Este relato participa en el 2do reto "prólogos de AU's" de "The Forum Loud".

Disclaimer: Loud house es propiedad de Nickelodeon y Chris Savino.

Capítulo III


Ntian: Alguna tensión sexual, flirteo y escenas echi, ningún loudcest confirmado al100%.

Guest: espero, el siguiente capítulo resuelva algunas dudas.

IneNeko: Bueno, en la primera parte de este relato, recibí quejas de cierto usuario que mi redacción era poco descriptiva y que no hacia hincapié en explicar cada minúsculo detalle. Por ello, me burlo de todo eso incluyendo el dato de los escarabajos estercoleros, como algo muy descriptivo, contemplativo, informativo…pero aparentemente inútil para la historia que se viene contando.


Mientras tanto, en otra sección de Royal Woods, Michigan.

Era una tranquila tarde de miércoles en la casa Loud, Rita se encontraba en la cocina, preparando el almuerzo para sus seis hijos que se encontraban en casa: Lincoln, Lucy, Lana, Lola y la pequeña Lily. Este era un momento especial, pues los más jóvenes Loud tenían la oportunidad de ocupar un espacio en la mesa de los mayores.

Lincoln Loud descendió por la escalera después de jugar un rato con sus hermanas.

-A mis hermanas les gustaron mis galletas. -Comento Lincoln. -Se me quemaron un poco, pero ellas no se quejaron.

-Tus hermanas te aprecian mucho por estos pequeños detalles, Lincoln. -Comento Su madre, mientras ponía los platos sobre la mesa.

-Sí, lo sé muy bien. Me agrada consentirlas, a veces. -Contesto un sonriente Lincoln.

El timbre de la puerta comenzó a sonar.

-¿Acaso las chicas no fueron al cine?-Comento Lincoln. -De seguro volvieron a pelearse en la van como ya se les hizo costumbre.

El chico de 11 años se dirigió a la puerta.

Al abrir la puerta, Lincoln se encontró a cuatro hombres adultos que el niño reconoció como sicarios a sueldo. Había uno que sobresalía del resto, un hombre de un metro sesenta, anteojos negros, cabello de corte militar negro y un elegante traje: chaleco negro, pantalón negro, zapatos recién lustrados, camisa blanca de mangas largas y corbata negra

-Linda choza, se respira un aire muy hogareño.-Sir Dark entro en la casa de los Loud. -Me sorprende como pueden darse ciertos lujos con la cantidad de hijos que tienen.

-¡Quienes son ustedes! -Pregunto bruscamente el chico Loud, mirándolos con frialdad.

-Perdonen por no presentarme, soy Sir. Dark. -Comento el hombre del corte militar. -Y tú, si no me equivoco, debes ser Lincoln A. Loud.

-Disculpen, creo que se equivocaron de domicilio. –Comento Rita.

-Y usted debe ser la madre. ¿Rita, no es así? Voy a serles sincero, buscamos a su hija Lisa Loud. Cosas de negocios.

Rita miro a los desconocidos con fiereza.

-Se equivoca Sr. Dark, ella no se encuentra aquí. Ella dejo nuestra casa cuando comenzó a estudiar en la universidad de Royal Woods.

El asesino pareció no inmutarse por el comentario.

-Hablo del clon que se encuentra en su laboratorio subterráneo. Si, sabemos del laboratorio subterráneo de su hija. -Comento Sonriendo el asesino.

Toda la conmoción provoco que las hermanas pequeñas de Lincoln bajaran corriendo por las escaleras. Todas gritaban al mismo tiempo, haciendo ininteligible sus palabras.

-¡Chicas, vuelvan a sus habitaciones! -Grito Rita con un rostro de preocupación. –Lincoln, lleva a tus hermanas arriba y no dejes que salgan por ningún motivo.

-Pero… -Lincoln observo a sus hermanas pequeñas en las escaleras. –Comprendo. -Expreso con la mirada baja y pensando en la seguridad de sus hermanas.

Lincoln subió por las escaleras e hizo un ademan para que sus hermanas le siguieran.

-Esos eran chicos malos, hermano. –Comento Lola.

Las hermanas de Lincoln seguían a su hermano.

-Lo sé muy bien.-Comento secamente el chico de once años.

-Dinos Lincoln, ¿tienes algún plan?

Lincoln sonrió.

-Yo siempre tengo un plan, pero necesito que me acompañen a mi habitación. –Comento el chico de once años, muy confiado de sí.

Lucy, Lana y Lola entraron en la habitación de Lincoln y se pusieron a revisar todo el lugar: bajo la cama, en los cajones del ropero, por debajo de las almohadas. Mientras, Lincoln se había quedado fuera de su propia habitación.

-No encuentro nada que nos sea útil. -Dijo lola, tomando entre sus dedos a Bun Bun, el conejito de felpa de Lincoln.

-Perdónenme por lo que hare, pero prometí a nuestra madre que las pondría fuera de peligro. -Lincoln activo el sistema de seguridad de su habitación y una puerta de acero blindado encerró a las hermanas menores de Lincoln adentro de ella.

-Lincoln, ¡sácanos de aquí! ¡Esto no es gracioso! -Grito Lana.

-Lo siento, la puerta solo se abre desde el exterior. -Comento Lincoln mientras se alejaba de su cuarto, rumbo a la habitación de sus padres.

Lily yacía dormida en la habitación de sus padres.

El chico se acercó a la cuna de Lily y observo con una mirada triste a su hermana recién nacida, quien dormía apacible ante el peligro en que se encontraban.

-Lily, se una buena niña y no despiertes en la próxima hora, que tu hermano mayor hará algo estúpido. -El niño le dio un beso en la mejilla.

Se dirigió al armario de sus padres abrió un compartimiento secreto donde su padre guardaba sus armas de fuego.

Al salir de la habitación, encerró a la más pequeña de sus hermanas con el mismo protocolo de seguridad que utilizo con el resto de sus hermanas menores. La puerta de metal aisló a la aun dormida Lily Loud de cualquier peligro.

-Perdónenme, pero entiendan que Lisa también es mi hermana. –Comento Lincoln, mientras insertaba las balas en el revolver de su padre.


Mientras tanto, Rita y los asesinos dirigidos por sir Dark se encontraban absortos en su conversación libre de niños.

-¿Que ha hecho mi hija como para que unos patanes vengan a buscarla?

-Seré sincero con usted, su hija Lisa ha hecho investigaciones que han incomodado a personas muy influyentes y me han pagado mucho dinero para acabar con su vida. -Comento Sir Dark.

-¿Por qué piensas que la ayudaría a lastimar a mi propia hija? -Respondió con voz desafiante la madre de los Loud ante los asesinos.

-Sí, sabía que no aceptaría de buenas a primeras. Por suerte tengo un método de coerción bastante efectivo.

Sir Dark se quitó sus gafas y uso sus poderes psíquicos, lo que le permitió tener la voluntad de Rita Loud.

-Ahora, si me hiciese el favor de conducirme hasta el laboratorio de su hija, le estaría muy agradecido. –Comento el asesino. Rita Loud movió un tapete del piso y revelo una puerta oculta debajo.

–Excelente, aunque un poco decepcionante. –Dijo Sir Dark. -Hace mucho que no encuentro a nadie que pueda resistirse a mi control mental.

Sir Dark hizo un ademan con sus manos y la señora Loud se sentó en una silla obedientemente, sin observarse ningún tipo de resistencia de su parte.

Lincoln observaba todo desde la parte superior de la escalera y apunto la pistola en dirección del asesino.

-Imagino que la puerta se abre con algún tipo de código. No importa, tengo todos los códigos de seguridad de su hija almacenados en mi celular. –Comento Burlonamente el asesino, mientras sacaba un BlackBerry de su bolsillo y se lo mostraba a sus esbirros.

El sonido de una bala saliendo del arma que apuntaba Lincoln se escuchó por toda la casa. La bala atravesó el celular y la mano derecha de Sir Dark.

-Maldición. -Susurro Lincoln.

-Idiota, soy ambidextro. -comento Dark. Desenfundo su pistola con su mano izquierda y disparo en dirección a Lincoln.

La primera bala le dio justo en la rodilla derecha, Lincoln sintió el punzante dolor y cayo violentamente en la escalera. Una segunda bala le dio en la mano derecha y le arranco el dedo anular de esa mano, Lincoln ni siquiera tuvo tiempo de gritar de dolor, cuando una tercera bala impacto en su frente y destrozo la parte posterior de su cráneo al cruzar su cabeza.


Duele. Duele bastante.

-Lincoln se encontraba deambulando desnudo en un espacio en blanco. -¿Acaso? ¿Acaso estoy muerto?

-Vaya, no esperaba verte por aquí tan pronto. -Comento una voz que parecía surgir de ningún lugar.

De pronto, todo el espacio blanco de la habitación pareció moverse poco a poco, Lincoln noto que aquello aparentaba tener vida propia.

-Lo estuviste esperando, ¿no es así?

-¿Esperar que cosa?

-Que todo llegara a un final.

-No pequeño Lincoln, esto solo es el principio.

El espacio en blanco tomo la forma de una figura lupina, aunque caminaba de forma erguida.

El lobo se acercó a una mesa donde se encontraban puestas once velas; nueve encendidas, la de en medio se encontraba a punto de apagarse y la mayor se encontraba apagada.

-Que curiosa es la vida de los humanos. -Hablo el lobo. -Una frágil llama en contra de la ventisca de la violencia y el odio.

Tomo la vela más grande, la que se había apagado. Lincoln observo que la vela tenia escrito el nombre de lisa y que al sostenerla, esta se quebraba. El lobo movió la vela de lugar y la acomodo entre la pequeña vela con el nombre de Lily y la vela de Lola.

En otro lugar, abajo del hogar de la familia Loud, un clon femenino de Lisa Loud con solo cuatro años, abría los ojos a la vida en el bunker secreto.

Les aseguro que convertirse en hombre lobo no es tan glamoroso como lo pinta Hollywood, el cambio no es gradual como se piensa, sino caótica, visceral y bastante cruda.

La transformación en licántropo comenzó con salvajes sacudidas, acompañadas de violentas convulsiones. El niño era incapaz de tener control sobre su cuerpo e involuntariamente se golpeaba contra el borde de los escalones. No podía siquiera gritar, su boca se encontraba repleta de baba espumosa que ahogaba cualquier sonido.

Y su agonía apenas acababa de comenzar.

El cuerpo del chico se transformaba sin ningún orden: huesos creciendo frenéticamente rápido, perforando la piel o quebrándose y regenerándose en segundos, sus costillas atravesando su tórax, músculos y ligamentos estirándose hasta límites inesperados, chorros de sangre brotaban de sus heridas abiertas.

De repente, también su sentido auditivo aumento bruscamente.

-¿QUE PASA CON ESTE CHICO? NO HACE MAS QUE CONVULSIONARSE. -Dijo Chuck.

-ES LÓGICO, TIENE MEDIA MASA ENCEFÁLICA LICUADA SOBRE LOS ESCALONES. DEBERÍAS ACABAR CON SU SUFRIMIENTO DE UNA BUENA VEZ. -respondió Sir Dark.

El estridente sonido de las voces de los asesinos laceraba los tímpanos del joven Loud.

-PERO... ¿PORQUE DEBO SER YO? ¡TU LE DISPARASTE! ¡DEBERÍAS TERMINAR TU TRABAJO! -recrimino Chuck a su jefe.

-SOY EL JEFE, YO DECIDO QUIEN FINALIZA EL TRABAJO. -Le objetó su jefe.

-Maldición. -Chuck apunto su arma al chico. -PERDÓNAME NIÑO.

Antes que pudiera accionar su arma, el cuerpo de Lincoln Loud se impulsó como poseído hacia su atacante e instintivamente le clavo los dientes en el cuello de Chuck. Había algo reconfortante en el sabor de la sangre y en la sensación de esta brotando a borbotones del cuello de su víctima, como si provocar el máximo dolor hacia otros disminuyera su propia agonía. Extasiado por la sensación, le doblo los brazos a Chuck por el codo hacia la espalda.

-¡CHUCK! -Chuck cayó sobre los escalones, tieso y sin vida.

Se hizo el silencio, solo roto por el ligero tintineo de la bala siendo expulsada de la rodilla de Lincoln y cayendo al piso.

Los tres asesinos restantes no habían salido de su estupefacción cuando aquella criatura se abalanzo sobre otro asesino y lo tiro al piso.

-¡RICO!

Lincoln comenzó a arrancarle la piel y carne del rostro con sus uñas convertidas en afiladas garras.

-A... ¡AYUDA! -Expreso dificultosamente el asesino desfigurado.

El monstruo sonrió mostrando sus afilados colmillos y fijo la mirada en Sir Dark, para posteriormente introducir su mano en el pecho de su víctima y extraerle el corazón aun palpitante, para luego devorarlo como si se tratara de un cupcake.

Sir Dark estaba muerto de miedo, no quería demostrarlo a su último esbirro, ¡pero estaba cagadisimo de miedo!

-¡A LA MIERDA, ME VOY DE AQUI! -Dijo Bob y se dirigió a la puerta principal.

-¡BOB, NO! -Sir Dark alzo el brazo y disparó accidentalmente contra su compañero. -¡MIERDA!

Su compañero cayó muerto con una bala en el cráneo, frente a la puerta abierta.

Las características caninas se habían intensificado en el físico de Lincoln: orejas, hocico, garras, colmillos y un grueso pelaje. Su fisonomía resultaba repulsivamente indescriptible.

Sir Dark tenía miedo por no saber a qué se enfrentaba. Todos sus hombres se encontraban muertos. El monstruo se irguió y por unos segundos se quedó inmóvil, sin hacer movimiento alguno. Luego el licántropo se desgarro la camisa polo color naranja que le dificultaba la respiración y le acaloraba por el exceso de pelo.

También se deshizo del pantalón y tenis, quedando desnudo ante la presencia de Sir Dark.

-¡MALDITA CRIATURA! –Sir Dark Descargo el contenido del arma sobre la criatura, pero parecía no hacerle ningún daño.

El monstruo hizo un rápido movimiento y estampo al asesino contra la pared más cercana. Sir Dark sintió un intenso dolor en sus manos y pronto descubrió que ambas se habían convertido en rojizas pulpas machacadas.

-¡Maldición! –Pensó Sir Dark. –Tendré que arriesgarme a usar mis poderes psíquicos, aunque nunca me había encontrado con una mente tan salvaje. –El sicario sonrió nerviosamente. -¡Que ironía! Yo quería un verdadero reto para mis poderes y ahora me encuentro jugándome la vida con un monstruo imbatible.

Sir Dark intento tomar control sobre el monstruo, pero su mente era muy poderosa. Entonces intento manipular su percepción de la realidad.

El licántropo dio un paso atrás, confundido en sus sentidos de depredador por algunos segundos. Pero rápidamente se recuperó y noto que su presa se encontraba detrás de él.

Estaba furioso y lo ataco con relativo sadismo. Devorándole primero la cabeza.

Desgraciadamente Sir Dark había engañado al chico para que atacara a su propia madre, en lugar del asesino. Lincoln jamás se perdonaría cometer ese error.

Sir Dark salió corriendo de la casa loud, arrastrando su orgullo de asesino y habiendo fracasado en asesinar al clon de Lisa Loud. Velozmente subió en el automóvil negro estacionado frente a la casa.

-¿Y el resto? –Pregunto el conductor.

-Muertos. –Contesto un agonizante Sir Dark.

-Señor…su manos.

-Arranca, Rápido. ¡No quiero estar cerca de esta casa en mucho tiempo! –Grito Furioso el asesino. – ¡No te preocupes por la puerta del auto, solo arranca!

Así Sir Dark se alejaba del mayor error de su carrera, cuando el automóvil se ponía en movimiento.

Epilogo.

Dos horas después.

Vanzilla frenaba frente a la casa y las hermanas mayores bajaban de la misma.

-¡La próxima vez yo escojo la película! –Dijo Lynn.

-¡Je je! ¡Ya quisieras! –Dijo Luan. –Es mi turno, nací antes.

Lori detuvo el paso de improviso, chocando con sus hermanas.

-¡Chicas, la puerta de la casa está abierta! ¡Creo que literalmente, algo malo acaba de pasar! –Comento la mayor, con un calosfrió cruzándole la espalda.

Las chicas se apresuraron a entrar a la casa y notaron las luces apagadas, los cadáveres de tres desconocidos, los muebles destrozados y a sus hermanos menores reunidos frente a una sábana blanca manchada de sangre.

-Lincoln, ¡Qué demonios sucedió aquí! –Exclamo Lori, con un nudo en la garganta.

-¡LINCOLN LOUD ES BUEN NIÑO! ¡LINCOLN LOUD ES UN BUEN HIJO! ¡LINCOLN LOUD ES UN BUEN HERMANO!... ¿CUÁNTOS DEDOS TENGO EN MI MANO IZQUIERDA? ¿ERAN CINCO O ERAN SEIS? – El joven Loud había vuelto a la normalidad hacía ya media hora y llevaba el mismo tiempo pronunciando esas palabras de forma monótona y nerviosa. Su cuerpo desnudo y completamente cubierto de sangre, no dejaba de temblar a causa del shock emocional de los sucesos recientes.

Se encontraba recostado sobre el regazo de su recién fallecida madre, (o lo que quedaba de ella) ante la atenta mirada de Lana, Lola y Lucy, quienes al igual que Lincoln, se encontraban en estado de shock por el cuerpo descuartizado. Una sábana blanca con manchas de sangre cubría los restos del cadáver que habían logrado recoger Lincoln con ayuda de sus hermanas menores. La cabeza de su madre no pudo ser recuperada, Lincoln la había devorado. Lincoln había perdido la cabeza.


Continuara…