Summary: ¿Qué hubiera sucedido si Bree no hubiera muerto en Eclipse? ¿Qué pasaría si Bree fuera a formar parte de la familia Cullen? ¿Hubiera sido lo suficientemente fuerte para no matar a Bella? R:T. Bree/Fred.
Disclaimer: -Nunca lo aclaro, pero no está demás hacerlo-. Los personajes no son míos –I wish- son de Meyer. La "profanaes" -ok, no sé si existe la palabra- que están a punto de leer, es mía. XD
4. Capitulo Cuatro: Sangre de animales.
La segunda vida de Bree Tanner
By Ally C-B
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Bree POV
Cuando salimos de allí y nos encontrábamos en el bosque camino a la casa de Carlisle. Él y Edward, que iban adelante de Esme y yo, se pararon de la nada y se giraron a nosotras.
—Bree, necesitamos hablar. —Me dijo Carlisle un poco más serio; yo asentí. —Es sobre nuestra familia, y Bella…
«¿La humana?» pensé. Edward asintió.
—Como ya te habrás dado cuenta, nuestros ojos son distintos a los tuyos y a los de los Vulturis. –Asentí. —Eso se debe a que nosotros no bebemos sangre humana. Nosotros bebemos sangre de animales. —Fruncí el ceño e hice una mueca. —Sí, es raro, lo sé. Pero es la única forma de tranquilizar la sed.
—O sea que, ¿tengo que resistirme a la sangre humana? —Pregunté confundida.
—Sí, Bree. A partir de ahora tienes que ejercitar tu autocontrol. —Suspiré.
Si ésta era la única forma de seguir con vida… —Muy bien. —Dije asintiendo. Carlisle y Esme me miraron sorprendidos; Edward me sonrió. —Lo intentaré.
—Muy bien Bree, ahora iremos a cazar así se te calma el ardor, ¿sí? —Me preguntó Edward contento. No me había dado cuenta del ardor que sentía hasta que hablaron de ello, mi mano voló a mi cuello y asentí.
Nos adentramos más en el bosque y me enseñaron cómo cazar. Primero observé a Edward y Esme hacerlo, mientras que Carlisle permanecía a mi lado. Luego intenté hacerlo, pero a diferencia de ellos terminé echa un desastre, con sangre de animal en toda mi ropa desgarrada, ya que tuve que luchar bastante contra ese puma que no desistía, mientras que ellos estaban impecables. Lo gracioso era que siempre Edward terminaba ayudándome a matarlo y luego me lo dejaba para alimentarme. Cuando ya me sentí lo bastante satisfecha, miré mi ropa, y luego los miré a ellos.
—Bueno… no esperaba terminar así. —Comenté comenzando a reír. Ellos tres también se rieron.
—Es hasta que tengas suficiente práctica, luego no vas a tener ni una sola mancha. —Dijo Edward riéndose.
—Bree, cariño, ¿ya estas satisfecha? —Me preguntó Esme. —¿Ya no tienes sed?
—No, estoy bien. —Afirmé con una sonrisa, ya que me sentía bastante aliviada como para un par de días. Edward sonrío.
—Muy bien. —Dijo Esme colocándose a mi lado y tomando mi mano. —Hora de ir a casa. —En ese momento algo raro pasó.
Cuando ella tomó mi mano, me paralicé. Sentí como si todo se derrumbara encima de mí. En mi mente, comenzaron a pasar varias imágenes de una mujer que perdió a su bebé y se encontraba en un precipicio decidida a tirarse de el. Cuando me di cuenta de quién era, ya era tarde, la mujer ya se había tirado del precipicio. ¡La mujer era Esme!
—¡NO! —Grité horrorizada y caí rodillas al suelo sintiéndome demasiado mal en mi interior. Aunque no la conocía mucho, la quería. Comencé a sollozar.
—¡Bree! —Gritó Edward agarrándome antes de caer al suelo y abrazándome. Esme se quedó paralizada a mi lado, igual que Carlisle en su lugar. Luego reaccionaron y ambos se arrodillaron en el suelo a nuestro lado, mientras yo seguía en los brazos de Edward sollozando.
—¿Qué ocurrió? —preguntó Carlisle sorprendido.
—El don está comenzando a desarrollarse, y… —Dejó la frase sin terminar y miró a Esme.
—¿Qué, Edward? ¿Qué vio? —Preguntó Esme acariciándome la cabeza y entendiendo de que se trataba de ella, ya que era a la única que yo había tocado. Su imagen en el precipicio volvió a mi mente y comencé a sollozar más fuerte que antes.
—Te vio saltando del precipicio cuando perdiste a tu bebé, Esme. —Ella abrió sus ojos lo más grande que pudo y estiré mis brazos a su cuello para abrazarla. Ella al principio no reaccionó, pero luego me abrazó igual de fuerte que yo.
—Tranquila cariño, estoy aquí y bien. —Me afirmó sonriendo. Me calmé y me separé de ella. Cuando lo hice, vi su cara llena de dolor. Verla así me dolió más a mí de lo que ella se pudiera imaginar.
—¿Por qué lo hiciste? —Le pregunté sollozando y mirándola a los ojos.
—Cariño, lo hice porque fue por mi culpa que perdí a mi bebé. —La miré confundida. Carlisle puso su mano en uno de los hombros de ella. —Los médicos me pidieron que hiciera reposo, ya que tenía un problema con uno de mis riñones. —Me explicó agarrando fuerte mis manos. —Sin embargo, no lo hice, y me tuvieron que operar. Durante la operación lo perdí.
La miré atónita. ¡No lo podía creer! Volví a abrazar a Esme, pero esta vez, porque ella lo necesitaba.
De repente sonó un celular que nos sobresaltó a todos incluido al dueño; Carlisle. Él atendió y habló una chica de voz clara, supuse que era la chica menuda de pelo corto y negro. —Alice, se llama Alice. —Me corrigió Edward. «Lo siento» Pensé. Edward me asintió sonriéndome.
—¿Cómo salió todo? ¿Se encuentra ella bien? —Le preguntó Alice ansiosa a Carlisle. Edward sacudió su cabeza sonriendo.
—Todo salió bien, Alice, cálmate. Ella está bien, tuvimos que hacer una parada para cazar.
—¿Dónde se encuentran? —Preguntó aún más ansiosa. Podía apostar que la chica estaba saltando. Edward comenzó a reírse.
—Estamos bastante cerca de casa. —Afirmó Carlisle.
—¡Perfecto! Voy para allá. —Y cortó. Todos comenzaron a reírse.
—Verás, Alice es un tanto inquieta… —Me explicó Esme.
—Y molesta… —Concluyó Edward.
—¡Oye! ¡Te oí! —Le gritó Alice a Edward. La chica llegó a nosotros con una gracia en su andar que hacía pensar que estaba bailando. Me miró y sonrió.
—Hola Bree, es un placer conocerte. —Me dijo abrazándome. Yo me quedé paralizada ante su confianza. —Tranquila, no te haré daño, ¡y sé que seremos grandes amigas! —La miré confundida.
—Alice puede ver el futuro. —Me explicó Edward. —Así que no te asustes si de repente ella dice lo que tú estabas por decir. —Dijo en tono burlón.
—Ja-ja. Muy gracioso, Edward. —Dijo Alice pegándole en el hombro al cobrizo. Todos comenzamos a reírnos.
Luego mi atención se distrajo ante un sonido que escuché a lo lejos. ¿Acaso alguien estaba corriendo en cuatro patas? Un humano no era. Los latidos de uno eran distintos; esos latían rápido y constantemente. Entonces, ¿de dónde, o mejor dicho, de qué provenían esos latidos?
—Son lobos. —Me explicó Edward sacándome de mi concentración en los latidos y las patas. —En realidad, son hombres lobos.
Holó people! :B
Sí, sé que aún siguen siendo algo cortos los caps, pero después del cap 5 o 6, vendrán más largos; I PROMISE. ^^~
Bien, ¿qué les pareció el cap? ¿Opiniones? :)
Love ya' all.
Peace. Out.
Ally C-B.
