Bueno después de un mes sin actualizar XD, aquí les dejo el siguente capítulo, donde conoceran un poco mas de Erizawa-San XD, muchas gracias por tus comentarios Shizenai =)
Capítulo 04: Un día con Erizawa-San
Guarde la compostura frente a él, no quería que me viera en pánico, pero mis ojos me delataban fácilmente…
-Tranquilo Ikeda-kun, ahora regreso.
Solo me limite a sonreírle, él se bajo del auto, camino directo a su casa, y todos los hombres que estaban ahí le dieron la bienvenida y en cuanto Erizawa-San entro a su casa, la mirada de esos hombres se dirigió directamente hacia a mi, mientras hacían sus deberes en esa casa, trataban de estudiarme todo lo que fuera posible antes de que saliera su jefe.
Estaba totalmente incomodo en esa situación no sabia a donde mirar, ya que en todos los lugares a donde viera me encontraba con esos ojos fijos en mi, rogaba porque Erizawa-San saliera pronto de su casa, aunque también tenia un poco de miedo probablemente se metió para no estar en la escena del crimen y en cualquier momento todos sus hombres iban a atacarme (?)…quizás solo estaba exagerando…
Al poco tiempo visualice que Erizawa salía de su casa se había puesto un sombrero tipo Fedora color grisáceo, se veía estupendamente bien, además traía su saco en la mano, y algo que mis ojos no pudieron evitar observar es que traía un arma de fuego en la cintura, me puse mas nervioso, tal vez me llevaría a mi ejecución y solo fue una mentira eso de que quería pasar el tiempo con conmigo (?), pero debía guardar la compostura.
Observe como uno de sus subordinados lo detenía y le comentaban algo y las miradas se tornaban hacia a mi, de seguro que estaban hablando de mi. Pero luego la expresión de Erizawa-San cambio y al poco tiempo él golpeo a su subordinado tirándolo al suelo, y luego se dirigió directo al auto. Tuve miedo en ese instante.
-Lamento que hayas visto esta escena, pero solo decía estupideces y eso provoco que me enojara.
-No hay cuidado –Le dije aunque tenia que tener cuidado de no hacerlo enojar nunca….
Después volvió a encender el auto, y nos empezamos a mover, no tenia idea de a donde me llevaba, en mi mente pasaban un montón de cosas que puede que estuviera exagerando.
-¿En que piensas? –Me preguntó
-hmmm… siempre cargas con esa arma –inquirí señalando con la mirada la posición del arma en su cintura.
-Si, por protección, uno nunca sabe que se pueda encontrar en la calle, pero si llegase a pasar algo la usare para protegerte mas no para herirte –Sonrío.
Sus palabras me tranquilizaban un poco, aunque seguía teniendo mis dudas, aun no sabia si realmente estaba diciendo la verdad o solo me estaba engañando.
-Gracias –Fue lo único que le puede decir en ese momento.
-¿Te parece si vamos a comer algo? Supongo que no has comido.
-¿Estas seguro? Yo no traigo ahora dinero, bueno si pasamos por una tienda Nomura ya traería dinero, hasta te podría pagar y no tendríamos que hacer esto…
-¿Estas insinuando que no quieres pasar el tiempo conmigo? –Dijo con otro todo de voz y eso me asusto demasiado.
-Noo, no quise decir eso, es solo que quedare más endeudado contigo, y eso no me gustaría para nada…
-En eso te equivocas Ikeda-kun, tu ya estas pagando tu deuda, y todo los movimientos que hagamos hoy serán bajo mi cargo, tu no pagaras nada.
-¿Estas seguro? Me siento algo incomodo, sabiendo que tu pagaras todo…
-No hay cuidado, yo lo hago con gusto.
-hmmm esta bien –Al final accedí porque no tenia que hacerlo enojar o esa arma de fuego tal vez ya no me protegería.
Al final llegamos a un restaurante, pero no cualquier restaurante, son uno de esos establecimientos que no cualquier gente puede pisar, solo personas de mucho dinero podrían comer ahí, que de seguro el platillo mas sencillo andaría costando unos 1000 yenes mínimo.
-¿Comeremos aquí?-le pregunte.
-Claro, frecuento mucho este lugar, y nunca me ha decepcionado el sabor, y te aseguro que te encantara.
-OK
Erizawa-San se puso su saco, para cubrir el arma, y luego bajamos del auto para dirigirnos a la entrada del restaurante.
-Bienvenidos señores, ¿tienen reservaciones?-Nos pregunto el recepcionista del lugar.
-Si, esta a nombre de Kazuo Erizawa
El tipo busco en el ordenador.
-En efecto señor Erizawa, una reservación para dos en el lugar menos frecuentado por la gente, por favor pasen, nuestro mesero los llevara a su mesa.
-Gracias.
El mesero nos guío hasta nuestra mesa, el lugar era sumamente fino, todo el mundo iba vestido muy elegante, me sentía fachoso con el atuendo que traía.
Una vez que llegamos a nuestra mesa, el mesero nos dejo las cartas para ordenar.
-Adelante Ikeda-kun ordena lo que quieras.-Me dijo muy animado.
Lo mire a los ojos y luego deposite la vista en la carta, había muchos platillos que desconocía…como "Hotch Potch" o "Boullabaisse con Rouille", no tenia idea de que pedir además de que todo era realmente carísimo….
Aunque Erizawa-San se divertía viéndome sufrir con la carta.
Y al poco tiempo el mesero regreso, y yo aun no sabia que pedir.
-¿Les tomo su orden caballeros?
-Quiero Hotch Potch y Espagueti Sapore Di Mare –Dijo Erizawa
-Bien… ¿y usted caballero?
-Emm….umm….-Aun no me había decidido- lo mismo que él –Al final dije eso, me di cuenta que no era un restaurante común, manejaba muchas especialidades de comida de todo el mundo, era como un restaurante de comidas internacionales.
-Y por favor tráiganos el mejor vino que tenga
-Claro señor, con su permiso.
El mesero se retiro para pedir nuestra orden.
-Lo siento Erizawa-San, no sabia que pedir, jamás había venido a un lugar como este.
-No hay problema, y te aseguro que te gustara lo que hemos pedido.
-Supongo que si, tiene que estar delicioso porque cuesta un ojo de la cara.
Erizawa empezó a reír.
-Enserio que estando contigo hace que todo lo demás se me olvide, me siento relajado.
Su comentario se me hizo un poco extraño…
-Pero si tenemos muy poco de conocernos… ¿Cómo es posible que te sientas relajado conmigo?
-Es algo que siento en mi interior, siento que no eres una mala persona, por eso empecé a tratarte de lo contrario creo que ya estarías muerto…
Dios ese comentario si que me asusto demasiado.
Y de pronto el mesero llego con nuestras órdenes, a cada uno nos puso los platillos y una copa para el vino.
-Provecho señores.
-Gracias-Le respondimos.
Los platillos se veían realmente deliciosos, además del olor el "Hotch Potch" era una especie de guisado de cordero con verduras, y el espagueti también tenía muy buena pinta.
-Adelante, comienza a comer-Me dijo Erizawa-san.
-Ok Itadakimasu –Realmente tenia muchas ganas de probarlos que no dude en hacerlo cuando me lo dijo.
-¿Qué tal?
Aun estaba mascando la comida en mi boca cuando me lo pregunto, pero el sabor era realmente sensacional.
-Delicioso, que sazón tan mas impresionante, esta realmente exquisito.
-Te dije que te gustaría, te serviré vino.
-Gracias.
Ël vertió el líquido rojizo en la copa, y luego hizo lo mismo con la suya.
-Brindemos Ikeda-Kun.
-Bien.
El sonido producido por las copas al toparse una con la otra había sellado nuestra amistad recién comenzada.
-Me alegro de haberte conocido Ikeda-kun.
-Yo podría decir lo mismo aunque…. –Fije mi mirada en el piso.
-Lo se, esto de ser Yakuza no me ha dejado tener muchos amigos… pero veras que no soy lo que la gente dice.
-Eso espero.
Seguimos comiendo, y el lugar era realmente tranquilo, y la gente estaba en sus asuntos, no prestaban mucha atención a su alrededor, solo iban para comer, platicar y ya.
-Y dime Ikeda-Kun ¿A que te dedicas?
Bebi un poco de vino.
-Soy piloto de una aerolínea aunque….
-¿Aunque?
-Ahora tengo vacaciones –Le sonreí.
-Ya veo que interesante trabajo, espero que un día pueda volar en algún avión que llegues a manejar.
-Si…
De pronto mi mente se lleno con recuerdos de cuando piloteaba los aviones y llegaba a los diferentes destinos… si que realmente extrañaba hacer eso….
-¿Ikdeda-Kun? ¿Te encuentras bien?
Su voz hizo que mi mente regresara.
-Si, no te preocupes –Le volví a sonreír
Seguí comiendo, Erizawa-San me observaba…
-Supongo que es difícil estar en tu situación-Le dije.
-Un poco, al principio no podía acostumbrarme a esta vida, pero desde que mi padre murió tuve que hacerme cargo de la familia, ya que yo era el único heredero.
-Entiendo.
Sin darnos cuenta estuvimos platicando más de lo normal, eso me alegraba un poco.
De pronto vi que Erizawa-San tomo una servilleta y me limpio alrededor de mi boca.
-Listo, tenias rastros de comida.
-Oh, no tenías que haberlo hecho.
-Pero me gusta verte sonreír.
Repentinamente sentí que mi corazón se sacudía, aunque era raro que me sintiera así…
Poco después los dos terminamos de comer.
-Muchas gracias por la comida Erizawa-San estuvo realmente deliciosa –Y tenía que recordar el sabor porque seguro que yo no volvería a postrar un pie en este restaurante, era demasiado caro.
-De nada-Me sonrío.
Le hizo una seña al mesero para que nos trajera la cuenta, ni quería ver cuanto iba a salir.
Erizawa-San rápidamente se apodero de la cuenta y no me dejo ver cuanto había salido, mejor para mi, así no me iba sentir tan endeudado.
Salimos del restaurante y nos dirigimos de vuelta al coche, y empezamos a movernos.
-hmm ¿A dónde podremos ir? –se preguntaba Erizawa-San.
Aunque de pronto su actitud cambio.
-¡Malditos sean! Les dije claramente que quería estar solo hoy-Decía mientras miraba el espejo retrovisor.
-¿Tus hombres?
-Si… ni modo tendremos que perderlos.
-¿heh?
-Será mejor que te abroches el cinturón de seguridad.
Y rápidamente lo hice, y al poco tiempo empezó a manejar más rápido y se iba adelantando un auto tras otro, metiéndose y saliendo de calles y avenidas. Casi me da un paro cardiaco dentro de ese auto estuvimos muy cercas de tener varios accidentes…
Pero como quiera que sea, él logro perder a sus subordinados, y nos encontrábamos hasta el otro lado de la ciudad.
-Creo recordar que por aquí cercas hay un parque… ¿Te gustaría dar una caminata?
-Claro –Quería hacer cualquier cosa menos estar en ese auto.
Pronto busco donde estacionarse, y luego bajamos del auto, yo aun estaba un poco tembloroso, si que me había sacado varios sustos.
-Siento haberte asustado –Puso uno de sus brazos alrededor de mis hombros.
-ya no importa.
Empezamos a caminar por el parque, apreciando la naturaleza, los patos que nos perseguían porque pensaban que traíamos comida, Erizawa quería usar su arma, descubrí que tenía poca paciencia, pero lo tranquilice para que no la usara y nos fuimos a otro lugar.
-Estúpida gente, mal-acostumbra a los animales-Decía Erizawa enojado.
-Ya, ya, mejor vamos a rentar unas bicicletas y damos un paseo alrededor del parque.
-Me parece muy buena idea, pero quiero una bicicleta doble, así nos coordinaremos los dos.
-Esta bien.
Erizawa fue a rentar la dichosa bicicleta, era de color rojo.
-Bueno yo quiero pedalear la parte de atrás, así que Ikeda-Kun te toca adelante.
-OK
Montamos la bicicleta, al principio fuimos un fiasco, tratamos de coordinar nuestros movimientos pero no funcionaba y terminábamos cayéndonos, aunque era muy divertido, los dos reíamos a carcajadas por lo que no podíamos hacer, y la gente solo se nos quedaba mirando, aunque con una mirada amenazadora de Erizawa-San la gente ya no nos miraba.
Después de muchos intentos pudimos coordinar nuestros movimientos y logramos dar el paseo alrededor del parque, aunque yo no tenia tanta condición física como Erizawa, al poco tiempo ya estaba jadeando.
-Ikeda-Kun necesitas hacer más ejercicio-Me decía burlonamente.
-Ya lo se-Le dije resignado.
Después de montar un rato la bicicleta llegamos a un lugar del parque que a simple vista se veía muy acogedor, o tal vez así lo percibía por el cansancio que traía.
Pero había un árbol muy frondoso que daba una gran sombra, y al frente se podría apreciar un pequeño lago y la gente montando en lanchas, y por supuesto esos patos sigue personas.
Nos sentamos bajo el árbol, Erizawa se quito el sombrero y lo dejo a un lado, era muy relajante, aunque tenía sed, pero no quería molestarlo.
-Que gran lugar hemos llegado, ahora me siento aun mas relajado, y todo gracias a ti Ikeda-Kun.
Solo le sonreí.
-Dime Ikeda-Kun, ¿tienes hermanos, hermanas? O ¿eres hijo único?
-Tengo un hermano menor, su nombre es Akira.
-Oh… el si tiene un nombre común de Japón.
-Si mi padre le dio el nombre, es por eso que es común.
-Entonces tu madre te dio tu nombre.
-Así es.
-Cuéntame de Akira.
No sabia si realmente era correcto hablarle de mi familia… siendo un yakuza…. Pero bueno este tiempo que hemos pasado juntos no parece una mala persona.
-El tiene 18 años, esta por entrar a la universidad, el es mas relajiento que yo, nuestros gustos no son nada similares, aunque es muy apegado a mi, me visita a mi casa muchas veces y siempre me anda pidiendo concejos acerca de pequeños problemas que llega a tener. Muchas veces hemos peleado pero al poco tiempo el termina hablándome y nos reconciliamos muy pronto. Salio muy inteligente, sus notas son muy buenas en la escuela a pesar de que a veces es un vago y no hace nada, tiene una gran mente, yo por lo contrario no tuve ese privilegio, tuve que hacer mucho esfuerzo para lograr sacar buenas notas…
Quería seguir hablando de mi hermano pero un pequeño golpecito en mi hombro derecho me interrumpió, la cabeza de Erizawa-San se había apoyado en el, al parecer se había quedado dormido.
Genial, mi plática es tan aburrida que se durmió…. Pero se veía tan vulnerable durmiendo en mi hombro, tenia ganas de tocar su cabello, pero luego reflexione, ya que si lo hacia se miraría extraño, así que me quede solo mirándolo por un momento, luego fije mi vista al lago, viendo como los patos perseguían a unos niños, fue muy divertido.
Tal vez los Yakuzas no son tan malos después de todo, aunque debía tener mis preocupaciones por si acaso…
Continuará….
Bueno hemos llegado al final del cuarto capítulo, ojala haya sido de su agrado, y espero que me sigan acompañando en esta historia =)
Espero sus reviews y nos vemos hasta la próxima actualización.
