Como antes no me dijeron si querían que la historia continuara desde mi perspectiva :D seguiré con la de Shaina y posiblemente con la de otro personaje, si no les gusta me dicen y lo cambio XD

Saint Seiya no me pertenece si no a Masami Kurumada y a la Toei

PERVERTIDOS POR AHÍ

PERVERTIDOS POR HAYA

Desperté de nuevo en la misma habitación que antes, debo decir que ahora ya no me parece de ensueño como antes. Milo ahora no estaba junto conmigo y agradecí eso, me levante de la cama sintiendo un dolor agudo en la cabeza que provoco que me tambaleara.

Me senté en el piso no se porque pero apenas me di cuenta que tenia una venda, la toque un poco y sentí algo espeso ya conocía esa consistencia desde antes.

Estaba sangrando por el golpe que me había dado Geist, conociendo mi cuerpo como lo hacia sabia que tenia que hacer. Me quite la venda lanzándola a un lado, tambaleándome me levante como pude me estoy hartando de parecer débil.

-Como odio esto-me dije a mi misma recargadme en la pared buscando un vago apoyo, el camino que antes era oscuro ahora estaba mas iluminado puede que ya fuese de día. Con eso en mente me apresure a salir quería saber como era este lugar con los rayos del sol esperando que todo fuera muy diferente.

Llegue a la cascada saliendo del otro lado porque algo me decía que me encontraría al idiota y este me pediría alguna estupidez.

Soy una dama pero cuando alguien se gana mi desprecio se tendría que ir con cuidado porque yo no soy de las que perdonan ya que cuando Milo le estaba tocando de todo a Geist, les puedo jurar a quien quiera que lo vi como una traición.

-Pensando que me quería y solo fui otra del montón-el tono de mi propia voz me sorprendió, se notaba que estaba dolida y mas cuando las lagrimas se deslizaron por mis mejillas. Seguí el camino el cual se estaba haciendo cada vez mas empinado, ahora alababa a la madre naturaleza porque el lugar era magnifico.

El sol apenas se estaba asomando por el horizonte, los arboles que eran como cristales apenas lo reflejaban en el pasto y en la aldea que estaba bastante quieta, seguí subiendo dejando que el aire que ahora era de olor canela me invadiera los sentidos.

Llegando al final de la pendiente vi una especie de altar que estaba todo echo de madera de los arboles azules estando cubierto por flores grises con negro o rosas que eran como los diamantes. Por respeto rece un rato sin percatarme del exterior ya estando a punto de terminar alguien o algo me embistió tirándome de lleno en el piso sintiendo el temor recorrerme cada parte de mi cuerpo, un lobo que de pelaje azul y pecho plateado estaba encima de mi mostrándome los colmillos dispuesto a atacarme.

Tenia miedo pero no estaba aterrada, mas porque este lobo era casi igual que el del callejón solo que se veia algo mayor y mas musculoso.

El empezó a olfatearme empezando por el cuello y fue bajando hasta que el ombligo le di un empujón para que se quitara. Imponente ni que nada primero estaba mi intimidad ante todo, tenia que apartarlo pero estaba tan pesado que me fue inútil

-¿Piensas quedarte todo el día encima de mi o te quitaras y me dejaras ir?-le pregunte empezando a estar fastidiada, el lobo pareció pensarlo porque cerro los ojos luego negó con su cabeza y se termino de acostar en mi sacándome todo el aire.

Tosí un poco, no estaba acostumbrada que un lobo se me pusiera encima y aparte me lamiera la cara junto con el cuello aunque puedo decir que era una lindura y mas por como movía su cola…Creo que debería estar rogando por mi vida y no estar admirando a mi posible agresor

-Haber mi querido amigo, se que te estas divirtiendo y todo pero si fueras tan amable. ¡Quítate de encima!-le grite moviéndome de un lado para otro o eso intentaba porque el no se movió para nada, siguió lamiéndome pero ahora en una zona mas intima, este descarado había metido su cabeza en el vestido que traía e hizo de las suyas.

-Por favor para-un sonido que jamás había escuchado en mi santa vida escapo de mis labios, el peso que había tenido antes se esfumo. Vi que el lobo ahora se estaba transformando en un chico idéntico a Milo.

Se escucho el aullido de otro lobo, parecía estar enojado toda la acción que estuviera pasado en ese entonces se detuvo porque mas aullidos se escucharon siguiendo al primero, estaban cada vez mas cerca, se sentía como el piso temblaba

-De acuerdo ya estuvo bueno-le dije al hombre que seguía ahí, le patee en la cara con tanta fuerza que llegue a tumbarlo, me pare para correr pero me tomaron del tobillo haciendo que me diera de bruces contra el piso recordándome que tenia lastimada la cabeza, me queje del dolor ocasionado sintiendo como la sangre brotaba de la herida.

-Oye no te vayas que apenas estaba empezando-su voz era provocativa, su mirada era filosa llena de lujuria contenida algo que había aprendido de toda mi vida es que eso no era buena señal

-Sin ofender ni nada pero jodete-le di otra patada que no llego a darle, el solo la esquivo como si no fuera una real amenaza-si me haces algo te mato maldito-escuche como el rio con rudeza. Si seguía así juro que lo castraría y yo no bromeo con eso

-Vaya que si tienes buen carácter, como mi dulce Calvera-no me gustaba como se estaba tornando las cosas, los aullidos se hacían mas feroces a cada momento, maestro por favor que eso funcione con este tipo con las hormonas alborotadas.

Junte mis manos para que hicieran un puño y se la estrelle en la cabeza, el se aparto por el dolor lo cual aproveche para levantarme. Senti que tenia que hacer algo la vergüenza que me hizo pasar no se tenia que quedar impune, parada como estaba me subi a su estomago y di saltos como si estuviera con un trampolín no crei que su cuerpo estuviera tan blando como una almohada de lujo.

Pero lo que mas me sorprendió es que no se quejara o dijera algo para que parara, en si su sonrisa se ensancho mas

-Muerete viejo verde, pervertido de la peor clase ojala que venga un buitre a castrarte y que no te deje nada-estaba descargando toda mi frustración en ese tipo que lanzaba carcajadas a todo lo que sus pulmones daban-joder al menos di que te duele o algo

-¿No era un juego?-cuando le escuche decir eso salte con mas fuerza ahora logrando que su cara mostrara una mueca de dolor, estaba por un buen camino si no fuera porque me tomaron de los hombros obligándome a que me apartara.

-¿Usted se encuentra bien?-Geist y otros que había visto la noche anterior ayudaban al pervertido a levantarse dándole una túnica de color marrón que le cubría hasta los tobillos-dígame si esta sucia humana no le a echo nada su excelencia

Dios si estas poniendo a prueba a mi paciencia déjame decirte que estoy a punto de mandar todo al carajo y golpear a todos los que pueda hasta hartarme. Lo digo porque Geist era la que me aventó diciéndome sucia…¿Humana?

¿Había escuchado bien?. Mis oídos estaban en perfecto estado también el hombre de ayer me dijo lo mismo cuando di mi primera huida, el me dijo que era un elfo ahora estaba segura no había nadie como yo en las cercanías. Ahora estaba en una manada de hombres lobo lo que significa:

*Yo soy una humana

*En las historias, los hombres lobo comen carne humana

*Por lo que puedo deducir, estoy jodida hasta la medula

Esas fueron mis conclusiones, me pare rápido empezando a correr todo lo que mis pies dejaban ignorando el dolor de mi cabeza el cual parecía que enterraba agujas por todo mi cuerpo, en el lugar estaba rodeado por arboles que del tronco eran de color magenta y las hojas blancas que tenían forma de gota, no podía distraerme con las bellezas naturales tenia que escapar. No se cuanto tiempo corrí pero fue el suficiente para que mis piernas flaquearan ocasionando que me cayera justo en una inclinación, rodé y rodé como si fuese un tronco a punto de estrellarse con otro para que detuviera su caída solo que en mi caso eso no paso solo seguí en mi rodar hasta que el suelo se hizo estable ocasionando que mi cuerpo se detuviera, ahora podía decir que mi cuerpo estaba hecho polvo.

El camino se esfumo, no había nada dejando claro que la vida era nula en lo que pareciera un claro solo teniendo para iluminar una flor blanca con los pétalos hechos de plumas. El lugar en donde estaba era frio pero no un frio como los que sentía antes, si no uno que te calaba hasta los huesos, te entumecía las articulaciones e incluso te congelaba el alma. Mi cuerpo pedía calor pero no podía dárselo

-¿Tienes miedo?-una voz fantasmal pero hermosa retumbo cerca de mi oído, una sombra danzaba de un lado a otro en la oscuridad como si fuese una bailarina de tango siendo tan misteriosa como provocativa. Algo se movió en mi interior cuando me di cuenta que no estaba sola pero eso no me conforto

-No lo tengo-admití sintiendo como alguien me abrazaba por detrás, el siseo incesante me nublaba la mente ya no podía pensar con claridad-¿Qué eres?

-La pregunta aquí es. ¿Quién eres tu mi bella dama?-sus manos pasaron por mis labios, eran tan frías como el acero-y ¿Por qué no sientes miedo ante la muerte?

-Soy Shaina y no le tengo miedo porque la muerte es algo natural que le puede suceder a cualquiera-sus uñas o algo parecido pasaron cerca de mi ojo, vi un destello plateado como si una espada se presentase ante mi-tarde o temprano nos llega sin importar la clase social-me estaba costando respirar, mis pulmones dolían porque luchaban por algo de aire.

-Grandiosa respuesta Shaina, no podía esperar menos de ti-su voz se volvió alegre y cantarina, el tacto que sentía contra mi piel era perturbadoramente familiar era como un anhelo…como si fuera una madre

-¿Qué quieres de mi?-mis parpados se sentían cada vez mas pesados, el sueño se abría paso con violencia por mi cuerpo que desde hace rato había dejado de moverse

-Todo-algo aprisiono mi garganta dejando que el poco aire que respiraba se cortara de golpe, intente atacar lanzando golpes hacia atrás provocando que la tensión en mi cuerpo se intensificara. Daria batalla hasta el último momento

-Sabia que esto sucedería tarde o temprano-con pesar abrí mis ojos viendo como Camus se aproximaba-es culpa de los lobos que estés en este aprieto-el miro justo arriba de nosotros esperando que algo pasara-¿Debería ayudarte o dejarte en las manos de tu..?-dio un salto cuando una enorme cola escamosa ataco donde antes había estado.

-Cállate maldito elfo-la voz de la persona que me tenia entre sus brazos se volvió áspera dejando atrás su dulzura, no se en que me meti pero no era para nada bueno. Nunca me pasaba nada bueno

-Calma señorita que no queremos alterar a su aperitivo matutino-¿Es enserio? ¿Acaso todos los que estaban ahí querían comerme o que?

Enserio que ya no sabia que era en ese lugar, si comida u otra cosa. Camus me miro con la misma frialdad que el día anterior si no fuera porque estaba a punto de desfallecer por falta de aire le preguntaría el porque de esa mirada, al final el suspiro como si toda la situación le fuese una molestia.

-Solo te dire una cosa-le dio un vistazo hacia lo que me tenia en su poder-ahora ella es la favorita de la manada Wolfe, si no quieres que te descuarticen y usen tus restos como pieles de lujo te recomiendo que le sueltes-la presión en mi cuerpo desapareció de golpe, aturdida forcejeo por algo de aire en el piso. Que patética me veia

-Eso es un gran problema, pero no es algo que no se pueda solucionar

-Haz lo que se te plazca, solo no derramen demasiada sangre como antes-Camus estaba tranquilo dejando entender que le daba lo mismo la situación-que aun sufrimos por los estragos de la guerra dorada

-No te preocupes, solo la quiero a ella-su voz cargada de burla me hizo temblar. No podía ver que era, no quería saber que me quería como tampoco para que-las guerras no me interesan, solo quiero vivir otros cientos de años antes de darle adiós a esta utopía

-Espero que cumplas tu palabra-Camus me cargo con brusquedad haciendo que me diera cuenta que su piel era mas fría que el ambiente en el que estábamos-estar registrando estragos no es la actividad de mi mayor agrado

-Nos vemos joven elfo, dale mis saludos al gran sabio-el siseo se fue alejando hasta que no se escucho nada, aun no podia moverme y estar en los brazos de un hombre que me cargaba como princesa no era para nada de mi agrado.

Se movía con gracia entre los arboles, saltaba los arbustos como si estos no estuvieran frente a el, era como una pluma que se balanceaba al compas del viento. Ahora estábamos de regreso en la parte cálida del bosque, el me dejo en el piso con suavidad comprendiendo que ahora era mas frágil que un vidrio

-Quédate aquí, los lobos pronto deberán venir a buscarte

Lo mire pidiéndole que no me dejara sola ahora sentía que el miedo se apoderaba de mi, como decían tarde pero seguro

-No me dejes sola por favor-le extendí la mano la cual temblaba por mi temor, Camus la tomo con torpeza como si no estuviera acostumbrado a hacer esa acción-gracias-le sonreí a pesar que me dolía todo, en su rostro pude ver que estaba ligeramente ruborizado.

Me pregunto…¿Por qué cuando Camus tomo mi mano me pecho se sintió extraño y un calor empezó a emerger de mis mejillas?

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