Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a J.K. Rowling, Warner Bross & Salamandra. Yo únicamente juego con los personajes que Jo nos regaló. La historia es de mi muy triste y retorcida imaginación.

Nota: Esta novela relata la historia de cómo Hermione va aprendiendo a que la vida da mil vueltas y que por más que luches en evitar alguna situación, siempre acabarás en el lugar adecuado para enfrentarlo. No puedes huir de tu destino, y ella aprendió a regañadientes.

Disfruten de la historia, como yo lo he hecho escribiendo...

"All I do is for love"

Capítulo IV: Los resultados y más verdades a la luz

Habían pasado varias semanas desde que Draco supo la verdad, y desde ese día no quiso separarse de Emma en lo absoluto. Habían hecho las pruebas de ADN, robándole a Theo uno de sus cabellos castaños sin que se diera cuenta. Los resultados saldrían en una semana más. Por más que Hermione le buscara parecido con Theo a su hija, no se lo veía. Veía más de sí misma en ella que de cualquier otra persona. Quizá la nariz perfilada griega podría ser de Draco, o que fuera extremadamente blanca también podría ser un indicio de...

Sacudió la cabeza. No quería pensar en ello.

—Quiero que mi madre la conozca—susurró mientras le acariciaba con suavidad una de sus mejillas.

Ambos estaban en la habitación de Emma y Hermione, las luces estaban bajas para que Emma pudiera dormir, pero lo suficientemente claras para que Hermione pudiera realizar su tarea.

—No creo que sea buena idea.—musitó la castaña con cansancio. Se puso los lentes como diadema y se talló los ojos, dejando por un rato su tarea.

—¿Por qué no?

—Porque no tenemos los resultados aún... no quiero que se ilusione. De hecho, no quiero que tú te ilusiones.

Draco la miró enojado, casi resentido.

—Para ti es lo mismo, ¿no? Cualquiera que sea el resultado, ella seguirá en tu vida—suspiró mientras la veía respirar acompasadamente.

—Mira, Draco, si crees que ha sido fácil para mi tener una hija por mi cuenta, estudiar y trabajar... créeme que estás muy equivocado.

—No quise decir eso, es sólo que... sólo mírala, Hermione, es preciosa. Es algo tuyo, y si tengo suerte, mío. Una hija... —no podía explicarse bien, le faltaban palabras. Tomó una de las manitas de la niña y la besó con dulzura.

Demonios, pensó Hermione, realmente espero que él sea el padre.

...

—Aquí están los resultados, Malfoy.—musitó la castaña con voz trémula. Casi temblando al recibirlos.—¿Quieres abrirlos tú?

Él negó con la cabeza.

—Díme tú.

Estaban en casa de Hermione, en su habitación. Sus padres habían decidido darse un fin de semana en un bonito lugar lleno de cabañas para parejas. Así que Draco había tenido la casa para él solo cuando Hermione estaba en la universidad. La verdad, es que se la pasaba muy bien, y cuando tenía duda respecto a Emma, hacía que uno de sus elfos se apareciera para que lo ayudara. Hermione no estaba enterada de eso.

—Bien, ábrelo—ordenó Draco con voz nerviosa. Emma dormía plácidamente luego de haber jugado toda la tarde con las sonajas que Draco le había regalado, y esperaba por Salazar, que durmiera toda la noche, porque ese día sí había estado muy cansado para él.

Vio a la castaña abrir el sobre y luego enfocó su vista en la niña.

Por favor, suplicaba, por favor...

—Oh, Draco...—escuchó sollozar a la castaña y temió lo peor. Sintió sus propios ojos humedecerse—Lo siento mucho...

—No—susurró mientras le arrancaba la hoja a Hermione—Los siguientes resultados—leyó en voz alta y veloz—demuestran que el joven de 24 años Draco Malfoy, es compatible al 100% con...

—Lo siento mucho por Emma porque te tendrá como padre.

Draco rió y gruñó al mismo tiempo, abalanzándose contra Hermione y dándole un fuerte abrazo.

—¡Es mí hija!—gritó con júbilo. Hermione lo mandó a callar de inmediato. —Es mí Emma.

—En realidad, nuestra...—le corrigió ella con sus manos alrededor del cuello del rubio—Hasta que ella sea una adolescente y nos odie por ser tan sobreprotectores.

Draco rió, feliz, extasiado. Miró a la castaña agradecido, contento y no pudo creer las ganas que tenía de besarla. Le acarició la mejilla con una mano mientras la seguía viendo con fijeza.

—Mis padres se han ido por el fin de semana—susurró ella—Y Emma debe dormir las siguientes dos horas.

Draco posó una de sus manos en su cintura, apretándola un poco más fuerte de lo que debía.

—Y el estrés de mis últimos parciales me está matando—susurró ella mientras pegaba su frente contra la del rubio—Necesito un respiro.

Draco asintió con la cabeza, cortando la distancia que había entre sus labios y besándola suavemente para luego convertirse en un beso fogoso, lujurioso y ardiente.

—¿Tienes preservativos?

Ella negó con la cabeza.

—No muggles.

Draco dejó de besarla.

—¿Eh?

Hermione rió divertida, observando cómo el pecho casi desnudo de Draco bajaba y subía. Debido a sus besos, le había arrancado dos o tres botones de la camisa.

—Desde la fiesta estuve hablando con Luna y ella me contó que las brujas y magos usan otro tipo de cuidados.

Draco la escuchaba atentamente.

—¿Y...?

—Es todo—respondió encogiéndose de hombros, acostándose en la cama mientras se quitaba el pantalón de mezclilla.

—Hermione...

—¿Recuerdas cuando éramos novios?—preguntó ignorando que quería decirle algo. Ignorando el hecho de que él no la amaba. Ignorando el hecho de que se estaba dejando llevar más por la calentura que por realmente desear hacerlo con él—¿Recuerdas que subíamos a mi habitación y que nos besábamos con desesperación? No podíamos tener sexo aún, pero...

Draco gruñó, sintiéndose excitado ante el recuerdo.

—¿Quieres hacer eso, Granger?

Hermione le dio la espalda, dándole una panorámica de su trasero para luego bajarse de la cama y tomarlo de la mano.

—¿A dónde va-...?

—No lo haré en el mismo cuarto que mi hija.

—Pero...

—La escucharé si se despierta, confía en mí.

Draco estaba demasiado excitado como para decir que no. Así que se dejó guiar.

—¿Tendremos sexo en la cama de tus padres?

Ella asintió.

Draco la tomó de la cintura, volteandola para que su trasero quedara pegado a su pelvis. Besó su cuello y llegó a sus labios, le acarició todo el cuerpo hasta llegar a sus pechos y tocarlos por encima de la ropa.

—Granger—susurró él de manera inconsciente al sentir que sus manos le quitaban el cinturón y los pantalones. Hermione lo empujó a la cama y se sentó a horcajadas de él. Ambos gimieron ante el contacto de sus cuerpos.

—No te muevas—susurró ella en su oído, con los ojos cerrados y aferrándose al cuello del rubio. Se sentía extraño en su entrada; tenía muchísimo tiempo que no tenía contacto sexual con alguna mujer. Ambos dejaron que pasaran unos segundos mientras se acostumbraban a la sensación. Sintió las manos de Draco en su cintura y otra en su trasero.

—¿Por qué no te quitaste la pantie?—preguntó él confundido, y sin esperar una respuesta, Hermione escuchó la tela de su pantie romperse.—Mucho mejor.

—Era una de mis favoritas y... Oh, no—gimió cuando Draco se movió un poco.

—¿Te he lastimado?—preguntó alarmado.

Ella negó con la cabeza, ahora cerraba los ojos por el placer que ese simple movimiento le había provocado. Y sedienta de más, ella misma comenzó a cabalgar a Draco, haciendo que a éste se le escaparan gruñidos y gemidos de placer.

...

Draco acariciaba la espalda desnuda de Hermione de manera inconsciente. Miraba el techo de la recámara de los padres de la castaña e ignoraba que ella lo miraba a él con curiosidad. ¿Qué estaría pensando? ¿Estaría arrepintiéndose? Porque el rubio era famoso por ser tan cambiante en cuanto a sus decisiones, y ella lo sabía a la perfección.

—Draco—comenzó ella, apoyándose en sus codos para que le hiciera más caso.—Debes saber que si decides quedarte en nuestras vidas... es para siempre.

Draco la miró fijamente, sonriendo al final.

—Lo sé, Hermione. No tengo ningún problema.

Ella asintió con la cabeza, aun luciendo pensativa.

—Emma nos necesita a ambos, ¿no?—preguntó sin esperar respuesta por su parte—No tenemos que estar precisamente casados o ser pareja. El simple hecho de que vea que nos respetamos y que estamos para ella será suficiente y...

El timbré sonó.

—Espera, ¿qué estás diciendo?—preguntó él con la frente arrugada.
Hermione se levantó de la cama con rapidez, viendo su celular en el proceso. Se había comenzado a vestir con prisa pero al ver su celular se calmó.
—Oh, es Harry. —dijo más calmada—Vístete.
Ella traía una blusa ligera que le llegaba hasta por arriba de los muslos. Abajo traía un bóxer y no llevaba bra.
—Iré a abrirle.

Draco se levantó como un rayo de la cama para detenerla de la muñeca.
—¿Así?—la apuntó con las cejas fruncidas—Estás semi desnuda, Granger.
Ella se rió.
—No es como si Harry no me hubiera visto desnu...
—¿Qué?
Se detuvo de repente al percatarse de lo que estaba diciendo. Cerró los ojos y se zafó del agarre.
—No somos pareja, Malfoy. Puedo estar con quien quiera.
—¿No somos?—gritó el rubio—Hermione, ¡no te vayas cuando te esté hablando! —decía mientras se ponía su pantalón, casi cayéndose en el proceso.
Persiguió a Hermione hasta la parte baja de la casa. Viendo como saludaba a Harry con un beso en la mejilla.
—No quise usar la llave por si...—miró a Draco a medio vestir y a Hermione también —interrumpía algo.
La castaña cerró la puerta detrás de su amigo e hizo un gesto con las manos que le indicaba que no había problema.
—No interrumpiste nada, Harry.
El aludido asintió con la cabeza.
—Vine a hablar contigo, Hermione, y por supuesto, a ver a mi pequeña.
—¡No es tú pequeña! —decía Draco mientras perseguía a Harry hasta la habitación de Emma.
Hermione suspiró cansada.
—¡No es tuya!—susurró el rubio una vez ahí.
—No tienes porque susurrar, Draco. En cualquier momento se va a despertar—intervino Hermione hablando en tono normal.
Harry sonrió al escuchar eso.
—¿Por qué?—preguntó el rubio confundido.
—Porque estoy aquí—musitó Harry, viendo cómo Emma iba removiéndose.
—Te dije que fue amor a primera vista entre esos dos—se encogió de hombros la castaña, sentándose en la cama cómodamente—Es como si Emma sintiera la presencia de Harry, y cada que él entra se despierta.
Emma abrió los ojos por completo y comenzó a sonreír cuando Harry acercó sus brazos hacia ella.
Draco se sentó junto a Hermione, sintiéndose pésimo.
—Pero yo soy su padre—suspiró casi con tristeza. Sintió la mano de Hermione en su espalda desnuda.
—Y yo su madre, y ni siquiera conmigo hace eso.—dijo algo sentida.
Harry los miraba con superioridad. Mientras Emma se aferraba a uno de sus dedos, comenzó a balancearla en sus brazos con ligereza.
—Bonita pijama, Hermione—dijo Harry como si nada.
—Potter—amenazó Draco, poniendo una de sus manos en las piernas de Hermione.
—Oh—alzó las cejas el azabache—¿Están juntos?
—No.
—Sí.
Hermione y Draco se miraron con las cejas fruncidas. Harry los miró divertido.
—Draco, tuvimos sexo una vez.
—Más de hecho.
—Eso no significa que vayamos a casarnos y tener más hijos.
—Emma podría tener hermanos—atacó el rubio.
—Malfoy...
—Dijiste que lo mejor para Emma sería que estuviéramos juntos.
—Y lo estaremos para ella, pero no de esa forma.
—¡Tuvimos sexo! ¡En el cuarto de tus padres!
—¡Y también he tenido sexo con Harry y no por eso nos vamos a casar!
—Te lo propuse y no quisiste—objetó Harry desde la esquina.—Estaba más que dispuesto en adoptar a Emma, es decir, somos el uno para el otro y hasta que la conocí no tenía nombre.
Draco se levantó enojado.
—¿Tú le pusiste Emma a mi hija?
Harry sonrió feliz como respuesta.
—Harry estúpido Potter—siseó—Te voy a matar.
—Emma te odiaría—dijo en un puchero fingido.
—Ni siquiera se acordará de ti.
—¡Basta! —sentenció Hermione, poniéndose en medio de los dos. —Draco, tú y yo ya hablaremos al respecto. Es hora de que te vayas a casa.
El rubio la miró atónito.
—Dijiste que querías decirle a tu madre la noticia, ¿no? Mañana Emma y yo iremos a visitarla.
Draco se acercó a Harry para ver a su hija una vez más. Ella le dio una sonrisita y movió su manita hacia él. Y eso le bastó para que todo su enojo se disipara y se fuera feliz a darle la noticia a su madre.

Y una vez el rubio dejó la habitación, Harry miró seriamente a su amiga.

—Realmente tenemos que hablar de lo que está pasando, Hermione.

LunaHHr

Notas de autora: Bien, bieeeeen! En el siguiente capítulo las cosas se ponen más complicadas y veremos un poquito más de Theo, el cual debo admitir me encanta. Sí, sé que nadie quería que Draco fuera el padre, pero lo fue. Y sé que por el momento se ve cliché ya que Hermione estuvo enamorada de él, pero... puede que lo que piensen cambie en el trascurso de la historia. En fin, no soporto a éste Draco. Bueeeno, bueeno, igual la escena de sexo entre ellos fue como una pauta para demostrarle al rubio que Hermione también se puede acostar con gente y no por eso estar enamorada como él hizo en el pasado. Espero sus reviews! Cada uno me anima a seguir escribiendo.

Vivo de sus reviews, no me dejen morir...