Capítulo 4.- Encuentros.

El comedor de los Cullen solo se usaba para reunirse a platicar y para resolver sus problemas. Alice y Jasper entraron a la casa, los demás ya los esperaban ahí.

— Ya que estamos todos, ¿Qué es lo que tienen que decirnos?… — dijo Carlisle.

— Ahora que estuvimos en Denaly, oímos un rumor relacionado con Los Vulturi… — dijo Jasper.

— Hay rumores de que ellos están reclutando nuevos miembros… — dijo Rose.

— Pero no sabemos si eso es cierto y para que lo hacen… regresamos por que queríamos saber si Alice vio algo… — habló Emmet.

Todos voltearon a verla. Alice cerró los ojos para concentrarse, vio unas imágenes borrosas y poco definidas. Ella se esforzó para ver mas claramente pero no logró nada. Hizo un gesto de molestia.

— Nada… si están haciendo algo… no puedo verlo…

— Puede que estén haciendo lo mismo que hizo Victoria… — dijo Edward, — ellos nos conocen muy bien…

Todos recordaban lo que esa vampira había tratado de hacer. No tomando decisiones concretas y actuando por medio de un tercero, así evitó que Alice pudiera ver lo que ella planeaba. Pero los Vulturi eran más viejos y más sabios, así que su plan seria más difícil de descifrar.

Alice vio con claridad lo que Jasper diría pues él estaba decidido.

— Si lo tienes que hacer... yo iré contigo... — dijo ella mirándolo.

— No… es muy arriesgado que tú vayas… — le contestó Jasper.

De todos los demás solo Edward entendía la conversación de sus hermanos.

— Pueden explicarnos, por favor… — dijo Emmet irritado.

— Jasper esta planeando ir solo a investigar… — explico Edward.

Alice continuaba mirando a su novio, tratando de ver si cambiaba algo, aun que ella estaba decidida a ir con él, seguía viendo en el futuro que se iba solo; esto la desconcertó. Al parecer ese futuro no dependía de su decisión.

— Alice, tiene razón… — dijo Carlisle, — no puedes ir solo…

— Pero soy el que está más capacitado…

— Hijo, ninguno de nosotros estará tranquilo… — dijo Esme con voz suave.

— Yo voy contigo… — dijo Alice de nuevo y miró en el futuro, en esta ocasión, el futuro había cambiado; ella vio que él no iría solo, pero tampoco seria ella quien lo acompañara.

— Ni tú ni Edward pueden acompañarme... — dijo Jasper, — según lo que nos dijeron antes, Aro se interesó mucho en ustedes dos... y ¿si ellos intentaran hacerles algo? Es muy peligroso que ustedes vayan. Sabemos que no harán nada estando en otro país, para no llamar la atención... pero estando en su territorio no sabemos que puedan hacer...

— Alice, Jasper tiene razón... pero también no estoy de acuerdo en que vaya solo... — dijo Carlisle.

...— O —...

Harry salió de un cuarto con la mochila en mano y fue directo a la sala.

— Señor... — habló Kreacher, — ya esta lista la recamara principal...

— Gracias… Kreacher… realmente no dormí bien en la cama que esta en el cuarto de visita, tengo que comprar algunos muebles…

Harry hizo un gesto al pensar que tenia que ir al pueblo y comprar, pero también tenia que ir a cambiar algunas monedas de oro por dólares. El dinero se le había acabado.

— Kreacher se puede encargar de eso… señor… Kreacher puede ir al callejón Diagon y comprar lo que necesite… si usted no quiere ir…

— Eso estaría bien… pero también tengo que ir a hacer otras cosas… será en otro momento… ahora tengo que enviar una carta…

Entraron al comedor, Harry saco papel y pluma, y comenzó a escribir. Kreacher se retiró.

— o —
Querida Hermione.

Sé que prometí que escribiría pronto, pero desde lo que pasó con Ginny quise alejarme de todo. Aun no lo he superado y creo que nunca podre hacerlo; todavía tengo pesadillas que me mantienen la mayoría de las noches despierto.

Por lo demás estoy bien; ya me instalé en mi nueva casa. El lugar esta muy bien, aunque la casa es un poco grande para mi solo. Bueno, no estoy tan solo, Kreacher y Winky me hacen compañía. Sí, Kreacher se apareció por aquí, dijo que me serviría y Winky decidió unírsele. Según ella es un honor que trabaje para mí, aunque yo no tengo esa impresión. Lo que hice por Dobby no fue más que un gesto de respeto a un amigo caído. No quise decirles que no, tenerlos aquí me hará bien.

No he explorado la propiedad completa yo creo que es algo extensa. El pueblo esta algo cerca, como a dos Km de aquí; lo suficiente para tener privacidad si deseo hacer magia, aun que no lo he intentado aún.

Desearía que vinieras y pases unos días, deseo platicar contigo, pero temo que Ron siga sin desear verme por un tiempo más, y le doy la razón. Después de todo fui yo el que provocó todo desde un principio. Ya estoy pagando el precio de ese error.

Como sea, te escribo para preguntarte algo. ¿Sabes que tengo que hacer para tramitar unos documentos Muggle? Ya sabes, certificados de estudio y todas esas cosas. Todos mis documentos que tenía se quemaron cuando destruyeron la casa de mis tíos, y los únicos que tengo son de Hogwarts; no creo que esos me sean de mucha ayuda. Los necesito por que pedí empleo y me los piden. Te agradecería mucho si me ayudas con eso.

Espero tu respuesta y deseo que estés bien. Si quieres pregúntale al Sr. Weasley, el puede averiguar en el ministerio.

Besos.
Harry.

— o —

En cuanto terminó, guardó la carta en un sobre y lo dejó sobre la mesa. Tendría que esperar hasta el día siguiente para poder mandarla por correo y esperar días a que llegara a su destino, y otro tiempo igual para recibir la contestación. Este pensamiento amargó a Harry.

"¿Si no está en su casa?" pensó él. "Quizá esta en casa de los Weasley." Harry sabía el nombre del pueblo cercano a esa casa, pero cuando estuvo ahí nunca vio que recibieran correo Muggle, y nunca había preguntado. Se le cruzo la idea de escribirle a los Weasley y la desechó inmediatamente, ¿que les diría?, ¿"Lamento que su hija haya muerto por mí."? Suficiente culpa sentía por si mismo como para cargar con la de los demás.

— Señor... — habló Kreacher detrás de él, sacándolo de sus pensamientos. — ¿Desea algo en especial para cenar esta noche?

— No en realidad, lo que sea esta bien... de todos modos no hay mucho de donde preparar... no he comprado la despensa...

Harry guardo silencio mientras recordaba que una vez había enviado a su elfo doméstico a espiar a Mundungus Fletcher...

— Kreacher… ¿recuerdas a Hermione Granger?

— Si, señor… como olvidar a su amiga, la que ayudó a destruir al señor tenebroso…

— Bien… necesito que le lleves esta carta… búscala en la casa Weasley… pero no dejes que nadie te vea… se la das y esperas la respuesta… — Harry hablo con voz baja.

Le entregó la carta al elfo y con un crack desapareció. La tarde pasaba lento, o eso pensaba Harry, así que fue hacia el pequeño estudio de la casa para buscar en la biblioteca algo para leer. Había varios títulos, uno de los libros le llamó la atención. "Vampiros. Conócelos y Defiéndete de ellos" era el titulo del mismo, estaba por tomarlo cuando vio otro que le pareció más interesante, tenia el emblema del colegio Howarts y de titulo "Generación 1971 - 1978", tomó el libro y salió al patio.

Buscando algo de información sobre sus padres se la pasó leyendo. Dentro de el vio que el apellido Grangers estaba en uno de los alumnos, lo que le hizo recordar a su amiga y la carta. "No he explorado la propiedad completa yo creo que es algo extensa." Recordó Harry. Cerró el libro y comenzó a caminar.

...— O —...

— Me gusta esta forma de "volver a comenzar" — dijo Jasper. Él y Alice estaban abrazados y desnudos debajo de las sabanas, — cuando regrese continuaremos con nuestra reconciliación… — continuo y salió de la cama para vestirse.

Alice continuaba callada, tratando de ver algo en el futuro. Jasper regresó ya cambiado y listo para partir. Vio a su novia acostada con el seño fruncido, ella emanaba angustia.

— Ya se que no te gusta la idea pero no quiero que tu te arriesgues…

— Es solo que tengo un mal presentimiento…

— Lo he notado… pero no te preocupes, después de todo no voy solo…

— Si, Rose y Emmet van contigo… — dijo ella algo molesta pero resignada.

Jasper le sonrió y le dio un beso en la frente.

— Vamos, que los demás nos estarán esperando…

Alice se levantó para vestirse. Salieron del cuarto tomados de la mano y se unieron a la familia en la sala. Edward sonreía pero nadie hacia caso de eso, estaban tan acostumbrados a él que podría estar riendo sobre cualquier cosa. Volteo a ver a Alice y acentuó más la sonrisa. "No hables," pensó ella.

— Saben lo que tienen que hacer… — dijo Carlisle, — y avísenos si sucede algo…

Los tres hermanos (Jasper, Emmet y Rose) salieron de la casa y corrieron en dirección del límite de su territorio. Se dirigían hacia la playa de LaPush, ese era el mejor punto para comenzar a nadar. No querían ir por aire, pensaban que los Vulturi los vigilarían; que sus nombres aparecieran en un viaje hacia Italia traería sospechas.

— ¿Seguro que Carlisle les avisará que entraremos a su territorio? — pregunto Emmet a Jasper mientras corrían.

— Si… me dijo que les hablaría en cuanto salimos de la casa…

Pasaron por la cabaña que construían para Edward y Bella y continuaron hacia el norte; a un kilometro de la casa estaba el límite del territorio Cullen. Pasaron el umbral y el ambiente cambió un poco, la atmósfera se sentía pesada y un olor particular emanaba de algún lugar cercano, sin pensarlo Rose caminó guiada por aquel aroma. Aquello era una mescla de olor a humano y algo mas. Emmet no supo describir lo que olía, miró a su hermano para que le dijera que era pero en cuanto lo vio, él alzó los hombros, para Jasper también era desconocido. Los tres caminaron hasta que dieron con un sendero cercano a la carretera, lo siguieron unos cuantos metros y al final de este había una pequeña choza abandonada. Un pequeño muro se alzaba alrededor de la casa, a un lado de la entrada había un letrero que recitaba "Propiedad Privada, Prohibido el paso." Se quedaron un momento, el aroma los invitaba a entrar a la casa pero había "algo" que se los impedía.

— ¿Saben que? — habló Jasper después de unos segundos. —Es mejor que nos apuremos si queremos llegar a la playa antes de que anochezca… no se si el tratado de paz aplique también en la noche…

— Si… — habló Emmet, — vamos…

Tomó la mano de Rose y siguieron corriendo.

...— O —...

Harry regresaba de su caminata cuando vio que Winky se acercaba corriendo.

— Señor… — dijo con voz temblorosa.

— ¿Qué pasa?

— Hay intrusos… señor… han pasado la primera barrera mágica…

— ¿Dónde están?

— En el sendero y se acercan… señor… tengo un mal presentimiento…

— "¿Que debemos hacer?" se preguntó Harry. Siempre era Hermione la que se encargaba de las barreras mágicas cuando estuvieron de viaje y en casa de los Weasley nunca se preocupó por los intrusos.

— ¿Son magos? — preguntó él, aun que la pregunta le sonó algo estúpida. ¿Quién mas podría pasar las barreras?

— No… señor…no lo son… pero tampoco son humanos…

— ¿Cómo sabes eso? — otra pregunta estúpida.

— Por que la primera barrera repele a los humanos…

— ¿Qué hay que hacer? Winky…

— Tenemos que reforzar la segunda barrera… señor…

Llegaron al muro que rodeaba el patio. Harry señaló con su barita hacia el camino y lanzó un hechizo. — "Muffliato"… — dijo él y el hechizo golpeo una barrera invisible y se adhirió a ella. Volteo a ver a Winky.

— Eso es para que no nos oigan… ¿y ahora?

— Winky le puede decir lo que tiene que hacer… señor… pero usted debe hacer la magia para que funcione… señor… ahora, apunte con su barita a la base del muro…

Harry siguió las instrucciones de la elfa, repitiendo palabras que no había oído antes. Harry sintió como fluía la magia de él hacia la tierra por medio de su barita, seguramente esta era magia defensiva de mayor nivel que no había usado. En este momento Harry se arrepintió de no terminar sus estudios.

Tres figuras se acercaron rápidamente y se detuvieron a unos metros del muro. Harry seguía recitando las palabras que le dijo Winky, cuando esta dio un pequeño grito de susto. Harry volteo a verla y luego vio a las figuras, dos hombres y una mujer, a simple vista parecían humanos; pero con una belleza inhumana. Harry recordó que ya había visto antes esa palidez. Winky se acercó más a Harry.

— Descuida… — le dijo él sin dejar de mirarlos, — no pueden vernos ni oírnos… los hechizos están funcionando bien…

— Señor… continúe recitándolos… el escudo se puede venir abajo…

Harry volvió a repetir todos los sortilegios; cuando terminó se sentía cansado. Se quedó de pie mirando a aquellos extraños.

— Ya se que son… — le dijo a Winky, — son vampiros… — Winky soltó un grito ahogado.

Harry recordó que hace años, en la de la fiesta de navidad del profesor Slughorn, había conocido a un vampiro alto y pálido.

— Pero estos un poco son diferentes… sobre todos sus ojos… no recuerdo que los ojos de Sanguini fueran color marrón…

El más joven de los tres pareció decirle algo al más fornido, este movió la cabeza afirmativamente y tomo la mano de la mujer; los tres desaparecieron. Harry se sentó en el suelo, agotado por el exceso de magia que usó.

— ¿Esta bien, señor? — dijo Winky, ella continuaba nerviosa.

— Si… es solo que no había usado tanta magia desde… — Harry se levanto despacio.

— Señor…

— ¿Si?

— Los intrusos ya salieron de la propiedad…

— Que bien… ahora vamos adentro…

— ¿Desea algo para reponer fuerzas?

— Me gustaría un poco de jugo de calabaza…

Winky corrió a preparar la bebida. Harry entro a la sala y se acomodo en el sillón más grande. Winky regreso de la cocina con una charola en las manos, la coloco en la mesita de centro, sirvió un baso y se lo ofreció a Harry.

— ¿Desea algo para cenar?

Harry no se había dado cuenta que tenia hambre hasta que Winky le menciono la comida.

— Lo que sea esta bien…

Winky sorprendió a su amo con un banquete como los que servían en Hogwarts. Después de cenar Harry se quedo en la sala, pensando en los tres vampiros que había visto. Esto era extraño, vampiros rondando en el busque de esa ciudad y de día, "¿habría mas por ahí? ¿Solo estarían de paso?" Al final decidió que era un encuentro casual y se fue a dormir.

...— O —...

Jasper, Emmet y Rose estaban por llegar a la playa cuando varios lobos, del tamaño de hombres, les taparon el paso.

— Tenemos su permiso para pasar… — dijo Jasper.

De detrás de los arboles salió un joven vestido solo con unos pantalones cortos.

— Si… — dijo Jacob, — tienen permiso de pasar por nuestra tierra, pero eso no quiere decir que no los vigilemos…

Jasper no hablo, aun que no le gustaba la idea, una pelea en este momento no estaba en los planes. Hizo un gesto aceptando. Jacob se transformo y adelanto el paso, Jasper y sus hermanos lo siguieron, los demás lobos les seguían el paso a los costados. Si no fuera por que era molesto les hubiera resultado cómico a los Cullen, que una manada de lobos los cuidara.

Llegaron hasta la playa y los Cullen saltaron a agua sin detenerse. Continuaron nadando hasta que se perdieron en el horizonte.