Los personajes son de Stephenie Meyer.
Gracias a: Nelly-bello-cullen , Vikyviko, Mznickwhite, NayruOne, Eli-12, Eydaf, Nadiarc22, Natalia H, Ckamilafanstwilight, Lou Malfoy, natalycullen, Sarah-crish-Cullen por agregarme a sus favoritos y/o dejar review!!
Bella Pov
Me arme de valor y baje de mi auto, en el que me había refugiado los últimos 20 minutos. Bajar de un auto usando una falda no era muy sencillo que digamos, y con mi falta de equilibrio, lo mejor sería ser minuciosamente cuidadosa. Solo venia al hospital de visita, y no deseaba quedarme más tiempo que lo estrictamente escrito en el horario de visitas.
Tenía muchas ganas de volver a ver a mi amiga, Alice, y mi estúpida fobia a los hospitales no me iba a impedir. Camine decidida por el pequeño jardín que antecedía a la entrada del hospital, había unos cuantos pacientes en el jardín, disfrutando de los rayos del sol. Atravesé la puerta de entrada y no me detuve hasta llegar a la recepción.
Hacia un par de meses que no veía a Alice, y todo por culpa del maldito hospital o mejor dicho a la fobia que les tenia. Tanto blanco en un solo lugar me ponía nerviosa. Mire a mi alrededor y mis ojos chocaron con unos hermosos ojos verdes, el correspondía mi mirada y por unos segundos nos quedamos así. Un hombre de edad media que estaba con él fue el causante de que nuestras miradas se separan.
-¿La puedo ayudar en algo señorita?-me pregunto una enfermera detrás del vestíbulo, reclamando mi atención.
-Vengo a visitar a unos familiares- Jasper era mi primo y Alice, bueno, Alice era mi casi prima política ¿No?
-¿Cuál es el nombre del paciente?- me volvió a preguntar, sin despegar su mirada de la pantalla del ordenador.
-Alice Brandon- le informe.
-Gracias Suzy, yo la llevo- el hombre de los ojos verdes se había colocado a mi lado y se había ofrecido a llevarme con Alice. No podía tener más suerte, solo esperaba no caerme en el camino.
-Pero Edward…- iba a replicar la enfermera, cuando él la interrumpió.
-Alice Brandon es mi paciente, yo me encargo- le dedico una hermosa sonrisa torcida y me miro- ¿Vamos?
Incapaz de hablar asentí con la cabeza y camine a su lado por los pasillos del hospital, para después subir a un ascensor vacio.
-Tu debes de ser Bella, ¿No?-me sorprendió que me llamara así, pero después de todo Alice era su paciente y quizá ella le había hablado de mi.
-Bella Swan, esa soy yo- le dije, extendió mi mano a manera de saludo.
-Edward Masen- (En los capis pasado se me paso, y en vez de Masen le puse Cullen, la costumbre es difícil de vencer, lo siento)- estrecho mi mano y sentí como si una corriente eléctrica recorriera mi cuerpo, pero la asocie a mi nerviosismo por estar en el hospital- Soy interno aquí y Alice es mi paciente.
-Jasper es mi primo, y por fin me anime a venir-le conté.
-Escuche algo sobre fobia a los hospitales y que sería un milagro si es que llegabas a venir-parecía divertido por mi nerviosismo y eso no me agradaba mucho, además de la desconfianza de Alice y Jasper sobre mí.
-No todos nos sentimos a gusto en un hospital- trate de defenderme.
-Tengo que decir, que después de pasar una semana completa en el hospital, hasta yo llego a aborrecerlo.-me gustaba la mutua confianza que se había formado entre nosotros en un simple viaje en ascensor. Sentía como si pudiera contarle toda mi vida sin ningún problema.
Las puertas se abrieron y salimos juntos del ascensor.
-No soportaría estar tanto tiempo en un solo lugar-dije sin pensar.
-Y yo no soportaría estar sentado en una oficina, aunque solo fuera en la mañana- me dijo, doblamos a la derecha y seguimos caminando por un pasillo.
-Supongo que cada quien se siente cómodo en su propio territorio- el suyo era un hospital y el mío una oficina. Entramos en una habitación, la que supuse seria de Alice y Jasper, aunque no los veía por ningún lado.
-Son las 3:00p.m.- reflexiono, luego de consultar su reloj- Alice está en la radioterapia y Jasper debe de estar en la cafetería. ¿Quieres que te acompañe a la cafetería, o prefieres esperarlos aquí?
Al parecer se había aprendido la rutina de Alice y Jasper, eso supongo que lo convertía en un buen interno.
-Pues si no hay problema, me gustaría que me llevaras a la cafetería- no solo era para alargar nuestro momento juntos, también tenía hambre.
-De acuerdo, entonces, de regreso al ascensor. La cafetería esta en el cuarto piso- caminamos de nuevo al ascensor, solo que esta vez nos hicieron compañía algunas enfermaras, que miraban de arriba abajo a Edward, sin vergüenza alguna.
Las puertas se abrieron y volvimos a salir juntos, tal vez vendría a visitar a Alice mucho más seguido.
Pude localizar a Jasper junto a la máquina de café, vestía sus típicos vaqueros solo que esta vez una playera había remplazado las camisas, sus ojeras estaban muy marcadas y lucia mas pálido que de costumbre –si es que eso es posible,- un hombre alto y de grandes músculos se acerco a él y dijo algo que parecía divertirlo.
-El es Emmett McCarthy, él y Jasper han entablado una amistad-me informo Edward, al notar que lo estaba viendo.- Su situación, sí que es complicada.
Por su mirada supe que no me diría más, ya que eso no le correspondía a él.
-Buenas tardes caballeros.-los saludo Edward, cuando estuvimos detrás de ellos.
-Que milagro Bella- Jasper se paro y me dio un rápido abrazo.- Alice se va a enojar cuando te vea vestida así.
-Es una traje- me queje, a Alice no le agradaba verme vestida con ropa de oficina, entiéndase por trajes, porque decía que me hacia lucir gris y vieja para mi edad- Además es con falda.
-Está por lo menos 5 c.m. por debajo de la rodilla, así que no se lo puede llamar falda- me contradijo el moreno, sin moverse de su silla.- Lo siento, eso es lo que siempre dice Rose.
Edward parecía divertido, con las críticas que le hacían a mi manera de vestir.
-Emmett McCarthy-se presento después de un momento.
-Bella Swan- estreche mi mano, con la suya.
-Yo me tengo que ir, nos vemos luego- se empezó a despedir Edward, lo cual me desanimo.
-¿Tan pronto nos quita la dicha de su presencia, Doctor Masen?-le hablo Emmett con fingida solemnidad, haciéndonos reír a Jasper y a mí.
-Tengo que ir por Rosalie- explico Edward. Supuse que Rosalie era la novia de Emmett.
-¿Por qué sigues aquí?-fingió reclamarle Emmett, para que se apurara.
Nos despedimos y luego desapareció al dar la vuelta en una esquina.
-Veo que ya conociste a Edward-me dijo Jasper, tratando de molestar con su tono pícaro. Y obligándome a quitar la mirada de la esquina por la que se había ido Edward, para voltear a verlo.
-No molestes- lo empuje juguetonamente.
-¿Crees que le pueda llevar algo a Rose, de la cafetería?-le pregunto Emmett a Jasper.-Dice que la comida de hospital es horrible, y dijo algo sobre que se le antojaba algo dulce.
-Solo tienes que lograr que las enfermeras no te descubran, lo cual es complicado porque parece que tienen ojos en la espalda-le aconsejo Jasper.
-Yo lo puedo esconder en mi bolso- les ofrecí. Emmett me agradaba
A los dos les brillo la mirada y salieron disparados a comprar varias cosas. Solo esperaba que todo eso cupiera en mi no tan grande bolso. Los vi acercarse a la cajera, con grandes cantidades de golosinas cada uno. Toda esa comida, definitivamente no iba a caber en mi bolso.
-Chicos, lamento decepcionarlos pero mi bolso no es tan grande- les dije, abriendo una bolsa de frituras, para empezar a comérmelas.
-Pero si solo trajimos lo esencial.- dijo Emmett, haciendo un mohín.
-No todo es para las chicas, también trajimos algo para nosotros- secundo Jasper, señalando el empaque de sus donas favoritas.-Además, Rosalie tiene razón, la comida de hospital es horrible.
-Tal vez pueda esconder un poco entre mi ropa- les trate de animar.
-Eso sería estupendo, ven los baños están por acá- me dijo Emmett, arrastrándome atreves del hospital, hasta que llegamos a los sanitarios.- Esconde todo lo que puedas. Y recuerda que de esto depende el buen humor de Rosalie, durante la semana.
Sujete la bolsa que me tendía y entre a los sanitarios, no muy convencida. La actitud de Emmett me recordaba a la de un niño pequeño, Rosalie debería de tener los pies bien puestos en la tierra como para poder controlarlo. Edward había dicho que su situación era complicada, entonces, si esto ayudaba a que no la pasaran tan mal, con gusto lo haría.
Una señora de avanzada edad, que estaba frente al lavamanos, debió de haber pensado que era bulímica, en un momento de ansiedad, al verme entrar al cubículo con esa cantidad de golosinas. Entre en el reducido espacio, y cerré la puerta; puse algunas de las golosinas sobre la tapa y la caja de agua del inodoro y trate de pensar en la mejor manera de esconder todo eso, en mi bolso y entre mi ropa. Primero trate de vaciar lo más posible mi bolso, así que saque mi teléfono, -ese podría llevarlo en la mano al igual que mi cartera- atore mis lentes de sol en mi cabello, y dejaría el rollo de papel en el cubículo, "olvidado", mi peine se lo podría dar a Jasper para que lo guardara en una de las bolsas de su pantalón, esperen, ¿Por qué ellos no escondían comida, entre sus ropas al igual que yo?, la comida era para sus novias, es justo que ellos también ayuden.
-¿Qué sucede Bella?- contesto Jasper, al segundo pitido.
-Espero que ustedes también estén escondiendo comida entre sus ropas,- les dije, de fondo se escuchaban los murmullos de Emmett.
-Claro que también lo estamos haciendo,- me contesto, fingiendo estar ofendido- Nos vemos afuera en un momento.
Luego de que colgó, seguí con mi tarea de vaciar mi bolso, lo cual me estaba llevando más tiempo del planeado, incluso había encontrado el ticket de compra de los regalos de navidad del año pasado. Tendría que escombrar mi bolso más a menudo. Metí las golosinas de mayor tamaño primero, tales como frituras, donas, y panecillos, y en los pequeños espacios que quedaron, coloque una que otra paleta. Y por ultimo no pienso mencionar que es lo que metí entre mi ropa.
Me lave las manos para aparentar, y acomodar un poco mi cabello. Me seque las manos, tome mi cartera y mi celular, y salí del sanitario. Me encontré con los chicos a unos cuantos pasos, y nos dirigimos al tercer piso, que es donde estaban las habitaciones de Alice y Rosalie.
-Alice sigue en la radioterapia-nos informe Jasper, luego de una mirada a su reloj. ¿Cómo es que se podían aprender tantas cosas? Yo apenas y me sabia el numero de mi celular, y eso ya era mucho decir.- Vamos a hacerle compañía a Rose.
Entramos a la habitación que estaba junto a la de Alice. Había una despampanante rubia recostada en la camilla, lucia feliz, a pesar de estar postrada en una cama de hospital.
-Traje compañía Rose- se acerco Emmett a ella, y le dio un tierno beso en los labios. Para luego sacar de la bolsa de su pantalón una bolsa de frituras, que hizo que los ojos de Rosalie centellaran.- Y golosinas.
-¡Aaah!, Gracias amor- prácticamente le arrebato la bolsa de las manos, y empezó a saborear las frituras como si se tratara de un delicia turca.
-Les ah tenido antojo, desde hace un par de días.- me susurro Jasper, después de cerrar la puerta.- Rosalie está embarazada.
-Muchas felicidades,- les felicite, aunque tendría sentido que estuviera en la camilla si su vientre luciera abultado, pero en lugar de eso, su vientre estaba perfectamente plano, tal y como la de una supermodelo.- ¿Cuántos meses tienes?- fue lo único que pude decir.
-Dos meses. Se supone que debería de nacer en mayo.- me contesto Rosalie, visiblemente emocionada.
-¿Se supone?- le pregunte confundida.- Por cierto, soy Bella Swan.
-Rosalie Hale- mientras estrechábamos nuestras manos, Emmett carraspeo- De McCarthy.- añadió después.
-Debes de estar orgulloso- le dije a Emmett.
-Claro que lo está,- contesto por el Rosalie.- Si, se supone que debe nacer en mayo, pero tal vez induzcan un nacimiento prematuro.- me volteo a ver para contestar mi pregunta anterior.
-¿Por qué harían eso?- nunca había escuchado, que se intentara inducir un nacimiento prematuro.
-Rose tiene cáncer, y un nacimiento prematuro le da más esperanzas de vida- me contesto esta vez Emmett. Rosalie regreso a su entretenimiento de saborear frituras, al igual que Jasper.
Edward tenía razón. Su situación era delicada.
-Jasper, ya traje a Alice- entro Edward a la habitación, sin tocar la puerta. Provocando que todas las golosinas, que habíamos puesto sobre la cama volaran debajo de las sabanas de Rosalie.- Ustedes me meterán en problemas.
No parecía enojado, más bien divertido, de nuestro precario intento de esconder la evidencia. Recogió unas donitas que volaron en la dirección incorrecta y empezó a comerlas.
-¿Qué tal salió de la radio?-le pregunto Jasper a Edward, desde la puerta.
-Bastante bien, pero la noto algo dispersa. No sabría explicarlo.- le contesto Edward.
-Tal vez le haga falta algo de compañía, ¿Crees que podría traerla aquí?- le trato de persuadir Jasper.- A ella también le agradan las donitas.
Al parecer Edward sentía cierta debilidad por Alice, por que acepto.
-Como dije antes; ustedes me meterán en problemas.- sonaron sus palabras aterciopeladas antes de desaparecer por la puerta.
-Es un gran tipo- menciono Rosalie al aire, antes de empezar a comer su tercera bolsa de frituras.
-¡Hola Bella! Que milagro.- escuche la voz de soprano de Alice, cuando entro al cuarto en una silla de ruedas.
-Podrían dejar de decir, que es un milagro que allá venido- le reclame, sin dejar de abrazarla.- Te extrañe horrores.
-Suelo causar ese efecto en la gente.- me sonrió con sorna, metiendo una mano debajo de las sabanas y sacando unas gomitas, que comenzó a comer.
-Me tengo que ir- suspiro Edward, mirando una pequeña cajita negra, que estaba atorada en sus sexis pantalones. OK, Bella, párale ahí. Solo es el interno que atiende a tu casi prima. Pero ojala que me pudiera atender a mí.
-Cierra esa boquita, prima. Te pueden entrar moscas.- me molesto Jasper, subiendo mi quijada a su lugar natural.
-Solo apreciaba la vista- le dije. Y eso no tenía nada de mentira.
-También hay una buena vista en el quinto piso- me siguió la corriente Rosalie, pero recibió un pequeño empujón por parte de su esposo.- ¿Qué? Estoy embarazada, no ciega.
Pasamos un rato mas platicando amenamente, pero se hacía tarde y yo me tenía que ir. Jasper me acompaño a mi auto, luego de que me despidiera de los demás. Me abrió la puerta como un buen caballero sureño que era, pero me sorprendió que subiera al asiento de copiloto.
-Necesito hablar con alguien- confesó ante mi cara de confusión total.
-Soy toda oídos- le dije todavía un poco confundida. Me sorprendía que si necesitaba hablar no lo hubiera hecho con Alice, después de todo ella era su otra mitad; sin embargo, quizá ella seria nuestro tema de conversación.
-Alice, últimamente no es Alice- me soltó de golpe, pero se apresuro a explicarse, ante mi cara de desconcierto.- Quiero decir que, no se comporta con normalidad.
-Yo la vi totalmente normal, como antes
- Es que esta fingiendo, -si había estado fingiendo, lo hacía muy bien- hace un par de días empezó a hacerlo. Ya no sé cuando esta fingiendo, o cuando realmente está feliz. Es como si algo la oscureciera.
-Tienes que comprenderla, Jasper. Esto no es sencillo para ella- trataba de tranquilizarlo, parecía muy alterado.- Tal vez, está pasando solo por un mal momento.
-Pero yo estoy ahí para ella. Cuando ella sufre yo también, y no me importa que tan mal se pongan las cosas, nunca me voy a separar de su lado.- hablaba con tanta pasión y amor.
-Entonces habla con ella. Tienes que hacérselo saber. Hazle saber que estas con ella.- solo necesitaban hablar, y poner las cosas en claro.
-Esta bien, hablare con ella.- Jasper se despidió y bajo de mi camioneta, pero antes de cerrar la puerta, me tendió un papelito doblado- Te lo manda Edward.
Cuando lo vi entrar por las puertas del hospital, me arme de valor y vi que había en el papelito. Tenía su nombre y su número de teléfono, Espero que vuelvas pronto.
Pero claro, que pero por supuesto que vendría más seguido. Claro, a visitar a mi casi prima.
Hola!! perdon por tardar tanto, es que mi familia vino y no tuve tiempo pero tengo una semana de tiempo y luego yo me voy de vacaciones, voy a tratar de actualizar todos los fics que llevo antes del domingo que me vuelva a ir, ahorita voy a empezar con la troduccion de Stranded y luego el epilogo de 6 DIVERSION, gracias por todo su apoyo.
¿¿¿REVIEWS???
