Y allí estaba de nuevo. El pueblo de Hogsmeade estaba tal cual lo recordaba, con la diferencia que lo destruido por la última batalla estaba restaurado y en cierto punto hasta mejor. Harry no se apresuro al pasar frente a las vidrieras, sino que disfruto viendo lo que había en cada una, pues debía esperar a Ron, Hermione y los demás antes de volver al castillo. De repente un caballo plateado apareció frente a el y la voz de Ginny le dijo:

-Ron acaba de enviar a Hugo a casa, al parecer no se acordó hasta ultimo momento de avisarme... te veré pronto- y tan de repente como apareció se desvaneció dejando a Harry un poco aturdido. Se empezó a reír ante lo ridículo de la situación, hasta que una voz fría y que arrastraba las palabras lo saco de su feliz momento:

-Veo que no has cambiado Potter, parece que vuelves a escuchar voces- se dio la vuelta y lo vio. Malfoy estaba en la puerta de la tienda de los Weasley (ex-Zonko) Y LE RESPONDIO:

-Prefiero hablar solo a estarlo Malfoy… tu no tienes mucho de que alardear verdad?

-Tranquilo, no hay necesidad de pelear…aun

-Como digas... has visto acaso a alguno de los otros?

-Pues si están casi todos en las tres escobas, me enviaron a buscar a los que faltaban… al parecer no me querían muy cerca

-Oh claro y me pregunto porque será...- dijo Harry sarcásticamente

- Bueno ya esta bien, basta de burlarse de mí… ni que fuera tu pasatiempo ¬¬

-Podría serlo pero tengo cosas mas importantes en que pensar... ahora tengo que buscara Ron y Hermione... Vienes o te quedaras ahí parado?

- Ehm... si claro voy- dijo Draco sorprendido por la actitud amistosa de Harry. En ese momento escucharon un ruido parecido a un pistoletazo y Harry vio a sus dos amigos que, para variar, estaban discutiendo:

-…y no se me ocurre como te olvidaste de Hugo eres u desconsiderado...

-Te dije no fue mi culpa pensé que lo habías arreglado tu… Ya que siempre eres capaz de todo Herm- dijo Ron con tono de enamorado, provocando que ella se sonrojara y calmara un poco. Se dieron vuelta y observaron a Harry y Draco riéndose disimuladamente.

Esa noche el Gran Salón estaba más alborotado que de costumbre, ya que solo una semana después de legar al colegio les informaban que un grupo de aurores, jugadores de Quidditch, sanadores y criadores de dragones llegarían al colegio. Pero todas las voces se aplacaron al ponerse la Directora, Minerva Mcgonagall, de pie y mirar severamente a todos allí presentes. Cuando se hizo silencio esta empezó a hablar:

Como me imagino ustedes sabrán, esta noche vienen al colegio un grupo de magos y brujas muy importantes. Tal vez piensen que vienen a divertirlos pero la verdadera razón de que estén aquí es que los ayudaran a elegir sus futuras carreras post-Hogwarts, iniciando así una, esperemos, larga tradición que se repetirá todos los años siguientes, y ahora sin mas preámbulos les presento a sus nuevos consejeros escolares- Se abrió la puerta detrás de la mesa de los profesores y todos salieron algo nerviosos y se colocaron a los lados de la Profesora, mientras esta procedía a presentarlos. Luego se sentaron en una mesa que había aparecido en un rincón del Salón, y empezaron a hablar siendo constantemente observados por los alumnos:

-… es el Capitán Word te digo que si!

-.. esos no son Potter y Weasley?.. no es posible!

-.. Guau! Mi padre me dijo pero no lo creí; Potter y Malfoy en paz! Le enviare una foto- ante este ultimo comentario todos en la mesa empezaron a reír, excepto claro, los mencionados. Después de una larga cena todos estaban muy cansados para hacer algo que no fuera dormir. Pero cuando estaban levantándose un humo negro invadió todo, las paredes, el techo y los pisos. No se podía ver nada mas allá de los alumnos así que estos entraron en pánico. Harry y Ron fueron los primeros en reaccionar, sacando sus varitas y poniéndose en guardia. Hasta que escucharon una voz, una voz muy potente y que a los de la mesa los puso muy nerviosos, pues la última vez que escucharon algo semejante casi mueren todos. Pero esta vez era una mujer la que hablaba y su tono pese a ser cruel tenia un dejo indescriptible, algo musical y muy atrayente, pero indudablemente oscuro.

-No vengo a lastimarlos... al menos no a todos ustedes... solo quiero lo que me pertenece… sus fundadores me prometieron un regalo… pero murieron antes de dármelo... ahora vengo por el… una vida por un vida... la mía por la de uno de ustedes era el trato…pero no cumplieron, me defraudaron, me traicionaron... encerrándome en un calabozo… ahora… quiero… mi…regalo...- y se apago súbitamente, haciendo volver la luz a todo el Salón. Los profesores se miraron desconcertados e increíblemente Hermione susurro:

-Por supuesto… como no lo vi antes