N.A: Aquí va e penúltimo capitulo de esta historia absurda. Este es un tanto psicodélico, no os asustéis he tomado mi medicación.
Hermione se había pasado la noche en vela leyendo aquel libro, por eso tenia un aspecto horrible y por que le había dado arcadas aquella parte de los Dramiones. Ahora sabia que "Damas doradas" era un eufemismo del mundo mágico para las Mary sues, recordemos que Mary sue era un OC de Star Trek. Hermione pensaba que Spock era más sexy que Ron, pero seguramente las diferencias culturales dificultarían la relación y no estaba dispuesta a asumir lo que suponía un Crossover de aquel tipo. Además viajar en el espacio le daba un pavor atroz.
Pero volviendo a la ardua tarea de la heroína, debía buscar a Harry y pedirle aquel recuerdo de las últimas palabras de Voldy. Había ordenado a su fiel vasallo Pansy que buscase un pensadero, pero no sabía si podría llevar a cabo aquella dificilísima tarea. De no conseguirlo le pegaría una colleja de la que se acordaría en su lecho de muerte.
La chica se coló en la habitación de los chicos y se acercó a un Harry que aún dormía. No le había visto en los últimos días por lo insoportable que se ponía con aquel OoC, lloraba a todas horas y se comía los mocos. Entonces la chica se agachapó a su lado y tapándose la nariz dijo:
— Harry, soy yo Ginny—. Una sonrisa se dibujó en la cara del chico dormido —. Tienes que darme ese último recuerdo de Boldy .
La dislexia latente de la chica le hacia confundir B y V, su logopeda le había pegado hasta morir.
— ¿Boldy? — Dijo Harry que empezaba a despertar por el descuido de la brujilla perfecta — Tú, Tú no eres Ginny.
—¿No, de verdad? — contestó Hermione irónica. En realidad estaba muy asustada, ella no era disléxica .La autora estaba insiriendo su personalidad en ella. Aquello era terrible—. Tienes que ayudarme Harry.
El chico la miró anonadado. En aquel momento crucial para el desarrollo de esta trama pobre y sin coherencia, Hermione le contó a Harry todo lo que había ocurrido en los últimos días. El niño que vivió no entendió una mierda, pero considerando lo pesada que se volvía Hermione cuando no le daban la razón, le regalo aquel insignificante recuerdo. Siendo más analítico, no lo quería, se sentía responsable de la muerte de aquella bellísima persona. Ya se sabe que cuando alguien muere, no importa lo cerdo que haya sido en vida, todo el mundo lo ama y creen que era maravilloso. Harry se sentía como un vulgar asesino, podría haberle quitado su magia y obligarlo a vivir como un squib, pero lo había matado. Por eso Ginny le había dejado, por que era mala persona.
Harry empezó a llorar desconsoladamente. Hermione dudaba entre quedarse y consolar a su amigo o huir por patas y evitar aquel mal trago. A los veinte segundos de oírlo las dudas se disiparon, aquello era inaguantable y el mundo mágico la necesitaba.
La Gryffindor corrió al punto de encuentro con Pansy, pero esta no llegaba. Estaban perdiendo clase y aquello era algo que Hermione nunca le perdonaría. Una parte de la inteligente bruja rezaba a los cielos por que Sue organizara otro musical y se cancelasen las clases de la mañana, pero otra tenía miedo de que aquello se les fuera de las manos y acabasen todos bailando y cantando canciones de sonrisas y lagrimas. ¡Que larga se le hacia aquella película!
Pasadas tres horas Pansy apareció con las manos vacías. ¿Qué se pensaba aquella zopenca? Hermione se había perdido dos maravillosas clases y el almuerzo, encima tenia el morro de venir con las manos vacías. ¡Con lo que a ella le había costado conseguir aquel recuerdo!
— Vayamos al despacho de la directora — dijo la Slytherin, evadiendo el hecho de que llegaba tarde y sin el pensadero. Hermy irritada estaba a punto de gritarle, pero según parecía Pansy tenía un plan. Irían al despacho de la directora y dirían todas las palabras que se les ocurriera delante de la gárgola, estaba más que claro que con las infinitas combinaciones de palabras que la lengua inglesa podía tener a lo largo de aquel curso seguro que adivinarían la contraseña.
Hermione pensaba que aquello era absurdo, pero ante situaciones desesperadas uno hace acciones desesperadas de modo que se encaminó hacia la gárgola. Iba pensando palabras que a la profesora McGonagall le podían gustar hasta el punto de usar como contraseña, meterse en la mente de aquella mujer no ser tan difícil, a fin de cuentas era una versión de ella al cabo de muchos años.
— Disciplina militar, deberes bien hechos, estudia, gatos tomando el sol… — probó a decir Hermione delante de aquella fea gárgola. Sabía que Harry había adivinado la contraseña una vez antes, ella no iba a ser menos.
—Coito — dijo Pansy a la vez que reía estúpidamente. Hermione se quedó mirando molesta a la Slytherin, después se fijó en que la gárgola se movía ¿Podía aquella palabra ser la que la profesora había elegido como contraseña? A la bruja se le estaba cayendo un mito.
Enseguida una respuesta lógica sacudió la cara de las chicas. No era que la palabra fuera "Coito" como Pansy había apuntado, era que la profesora McGonagall bajaba las escaleras en aquel preciso instante.
— ¿Qué hacen aquí señoritas? — dijo la mujer mirándolas por encima de sus redondas gafas.
— Tratábamos de entrar a su despacho — dijo Pansy preguntándose si la profesora era tonta del culo y no se percataba de las evidencias.
La mujer arqueó las cejas, aquellas chicas se comportaban de un modo extraño, sobretodo por que no peleaban entre ellas ¿seria por qué tramaban algo? Si Hermione le hubiese leído la mente, habría aplaudido su sagaz deducción.
— Verá para serle muy franca profesora, no he conseguido entender unas cosas de clase— empezó a mentir Pansy, aún que en cierto sentido no mentía—. Queríamos usar su pensadero para examinar que parte es la que no llegué a entender en clase.
Si esta fuera una historia razonable la profesora McGonagall hubiera mandado a sus alumnas a freír espárragos, pero la autora es absolutamente lerda y sus deficiencias intelectuales no le permitían desarrollar una trama compleja, y mucho menos con una narrativa adecuada para sustentar cualquier tipo de historia. Gracias a eso, la directora de Hogwarts las dejó pasar con la única condición de que no tocaran nada del despacho, a parte del pensadero, y se fue.
— Oye Hermy ,¿tu crees que McGonagall tiene recuerdos de juventud por aquí? — Dijo Pansy curiosa, mientras miraba los botecillos de cristal colocados sobre una estantería—. Ya sabes, de eso con contenido sexual. Es que siempre he pensado que los pensaderos son geniales para el porno amateur.
— No seas cerda — sentenció Hermione mientras vertía el recuerdo de Harry en aquella vasija con runas mágicas —. Que si viéramos un recuerdo de esos, no es que yo quiera ver uno de esos ¡eh!, este fic seria rateado MA y no podría estar en Fanfiction punto net.
Pansy removió el recuerdo con la varita y agarrando la mano a Hermione entraron en el pensadero. Se tomaron de las manos para que el lector captara el severo Out of carácter de los personajes, no es que se quisieran ni nada.
Allí estaban, en una playa atestada de militares, de los aviones caían bombas estremecedoras. Pansy no tenia ni idea de donde estaban, aquello no era Hogwarts, ella no recordaba que la muerte de Voldemort fuese así. Hermione sí sabía donde estaban. Se encontraban en el desembarco de Normandía, crucial masacre de soldados en la segunda guerra mundial. Al parecer Harry había ido al cine últimamente, pues aquella escena pertenecía a la película Salvar al soldado Ryan. Esta se había estrenado aquel año, 1998 y se convertiría en un mito cinematográfico años más adelante. Hermione lo sabía por que ella había visto aquella película deseando que Matt Damon fuera su novio y no Ron.
Ellas estaban en una estrecha trinchera, delante de ellas un montón de cuerpos desmembrados se apilaban, los usaban para cubrirse de las balas que el enemigo lanzaba. La guerra era espantosa.
A su izquierda un Harry Potter vestido con el uniforme estadounidense agarraba a un soldado con el uniforme alemán. Ese soldado era Voldemort, que chapurreaba un alemán mezclado con inglés incoherentemente.
— Harry yo no te quiero, prefiero morir solo a morir a tu lado — decía Voldemort . A Hermione le sorprendió la lucidez con la que hablaba, nadie diría que estaba apunto de morir —. Lo de los fanfics slash entre tú y yo es mentira, que no lo escribe J.K.
Harry lloraba desconsoladamente. La historia ente aquel hombre y él era mucho más antigua que su nacimiento, muchos eones atrás. Entendamos por eones como unidad de tiempo geológico, equivalente a mil millones de años. Creo que la autora se quería lucir sus conocimientos al escribir esto.
Las balas silban a su alrededor, pero Harry tenia mucha suerte y nunca le tocaba ni una. También esto tenía una explicación, y que usaba el cuerpo de Voldy como escudo. La cara de Harry estaba llena de barro y ya dudamos de si lloraba por la muerte de su archienemigo, o si simplemente lo hacia por que se le había metido algo en el ojo.
— Harry, que ya me muero ¡suéltame! — Decía Voldemort mientras agarraba su Mauser kar 98K. Amaba aquel fusil como sólo había amado a Naguini, su esposa. Ella se encontraba en Baviera haciendo gimnasia delante del horno. Estaba preparando tarta para su hija Sue, quien había nacido de un huevo como hibrido entre humano y serpiente. Pero esto no se encontraba en el recuerdo de Harry, es únicamente que el narrador veía necesario explicar el real trasfondo de nuestro querido Voldy. Entonces Voldemort, alzando su fusil que evidentemente hacia de varita, exhalaba su última voluntad. — ¡Ego petere malum scriptum!
Las dos chicas salieron enseguida del pensadero, Pansy se sentía muy confusa. Hermione sin embargo había entendido todo a la perfección.
— La muerte del señor tenebroso no fue así — dijo Pansy ofendía por lo que acaba de ver—. ¡Te han tangado con este recuerdo!
—Ya, es que Harry es un poco melodramático — argumentó la Gyffindor — se imagina cosas raras y bueno… ¿que le vas a pedir a un niño que vivió en una alacena hasta los once años? —. En realidad la chica se daba cuenta de lo turbado que estaba su amigo —, hemos captado lo esencial ¿no? Pues ya esta suficiente.
Para aclarar lo sucedido, el noventa por ciento de los recuerdos son ligeramente modificados en la cabeza al cabo del tiempo. Si le añadimos dramatismo y que Harry estaba algo desequilibrado nos da algo totalmente extraño, como lo que acaban de leer. También puede ser que la autora no recuerde como murió Voldemort, pues leyó el libro de las reliquias de la muerte hace muchos años y en inglés, teniendo un deficiente nivel de este idioma. Pero lo achacaremos a los desequilibrios del maltrato infantil que sufrió Harry, maltrato no mayor del que sufrió Dudley por parte de J.K.
Hermione había descubierto que nuestro querido Voldy había lanzado un hechizo antes de morir. Aquello era inverosímil ¡Pansy tenia razón! Se había leído aquel asqueroso libro dorado para nada. Quizás debía esperar a que la autora incidiera en su cabeza las ideas latentes, aún que esto no tuviera ningún sentido aparente.
Cuando la Gryffindor explicó a la Slyherin sobre el hechizo final que Voldemort había lanzado antes de morir, invocando a un badficker, la chica tuvo otra brillante idea. A Hermione esto le molestó infinitamente ¿Podía realmente aquella autora admirar más a Pansy Parkinson que a ella? Hermione Granger, la bruja más lista de todos los tiempos que podía conseguir llegar a ser ministra de magia a pesar de que su futuro estaba en la cocina como todos los personajes femeninos de la saga de Harry potter, no era admirada por todos y cada uno de los lectores. La oscuridad se cernía sobre la joven bruja que sentía miedo de convertirse en el personaje más tonto de aquel fanfic.
— Deberíamos revisar el libro ese dorado tuyo — dijo Pansy, quien tampoco había resultado tan brillante. Se rascó la cabeza ¿tendría piojos?
— ¡Claro! — exclamó Hermione. Todos aquellos errores podían ser culpa de un mal escritor de fanfics. Ahora sólo tenían que encontrar la manera de deshacerse de aquella autora de pacotilla para limpiar el fandom. La bruja se cuestionaba sobre cómo podían conseguir que los malos autores dejasen serlo ¿tal vez humillándolos públicamente en una clara situación de minoría? Aquello no iba a funcionar, los autores eran astutos y taimados y nunca se dejarían convencer de que aquello que hacían estaba mal. Todos los autores de Fanfics escribían aberraciones para la literatura por que eran malos malísimos y les gustaba hacer sufrir a los lectores que buscaban algo de calidad en la escritura amateur. No tenía nada que ver con la falta de conocimiento, ni mucho menos con que quisieran dedicar muy poco tiempo a la escritura por que sus vidas profesionales se encaminaban hacia otros lares.
Hermione encontraría el contra hechizo. Pansy lo había dicho, debía estar en el libro dorado.
