Saint Seiya: Los días del futuro pasado
Capítulo 4 CONOCIENDO A LOS SANTOS DORADOS
Después de que ambas Athenas conversarán, Saori quería conocer a los 12 santos dorados de esta era o más bien recordar quienes eran ya que su memoria acerca de sus vidas pasadas estaban algo fragmentadas, así que fue pasando uno por uno.
El primero fue el noble y tranquilo Shion de Aries, quien sería el siguiente Patriarca y alguien con quien Saori deseaba entablar una amistad por lo que no se pudo dar por los actos de Saga.
-A ti ya te conozco, solo te puedo dar un consejo. Vigila bien en 200 años al santo de Geminis, es muy bipolar y va a matarte-le dijo únicamente la diosa.
Ante el comentario hacia el lemuriano, esta siguió hacia donde se encontraba el siguiente santo dorado Hargard de Tauro, apodado Aldebarán.
-Mucho gusto en conocerla, diosa Athena-saludó el enorme sujeto.
-Llámame Saori, no quiero confusión con Sasha. Me recuerdas mucho al santo de Tauro de mi época: Noble, valiente y con mucho sentido de la Justicia.
-Es un honor que piense eso de mí-agradeció el peliblanco.
-Solo bájale a la comida, estas un poco rellenito y lo mismo va para Shion-señaló la diosa del futuro.
-¿Nos dijo gordos?-balbuceó el lemuriano con cierto trauma por su físico.
-Ay no, esto me va a fastidiar las siguientes semanas-rodó Dohko hacia arriba los ojos.
El siguiente era el solitario y misterioso Deuteros de Geminis, quien era muy parecido a los gemelos de esa constelación en muchos años.
-¿Eres el mayor o el menor?-preguntó la mujer.
-El menor-.
-¿Estás aliado con Poseidón?-cuestionó Athena con cierta precaución.
-Claro que no-.
-Te creo, ¿y tu hermano mayor también se tornó malvado de forma inesperada?-.
-Sí, pero lo asesiné-reveló el santo.
-Con la manía de Hades por revivir a los guerreros caídos, lo vas a ver de seguro muy pronto. Conozco una manera de que vuelva a la normalidad-le propuso la pelilila.
El peliazul había hecho un plan con este objetivo pero si había otra alternativa se abriría a nuevas opciones, así que solo asintió dejando convencida a Saori de que no estaba tan loco como Kanon. Ahora siguió con el siguiente de quien desconfiaba mucho por sus antecedentes con el santo de Cancer de su época.
-De ti si me acuerdo, tú eres Manigoldo de Cáncer. Leí de ti en los archivos del Santuario, me impresionas mucho-admitió la ojiazul.
-Es raro que una chica me halague-mencionó el sujeto.
-Solo una cosa, ¿no tienes esa manía de tener máscaras de las almas de las personas en tu casa?-.
-No, si mi maestro Sage me viera haciendo eso me asesina de seguro-recalcó el joven santo.
-Oh bien, solo pórtate bien o haré que Shiryu malvado te queme la mano-le advirtió la mujer.
Al fondo del lugar, Shiryu tenía un tic en el ojo y veía con enojo a Seiya porque fue de chismoso a contarle a Saori sobre su batalla con Máscara de muerte.
-Te odio-.
En ese momento, Saori siguió y estaba cara a cara con el más joven de los santos dorados, Regulus de Leo que, en opinión de la diosa, era una versión más pequeña y kawai de Aioria.
-Me parece que he visto un lindo gatito-saludó la chica.
-Un gusto en conocerla, señora Kido-respondió amablemente el joven.
-Me caes muy bien, espero que seamos buenos amigos-le propuso la deidad del futuro.
-Sí, señora Kido-.
El siguiente santo dorado en ser abordado era Asmita de Virgo, quien no tenía nada distinto a Shaka con la excepción de ser ciego.
-El ser más cercano a un dios en esta era, me recuerdas demasiado al santo de Virgo de mi era-.
-¿Era igual de dedicado, superior a los demás y pensaba más allá de lo evidente?-.
-Sí, pero también algo egocéntrico, con complejo de superioridad y creo que usaban como pretexto la meditación para dormirse en el trabajo-mencionó la chica.
Todos se rieron ya que era justamente lo que todos pensaban del rubio y Asmita estaba furioso con el comentario.
-Te sugiero que trabajes en tu socialización, el mundo es hermoso-le aconsejó la joven.
-Eso sería más fácil si pudiera ver-.
La diosa solo puso su mano derecha en los ojos de Asmita y estos se llenaron de luz por primera vez empezando a ver a todos.
-¡¿QUÉ ME HIZO?!-preguntó en shock el rubio.
-Una vez le dije a Shaka que el mundo tiene mucha maldad pero también era hermoso. Las flores, el sol, los animales y la sonrisa de las personas buenas que aún quedan en el planeta. Piénsalo un poco mejor-finalizó Saori con seriedad.
Luego de terminar con el rubio, la Athena del futuro vio al siguiente santo con mucho cariño ya que el fue muy importante en los momentos cuando estuvo sola en contra del Santuario y era como el abuelo para todos en el grupo.
-Maestro Dohko, es un gusto verlo de nuevo. Trate bien a Shiryu, tiene muchas cosas que contarle. Para él usted es como un padre-le comentó con una sonrisa la mujer.
-Entiendo, gracias por el consejo-asintió amablemente el tigre de Libra.
-Ah, y tenga cuidado con dejar solos a Shun y Hyoga en la casa de Libra. Por un malentendido ahora todos creen que allí es motel-le advirtió la chica.
-¡¿CÓMO QUÉ UN MOTEL?!-.
-¿Tenía que sacar a relucir eso?-dijo molesto Hyoga ante ese recuerdo poco agradable.
-Ya dije muchas veces que lo siento-habló con temor Shun.
El siguiente era Kardia de Escorpión y Saori sintió un calor despidiendo de su cuerpo ya que este sufría de una enfermedad extraña donde su cuerpo arde en llamas y notó que poseía una versión muy debilitada de Misophetamenos.
-¿Quién te concedió la habilidad de los dioses?-preguntó Athena curiosa.
-El santo Krest de Acuario-.
-Este Misophetamenos es muy simple, dejame hacer unos ajustes-mencionó la diosa usando Nike.
La pelilila sostuvo su Baculo y tocó la zona del pecho de Kardia para apuntar a su corazón y activar algo más potente en el Santo de Escorpión. En ese instante, el peliazul estalló en llamas para la consternación de todos pero el sujeto no estaba quemándose sino que estas eran parte de él.
-Listo, tu enfermedad se convirtió en tu mejor arma-.
-¡¿QUÉ LE HICISTE?! ¡YO MISMA TRATÉ DE ARREGLAR SU PADECIMIENTO SIN ÉXITO?!-mencionó Sasha con incredulidad.
-Es simple, Nike ya ha sido bañado con mi sangre en otras ocasiones y logré conectar con el cosmos residual de la Athena de hace muchos años. Solo me encargué de activar el verdadero potencial de nuestra sangre en un humano-le explicó la diosa del futuro.
-Me gusta esto-dijo el sujeto empezando a apagar sus llamas.
El siguiente turno era Sisifo de Sagitario y Saori estaba viéndolo con mucha seriedad ya que recordaba su vida como Sasha por partes y este sujeto era su guardián, pero ahora que lo miraba desde otra perspectiva algo andaba mal con él.
-Señora Kido, lamento haberla hecho enojar hace poco-se disculpó el santo con seriedad.
-¿Tienes otro motivo para haber desaprobado mi matrimonio además de que soy Athena?-preguntó Saori teniendo un mal presentimiento.
-No, no tengo otro motivo-.
-¿En serio?-.
-Por mi honor como santo de Sagitario-alegó el castaño.
Saori fue a susurrarle algo Tenma y este asintió con algo de confusión ante la petición de la deidad futura. El Pegaso del pasado tenía en la mano un ramo de flores que la otra Athena hizo aparecer en secreto y el castaño se las ofreció como regalo a Sasha.
-Son para ti, con mucho cariño-le dijo el sujeto.
-Oh, gracias Tenma. Son tan hermosas-le respondió con una agradable sonrisa la diosa de esa época.
-¡TENMA DE PEGASO, ALÉJATE DE ATHENA AHORA!-reclamó Sisifo muy furioso.
-Señorita Sasha, aléjese de Sisifo lo más antes posible. Es un lolicon de primera-les aconsejó con mucha seriedad Saori.
-¿Qué es lolicon?-preguntó la otra pelilila confundida.
-Te explicó después-.
Ahora la deidad de la guerra estaba con el frío El Cid de Capricornio con una de las Excalibur más poderosas de la historia.
-Eres más serio de lo que fue tu sucesor, solo te aconsejo que no te corten la mano-fue lo único que mencionó la mujer con cierto dejo de humor.
-Lo tendré en cuenta-mencionó el sujeto sin entender el sarcasmo.
El siguiente en ser abordado fue Degel de Acuario y Hyoga lo miraba detenidamente porque era casi idéntico a Camus, pero este usaba lentes.
-¿Cuántas veces has traicionado al Santuario?-preguntó Saori al peliverde.
-Ninguna-.
-Eres una vergüenza para tu especie-regañó Athena en broma.
-Hmp, todos me dicen eso-mencionó con algo de enojo el aludido.
-Te aconsejo de que hables con Hyoga, el también fue alumno de un Acuario-le dijo la ojiazul al sujeto.
Por último, estaba el antisocial Alfabica de Piscis y la Athena del futuro lo miraba con mucho detenimiento porque era igual de bello que Afrodita.
-¿Puedo decirte algo? ¿Sabias que el veneno de las sangre de los Piscis no se extiende a la piel?-mencionó la chica tocando el rostro del hombre.
-¡AHORA ESTÁ ENVENENADA!-exclamó con terror el santo.
-No, no siento nada. Una vez toqué al santo de mi época y no hay peligro mientras la sangre no se evapore-le contó la diosa al androgino.
-Otra cosa, no te enojes si te dicen hermoso porque si lo estás-.
La diosa se fue hacia donde estaba el Patriarca dejando a Alfabica con un tic en el ojo porque odiaba realmente que le dijeran de esa forma.
-Solo tengo una cosa que decir, es bueno tener un Patriarca que no intenta matarme-.
-¿Hay un Patriarca traidor en el futuro?-preguntó Sage alarmado.
-Es una larga historia-recordó la chica a cierto santo de Geminis adicto al polvo estelar.
-Por cierto, Sasha. Tienes que ir a ver a Alone. Debe estar recuperándose en la enfermería-le pidió Tenma a su amiga tomandola de la mano sin pedir permiso.
-¡Espera Tenma!-le dijo la diosa con cierta vergüenza de verse así ante sus soldados.
-¡YO LA ACOMPAÑO, SEÑORITA ATHENA!-se ofreció Sisifo pero Saori le puso el pie y este se tropezó.
-Alejate de Sasha, potro lolicon-le dijo con mucha seriedad la otra Athena.
-¿Qué es lolicon?-preguntó Regulus con confusión.
-Larga historia-.
