Drabble 4: Emoción- Envidia


Todas las personas tienen un ídolo, un ser por encima de ellos al que admirar, amar y alcanzar, en el que depositan sus objetivos sin saberlo; lo curioso es que muchos de ellos no son conscientes de esa mirada soñadora sobre su espalda.

Son una figura de superioridad por poseer las cualidades que el otro desea: voluntad, optimismo, seguirdad en si mismos, carisma, valentía...

Pero siempre hay que tener cuidado con la admiración, puede volverse algo obsesivo y peligroso, puede llevarnos a dar con el lado más oscuro de nosotros, ese lugar en el que habitan los miedos, la ira, la deseperación y la envidia.

De un momento a otro, y sin saberlo, Rin había dejado de ser aquella persona que Yukio quería y admiraba, ahora era un ser superior que poseía lo que él quería, la sombra que le cubría, el ojo del huracán de su envidia.