-Final MiX!-
03/Oct/2010
Música de fondo: - 079-Golden Sun Rises- (Soundtrack: Golden Sun Lost Ages)
Galaxia, Nintenverse.
Información del Planeta Tierra 115 (Raveran):
Un planeta Humano como cualquiera, con una tecnología con unos años superior a la de la Tierra. Sin embargo, había algunos países que aún utilizaban castillos y armas medievales. El planeta vivía en paz, hasta cierto evento.
Comenzó en el año 015, cuando una fuerza llamada Sinclaire, una energía oscura, amenazó al mundo. Miles de hombres y mujeres le hicieron frente, hasta que sólo uno quedó frente a frente contra el ser oscuro. El hombre se llamaba Shiba, el primer Rave Master, y usaba un objeto sagrado llamado RAVE, junto con una espada; la Decaforce Sword,la espada de los diez poderes. Con estos objetos, Shiba logró "destruir" a este ser. Sin embargo, esto ocasionó una gran explosión, conocida por los habitantes como el "Overdrive", una explosión que destruyó la décima parte del mundo, la mayoría del daño en el país llamado Sinfonía. A causa de esta explosión, el RAVE se dividió en varios pedazos, esparciéndose por el mundo. Luego se supo que el ente Sinclaire también se dividió en pequeñas rocas por todo el mundo, rocas capaces de darles poderes increíbles a quienes las portasen.
Cincuenta años pasaron desde ese hecho. Haru Glory de quince años, habitante de la Isla Garage, conoció a Shiba y a su compañero, una criatura blanca con nariz de taladro llamada Plue. Varios hechos ocurren que hacen que Haru sea el próximo Rave Master, ya que la amenaza que representa Sinclaire aún persistía.
Haru comenzó su viaje, donde conoció a buenos compañeros, como Elie, una chica sin memorias de quince años, Música, un hombre que podía controlar la plata, Let, un Humano-dragón con grandes habilidades de combate, entre otros. La misión de Haru era el destruir las restantes piedras de Sinclaire, o Dark Beings, que usaban el poder maligno para dar poderes a la gente que lo usaba, pero también los corrompía.
Durante sus aventuras, encontraron grandes enemigos: Una organización llamada Demon Card, liderado por Rey, un amigo del padre de Haru, Gale Glory.
Otros enemigos aparecieron: Demon Lord Doryu y Gold Claimer Ogre, ambos tan poderosos como Rey.
Más enemigos aparecieron, y aun así, el grupo logro eliminarlos, regresando la paz al mundo. Al final, todas las Dark Beings fueron destruidas, un año después del inicio del viaje de Haru. El mundo ha estado en paz desde ese entonces… hasta ahora, nueve meses después.
-Fin del Archivo-
OPENING THEME: 091-Silly-Go-Round (Soundtrack: .Hack/ROOTS, Opening 1)
Capitulo 3: Misión de rescate, ayuda de antiguos aliados.
Música de fondo: - 016-Find your way- (Soundtrack: Final Fantasy VIII)
-Planeta: Tierra 109: Shadow Realm-
"Eh, Kristal, cálmate…"
"¡Cállate, ratón súper desarrollado!"
Raichu sólo se calló, viendo a la chica emanar un aura llena de furia. La causa de esto era gracias a que ella y algunos otros estaban viendo lo ocurrido en el mundo a donde Alan fue y, lo que vieron no le agradó nada a Kristal.
Alan estaba dormido, en la misma tienda, en la misma colcha, junto a una chica de cabello color miel de casi la misma edad que ella. Estaban ambos dormidos, abrazados, lo cual hacia que la sangre de la hechicera hirviera en rabia. Claro, como la imagen no tenía sonido, no podían saber que Alan sólo lo hacía para calmar a la chica, quien tenía una enorme fobia a los truenos y relámpagos, que se escuchaban fácilmente.
"Kristal, cálmate" dijo Raphael, tratando de calmar a su antigua alumna.
"Pero Maestro, mire lo que está pasando. Alan me engaña…"
"Kristal, no sabemos que está pasando en ese lugar, apenas los acabamos de encontrar. Quizás haya pasado algo por lo que Alan está haciendo lo que está haciendo."
"Pero…"
"No dejes que tus celos nublen tu juicio o podría acarrarte problemas."
"T-tiene razón maestro…trataré de no enfadarme hasta que Alan me explique lo que pasa…"
"Así se habla, ahora veamos que pasa…"
Siguieron viendo la imagen gracias a una bola de cristal. Sin embargo, la furia de Kristal volvió a crecer, ya que, aún estando Alan dormido, la chica que lo abrazaba se movió un poco, haciendo que su cara quedara a centímetros de la del chico. Raichu y Raphael dieron un gran suspiro.
Música de fondo: - 095-Mako Reactor- (Soundtrack: Final Fantasy VII)
-Planeta: Tierra 115: Raveran-
Ya era de mañana, el sol estaba saliendo por el horizonte, iluminando con sus rayos el oscuro suelo.
En la ciudad, las máquinas se preparaban para la llegada de un guerrero poderoso, según su comandante, quien mandó a las tropas a cubrir ciertos sectores de la ciudad. Lo que no había dicho, era que él mismo se encargaría del lugar que era el más probable donde ese guerrero apareciera: el domo de experimentación, donde se encontraban capturado a los Humanos de la ciudad.
El comandante, Lenz, sonrió ante esto.
"Ese Humano vendrá." se dijo a si mismo. "La chica lo forzará a venir a rescatar a sus amigos. Él es probablemente del tipo que se creé un héroe, del que, a pesar de no saber de la fuerza de su enemigo, siempre saldrá a defender a quien se lo pida… he, idiota…" dijo, mirando al horizonte. "Y aun así, espero que lo sea…"
Música de fondo: - 030-Prairie - Evening- (Soundtrack: .Hack/G.U.)
Alan se estaba despertando lentamente, los rayos del sol lograban penetrar el plástico de la tienda, indicando que la tormenta había cesado. Abrió los ojos para ver a su alrededor, notando que Elie no estaba, lo que significaba que había salido del lugar. Levantándose de la colcha, y colocándose sus tenis, chamarra y gorra, salió de la tienda para buscar a la chica, aunque no tardó mucho ya que ella estaba justo al frente de la tienda, mirando al horizonte, viendo el sol salir. La joven volteó a verlo, al sentir que estaba detrás, sonriéndole mientras cerraba sus ojos.
"Buenos días." dijo ella alegremente.
"Buenos días."
"¿Pudiste dormir bien?"
"Si, no hubo problemas." respondió Alan. "¿Y tu?¿Pudiste dormir a pesar de la tormenta?"
"Si, dormí excelente. No había dormido así desde hace días."
"Me lo imagino, con eso de escapar y todo, no creo que hayas podido dormir bien. Bueno, hay que ir a la ciudad ahora."
"¿Ahora?" preguntó la chica, extrañada.
"Si, hay que irnos de una vez."
"Bueno…" dijo ella, mientras los dos recogían sus cosas y volvieron a guardar esa tienda en la extraña lata de atún… no pregunten como.
"Hay que irnos." expresó Alan seriamente.
"Pero queda muy lejos, no llegaremos a tiempo…" comentó Elie con preocupación.
"No te preocupes, puedo correr a gran velocidad y llegar a ese lugar antes de la comida."
"Oh, ya veo…"
"Hay que irnos…"
"Ok, pero antes…"
Elie se colocó a lado de Alan y le dio un beso en la mejilla derecha. El joven miró extrañado a la chica, mientras que en Shadow Realm, Kristal estallaba de furia, viendo la imagen… aún sin sonido.
"¿Y eso fue por…?" cuestionó él, confundido.
"Por estar conmigo en la noche durante la tormenta…" respondió ella, un poco sonrojada, mirando al suelo. "Hace tiempo que no estaba con alguien, y las tormentas aquí son muy seguidas, por lo cual siempre estaba aterrada."
"Oh…" dijo Alan, con la mano en la nuca 'Que bueno que en mi mundo un beso en la mejilla es señal de amistad… si no fuera así me sentiría raro…' pensó el joven, algo que, claro, Kristal no lo sabía.
Entonces, Elie señaló hacia una dirección, mirando hacia allá con algo de enfado.
"La ciudad es por allá, hay que ir." dijo la chica.
"Muy bien, entonces hay que ir en esa dirección."
"¿Y como me llevaras?"
"A caballo, por supuesto."
"Uh, ok…"
Alan se hincó sobre una rodilla, dejando que Elie se subiera a su espalda. Cuando ella lo abrazo por el cuello, Alan sintió un escalofrió.
'Vaya, ella y Kristal son casi de la misma medida.' Pensó el joven, al sentir los pechos de Elie en su espalda. Se levantó lentamente y sujetó con sus brazos las piernas de la chica, para evitar que no se cayera.
"¿Y no me caeré si voy contigo a esa velocidad?" Preguntó Elie un poco temerosa.
"No te preocupes" dijo Alan "Mi aura te rodeara también."
"Ok… ¡Entonces anda caballo!"
"¡Hey!"
"Lo siento, no pude contenerme"
"Si, claro…"
Alan encendió su aura, el aura azul rodeándolos a él y a Elie, antes de que el joven concentrara la mayoría en sus piernas. Así, sin más que decir, ambos salieron disparados hacia la ciudad invadida.
Habían pasado unas horas, eran casi las once de la mañana de ese mundo. Alan seguía corriendo a gran velocidad por el desierto, Elie aún en su espalda, sin siquiera sentir la velocidad a la que se movían ya que, de haberlo hecho, ella no hubiera resistido estar sujeto a él tanto tiempo y se hubiera caído. Esto era gracias al aura de Alan que la rodeaba.
Ambos siguieron corriendo por varios minutos más, hasta que Alan vio una enorme estructura a su izquierda.
"Oye Elie, ¿Qué es eso?" preguntó el joven.
"No lo sé." Respondió ella. "¿Te podrías acercar más?"
"Claro."
El joven cambió de dirección, ahora en rumbo a esa misteriosa estructura. Aunque no necesitaron llegar para que Elie la identificara.
"Es la ciudad casino…"
"¿Ciudad casino?" preguntó Alan, deteniéndose.
"Si, era una enorme ciudad que era un enorme casino. Normalmente esta ciudad flotaba en el aire… pero…"
"Pero ahora no es más que basura."
Ahora, la ciudad casino estaba en la tierra, hecha pedazos, en ruinas, varias secciones de las paredes mostraban daños provocados por armas de energía. Elie miraba con tristeza la nave.
"Las máquinas debieron haberla atacado cuando estaba en el aire, pensando que era una nave de batalla." Comentó el joven a lado de ella.
"¿Cuanta gente debió morir en ese lugar?" preguntó la chica, con la mirada baja.
"No te preocupes, rescataremos a tus amigos y después llamaré a mis amigos para destruir a esas máquinas."
"¿Tus amigos son tan fuertes como tu?"
"Si, lo son, no será problema."
"Que bien."
"Bueno, sigamos nuestro camino."
"¡Claro!"
Música de fondo: - 095-Mako Reactor- (Soundtrack: Final Fantasy VII)
En la ciudad, las máquinas estaban en alerta máxima, gracias a que su comandante Lenz había anunciado la llegada de un Humano poderoso al lugar, y al parecer se venía acercando rápidamente. Los robots se colocaron rápidamente en las entradas y salidas de la ciudad, así como en los puntos importantes para interceptar al Humano que venía hacia ellos.
Mientras tanto, en el centro de mando de la nave de batalla, Lenz, el comandante, miraba las pantallas. Una de ellas mostraba un mapa de la región, junto con un objeto rojo acercándose a la ciudad a gran velocidad, un numero señalándolo; la cantidad de energía.
"Lo sabía, sabía que ese Humano vendría a este lugar…" expresó Lenz con arrogancia.
"Comandante Lenz, según los cálculos, el Humano llegará a la ciudad en dos horas." dijo máquina esférica flotante.
"Excelente, ¡que las tropas se preparen!"
Mientras tanto, de vuelta con los dos jóvenes, Elie recordó algo de suma importancia.
"¡Oh no!" exclamó ella.
"¿Qué pasa?" preguntó Alan, sin desacelerar.
"Acabo de recordar, esas máquinas tenían un extraño aparato que puede medir la energía de una persona."
"¿Algo así como un radar?"
"Si, algo así."
"¿Crees que sepan que vamos en camino?"
"Es probable. Lo siento, debí decírtelo antes…"
"No hay problema, sólo haré un pequeño cambio de planes."
"¿Planeas entrar aún así?¿Sabiendo que ellos pueden saber donde estamos?"
"No exactamente." dijo el joven, sonriente. "Dime, ¿Recuerdas el lugar donde están los refugiados?"
"Si, yo estuve un tiempo, mientras mis amigos y yo escapábamos de ahí, antes de que los capturaran de nuevo." dijo Elie con tristeza.
"Excelente." Expresó el joven, ganándose una mirada confusa de la chica.
"¿Qué vas a hacer?"
"Necesito que te concentres en ese lugar."
"¿Por qué?"
"Sólo hazlo, confía en mi. Si lo que me dijo Kristal era cierto, entonces no tendré problema."
Elie cerró sus ojos y se concentró en el lugar, la imagen aún vivida en su mente. Alan cerró sus ojos, a pesar de seguir corriendo a esa velocidad, pero confiaba en sus instintos y estaba seguro de que no se caería. Incrementó su aura un poco más, creando un pequeño enlace entre su cabeza y la de Elie, para luego, después de un rato, abrir sus ojos.
"¡Lo tengo!" exclamó el joven con felicidad.
"¿Qué intentas hacer?" preguntó Elie, abriendo uno de sus ojos.
"Observa. ¡Sujétate fuerte!" exclamó él, mientras que soltaba la pierna derecha de Elie para tener su brazo libre. Luego, invocó su Keyblade y la extendió hacia el frente. "¡PORTÓN DE ESPEJO!¡ABRETE!"
La Keyblade emitió un rayo de luz que explotó a varios metros, abriéndose un portal frente a ellos.
"¡¿Qué es eso?" preguntó Elie con sorpresa y miedo, al ver el portal lleno de espejos frente a ella.
"¡Sujétate!"
"¡WAAAAA!" Exclamó ella, mientras Alan saltaba hacia el portal, que se cerró detrás de ellos.
En la nave de combate, Lenz seguía mirando la pantalla con el mapa, viendo el punto rojo acercarse. De repente, el punto rojo simplemente desapareció de la pantalla, confundiéndolo.
"¿Qué?¿Que pasó?" preguntó con confusión.
"Comandante, los objetivos han desaparecido del rastreador." dijo una de las máquinas que estaba en el lugar, sentado frente a una computadora.
"¡No pudieron desaparecer así nomás!¡Búsquenlos!"
"¡Afirmativo, Comandante!"
Las máquinas se conectaron a la s computadoras de la nave por medio de un sistema de láser óptico, buscando a ambos Humanos. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, los radares externos, que exploraban fuera de la ciudad no podían encontrarlos por ninguna parte.
"Negativo comandante, los Humanos no aparecen."
"¡Sigan buscando!" exclamó Lenz, continuando mirando la pantalla, que decía Targets Missing en letras rojas.
Música de fondo: - 078-Koopa Castle (Second Time)- (Soundtrack: Super Mario RPG; Legend of the Seven Stars)
Sin embargo, si hubieran activado sus radares internos, los que escaneaban la ciudad que sobrevolaban, habrían visto a Alan y Elie salir del portal muy cerca de un gran domo de metal, antes de corres a esconderse detrás de unas cajas de metal. Los dos miraron a todos lados, verificando que no hubiera máquinas… bueno, Alan era el que buscaba, ya que Elie estaba más sorprendida que nada.
"E-es el domo donde tienen atrapados a todos… ¿Cómo llegamos aquí?" preguntó la joven muy sorprendida.
"¿Recuerdas que te comenté que las Keyblades sirven para abrir portales entre mundos? También sirven para abrirlos en el mismo mundo, juntando rápidamente una región con otra. Sólo necesito una imagen del lugar."
"¿Cómo supiste del lugar?"
"Tengo una especie de poderes psíquicos en desarrollo, pero lo suficiente para pasar imágenes de una persona a otra. Cuando te pedí que te concentraras en el lugar, era para que pudiera tomar esa imagen y así poder transportarnos aquí."
"¡Wow!¡Es sorprendente!"
"Lo sé. Ahora vamos, tu debes saber donde están tus amigos."
Los dos se dirigieron a la enorme nave domo que estaba en tierra, evitando sigilosamente a las máquinas y rastreadores que se encontraban ahí. Los dos lograron entrar a la nave, que estaba poco resguardada y sin muchos censores que digamos, lo cual se les hizo muy extraño.
"Esto es muy fácil, ¿no?" preguntó Elie.
"Si, demasiado fácil." Comentó Alan. "Quizás no pensaban que alguien que no sea máquina entraría a la nave."
Siguieron caminando por un rato, pasando por los pasillos de adentro de la nave. Lentamente investigaron de puerta en puerta, siempre llegando a una habitación vacía. En todo el trayecto, nunca se encontró a ningún robot.
"¿Por qué no hay máquinas aquí?" preguntó Elie.
"No lo sé, quizás la mayoría esta resguardándola desde afuera, al creer que íbamos a entrar." dijo Alan. "Es probable que las máquinas sean tan confiadas que no colocan vigilancia aquí dentro."
"¿Y entonces mis amigos podrían escapar?"
"Es probable, pero debe de haber una especie de sistema de seguridad o algo… sigamos adelante."
Los dos jóvenes continuaron su camino, tratando de buscar a los prisioneros. Pasaron los minutos y los dos seguían caminando por el lugar, sin encontrar nada, hasta que lograron ver una gran puerta.
"Quizás sea el control central." Comentó el joven. "Veamos que es."
La puerta se abrió justo frente a ellos y se cerró cuando pasaron a dentro. Había varias computadoras en la habitación, Alan se colocó frente a una y estaba dispuesto a usarla cuando descubrió algo... y no le agradó nada.
"¡Rayos!¡No tienen teclado!" exclamó con enfado.
"¿No tienen teclado?¿Que significa eso?" preguntó Elie.
"Significa que deben de tener alguna otra forma para acceder a la información, ¿pero cual?"
"Ahora que lo mencionas." Empezó la joven, cruzada de brazos y con una mano en su mejilla. "Cuando me trajeron a este cuarto, una de esas computadoras desplegó un rayo rojo y le dio en los ojos de otra de las máquinas, luego todas las puertas se abrieron."
"¿Conexión infrarroja?¡Claro! Son máquinas, si usaran el teclado tardarían mucho…"
"¿Y entonces que hacemos? No podremos usar estas computadoras."
Alan se quedó pensando un rato para averiguar como usar esas computadoras, ya que en las condiciones en las que estaban ellos, no podrían hacer nada. Necesitaban algo para accesar a esas computadoras… o a alguien...
"Creo que tengo una idea." dijo Alan. "Tengo un aliado en otro mundo que podría ayudarme, pero necesito ir a ese mundo."
"¡¿Qué?¿Entonces me dejaras sola?"
"Claro que no, tu vienes conmigo."
"Oh…"
"¡PORTON DE ESPEJO!¡ABRETE!"
El portal de espejos se abrió frente a ellos, quienes entraron a él, viajando a otro mundo.
Música de fondo: - 097-Hunter Base (Soundtrack: Megaman X Command Mission)
-Planeta: Tierra 100: Replira-
En el cuartel Comandante de los Maverick Hunters, los líderes de esta organización estaban en el centro de mando, vigilando su mundo en búsqueda de actividad Maverick, cuando un portal se abrió justo en el centro de la habitación. Alan y Elie, quienes salieron del portal, fueron rodeados por los Hunters rápidamente, apuntándoles con sus armas.
"¡Woa!¡No disparen!" exclamó el joven, mientras un hombre de traje negro y sombrero de comandante se acercó a ellos.
"¿Quiénes son ustedes?¿Son Mavericks?" preguntó el hombre.
"No, somos amigos de X, los Humanos que vencimos a Exus."
"Oh, si, ahora lo recuerdo, tu fuiste uno de los Humanos poderosos que siguieron a ese tal Exus, y que luego acompañaron X, Zero y Axl."
"Si, soy yo… ¿Se encuentran ellos? Necesitamos su ayuda."
"Los llamaré… por cierto, mi nombre es Signas, comandante de esta base."
"Me llamo Alan, y ella es Elie."
Sin embargo, la joven no habló, sólo se quedo mirando a Signas y a todos los de la base con desconfianza. Entonces, ella sacó sus tonfa y apuntó al comandante de los Hunters con ellas, haciendo que los demás Reploids le apuntaran con sus armas, pero Signas ordenó que no disparan.
"Elie, ¿Qué haces?" preguntó Alan con nerviosismo.
"¡Es uno de ellos!" exclamó Elie. "¡Es una máquina!"
"Eh… si, pero es nuestro aliado."
"¡Todas las máquinas son iguales!¡Son como las que nos invadieron!"
"¿De que hablan?" preguntó Signas con algo de confusión.
"Larga historia." dijo Alan nerviosamente. "Elie, ellos son de otro planeta y nos ayudaron a vencer a nuestro enemigo. Ellos no son malos."
"Pero…"
"Además, tu sabes que esas armas no están cargadas."
Elie bajó sus tonfa, suspirando, para luego ver de nuevo a Signas.
"Ok, le creeré. Pero si me hace algo, ¡patearé su metálico trasero al cielo!" exclamó la joven, muy energética, mientras Alan reía nerviosamente.
Unos minutos después, X apareció en el centro de mando, entrando por una de sus puertas principales. Alan lo vio y se acerco a él, sonriéndole.
"¡Hey X!"
"¡Alan, es un placer volver a verte!"
"Igual yo, hombre." Comentó el joven, mientras ellos se saludaban de mano. Antes de que la mirada del joven se tornara algo seria. "X, tenemos un problema."
"¿Qué pasa?"
"Te lo diré cuando Zero y Axl vengan, es algo que quizás les concierne a ustedes."
"Creo que tendrías que esperar mucho." Comentó el Hunter azul. "Axl fue a Giga City a ayudar con las reparaciones, al parecer hubo un incidente Maverick mientras no estábamos. Y Zero está en una misión para buscarlos."
"Ya veo. Entonces tendré que hablar contigo… pero antes…" Alan volteó a ver a la chica. "¡Elie, ven un momento!"
La chica se acercó a Alan, nerviosamente por estar tan cerca de X, ya que ella tenía miedo a las máquinas.
"Elie, te presento a un amigo, Megaman X. X, ella es Elie." comentó.
"Es un placer." Expresó el Hunter, extendiendo su mano derecha para saludarla. "Y sólo llámame X, no es necesario lo demás."
Elie vio con desconfianza y miedo a X y su intento de saludarla, pero al voltear a ver a Alan y este sonreírle, ella tomó la mano del Reploid con nerviosismo. Al tomar su mano, la joven vio en los ojos de X que se podía confiar en él, ya que los ojos del Hunter eran muy diferentes a los de las máquinas que lo invadieron, debido a que los ojos de él mostraban una enorme pureza y sinceridad.
"Igualmente." dijo la chica, aún algo nerviosa.
"Oye X, necesito un favor." Comenzó Alan.
"¿Qué es?" preguntó X, confundido en especial cuando el Humano tomó las tonfa de Elie y se las mostró.
"No sé si puedas hacer algo por estas armas. Las balas no servirán contra el nuevo enemigo que tenemos."
"¿Enemigo?" preguntó X.
"Te lo explicaré luego, ¿Puedes ayudarnos?"
"Claro que puedo." Comentó el Hunter, quien se las dio a otro compañero para llevárselas a analizar. Mientras, Elie se acercó a Alan, mirándolo con cierto enfado.
"¿Por qué les diste mis armas?" preguntó ella.
"Porque ellos poseen una tecnología superior a la de tu mundo." Respondió nerviosamente el joven. "Quizás puedan modificar tus tonfa para poder hacerle daño a las máquinas."
"Oh, ya veo… lo siento."
"Alan, ¿de que se trata esto?" preguntó X, confundido.
"Amigo, hay que hablar."
Música de fondo: - 098-Deepening Mystery -(Soundtrack: Megaman X8)
Una hora había pasado desde que Alan y Elie llegaron a Replira. Ahora, los dos jóvenes y X estaban en la oficina de Signas, discutiendo esta nueva amenaza, una civilización tecnológicamente avanzada, quizás más que los Hunters. Alan les había contado a ambos acerca de las extrañas máquinas que atacaron el mundo de Elie y que tienen a los Humanos prisioneros.
"Entonces, este nuevo enemigo es una raza de robots." inquirió Signas.
"Si, y parece que su tecnología supera a la de este mundo." Comentó Alan.
"¿Estás seguro?"
"Lo digo sólo por lo que veo, no sé si sea así."
"¿Cuáles serán sus planes?" preguntó X.
"Es por eso que vine. Veras, según Elie, las máquinas se comunican con las computadoras de las naves por medio de una conexión infrarroja."
"¿Cómo las que encontramos en el mundo de Vash?"
"Exacto."
"¿Crees que sean de la misma raza?"
"No lo creo, pero eran muy similares. Es por eso que vine, para ver si podías ayudarnos a activar esas computadoras y obtener información de ellas, además de rescatar a los Humanos encerrados es esa nave domo."
"Entiendo, pero debes recordar que, al ser distintas civilizaciones, probablemente no pueda accesar a ellas." dijo X, antes de voltear a ver a su jefe. "Comandante Signas, permiso para ir con Alan a ese mundo."
"¿Estas consiente de que no tendremos forma de contactarte?" cuestionó el líder Reploid.
"Lo sé, pero si este nuevo enemigo nos ataca, sería bueno saber un poco de ellos y su tecnología."
"Entiendo. Entonces X, tienes permiso para ir a ese mundo, esta es una misión de reconocimiento y recolección de información."
"Si."
"Bueno X." empezó Alan. "Parece que seremos aliados de nuevo."
"Si, eso parece." Comentó el Hunter azul, justo cuando una señal en su comunicador llamó su atención, para luego voltearse a ver a ver a la joven castaña. "¿Elie, verdad?"
"Si." Respondió rápidamente.
"Me acaban de informar que tus armas ya están de nuevo en operación, vamos a recogerlas."
"¡Genial!"
Los cuatro salieron de la oficina y se dirigieron al cuarto de armas, donde Douglas, un mecánico de la Hunter Base, se encontraba con ambas tonfa.
"Ya está." dijo el Reploid verde. "Les coloqué un generador de plasma en ambas armas, así podrán disparar balas de plasma."
"¿Cómo las balas de Axl?" preguntó Alan.
"Algo así, pero más poderosas pero de menor velocidad, algo así como el búster de X al mínimo."
"¡Quiero probarlas!" exclamó Elie con emoción, antes de apuntar hacia una de las paredes y comenzar a disparar.
Música de fondo: - 099-Hunter Base-Going to the Front-(Soundtrack: Megaman X8)
Todos tuvieron que cerrar los ojos debido al polvo que se levantó por tantos disparos hacia la pared. Varios segundos después, Alan y Elie estaban sorprendidos, ya que las tonfa seguían disparando, mucho más de lo que hacia antes. La joven dejó de apretar el gatillo y miró a todos lados; una pared estaba totalmente destruida, con un agujero que daba a otra pared que estaba igual de destruida, que daba a otra pared, a punto de caer, que tenia varias marcas de disparo.
"¡Wow!¡Que poder!" exclamó Elie. "¡Y no sé le acaban las municiones!¡Me encanta!"
"Es por el generador de plasma." dijo Douglas nerviosamente. "No necesitas recargar, ya que se recarga con el mismo movimiento."
"¿Cómo la batería de un auto?" preguntó Alan.
"Si te refieres a las de hace un siglo, algo parecido."
"Y eso que estas paredes estaban hechos de Titanium-X." comentó Signas.
"La misma aleación que estaba hecha mi armadura antes." expresó X con miedo al ver el poder destructivo de estas nuevas armas, en manos de una chica tan impulsiva como Elie. Alan reía nerviosamente, mientras Elie saltaba de un lado a otro, abrazando sus nuevas armas.
Momentos después, Alan, Elie y X se despidieron de Signas, preparándose para irse de regreso a otro planeta.
"Comandante Signas, debo irme." dijo el Hunter.
"Buena suerte a los tres, regresen a salvo." expresó Signas.
"No se preocupe, estaremos bien." respondió Alan con confianza.
"¡Y con estas armas estaremos mejor!" exclamó Elie, alzando sus tonfa al aire, mientras todos la miraban nerviosamente.
"Bueno, nos vemos." Comentó Alan, invocando su Keyblade y extenderla hacia el frente. "¡PORTON DE ESPEJO!¡ABRETE!"
El portón de espejo se abrió nuevamente, y los tres saltaron a el, mientras Signas veía al portal cerrarse detrás de ellos.
Fin del Capitulo 3
NEXT CHAPTER'S THEME: 008-The Biggest Dreamer -Jikai Yokoku- (Soundtrack: Digimon Tamers)
En el próximo Capitulo: Hola, soy Alan. Elie, X y yo entramos a la nave de las máquinas y X ingresa a las computadoras de la misma. Encontramos a los prisioneros y nos preparamos a liberarlos. ¡Hey!¿Quien es él? Es muy rápido. No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Mecron Empire Chapter: Alan y X vs Lenz, Batalla de Especies.
Entonces, este es el poder de estas máquinas... ow...
ENDING THEME: 094-LIFE (Soundtrack: Bleach- Ending Theme V)
