Disclaimer: Como sigo siendo pobre nada de esto me pertenece… a excepción de algunos personajes.
Summary: La profesora McGonagall les aplica un castigo algo inusual a Cedric y Noah: ambos deberán pasar una semana compartiendo sala común y pasar la mayor parte de su tiempo juntos. ¿Podrán hacerlo?
Una Semana Junto a Ti
Capítulo 4: Venganza al estilo Chang
La habitación estaba completamente oscura. La luz de la Luna que supuestamente debería entrar por el gran ventanal del cuarto no lo hacía… después de todo, nubarrones negros habían surcado el cielo al término de las clases de la tarde.
De una de las camas contiguas al ventanal prevenía en leve sollozo, el cual era apenas audible ya que la propietaria de dicho sonido hacia todos los esfuerzos posibles por morderse los labios y así no dejar que ningún sonido saliera de estos.
Los doseles de la cama estaban corridos dejando ver la silueta de la joven, quien poseía un cabello extremadamente largo y lacio, pero que ahora se encontraba un poco alborotado. Sus ojos estaban rojos e hinchados por las lágrimas que habían salido de sus ojos y que al descender, habían manchado sus mejillas. Si, ella era Cho Chang, la chica que supuestamente debería ser perfecta en todos los sentidos… pero que no lo era.
Atrajo sus piernas hacia su pecho, las abrazó y apoyó allí el mentón con la mirada perdida en la lejanía. Nuevas lágrimas brotaron al recordar lo sucedido, y está vez este líquido cristalino no había sido generado por algo absurdo (como la mayoría de las veces) sino que esas éstas tenían nombre y apellido: Cedric Diggory.
Flash Back.
-Hola Cedric.- saludo tontamente Cho batiendo sus pestañas. Miró por el rabillo del ojo y vio que su amiga Marietta sonreía bobamente con la mirada perdida en alguna parte del cuerpo de su novio y, como Cho es una chica muy celosa no tuvo más remedio que darle un codazo amiga para que esta entendiera la situación.
Marietta, frustrada bufó por lo bajo y se despidió de la pareja.
-¿Qué tal tu día?- preguntó preocupada.- Espero que Thompson no te haya hecho la vida imposible en el castigo con Snape.- comentó apretando los puños.
-Podría decir que eh tenido mejores.- respondió encogiéndose de hombros.
-Te entiendo.- respondió.- Se cómo te sientes, es como la vez en la que Marietta tuvo que viajar en vacaciones y… ¿sucede algo?- preguntó al ver que Cedric la tomaba suavemente por los hombros y la guiaba a un aula vacía.
-Tenemos que hablar.- dijo seriamente, cosa que petrificó a la joven de pies a cabeza, quien sabía, a ciencia cierta que cada vez que alguien decía algo así… nada bueno venía.- No podemos seguir con esto.
-¿Cómo que con esto? No te entiendo.- respondió confusa.
-Nosotros… necesitamos, aclarar nuestra situación.- dijo Cedric procurando escoger bien las palabras para no hacer sufrir demasiado a la joven asiática.
Cho sonrió ampliamente.
-¿Quieres decir que… haremos lo nuestro formal?- preguntó rebosante de alegría. Sus ojos centellaban y mostraba una de sus sonrisas más felices.
-Cho, veras…- el joven Hufflepuff se apoyó contra la pared desordenándose el cabello frustrado. El no había querido decir eso… Cho siempre malinterpretaba las cosas.- En este último tiempo me he estado preguntando si…
-Ve al punto, Cedric.- cortó la joven exasperada y con lágrimas apiñándose en sus ojos azueles.
-Yo no te… Quiero decir, solo te quiero como a una amiga.- dijo.
El corazón de Cho dio un vuelco, apretó los puños con tal de que las lágrimas permanecieran en sus ojos y no rodando por sus mejillas. No dejaría que la viera llorar… no después de lo dicho. Se paso la mano por su flequillo tratando de acomodarlo y de paso, restregarse los ojos.
-Hay otra ¿verdad?- preguntó fulminándolo con los ojos.
-No, claro que no.- mintió incómodo el joven.
-No mientas…- susurró dándole la espalda. Mordía ferozmente su labio inferior para que ningún sonido saliera de su boca y apretaba fuertemente los puños para no darle el gusto de verla llorar.
-Lo siento.- susurró Cedric acercándose a ella. Acercó su mano al hombro de la joven, pero ésta a último momento se dio vuelta, taladrándolo con sus ojos azules.
-¡No lo sientas!- exclamó para luego salir corriendo del aula.
Cedric se revolvió el cabello. Nunca antes había experimentado un rompimiento tan dramático como el que había montado Cho hacia minutos.
Fin Flash Back.
Una y otra vez se le venía a la mente aquella escena. La fría y distante voz de Cedric se repetía una y otra vez en su cabeza y de vez en cuanto creía oírla en la habitación y, ella ingenuamente buscaba al joven Hufflepuff entre la oscuridad, para luego caer en la cuenta de que era… tan sólo su imaginación.
Ahogando un grito de frustración con su almohada se dejó caer de espaldas sobre la cama. Y entonces todo pareció aclararse… ahora todo encajaba en su lugar. El hecho de que Cedric rompiera con ella no era pura casualidad, todo había comenzado a andar mal cuando el empezó a convivir con Thompson.
-De seguro fue ella.- dijo mientras apretaba los puños.- No dejaré que te salgas con la tuya, Thompson. Cedric es mío.
OoO
-¡Apresúrate Thompson!- bramó furioso Cedric mientras golpeaba la puerta del baño. Hacía más de media hora que la susodicha había entrado al baño para ducharse y aún no salía… cosa que desesperaba a Cedric. Pronto tocaría el timbre anunciando el comienzo de las clases…. Lo que significaba que no podría desayunar y tendría que esperar cuatro horas para poder almorzar.
-¿Qué quieres?- respondió exasperadamente Noah desde adentro.
-Debo ir al baño.- dijo con obviedad.
-¿Qué?- gritó.
-¡Debo ir al baño por lo que podrías dejar de tardar un siglo en bañarte!- respondió mientras seguía golpeando la puerta. En ese momento se maldecía internamente por haber dejado que la castaña se duchara por las mañanas.
-Acordamos que el baño sería mío por las mañanas, por lo que te aguantas hasta que termine.- replicó la joven. Diggory pagaría el hacerla madrugar, pensó malignamente sentada en la bañera.
-Dile eso a mi vejiga.- susurró fastidiado.
OoO
Hoy no era un buen día para Cedric… no, claro que no. No sólo había llegado tarde a desayunar, sino había tenido que soportar los estúpidos comentarios de sus compañeros sobre el hecho de que también Thompson había llegado tarde y no paraba de bostezar a cada rato.
-Agitada noche, me imagino.- había dicho burlonamente Luke comiendo una tostada. Lo cual provocó que la mayoría de la mesa de Hufflepuff comenzara a carcajearse. Para alivió de Cedric las campanas comenzaron a sonar, indicando el comienzo de las clases de la mañana.
Su mala suerte había seguido en Pociones, día de entregar su ensayo y descubrir que faltaba la última parte y quizá la más importante. A su lado, en la mesa del costado, Noah lo miraba inocentemente, mientras le alcanzaba la última hoja hecha un avioncito.
Maldijo por lo bajo y entregó su tarea.
Eso significaba guerra…
OoO
Las campanas indicaron que ya había terminado la tortuosa hora de Snape. Los alumnos rápidamente comenzaron a salir de la mazmorra al tiempo que el profesor se quedaba para dejar todo listo para la siguiente clase.
-Creí que nunca terminaría.- comentó Noah fuera del salón.
-Sí, las horas de pociones se hacen eternas.- añadió un joven de cabellos rubios y ojos castaños.
-Tú que te quejas, eres un experto en elaborar pociones.- replicó la joven cruzándose de brazos.
-No es que sea bueno.- intervino Megan.- sino que es de Slytherin.- agregó sarcástica. Noah a su lado asintió, sabiendo que Snape tenía preferencia hacia los alumnos de su casa, lo que era muy injusto. Jeremy fulminó a la pelirroja con la mirada.- Solo bromeaba.- dijo, antes de sacarle la lengua. La castaña rió por lo bajo.
-¡Buenos días Thompson!- saludó falsamente una voz a sus espaldas. Los tres jóvenes se voltearon para encontrarse con Cho Chang, quien tenía los ojos ligeramente rojos y el maquillaje lograba disimularlo muy bien, pero no tanto como le hubiese gustado. Estaba acompañada de alguna de sus amigas, entre ellas la inconfundible Marietta.
-¿Si?- preguntó Noah con inocencia.- Tus ojos y esa abundante cantidad de maquillaje para ocultar lo inevitable no dice lo mismo.- dijo mordaz. La joven Chang enrojeció, molesta por aquel comentario.
-¿Qué sabes tú de maquillaje?- exclamó poniendo ambas manos en su cadera.
-Lo suficiente como para saber que así…- la inspeccionó con ojo crítico.- cualquier circo de Londres te daría el empleo de bufón.- agregó sonriendo con malicia. Cho apretó los puños.
-Vaya lengua filosa tienes Thompson.- dijo burlonamente la joven, ocultando que en su interior realmente había dolido aquel comentario.- Y dime… yo viviste las maravillas que puede hacer la lengua de Cedric.- comentó escuetamente, como si hablara del clima.
-Yo no ando tras tus sobras Chang.- siseó apretando los puños y conteniendo las ganas de abalanzarse con intenciones suicidas sobre la asiática.
-Si claro.- exclamó Cho burlescamente.- Es gracioso, mientras tú te la pasas revolcándote con Cedric en su sala común, tu mejor amigo se la pasa babeando como perro faldero detrás de ti.- agregó venenosa.
Jeremy apretó los puños pero antes de que pudiera llegar a decir o hacer algo, Noah se adelantó, encarando a la joven de Ravenclaw.
-Estás muerta, Chang.- declaró. Cho dilató los ojos horrorizada al ver que la castaña se le abalanzaba. Noah la agarró con fiereza del cabello mientras se lo jalaba, en tanto Cho trataba de apartarla empujándola por los hombros. Pero en medio de forcejeos ambas terminaron el piso, con Noah encima de la joven asiática destrozándole el cabello sedoso, del cual tan orgullosa estaba, mientras que esta última trataba de defenderse con uñas y dientes. Los alumnos que estaban en las mazmorras comenzaron a apelotarse alrededor de las jóvenes.
-¡Pelea de gatos!- grito uno de los tantos chicos que miraban impresionados la escena.
Ninguno de los tantos alumnos que estaban allí se hubiese imaginado a Noah Thompson agarrarse de los pelos con Cho Chang y más siendo públicamente y a unos pasos de la mazmorra de Snape.
Megan entre todos los varones de Ravenclaw, Hufflepuff y alguno que otro de Slytherin miraba con los ojos dilatados la situación, varia veces había querido intervenir pero nadie la escuchó… además de que las amigas de Cho se habían ido ni bien comenzó la pelea.
-Cho se lo merece.- susurró la pelirroja con una sonrisa al ver que era la que más golpes, raspaduras y moretones tenía. De repente la mazmorra se llenó de silbidos de parte del sector masculino. Con tanto forcejeo, Cho había logrado romper los primeros botones de la blusa de Noah, dejando a la vista su sostén blanco.
En eso, entre la multitud de jóvenes con una sobredosis extra de hormonas apareció Cedric seguido de un chico de su misma casa. Megan desvió la mirada y lo vio mirar la escena con una sonrisa torcida, Noah le estaba dando su merecido a Cho… pero sabía que debía detener la pelaa antes de que se metiera en más problemas. Resopló frustrada.
-¡Escucha Diggory, más te vale que separes a la bruja de tu ex.-novia de mi amiga!- bramó la joven.
-Ni lo sueñes pelirroja.- intervino Luke detrás de Cedric.- Al menos no hasta que se descubra un poco más de tu amiga.- comentó mientras recorría lascivamente el cuerpo de la castaña.
-Estúpido.- susurró ella dándose la vuelta y yéndose del lugar
Cedric escuchó atento las cantidades de cosas que gritaban los alumnos… pero lo que le llamó la atención es que la mayoría iban dirigidos a Thompson y no a Cho.
-Luke… ¿Por qué todos quieren que Thompson se saque la ropa? Es decir porque todos los silbidos y comentarios van hacia ella y no para Cho.- preguntó por lo bajo.
-Ay Cedric… ¿Qué no lo ves?- exclamó con obviedad el joven.- A Cho ya la conoce todo el sector masculino de Hogwarts… y alguna que otra mujer, en cambio a nuestra gatita de Ravenclaw no.
Cedric miró a su compañera de castigo, y descubrió por primera vez que… ¡Luke tenía razón¿Quién iba a pensar que Thompson tendría tanta…? Porque verdaderamente no se le notaba debajo del uniforme. Meneó la cabeza y se abrió paso con la excusa que era Prefecto y tenía que detener aquel comportamiento… por primera vez hubiese deseado no ser Prefecto y así no intervenir en la pelea, realmente la estaba pasando bien de espectador.
Tomando coraje, además de que su amigo ya le había estropeado la función Luke se adentró en la ronda. Hizo señas para ser él quien detuviera a la castaña, pero dado que Cedric lo fulminó con la mirada, sin más remedio se dirigió a Cho (quien seguía encima de la castaña)
El joven de cabello castaño comenzó a forcejear, pero Cho hacía mucho esfuerzo por no separarse y seguir con su venganza. Cedric agarró de la cintura a la joven, quien comenzó a pegarle para lograr salirse de su agarre.
-¡Suéltame Diggory, esto es entre ella y yo!- exigió la joven.
-¡No intervengan!- exclamó un joven de Ravenclaw. En seguida los silbidos fueron cambiados por los abucheos de los jóvenes espectadores.- ¡Saquen a los novios!
Luke puso cara de repulsión al oír aquello y alejó a Cho de él, agarrándola únicamente de un brazo, después de todo, la joven asiática no tenia tanto fuerza como Noah que parecía una leona enjaulada tratando de librarse.
Noah se calmó y dejó de forcejear. Respiraba entrecortadamente y de un rasguño en su mejilla derecha no paraba de salir sangre.
-Cho si que tiene las uñas afiladas.- susurró tocándose la parte afectada. La susodicha sonrió de lado al ver tal acto.
-Apuesto que ese pequeño rasguño no es nada comparados con los que les haces tú a Cedric.- comentó con sorna.
-Cho.- advirtió Cedric adelantándose.
La mano de Noah se elevó e impacto duramente en la mejilla de Cho, quien se llevó instantáneamente, luego del golpe la mano a la zona para luego mirarla furiosa.
-Me das lástima Cho.- dijo en un susurro la joven.- Yo no soy como tú que mientras Diggory estaba en las prácticas te la pasabas besándote con Davis o haciéndole ojitos a Potter.- comentó. La susodicha dilató los ojos y dio un paso atrás, con la mandíbula temblándole de sobre manera. De repente el bullicio paró y las miradas se dirigieron a la joven Chang.
Detrás de ellos unos pasos comenzaron a oírse seguidos del suave susurro de una túnica ondearse detrás de su propietario. Severus Snape ingresó a la ronda y vio a Cho llorando silenciosamente, Noah fulminándola con la mirada y Cedric y Luke deteniendo a ambas jóvenes.
-Veinte puntos menos para Ravenclaw señorita Chang.- siseó el profesor. Cho lo miró y detrás de él pudo ver el cabello inconfundible de su amiga Marietta. Sonrió para sus adentros.
-En cuanto a ustedes…- se dirigió hacia Noah y Cedric, quien miró a Snape incrédulamente.- Síganme a mi despacho… el resto regresen a sus actividades, no hay nada que ver.- siseó.
-¿Y yo por qué?- exclamó incrédulo el joven.
-Por intervenir.- gritó un chico de Hufflepuff.
-Gracias señor Atwood.- repuso desdeñosamente.- Ahora síganme.- dicho esto giró sobre sus talones y empezó a caminar a grandes zancadas con su túnica ondeando por detrás. Cedric se desordenó el pelo frustrado. Definitivamente ese no era su día… pensó, al momento que ingresaba seguido de Thompson en el salón de Pociones. Con un movimiento de varita Snape cerró la puerta.
-Tengo entendido que fue usted quien empezó la pelea… ¿no señorita Thompson?- preguntó Snape examinándola acusadamente. Ella asintió con la cabeza.- Y que la pelea fue por usted señor Diggory.- continuó el, posando sus ojos negros en el joven.
Cedric, no muy convenido asintió, ya que él no había estado en el momento en que todo comenzó, pero por los comentarios que había dicho Cho luego de separarlas, tenía la leve idea de que él había sido el problema.
-Bien, discutiré su castigo con sus jefes de casa y ellos se lo comunicaran. Respecto a su otra parte de su anterior castigo, temo que hoy no podrá ser después de la cena…- dijo, pero sin dar tiempo a que los chicos festejarán de haberse librado aunque sea un día de limpiar y envasar pociones de olores inimaginables agregó maliciosamente.- por lo que los espero a las once de la noche.
Cedric salió de la mazmorra, seguido por una Noah silenciosa y tranquila… cosa que era muy raro en ella.
-¿Crees que me expulsen?- preguntó bajito jugando con sus dedos. Cedric la miró de reojo. Parecía tan frágil y a la vez tan… salvaje por decirlo de alguna manera. Él tan solo le revolvió el pelo, cosa que la hizo sonreír levemente.
No solo le preocupaba el nuevo castigo o la sanción que le impondría el profesor Flitwick al enterarse… sino que también comenzaba a compartir el hecho de ser el tema de conversación de casi toda la escuela junto a Cedric.
Suspiró por lo bajo y pensó que nada podría ser peor que eso, estar en boca de todos y además ser la protagonista de nuevos rumores que no tendrían ni una pizca de verdad… conociendo a sus compañeros nada bueno saldría de sus bocas, en especial si Cho prestaba su afilada lengua de arpía resbalosa.
OoO
-Bien hecho Marietta, justo a tiempo.- festejó Cho radiante. Su amiga asintió.- Mi venganza resulto al pie de la letra, humille a Thompson como se lo merecía. ¡Nada podría ser mejor!
-Yo creo que…- comenzó Marietta tímidamente jugando con uno de sus rizos.- de cierta forma fortaleciste a Noah… todos los varones no paran de hablar de ella.- comentó susurrante. Cho la miró suspicazmente. Nadie hablaría de Thompson, a no ser para recordar lo humillada que terminó… o por lo menos eso pensó hasta que se cruzaron a un grupito de jóvenes de Slytherin con un tema de conversación en partícula: Noah Thompson y lo que había ocultado tras su uniforme.
Maldijo por lo bajo.
Ni siquiera servia para idear una buena venganza… pensó frustrada.
Notas de Raku: Por cierto, muchas gracias a todos sus reviews, los cuales no tuve tiempo de contestar en mi fic, pero lo hare via mensaje. Espero este capítulo les guste, en lo personal adore escribir que a Cho le daban una paliza xD
Nos leemos pronto!
Raku.
