Capítulo 4: Yakuza


La oscuridad de la noche invadía la habitación, me encontraba en la cama de Umi-chan durmiendo junto a ella. Yo dormía del lado izquierdo de la cama mirando para ese lado, mientras que ella para el lado derecho. Vestía su pijama color azul manga corta de dos piezas, mientras que yo vestía uno igual, pero de color verde con blanco.

Estoy segura que se preguntarán ¿Cómo llegamos a esta situación? Y la verdad, es que las cosas sucedieron muy rápido. En menos de lo esperado, la situación se había complicado demasiado y al parecer esto tenia que suceder tarde o temprano. Hay una solución, una muy simple. Sin embargo, no estoy segura de dar ese paso. Todavía no puedo confirmar los sentimientos que tengo por esta persona a mi costado. Quizá por el corto tiempo en que sucedieron estos repentinos acontecimientos. Quiero a Umi-chan, de eso no tengo duda. Sin embargo, no sé si a esto que siento se llama amor.

Bueno… basta de tanto rodeo y empecemos contando como se originó esta situación.

Todo empezó esta tarde…

Al estar a las afueras de la gran casa de Umi-chan, me invadió el miedo. Ver tanta gente con pinta peligrosa a las afueras de su casa, provoco que me diera escalofríos y comenzara a sudar. Pero estos desaparecieron cuando sentí la mano de Umi-chan apretar con más fuerza la mía. De alguna manera era como si estuviera diciéndome que no deba temer, porque estaba con ella.

El rostro de Umi-chan no mostraba expresión alguna, podría decirse que lucía seria. Sin esperar menos, nos dirigimos hasta la entrada. En el transcurso las personas que estaban alrededor de la casa nos miraban, en especial a mí.

Llegamos a la entrada y Umi-chan toco dos veces la puerta. No tardo mucho hasta que una mujer de cabellera azul nos atendiera. Esa mujer era la viva imagen de Umi-chan en 30 años, a excepción de que ella tenía ojos de color negro.

—Oh, Umi llegaste. Y trajiste a Kotori-chan.

La señora vestía un kimono tradicional color azul con detalles floreados. Se podía escuchar en su voz lo alegre y serena que era.

—Buenos tardes madre —hizo una reverencia—. Kotori, ella es mi madre Sonoda Yuuki —La voz de Umi-chan comenzó a relajarse.

—Bu-buenas tardes —hice una reverencia—. Ha-ha pasado tiempo Yuuki-san.

—Oh por favor no seas tan formal~ Dime madre —finalizo dándome una sonrisa—. Por favor pasen.

La mamá de Umi-chan se comportaba de una manera muy amistosa conmigo.

—¿Y mi hermana? —pregunto Umi-chan.

—Ella se encuentra ocupada, en el trabajo…

—¿Ti-tienes una hermana Umi-chan? —pregunte.

—Sí, ella es 5 años mayor que yo —la voz de Umi-chan sonaba más seria que de costumbre—. Podría decirse que ella es la sucesora de la familia —término relajándose.

Entramos a la casa.

Aunque por fuera era una enorme casa tradicional, casi apuntando para un palacio. Por dentro era como los interiores de las mansiones que hay en las series de televisión. Con un candelabro gigante en el techo y dos gigantes escaleras a cada lado que se conectaban entre sí, llevándote al segundo piso.

En medio de las dos gigantes escaleras, había pasadizos que conectaban a otros lugares de la casa y uno de esos lugares era la sala principal, donde logre divisar a mis papás sentados en los muebles junto a un señor.

No lo mencione, pero inclusive adentro de la casa seguía habiendo hombres en trajes negros. Pero al contrario de los que estaban afuera, ellos no nos prestaban mucha atención.

Nos dirigimos a la sala junto a la mamá de Umi-chan a donde estaban mis papás y el señor.

—Mamá, papá —fue lo primero que dije al acercarnos. Ellos estaban sentados en los muebles conversando con el señor que estaba sentado en el sofá del frente. El señor tenía el cabello color negro y ojos marrones, se parecía un poco a Umi-chan. Vestía al igual que los hombres que estaban por todos lados de la mansión. Un terno color negro y zapatos del mismo color, a excepción de su corbata azul y no negra como la de los demás.

—Umi, Kotori-chan por fin llegaron —saludo el hombre con una sonrisa.

—Kotori, él es mi padre Sonoda Ryu. Tal vez lo recuerdes.

Para ser honesta no lo recordaba, ha cambiado mucho desde la última vez que lo vi.

—Mucho gusto señor —salude haciendo una reverencia.

—Por favor, no tienes que ser tan formal, estamos en familia. Dime padre —dijo guiñándome un ojo —. Bueno, tomen asiento. Comenzaremos hablando sobre el trato de hace once años.

Umi-chan y yo nos sentamos en el asiento que conectaba el lado en el que estaban mis papás y los suyos. Ella seguía sin soltar mi mano. Para que se den una idea, era un sillón grande en forma de U.

—Muy bien. Comenzare a contar la historia ¿O prefiere hacerlo usted Atsushi-san? —parecía querer provocar un poco a mi papá.

Atsushi es el nombre de mi papá. Minami Atsushi.

—Veras Kotori… Antes de que tú nacieras… yo-yo tenía un problema —mi papá se veía fatal, mamá le daba palmadas en la espalda para que se tranquilizara—. Yo sufría de ludopatía. Fue un problema muy severo durante los dos años antes de tu nacimiento. Todo empeoro cuando tu madre estaba iniciando la escuela Otonikizaka, porque para ese entonces ya no nos quedaba nada… Pero entonces conocimos a los Sonoda, ellos generosamente nos hicieron un préstamo y logramos mantener la escuela, pero la deuda que le cause a la familia aún sigue vigente. Y-

—Ahí fue cuando les dije que se ocuparan en cubrir su deuda, porque yo me ocuparía de mantener la escuela —finalizo el papá de Umi-chan.

¿Mi papá era un ludópata? No-no sé qué pensar…

—Si… Eso fue lo que hizo…

—Pero veras Kotori-chan… Por desgracia, esos favores que le hicimos a tu familia, tienen un precio —mi mamá y los papás de Umi-chan mantenían una tranquilidad que asustaban. Mi papá seguía algo inquieto por su revelación y Umi-chan se veía un poco nerviosa—. Pero no es algo monetario o material lo que queremos, no tiene nada que ver con eso. En el pasado hicimos un acuerdo el día en que Umi y tú tenían que separarse. Las dos dijeron algo ese día que estoy seguro a todos los que están en esta habitación, a excepción de ustedes por supuesto, nos dejó algo sorprendidos.

—Las dos dijeron que no querían separarse, porque planeaban casarse —concluyo la mamá de Umi-chan.

Me sorprendí ante esa declaración. No-no recuerdo algo así, ¿Umi-chan y yo? ¿Es posible? No, las dos somos chicas… Mire a Umi-chan y estaba mirando a la nada con rubor en sus mejillas.

—Al principio, pensé que era una tontería que dicen los niños cuando están a esa edad. Pero viendo lo mucho que lloriqueaba Umi, me hizo considerarlo. Entonces hice el trato con tu padre, el cual acepto. Desde el comienzo lo tome como una broma sin importancia, pero viendo la seriedad con la que se lo tomaba Umi logro cambiar mi forma en que tomaba el trato. Y la verdad es que desde ese día que le dije "Esta bien Umi, te casaras con Kotori-chan". No he vuelto a ver a mi angelito tan feliz como lo estuvo ese día, en estos once años.

El rubor en las mejillas de Umi-chan seguía aumentando y no era la única, porque yo también sentía mis mejillas arder.

—Lo siento Kotori, en ese momento no tuvimos más opción que aceptar —dijo mi papá.

—Pe-pero señor Sonoda… las dos somos chicas… ¿Es eso acaso posible? —intente hacer una excusa, pero parece que solo logre alterarlo. Alzo una ceja apenas escucho eso.

—¿Eh? Jajaja lo siento si recién te enteras ahora Kotori-chan —se levantó repentinamente de su asiento— ¡Soy el líder del clan Sonoda! ¡El clan yakuza más grande de todo Japón! —gritó, sonando por toda la casa. Los hombres de negro al escuchar eso, gritaron «¡Siii!» junto a él— Tengo conexiones en todos lados. Y si crees que la ley me impedirá casar a mi hija lesbiana en este país, estas muy equivocada jovencita —se volvió a sentar—. Y ya te dije que me llames padre.

—Kotori, lamento si esto no es lo que deseas. Es nuestra culpa por hacerte esto, solo te pido que nos perdones. —dijo mi mamá con una voz muy serena.

Todos estaban prestando su atención en nosotras. La seriedad con la que nos miraban es ahora una imagen que no olvidare en mucho tiempo.

Sin que me diera cuenta, Umi-chan volteo a verme y sujeto mis manos con las suyas.

—Kotori, no tienes que aceptar si no quieres… —susurro, podía escuchar la tristeza en sus palabras.

—Umi-

—Padre, permíteme hablar un momento con Kotori a solas.

Sin que pudiera dejar a su papá responder, Umi-chan agarro mi mano y me jalo subiendo por las escaleras hasta llegar a su habitación.

Umi-chan me hizo ingresar primero y enseguida entro ella. Cerró la puerta con fuerza, después de eso se recostó sobre la puerta, para luego deslizarse sobre esta, terminando sentada en el suelo con las manos tapándose la cara.

—Lo siento Kotori. ¿Podrías voltearte? No quiero que me veas así…

La cara de Umi-chan estaba roja, pero también podía escuchar la tristeza en sus palabras

—Umi-chan…

No dejaba de mirarla, me sorprendía verla en ese estado.

—Umi-chan ¿Yo-yo te gusto?

Mi corazón empezó a acelerarse.

—Si… Me gustas —respondió mirando al suelo.

Me ruborice por su declaración. Mi corazón comenzó a latir más fuerte, tengo miedo de que pueda escucharlo.

—… ¿De-desde cuándo?

—Desde que nos conocimos.

Mi corazón seguía latiendo y ella sin mirarme.

Me sentí rara. No es porque sintiera repulsión o algo por el estilo, sino que en el fondo estaba un poco feliz. No sé porque, pero todo fue automático a partir de este momento.

La miré y le extendí mi mano. Ella me miro confundida, pero después de unos segundos la agarro y le ayude a levantarse, para dirigirnos a su cama, donde nos sentamos. No solté su mano.

—Cuando nos conocimos… Yo creo que… —entrelace nuestros dedos—.También me gustabas, Umi-chan. Pero ahora, no estoy segura si todavía me gustas…

Ella me miro con un poco de tristeza.

—No quiero obligarte a nada Kotori. No soy esa clase de persona…

—Lo sé, pero solo te pido tiempo. Porque… todo pasó muy rápido y creo que en el fondo todavía siento algo por ti, pero quiero estar totalmente segura.

—Entiendo… —comenzó a mirar el suelo.

Con la mano que tenía libre, agarre su mentón con delicadeza e hice que volviera a verme.

—Solo dame tiempo Umi-chan…

Soltó un suspiro.

—Por ti esperaría hasta el final.

Esas palabras causaron un gran alivio en mí.

—¡Gracias! —le di un abrazo.

Ella lo correspondió y nos quedamos así unos segundos. Hasta que se escuchó un ruido.

"Nyaaa" se escuchó desde el otro lado de la habitación. Al instante nos separamos y fijamos nuestra vista al lugar de donde provenía ese sonido.

—¡Rin!

Poco después de pronunciar ese nombre, del armario salió un pequeño gato color anaranjado y de ojos dorados. Y se dirigió directo a los brazos de Umi-chan.

¡Quería gritar! De las cosas más hermosas que he visto en mi vida. Y mejor aún ¡Umi-chan sosteniendo un lindo gatito!

—Umi-chan ¿Tenías un gato?

—Si-sí, lo adopte el año pasado.

—Awww es hermoso…

Intente acariciarlo, pero me bufo e intento arañarme.

—Es un poco desconfiado con la gente que no conoce… Así que no te preocupes.

Qué triste… parece que al gato de Umi-chan no le caigo bien…

—Qué lindo es… ¿O linda? ¿Es macho o hembra?

—Bueno… es-

Toc toc se escuchó. Alguien tocaba la puerta y enseguida se abrió. Era el papá de Umi-chan.

—Umi ¿Me permites hablar un momento con Kotori-chan?

—Padre… —bajo el gato colocándolo el suelo.

—Solo será un momento —dijo sonriendo.

Ella volteo a verme.

—Estaré bien, Umi-chan.

Tenía que decirle todo a su papá. De cómo me sentía y que no estaba preparada para algo tan grande como un compromiso…

Umi-chan se levantó, se dirigió la puerta y la abrió. Me miro por última vez, salió y cerró la puerta, dejándome sola junto a mi "suegro".

—Señor Sonoda, yo…

Hiso una señal de stop con sus manos indicándome que dejara de hablar. Se dirigió al escritorio de la habitación y se sentó en la silla que está al frente del computador y se giró quedando cara a cara con él.

—Veras Kotori-chan. Lo dejare claro para que luego no haya preguntas. El trato que hice con tus padres fue que tú y Umi se casaran a cambio de que yo cubriera algunas de sus deudas —soltó un suspiro. Rin se acercó a él, sentándose en su regazo—. Y ya sabes, actualmente tus padres aún tienen deudas pendientes y yo sigo manteniendo la escuela —su voz en ningún momento dejo de sonar tranquila.

Solo observaba y escuchaba todo lo que decía el señor Sonoda. Tarde un tiempo en darme cuenta que esta "conversación" iba en una sola dirección.

Comencé a sudar y a entrar en pánico cuando vi que el señor Sonoda sacaba un objeto brillante de su bolsillo.

Era una navaja.

—Kotori-chan, yo amo a Umi-chan con todo mi ser. Yo soy feliz cuando ella es feliz, y tú la haces feliz —dijo mientras sopesaba la navaja en la palma de su mano—. Solo te pido que no metas la pata porque de ser así, créeme no vas a ser la única que lo lamentara.

—Sería una lástima porque ustedes me agradan. Tienes cuatro meses para aceptar tu compromiso con Umi o de lo contrario tendré que tomar ciertas medidas. —agrego él.

Del miedo quede paralizada. Quería gritar, pero no podía. Mi "suegro" me había amenazado de muerte y no solo a mí.

Se levantó sin decir más, dejando a Rin en el suelo. Se dirigió a la entrada y guardo la navaja de vuelta en su bolsillo. Abrió la puerta y antes de salir dijo «Bienvenida a la familia, Kotori» y se marchó.

Mi cuerpo estaba sudando y no dejaba de temblar.

Pasaron segundos hasta que la puerta se volvió a abrir. Era Umi-chan, se acercó a mí y yo no sabía qué hacer. Trate de lucir lo más tranquila para ella y solo hice algo que no creí que llegara a hacer en mi vida. La abrace, pero no fue porque quería.

—¡Ko-Kotori!

Sentía un miedo profundo. Primera vez que alguien me amenazaba de esa manera y peor aún, mostraba un arma ante mis ojos. Me invadío el pánico y solo trate de ingeniar una mentira para salir de esa situación lo más rápido posible.

—¡Umi-chan, estoy segura que seremos muy felices las dos juntas! —dije tratando de sonar lo más alegre posible. En realidad, no quería decir eso, no todavía.

—…

Umi-chan se separó de nuestro abrazo y me miro a los ojos. Simplemente sonrió, pero era una sonrisa que denotaba tristeza.

—Estas mintiendo.

Su voz sonaba dolida.

No pude evitar desmoronarme ante sus palabras y su extraña expresión. Quebré en llanto, aferrándome a su pecho mientras ella trataba de consolarme a la par que acariciaba mi cabeza.

Tarde en tranquilizarme unos cinco minutos y le conté lo sucedido.

—No tienes que aceptar si no quieres —su tono compresivo pasó a uno serio—, hablare con mi padre-

—Ya Umi-chan… está bien, solo necesito tiempo. Por alguna razón… siento como si te debiera algo.

—Tú no me debes nada, Kotori. Al contrario, yo soy la que siente que te debe todo, lo último que quiero es lastimarte…

Sin que ninguna lo esperara la puerta se volvió a abrir. Era la mamá de Umi-chan.

—Umi, hable con los padres de Kotori-chan y están de acuerdo con que se quede a dormir esta noche. Esto será bueno para las dos.

—…

Umi-chan agarro mi mano, se acercó a mi oído y susurro que no me iba a soltar.

...

Y así es como terminamos de esta manera.

En lo que transcurrió el resto del día Umi-chan no se alejó de mí en ningún momento, pero tampoco es que hayamos hablado mucho.

Resulto que desde el comienzo mis padres, ya habían traído mi pijama y la almohada amarilla con la cual no puedo dormir sin ella. Ya lo tenían planeado desde el comienzo.

—Umi-chan —la llame.

—¿Qué pasa? —su voz sonaba adormilada, parece que intento dormir.

—¿Estás de acuerdo con lo del compromiso?

—… Me gustaría que haya sido de otra forma —sentí que me abrazaba de la cintura.

—¡¿Umi-chan?!

—… Pero si, quisiera casarme contigo.

Nos quedamos en silencio un momento.

—Se lo que hace mi padre. Y el estar esperando nuestro reencuentro es una de las razones por las cuales seguí adelante —agrego ella.

—…

—Déjame quedarme así un momento… Espere… mucho por esto… —dijo en un tono dulce.

Solo asentí y nos quedamos dormidas.

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Hola nos vemos de nuevo :v ya me estoy cansando de decir eso xD. Bueno el capítulo ya lo tenía planeado en mi mente desde el comienzo y bueno lo tenía terminado desde el martes, pero tenía unos detalles que pulir y ya saben… No sé porque pero siento que se me paso la mano con este capítulo jaja, es un capitulo distinto a los anteriores y un poquito triste (?), no sé, siento que a algunos de repente no les gustara, pero bueno ya tienen una idea de que va a pasar adelante. Y tendré que partirme la cabeza para generar más ideas...

Yqueyolera: Ni que lo digas xD jojo ya estoy teniendo unas ideas *guiño guiño* Me alegra que te guste y gracias por dejar tu review uwu

PileMimo: Sip, probablemente, ¿de dónde sacaste eso? Lo anotare en la lista de posibles ideas, obvio que si uwu. Es mi culpa por subir capítulos a las 12 de la noche :c Espero que te haya gustado el capítulo ;)

SilentDrago: Ni yo, son tan... impredecibles…

Hiromi Orange: Tranquila así funciona mi inspiración, es comprensible que no entiendas. Pero te daré los agradecimientos especiales por la idea, si es que algún día lo subo xD Algo me dice que de repente te enoje este capítulo 7.7 Ya veremos quien cuida a quien jeje. Yo tampoco me imagino nada xD

Nanofate assault: Son una ternuritas. ¡Si son yakuzas xD!

Bueno espero que no me maten xd pretendo que pasen por cosas peores en el futuro o tal vez no jaja y por si las dudas si, Rin será un gato en este fanfic okno ya planee una historia con ello xD. En siguientes capítulos se vienen más personajes, probablemente tres o cuatro musas. Talvez pause Love Arrow Shot! Necesito algo de tiempo para pensar en su totalidad sobre ese fic…

Y bueno, gracias por las review del capítulo anterior y espero que les haya gustado este capítulo. Como siempre críticas constructivas y opiniones del capítulo son bienvenidas. Gracias por tomarse el tiempo de leer, nos vemos en el siguiente capítulo n.n