Está muy lindo.
— ¿En serio te g-gustó?
— ¡Por supuesto!—Respondió.
Señor Garrison entro al salón, por lo que todos tuvieron que guardar silencio, e irse a sus respectivos lugares. Como era de esperarse, las clases estuvieron aburridas, más que otros días, y eso gracias a que al Señor Garrison, se le dio por contar su vida amorosa. Realmente ese maestro no dejaba de sorprender a Stan. Después de cuatro horas de tortura, el timbre que indica el inicio del descanso sonó. Todos soltaron un suspiro de alivio y lentamente salieron del salón.
— ¿Saben qué creo?—Preguntó Kenny mientras mordía el sándwich que Eric le compró. Puede que su mejor amigo no sea una persona, como decirlo "cariñosa" pero al parecer, si se preocupa por el rubio.
— ¿Qué?— Pregunto Kyle.
—Qué debemos ponerle nombre a nuestro grupo.
— ¿Nombre?—Cuestiono Stan sin entender.
—Sí, ya saben, el grupo de Craig se llama team Craig. Creo que nosotros merecemos un nombre genial— Termino de decir levantando los brazos en señal de asombro. Los tres niños que lo acompañaban se vieron entre sí. No era mala idea, un nombre los podrá identificar de los demás.
— Pero antes, debemos elegir un líder. Y ese debo ser yo.
— ¿Por qué deberías ser tú gordo?
—Porque soy el mejor de los cuatro.
—Eres un arrogante, eso eres.
—Yo pienso que Stan debe ser el líder— Pronuncio Kenny mirando al susodicho quien lo miro sorprendido.
— ¿Yo?
— Sí, ¿él?
—Me parece excelente Kenny— Apoyó Kyle.
—No, yo no puedo ser el líder. Sería injusto para ustedes que han sido amigos desde hace mucho tiempo. —Pronunció Stan. Él siendo líder de ellos, no, no sería justo. —Creo que tú quedarías cómo líder— Le dijo a Kenny. Este se quedó pensativo por unos tres segundos.
— ¿Tú qué opinas Butterscup?— Le pregunto. El de ojos grises froto sus nudillos con nerviosismo. ¡Salchichas! ¿Qué iba a hacer? Si decía que Stan fuera el líder, Cartman podría reclamarle y él no quiere eso. —Tranquilo, si el gordo este te molesta yo te defenderé— Le dijo Kenny adivinando sus nervios. Butters se sonrojo ligeramente y bajo la mirada.
—C-Creo que Stan sería buen líder.
— ¡Ya está! Stan eres el líder.
— Pero…
— ¡Que eres el líder, dije!
— Okey.
Cartman murmuró a lo bajo, molesto y Kyle le sonrió burlonamente. Amaba cuando el castaño se enojaba, era uno de sus pequeños placeres de la vida.
—Así que, ¿Qué nombre crees que debamos ponernos?—Le preguntó a Stan. Este se llevó un dedo a la boca en señal de que estaba pensando. Un buen nombre, no se le ocurría ninguno.
—Y si nos ponemos Team Stan.
—Eso no es muy original. Además Craig puede enojarse por usar su nombre. Creo que debe ser otro, cómo ¡Los superhéroes en acción!— Miraron a Kenny con cara de que, definitivamente no sería ese nombre. Al final, optaron por llamarse Team Stan, hasta que se les ocurra un nombre más original.
El descanso terminó y las clases continuaron. Felizmente, las clases terminaron pronto, las horas se fueron mucho más rápidas, cosa que Stan agradeció enormemente. Al terminar de guardar sus útiles, salieron del Colegio.
—Stan, iremos a mi casa.
—Claro.
Stan y Kyle se despidieron de Butters, Kenny y Cartman, quienes irían a casa de este último. Estaban por irse cuando una voz, que reconocieron perfectamente, le llamo al pelinegro. Voltearon y vieron como Wendy, ligeramente sonrojada, les sonreía.
— ¿Pasa algo?— Pregunto el niño pelirrojo.
—Sólo quiero darle esto a Stan— Dijo mientras le extendía al oji-azul una hoja de papel doblada, levemente decorada con algunos dibujos. Stan la tomo algo dudoso e intrigado. —Bueno es todo, ¡Hasta mañana!
— ¡Hasta mañana!— Pronunciaron al unisonó. Stan desdoblo la hoja que le dio, y sonrió; era un bonito dibujo de un parque y en este habían dos garabatos que parecían ser personas y que, al aparecer eran él y Wendy.
—Creo que le gustas a Wendy— Pronuncio Kyle viendo detenidamente el dibujo. Stan se sonrojo al escuchar eso, ¿gustarle? No, eso no es posible, ¿oh si?
—No creo.
— ¿Por qué?
—Estamos muy chicos para saber si alguien nos gusta ¿no crees?—Pronuncio guardando la hoja en su mochila. Kyle lo miro pensativo, sí, es verdad que aún son niños, pero eso no significa que no puedan pensar que otra niña o niño es lindo. Por ejemplo, él piensa que Stan es muy lindo y no le veía nada de malo a eso. Decidió dejar el asunto hasta ahí.
—Bueno, como sea— Dijo mientras se encogía de hombros. Stan asintió y sin más, se dirigieron a la casa de Kyle. Sería una tarde muy divertida, sin duda alguna.
…
Sharon se encontraba en la sala de su casa leyendo un libro. Randy, la miraba desde la cocina con una sonrisa. Sin embargo, podía notarse un deje de tristeza en su mirada. Se acercó a ella sin dejar de sonreír.
—Sharon— Le hablo. La mujer aparto su mirada del libro y la poso en su marido. —Estaba pensando, ¿Qué te parece si esta noche salimos? Ya sabes, para pasar un momento como marido y mujer.
— ¡Oh Randy! Eso sería estupendo. Me parece una buena idea. —Respondió la castaña con una gran sonrisa. Gesto que fue correspondido. Sharon se sorprendió al sentir, como los brazos de Randy la rodeaban. Cerro los ojos disfrutando del tacto y rodeo a su marido con los suyos.
—Todo estará bien— Susurro, sintiendo como el abrazo de Randy, se hacía más fuerte.
…..
—Es un gusto volver a verte— Pronuncio Sheila viendo con una sonrisa a Stan. El niño igual le sonrió. Vaya, no sabía que la mujer chistosa era madre de su mejor amigo. Que pequeño es el mundo. — ¿No tienes hambre? ¿Quieres un vaso de agua?
—No, estoy bien. Gracias— Respondió sin borrar su sonrisa de niño bueno, eficaz para ganarse a las personas.
—Vamos a estar en mi habitación, mamá— Dijo Kyle tomando la mano de Stan y dirigiéndose a las escaleras.
—Si necesitan algo me avisas cariño.
Asintió y subieron a su habitación. Stan, al sentir cómo la mano de Kyle tomaba la suya, no pudo evitar sonrojarse. Oh vaya, ese niño lo hacía sentir nervioso. Y sin decir que las ganas de vomitar se hicieron presentes nuevamente. Al entrar a la habitación de Kyle, no pudo evitar sorprenderse al ver, lo perfectamente ordenado que se encontraba. No es como si su cuarto fuera un desorden, pero sin duda alguna, el de Kyle era impecable.
— ¿Qué quieres hacer?— Pregunto Kyle dejando su mochila a un lado de su cama. Stan lo imitó algo avergonzado.
—No lo sé. Lo que tú quieras.
—Mmm, ¿sabes jugar Guitar Hero?— Preguntó.
— ¡Sí! Es uno de mis juegos favoritos.
—Ok, entonces juguemos eso. Iré por el juego— Dicho esto, salió de la habitación dejando al pelinegro sólo. Stan al asegurarse que Kyle estaba algo alejado de la habitación, se tomó la molestia de meterse al baño y vomitar. Diablos, al parecer, sí necesita ir al doctor.
—Stan, ¿estás bien?— Le pregunto Kyle. Jaló la cadena del baño y salió de este.
—Sí sólo que…
— ¿Volviste a vomitar? Deberías decirle a tu mamá que te lleve a un doctor. Qué tal si es algo grave, no me gustaría que te pasara algo malo— Pronuncio con preocupación. Stan miro a otro lado ligeramente avergonzado y negó levemente con la cabeza.
—Tranquilo, le diré a mi mamá que me lleve con un doctor. Aunque me da cosa ¿Qué tal si me receta inyecciones? ¡Son horribles!
—No seas llorón, ni que fueran tan malas.
—Mi padre me provoco un trauma.
— ¿Cómo?
—No quiero hablar de eso.
Kyle rió por la actitud de su amigo, y a los segundos Stan rió con él. Después de reírse por unos segundos, decidieron empezar a jugar. Sheila les preparo unas palomitas cosa que ambos niños agradecieron. Nada mejor que comer palomas mientras juegan Guitar Hero.
...
N/A: ¡Hola! Sí, sé que me he tardado mucho en actualizar pero tengo mis motivos (? Pido una disculpa por ello, en serio, procurare ya no tardarme tanto pero bueno, no prometo nada. Espero les haya gustado este capítulo, corto pero algo es algo ¿no creen? Asdfghjkl Quiero agradecer a Kurumi2413Keehl por aceptar ser mi beta, en serio te lo agradezco, eres tan... asdfghjkl. Agradezco, de igual manera a:
Coyote Smith.., Kurumi2413Keehl (La mejor beta *-* XD).., Guest.., Faye Branford.., OryHarai.., Reira Verzehein Danke.., TheParkerPress.., Luis Carlos.., sailorfujoshi.., CoffiG.., Invasora Riu. ¡Gracias a todos por sus reviews! Me hacen taaan feliz XD. Igual, gracias a los que han agregado el fic a favoritos y darle follow. ¡Oh sí! Debo decir, este fic no será largo, calculo que máximo serán diez capítulos peeero, planeo hacer como una segunda temporada, dónde los "niños" ya estén más grandes, como de 15 o 16 años, no sé que opinen ustedes.
Bueno, es todo ¡Gracias por leer! Y nos leemos hasta la próxima. ¡Chao!
