Hoy era el Gran Día, el 1 de Septiembre, el tan ansiado por muchos y para otros odiado, pues no querían regresar al castillo a seguir con sus clases.
La estación 9 3/4 se encontraba repleta de magos, algunos de ellos eran pequeños brujos que deseaban conocer ya el castillo.
Entre todas esas personas. Destacaban tres familias en particular. Los Weasley, los Potter y por ultimo pero no menos importante, se encontraban los Granger. Estas tres familias eran posiblemente las más poderosas de todo el Reino Unido, por no decir Europa.
Era el Primer día de sus hijos, Harry Potter, Ronald Weasley y Hermione Granger. Los adultos habían venido juntos para llevar a sus hijos a la estación y darles algunos consejos para su futura permanencia en el colegio.
Comprobando una vez más sí se encontraban todas sus cosas en orden, prosiguieron a hablar con cada uno individualmente.
Los Potter.
Lili y James Potter se acercaron a su hijo y disimuladamente lo apartaron de los demás para poder tener un poco de privacidad.
- Es importante que le hagas honor a nuestro apellido y no nos hagas quedar en ridículo entiendes.- Comenzó a hablarle James a su hijo.
- No te preocupes Padre, daré lo mejor de mí y ganaremos la copa de las casas.- Respondió el niño seriamente.
De inmediato, Lili abrazo a su hijo y beso su cabeza rápidamente. Mientras que James solo se dedico a darle la mano y asentir levemente con la cabeza.
- Te extrañaremos amor.- Susurro Lili en su direccion.
- Tu puedes campeón.- Sonrió James un poco.
Dedicándole una ultima mirada a sus padres, Harry camino hacia el tren a esperar a sus amigos.
Los Weasley
- Bueno Ron, no te metas en problemas y cumple con tus tareas y trabajos.- Hablo su madre abrazandolo amorosamente y casi llorando por su partida.
- Si mamá, lo intentare.- Susurro Ron tratando de safarce de los brazos de su madre sin éxito.
Después de que Molly lo soltara, Ron abrazo rápidamente a su padre y comenzó a caminar en dirección al tren hasta que su padre lo llamo un momento.
- Te extrañaremos hijo, cuida de tus amigos y disfruta tu estadia en el colegio.- Hablo Arthur sonriendole levemente.
- Sí papá.- Dijo, para despues salir corriendo para no perder el tren.
Los Granger
El matrimonio Granger se encargo de abrazar a su hija y desearle un feliz comienzo.
- Esfuerzate al máximo Hermione, recuerda que al final todo valdrá la pena cariño.- Hablo su madre mientras le besaba la cabeza levemente.
- Tu seras nuestro orgullo hija y no se te olvide cuidar siempre de ese par, sin tí estarán perdidos.- Bromeó su padre.
- Por su puesto padre, pondré a mi casa en alto y seré la mejor de mí generación.- Contesto sonriendo.
- Bueno, te extrañaremos y cuidate. De las malas compañías.- Menciono el señor Granger, dando una amenaza implícita en sus palabras.
- No te preocupes padre, se cual es mí lugar ante la sociedad.
Así que después de decir eso, comenzó a caminar en dirección al tren.
Finalmente los tres niños entraron en el tren y se adentraron en un vagón vació para poder hablar cómodamente sin interrupciones.
Despues de esperar a la señora que vendía dulces y comprarle cada una de las cosas que vendía se sentaron y comenzaron a hablar.
- ¿Y qué hicieron en sus vacaciones chicos?.- Pregunto Ron mientras comia de un pequeño pastel de calabaza.
- Nada importante realmente, solo fuimos a Alemania. Estuvimos en Munich y un par de veces en Berlín.- Contestó Hermione distraidamente mientras tomaba una rana de chocolate y trataba de abrirla sin que se le escapara.
- Pues mi situación si fue un poco complicada, mi padre quería que fuera a Durmstrang.- Hablo Harry mientras mirando fijamente por la ventana mientras comia de su varita de Regaliz.- Pero mí madre lo convenció de dejarme ir a Hogwarts sin ningún problema.
- ¿Y a tí te hubiera gustado ir a Durmstrang?.- Pregunto Hermione dejando su labor de abrir el empaque y observando a su amigo a la espera de su contestación.
Ron había dejado de comer para también escuchar atentamente, pero finalmente temiendo su respuesta.
Harry quito la vista de la ventana y observó a sus amigos atentamente, para despues reír relajando el ambiente.
- Por supuesto que no chicos, antes muerto que alejarme de ustedes, son lo más importante para mí amigos.- Respondió Harry sin dejar de reír.
Ron y Hermione despues de relajarse un poco rieron junto a él, fingiendo que no habían estado asustados por la respuesta de su amigo
Pero repentinamente el vagón se abrio, exaltando a los tres y logrando que la rana de chocolate de Hermione se escapara de la ventana.
- Genial.- Hablo Hermione viendo a su pequeño bocadillo escapar de ella.
- Lamento interrumpir chicos.- Comenzó a hablar apenado un pequeño niño rubio vestido ya con el uniforme de Hogwarts y viendo como la hermosa niña que había visto hace un par de semanas lo observaba molesta.
- No importa, solo dinos que quieres o sino largate.- Contesto Harry mirando a el niño como a un ser inferior.
- Oye relajate amigo.- Dijo Ron mirando a Harry un poco molesto para despues observar a el rubio y decir.- ¿Qué necesitas?.- Pregunto viéndolo con curiosidad.
- Solo quería saber si no han visto a un sapo por aquí, un chico que conocí lo perdió hace un tiempo y no lo encuentra.- Hablo un poco intimidado por la actitud de el chico castaño.
- No, no hemos visto ningún sapo, y sí esto es todo lo que quieres ya podrías comenzar a retirarte.- Contesto Hermione sin voltear a verlo y buscando una nueva rana de chocolate entre los dulces que amablemente compro Harry para ella.
- Ok, no quería molestarlos.- Hablo un poco decepcionado, pues la chica que hace días le regalo una sonrisa, ahora no volteaba ni a verlo un poco.
- Largo.- Dijo Harry ahora empujandolo un poco y cerrandole la puerta en la cara.
El pequeño chico rubio no hizo más que ver como también bajaba la persiana, para despues retirarse pensando en lo tonto que se había comportado ese chico.
Mientras tanto, Ron le cuestionaba a Harry su comportamiento mientras Hermione observaba a los dos como si se tratara de un partido de tenis.
- No tenías que tratarlo así.- Dijo Ron mientras abría el vagón para ver sí el chico ya se había ído.
- No me importa, nos interrumpió a los tres.- Respondió Harry mientras cerraba los ojos y se acomodaba en el asiento para dormir un poco.
- A veces eres un pesado.- Menciono Ron mientras cruzaba los brazos y fruncía el ceño ligeramente.
- Bueno basta chicos, no vale la pena discutir por alguien al que ni siquiera conocemos.- Intervino por primera vez Hermione, levantándose y tomando su uniforme.- Me voy a cambiar y ustedes deberían hacer lo mismo ya casi llegamos y no me contradigan.- Menciono, para después golpear a Harry y despertarlo.
- Como digas mamá.- Dijeron los dos al mismo tiempo mientras tomaban su uniforme y seguían a la chica.
Pues no faltaban más de veinte minutos para llegar a la estación y llegar a Hogwarts.
...
Hola
Espero que les guste y sí les gusta no se olviden de votar o comentar chicos.
Adios, los quiero jaja.
