ESTOS PERSONAJES PERTENECEN A FOX, SOLO ES UN ENTRETENIMIENTO.

Capítulo 4.

Parker ya había acabado sus deberes y se aburría, mientras Emily que también los había finalizado buscaba el nuevo libro de su mamá.

-¿Qué haces?, ¿No te aburres? –Preguntó Parker.

-No, estoy buscando el último libro que ha escrito mi mamá, no me deja leerlos. –Contestó Emily sin dejar de buscar.

-Yo no leo nunca. ¿Por qué no te deja leerlos? –Volvió a insistir Parker.

-No me lo ha dicho, pero creo que tiene cosas de mayores. –Explicó Emily, mientras entornaba los ojos, esto lo había aprendido de su tía Ange.

-Cosas de mayores… ¿Cómo qué? –Parker estaba intrigado, pensaba en pistolas o coches.

-Como el amor. –Contestó Emily segura de lo que decía.

-¿Amor? Seguro que no, debe de tratar sobre pistolas y coches. Mi papá me dice que eso son cosas de mayores, por eso nunca me deja tocar su pistola. –Dijo Parker pensando en su padre.

-¿Tu papá usa pistola?, ¿Para qué? Y estoy segura que va de amor, aunque mi mamá no suele hablar de ello. –Explicó Emily.

-Pues mi papá usa su pistola para encerrar a los malos muy malos, así les asusta y van a la cárcel. Un libro sobre amor es muy aburrido, mi papá no tiene novia y dice que las mujeres son como los bólidos, cuando se enfadan pasan de cero a cien en dos segundos. –Dijo Parker muy convencido de que era verdad, aunque no acababa de entender muy bien la metáfora.

-Mi mamá también ayuda a enseñar a los malos, pero lo hace sin pistola. –Cosa que le parecía a Emily que tenía mucho más mérito. –Además mi mamá tampoco tiene novio, pero dice que el amor es un timo y que está sobrevalorado. Y no pasamos de cero a cien en dos segundos. –Ella tampoco había entendido la metáfora.

-¿Entonces si tu mamá dice que el amor está sobrevalorado por qué iba a escribir un libro de amor? – Preguntó Parker, que había heredado de su padre la capacidad de deducción.

-Pues, no sé, es de lo único de lo que no me habla mamá. ¿Tu mamá te habla del amor? –Preguntó Emily.

-Me dice que su novio es muy bueno y que se quieren mucho. –Dijo Parker.

-¿Pero y tu papá, no es su marido? –A Emily no le cuadraban las cuentas.

-No, no están casados, mi papá no tiene novia, pero me quiere igual. –Repitió las palabras de su padre.

-Tengo una idea, pero no sé si te va a gustar. –La pequeña cabecita de Emily empezó a pensar.

-Dispara. –Parker imitó el movimiento de su padre de las pistolas.

-Si mi mamá no tiene novio y tu papá no tiene novia, podríamos juntarlos. Así mi mamá me hablará de amor. Por favor. Ayúdame. –Le pidió Emily.

-Está bien, te ayudaré a juntarlos, así mi papá a lo mejor, si está más contento me deja que toque su pistola. –Parker se emocionaba solo con la idea.

-Vale, pues, ¿te parece que les pidamos ir al parque de atracciones juntos? –Dijo Emily.

-Perfecto. –Más que en el amor Parker pensaba en las montañas rusas.

-Tú se lo dices a tu papá y yo a mi mamá. –Emily se sentía como si estuviera trazando un detallado estudio matemático.

-Vale, pero, vamos a jugar fuera. –Suplicó Parker.

-Está bien dijo Emily. – Y al grito de "tú la llevas" salieron del despacho de Brennan corriendo hasta llegar al gran patio interior del Jeffersonian.

Mientras sus padres les vieron correr hacía la salida y se intercambiaron una larga sonrisa.

-Parece que se llevan bien. –Dijo Booth.

-Sí, se ve que han congeniado. –Concluyó Brennan y siguió con el análisis. –Varón, de unos veinte años, el arco cigomático indica que era mestizo, de raza hispana. La muerte parece estar causada por un traumatismo craneal, según esta fractura en el occipital derecho. Llevaré los restos a Ángela para una reconstrucción facial.

Booth que solo había pillado la nacionalidad de la víctima asintió y se dispuso a conocer al resto del equipo.

-Si no te importa te acompaño, me gustaría presentarme al resto del equipo. –Dijo Booth.

-Claro. –Caminaron juntos hasta llegar al despacho de Ange. –Ángela, te traigo a la calavera y al agente especial Seeley Booth, no os había presentado. –Y le levantó las cejas por si no recordaba la anterior conversación, pero era Ange y lo recordaba todo perfectamente. –Esta es Ángela Montenegro, la artista del grupo, se encarga de hacer reconstrucciones faciales.

-Entre otras cosas. –Recordó Ángela. –Aquí no muestro todo mi talento.

-Estoy seguro. –Dijo Booth. –Encantado de conocerla.

-Igualmente. ¿Brennan puedo hablar contigo un segundo? –Dijo Ángela.

-Sí, claro. –Dijo Brennan.

- Bueno, yo me marcho. –Booth salió del despacho.

Ángela dejó la calavera cuidadosamente sobre la mesa y se giró muy seria hacia Brennan. Esta no comprendía a que venía esa seriedad ni lo que estaba pasando, a veces, aunque Ángela era su mejor amiga no la entendía muy bien.

-Le has dado una segunda oportunidad. –El tono era de afirmación, no de pregunta. –Y te ha ido genial, congeniáis muy bien, y quizás hasta os hagáis amigos, quien sabe… -Ángela Seguía hablando.

-No entinando a dónde quieres llegar, Ange. –Dijo Brennan perpleja.

-Quiero llegar a qué podrías valorarme un poco más, ¿has seguido mi consejo y te ha ido estupendamente no?

-Sí. ¿Lo dices por lo de las reconstrucciones faciales? Lo siento de verdad no me doy cuenta de lo borde que soy a veces, o de si hago daño a la gente –Brennan empezaba a irse por las ramas. –No tengo un buen concepto de cuando la gente se interesa por mí, ni tampoco tengo bien desarrollada mi inteligencia emocional lo que…

-Con él lo siento sobraba… -Le dijo Ángela mientras la abrazaba fuertemente. –Últimamente estás de bajón.

-Sí, pero no sé porque es. –Dijo Brennan.

-Pues yo sí que sé lo que te hace falta. –Y empezó a hacerle cosquillas en la barriga. Brennan empezó a reírse sin parar. –Lo que te hace falta es hacer el amor con alguien, para desahogarte y liberar todo lo que tienes dentro. Ni las cosquillas pueden sacar eso.

-Ángela, siempre vas a lo mismo. La vida sin sexo es posible. –Respondió Brennan.

-Y tú eres el claro ejemplo, para mi eres una mártir, Cielo. –Rió Ange.

-Eres muy exagerada. Estoy bien. –Dijo Brennan mirándola a los ojos.

-Está bien, pero prométeme que al menos, estarás abierta a alguna posibilidad. –Pidió Ange.

-Vale, te lo prometo, estaré abierta. –Rió Brennan.

-Así me gusta. Siguiendo mis consejos. –Y dedicándole una sonrisa, se dispuso a introducir los marcadores en el nuevo Angelator. –Cielo, ya te aviso cuando esto este. -Brennan se giró y salió hacia la puerta. –Por cierto, el Agente Booth sería un buen candidato con el que "abrirse". –Dijo Ángela. Brennan, sin hacerle caso sonrió y volvió a salir al laboratorio para seguir con el análisis de los huesos.

-¿Algo sobre las partículas de Tierra? –Preguntó a Hod.

-No, de momento solo he encontrado partículas que coinciden con la tierra y los abonos de los jardines del capitolio. –Dijo Hod.

-Vale, sigue buscando. –Brennan se disponía a analizar los restos cuando Booth entró por la puerta, pasó la tarjeta por el escáner y subió las escaleras de un salto.

-¿Qué hay? –Preguntó como si nada.

-Aún no hemos identificado a otras partículas. –Dijo Brennan.

-Bueno, yo creo que sé quién es la víctima. –Sonrió Booth.

-¿Cómo? –Preguntó Brennan que aún no sabía ni siquiera la causa verídica de la muerte.

-Se llama Víctor Mendoza. Es uno de los integrantes más importantes de una de las bandas callejeras de la ciudad, el FBI lo buscaba por sobo a mano armada e intento de asesinado, casi le teníamos, cuando hace un mes desapareció de la faz de la tierra. –Dijo Booth contento de su hallazgo.

-Y en la tierra es dónde precisamente estaba. –Dijo la voz de Hod desde atrás. –He encontrado partículas de una serie de piedras que se utilizan en los parques, para que los niños no se hagan daño.

-Sí sé lo que es, ha salvado a Parker de más de un rasguñó. –Brennan, en cambio no sabía de lo que se trataba y un sentimiento de pena la invadió, Emily prefería los libros a los parques, ¿Pero tenía ella culpa de eso?-¿Entonces fue asesinado en un parque?-Preguntó Booth.

-No exactamente, puede que el asesino trabaje con ese tipo de sustancia. Cuando sepa más os volveré a avisar. –Dijo Hod.

-Perfecto. –Dijo Booth.

-Chicos ya tengo el nombre de la víctima. –Dijo Ángela.

-Víctor Medusa. –Dijo Brennan. Ángela la miró perpleja. –Booth se te ha adelantado, resulta que es integrante de una mafia y que estaba en busca y captura por el FBI.

-Vaya. –Dijo Ángela, Booth sin duda era mucho mejor que Telis, y por supuesto mucho más guapo, y aunque tenía claro, que debería de ser para su amiga, no estaba mal alegrarse la vista de vez en cuando en el trabajo. –Vale, pues cuando identifiquéis el arma homicida, me llamáis. Y os hago la reconstrucción, que en eso no me gana nadie. –Dijo con una sonrisa.

-Claro, Ángela y excelente trabajo. –Dijo Brennan recordando la charla anterior. Ángela se dio cuenta y le sonrió antes de irse a su despacho.

Brennan volvió a centrarse en los huesos y Booth la observó cómo se concentraba, era apabullante, nada a su alrededor parecí afectarla. Booth se estaba preguntado cómo sacarla de la concentración para despedirse cuando las sirenas saltaron.

-Tú la llevas y mi papá es casa. –Gritó Parker que subía corriendo a la plataforma del laboratorio.

-Eso no vale. Tu papá no puede ser casa. –Dijo Emily.

-E, chicos, ¿no veis lo que habéis hecho? Han saltado todas las alarmas, y según la cara de tu mamá, Emily, casi le das un infarto. –Dijo Booth asustando a la niña.

La pequeña se giró automáticamente para comprobar que su madre estaba bien, y al verla sana y salva fue a darle un abrazo. Brennan sonrió y abrazó a su hija también.

-Te lo has pasado bien con Parker?-Preguntó Brennan.

-Sí, hemos estado jugando al tú la llevas, estoy muy cansada mamá. –Dijo Emily.

-Eso es bueno. –Rió Brennan, bueno, pues creo que ya lo tenemos bien por hoy. -¿Nos vamos a casa?

-Sí. –Dijo la pequeña.

-Despídete del Agente Booth y de Parker. –Dijo Brennan.

-Adiós Parker. Que tenga una buena tarde agente Booth. –Dijo Solemnemente.

-Igualmente, ya sé de dónde has sacado los modales tan educados. –Dijo Booth mirando a Brennan.

-Buenas noches señora de los huesos. –Dijo Parker.

-¡Parker! –Le corrigió su padre, aunque a Brennan le había hecho gracia.

-Es que no me acuerdo del nombre papá. –Se excusó Parker.

-Doctora Brennan. –Le echó una mano su padre.

-Encantado doctora Brennan. –Dijo Parker.

-igualmente. –Dijo Brennan.

-Bueno, mucho mejor. –Dijo Booth. –Y se despidieron con un beso en la mejilla.

-Parker, acuérdate del plan. –Chilló Emily.

-Tranquila.-Le contestó Parker. Booth y Brennan se miraron ajenos a la trama, pensando que eran cosas de niños, pero Parker y Emily sabían que aquello eran "cosas de mayores".

MUCHAS GRACIAS POR LEER EL FIIC

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