Declaración: Los personajes no me pertenecen, y la trama le pertenece a Quinn Loftis.
Capítulo 3: Krilin III
Vegeta cerró los ojos y trato de no prestarle atención a los compañeros de manada a su alrededor. Había algo en el viento… como un susurro. Usando su audición de lobo, escucho con atención.
Ahí.
Ahí estaba… un canto de algún tipo. Las únicas palabras que pude descifrar eran algo así como: "aten sus recuerdos", y luego oyó el nombre de Goku. En ese momento, Vegeta sintió que su lobo empujo, una necesidad primitiva de proteger a su príncipe impulsándolo adelante. Un trueno retumbo en el cielo. Antes de que su mente humana pudiera incluso pensar, Vegeta salto en frente de Goku. Un rayo de luz sobrenatural golpeo a Vegeta en el pecho. La oscuridad lo consumió. Las luces se apagaron.
Goku vio cómo su Beta, quien acababa de saltar delante de él, cayó al suelo. Krilin, Goku, y Ten Shin Han todos tomaron posiciones defensivas, escudriñando en la noche escura, buscando al enemigo.
-Krilin, ¿Qué le paso?- llamo Goku.
-Magia negra- gruño Krilin- él ha sido golpeado con una maldición.
-¿Qué clase de maldición?
-No lo sabremos hasta que despierte- Krilin se volvió hacia Trunks, quien gruño mientras miraba a su Beta inconsciente en el suelo- Trunks, toma la posición de Ten. Ten, Yamcha y Goku, rodeen a Vegeta. Podría despertar salvaje y necesitar ser sometido. Goku, como heredero de Bardock, tu puedes hacer uso de su poder, al igual que Vegeta puede. Hazlo si se torna incontrolable… no podemos tener a un lobo salvaje con su fuerza corriendo por ahí.
Los hombres se movieron siguiendo las órdenes de Krilin, contentos de tener un trabajo que hacer a medida que sus lobos empujaban a tomar medidas.
Justo cuando Vegeta comenzó a moverse, otro destello de luz golpeo su pecho, empujándolo hacia atrás en el suelo.
La manada entera, así como los miembros de las tres manadas que quedaban esperando, comenzaron a protestar y gruñir.
-¡No cambien!- gruño Krilin cuando empezó a ver las garras y los colmillos de su compañero de manada descendiendo.
La noche permaneció tranquila salvo por los gruñidos constantes. Cada lobo estaba alerta, listos para cualquier cosa que pudiera venir a ellos.
Varios minutos pasaron y Vegeta comenzó a removerse de nuevo. Goku y Ten Shin Han lo ayudaron a sentarse.
De repente, su cabeza giro bruscamente y los lobos vieron sus ojos brillantes y caninos largos. El alzo los ojos al cielo y dejo escapar un aullido atormentado. El poderoso dolor audible que lleno la noche puso a todos los lobos de rodillas. Aullidos salieron arrancados de sus pechos y sollozaron junto a su Beta, aunque no sabían por qué.
El aullido murió y Vegeta se alzó en cuclillas.
-¡Kale!- gruño. Miro a Ten y luego a Krilin- ¿Unde este sora mea? Am privit-o cum moare. Am tinut-o in brate acum cateva momento. (¿Dónde esta mi hermana? La vi morir. La sostuve entre mis brazos hace unos momentos.)
Krilin miro a Vegeta, con el ceño fruncido mientras trataba de entender lo que el Beta estaba diciendo.
-¿Por qué está preguntando por su hermana?- pregunto Goku.
Vegeta le gruño. Krilin se puso delante de Goku, instintivo de su parte para proteger al lobo quien había estado a su cargo durante tanto tiempo.
-¿Ce stii despre sora mea, lupusor? (¿Qué sabes de mi hermana, cachorro?)- le gruño a Goku. Sus ojos seguían brillando.
El lobo de Goku, siendo dominante también, empujo hacia adelante para afrontar el reto. Sus ojos comenzaron a brillar también. Un gruñido bajo retumbo en su pecho.
-Goku, el sigue siendo tu Beta- le recordó Krilin.
Goku cerró los ojos y atrajo a su lobo de vuelta. Tomando respiraciones lentas y profundas, calmo a la bestia que le exigía demostrar su fuerza.
Krilin, evitando el contacto directo con los ojos, siguió viendo hacia Vegeta.
-Vegeta, ¿entiendes lo que te estoy diciendo?- le pregunto en español.
Era evidente que algo le había pasado a la memoria de Vegeta.
Vegeta entrecerró los ojos ante Krilin.
-Sí, te entiendo- logro decir. Finalmente, se puso de pie, el cuerpo tenso, las piernas abiertas, listo para la acción- te preguntare de nuevo, Krilin, ¿Dónde está mi hermana? ¿Quién diablos son todos estos otros lobos?
Krilin relajo su postura, tratando de dejar ver a Vegeta que no lo estaba desafiando.
-Ha pasado un siglo desde que tu hermana murió.
Vegeta gruño y, moviendo más rápido de lo que el ojo podía ver, agarro el cuello de Krilin.
-¡Mientes! Se lo que acaba de suceder. Siento el dolor de ella corriendo por mis venas, incluso ahora. ¡¿DÓNDE ESTA?!
Krilin levanto la mano para hacer retroceder a los lobos que se estaban acercando lentamente para defenderlo.
-Vegeta, tú me conoces. Somos compañeros de manada. ¿Alguna vez te mentiría?
Vegeta escucho a Krilin mientras sostenía la mirada del lobo, buscando cualquier engaño. Finalmente lo soltó y dio un paso atrás.
Krilin se contuvo antes de caer al suelo. Enderezando su ropa, hablo con seriedad, pero con calma.
-Vegeta, creo que has sido maldecido. Estamos en el año 2010. Hemos sido atacados por el Alfa de Serbia y creemos que la está usando una bruja. Dos potentes luces te golpearon en el pecho. No sabemos de qué se tratan las maldiciones, pero tenemos a una sanadora gitana que podría ser capaz de descifrarlo.
Vegeta se dio la vuelta, cerrando a Krilin con sus ojos color ámbar.
-¿Una sanadora gitana? ¿Desde cuándo tenemos una sanadora gitana?
-Eso es lo que estoy tratando de decirte. No es 1910, es 2010. Cien años han pasado desde la muerta de Kale.
-¿Cómo puede ser eso?- pregunto Vegeta, sin hablar con ninguna otra persona- y, sin embargo, incluso mientras estoy aquí de pie, recuerdos llenan mi mente que solo podrían ser después de su tiempo. Conozco las cosas que existían en 1910- empezó a pasearse mientras trataba de resolver la confusión que enredaba a sus pensamientos- pero también conozco todas las cosas que se han creado desde entonces. ¿Por qué siento que hoy es el día en que murió? Cada emoción en estado puro; cada sacudida de dolor; cada letal rayo de ira. Siento todo eso como si hubiera acabado de suceder.
Nadie respondió al monologo de Vegeta, mirándolo con ojos cautelosos.
-Nuestro aventón está aquí- hablo Trunks, y todos se volvieron para ver a las dos Hummers y las dos furgonetas estacionarse.
Krilin volvió a mirar a Vegeta para ver su reacción. Después de oírle decir que tenía recuerdos de lo que había sucedido tras la muerte de Kale, Krilin no estaba seguro de cuales cosas serían nuevas para él. Pero Vegeta no actuó sorprendido o confundido por los vehículos modernos.
Krilin se acercó más a su Beta a medida que los otros lobos comenzaron a subirse a los autos.
-Sé que estas confundido y dolido, pero has confiado en mí desde que éramos crías. Por favor, confía en mí ahora. Puedo llevarte a Bardock y Gine.
La cabeza de Vegeta se alzó rápidamente.
-¿Los Alfas están aquí?
Krilin asintió.
-Iré contigo.
Vegeta apretó los dientes mientras seguía a Krilin hasta los vehículos. Mientras subía reconoció a Ten Shin Han, Jaco, Yamcha, y Kettle. Antes había reconocido a algunos otros: Dyspo, Zarbuto y Zirloin.
Hizo caso omiso de los lobos que no reconoció. Podía sentir su dominio sobre ellos. Ellos no eran ninguna amenaza.
-¿Dónde estamos?
-Hemos estado en los Alpes de Transilvania durante casi una semana. Tuvimos un encuentro multi-manada- respondió Krilin.
La frente de Vegeta se arrugo mientras fruncía el ceño. Imágenes llenaron su mente, imágenes con agujeros negros en ellas.
-¿Por qué recuerdo esto?
-¿Qué recuerdas?- le hablo Ten Shin Han a su Beta por primera vez desde que Vegeta había recuperado la consciencia.
-Recuerdo haber estado aquí. Recuerdo luchar con algunos lobos de la manada Serbia, pero no sé por qué. Recuerdo que me encerraron, pero no puedo recordar por qué. Hay estos oscuros espacios en blanco en mi memoria- la voz de Vegeta fue constante, aunque sus palabras se convirtieron en lacónicas a medida que su frustración aumentaba- ¿Por qué no recuerdo algunos de estos lobos con nosotros? Puedo oler que son de la manada, pero no tengo ningún recuerdo de ustedes.
-Me gustaría tener respuestas para ti, Beta. Pero estoy tan perdido como tú- admitió Krilin.
Vegeta se puso rígido.
-Yo no soy tu Beta, Krilin.
-Sí, lo eres. Te convertiste en nuestro Beta poco después de la muerte de tu hermana- ofreció Ten Shin Han.
-No tengo ningún recuerdo de eso. Seguramente me acordaría de algo tan importante como eso- gruño Vegeta.
El vehículo se quedó en silencio después de sus palabras, el único sonido era el zumbido del motor a medida que viajaban por la montaña hasta el pueblo. Vegeta miro por la ventana a la oscuridad… se sentía uno con esa oscuridad.
Los lugares vacíos en su interior, y este dolor inexplicable que lo estaba desgarrando por la mitad, lo arrastraban fuera de la luz. Cerró los ojos, en busca de cosas que ni siquiera sabía que había perdido. Pero podía sentir que algo se había ido. Algo muy importante y sagrado para él se había ido.
Cuando llegaron a la aldea, Krilin vio a Milk y Pan de pie delante de un gran edificio. La falta de luz en la calle dejaba al cielo brillando con un centenar de estrellas tan lejos como el ojo podía ver en todas direcciones. El edificio, una taberna, era de dos pisos y tenía un techo inclinado agudamente que brillaba por la nieve.
Cinco chimeneas sobresalían con orgullo desde el techo y el humo se elevaba de ellas, desapareciendo en el cielo de la noche fría. Las cuatro ventanas en el segundo piso parpadeaban con luz, muy probablemente debido a las lámparas de aceite ardiendo o a velas encendidas, haciendo evidente que esta ciudad no tenía electricidad. El primer piso se jactaba de un gran porche cubierto con dos sillas de mimbre frente a frente. Al lado de las sillas, dos bancos de madera desgastados estaban puestos a ambos lados de la gran puerta que permite el acceso al interior. Un letrero colgado del techo exponía el nombre de la taberna "Circiuma*".
Muy original, pensó Krilin. Sus ojos recorrieron de nuevo a las dos chicas acurrucadas juntas para mantener el frio a raya. Saludaron a los vehículos acercándose.
Después de salir del auto, Goku se acercó a Pan y Milk. Necesitaba informarlas brevemente antes de que pudieran provocar a Vegeta con sus observaciones abrasivas habituales.
Las bocas de Pan y Milk cayeron abiertas a la vez mientras sus ojos se posaban en su Beta. Notaron su rostro excesivamente sombrío y sus ojos ensombrecidos. Goku rápidamente les explico lo que había sucedido, pero abandono el tema cuando Vegeta se acercó.
-Hay una gran sala de reunión en la parte de atrás- le dijo Milk a Goku- pero estábamos esperando permanentemente aquí de pie. ¿No hay otro grupo en camino?
Goku asintió mientras Vegeta los pasaba. Una vez que estuvo fuera del alcance del oído, Goku continúo.
-Habríamos esperado ser los últimos en venir, pero Vegeta es peligroso en estos momentos. Teníamos que conseguir traerlo hasta aquí- sus ojos se posaron en Pan, quien dio un paso atrás al ver la mirada que él le estaba dando; una mirada que decía que estaba a punto de dejar caer una bomba en su regazo- necesitamos que trabajes tu magia en él. No sabemos lo que paso. Krilin piensa que es una maldición.
-¿Qué magia? Yo no tengo magia- los ojos de Pan se abrieron- ¿Cómo voy a saber qué hacer?
Milk tomo la mano de su amiga.
-Cada vez que has necesitado hacer algo, tu cerebro gitano te lo ha facilitado. Confía en tu don.
Pan respiro hondo y soltó aire, desinflando sus mejillas mientras el aire abandonaba sus pulmones.
-Está bien. Manos a la obra- dijo armándose de valor.
-Esa es mi pequeña soldado gitana- Milk le guiño un ojo.
-Soldado gitana, ¿en serio?- Pan rodo los ojos.
-Cuando Bul vuelva dejare que se haga cargo de los apodos e insultos. Pero en este momento creo que hubiera querido que yo me encargue por ella- bromeo Milk. Ella y Pan habían decidido hablar de Bulma en presente y con una actitud positiva, como si fuera a regresar en cualquier momento. Sentían que tal vez si se esforzaban por un resultado positivo este iba a suceder. Pensar en la alternativa no era una opción.
-Me parece bien- Pan asintió a medida que se volvía para seguir a los otros lobos en la taberna.
Ella, Milk y Goku fueron los últimos en entrar en la sala de atrás. Lámparas de aceite encendidas colgaban de las paredes, creando un suave resplandor misterioso. El fuego en la gran chimenea de piedra crujía y saltaba mientras la madera ardía con llamas de color naranja brillante.
Milk se dio cuenta de que las manadas habían creado un semicírculo, frente a Bardorck y Gine en la parte delantera de la sala.
Luego observo a Vegeta de rodillas ante ellos, los hombros caídos hacia adelante, con la cabeza inclinada.
-¿Qué está pasando?- le susurro a Goku, deliberadamente no usando su vínculo de modo que Pan pudiera oír.
-Está pagando lealtad a su Alfa. No recuerda que el es nuestro Beta.
Milk se quedó sin aliento.
-Es una broma.
-Me temo que no, amor- respondió Goku mientras guiaba a las dos chicas a través de la multitud. A medida que se acercaban dentro del rango escucharon las palabras suaves de Vegeta.
-Yo renuncio a mi derecho como Alfa y al hacerlo, se disuelve la manada Rumana del Oeste. Creo que debemos fusionar nuestras manadas y ser una, como usted la ha llamado… Los Lobos Grises Rumanos. Elijo ser su segundo, para apoyarlo y a nadie más. Lo protegeré con mi vida; protegeré la manada; voy a ser fiel; voy a ser humilde con este papel con el que me honra. ¿Acepta mi lealtad?
-Vegeta, mírame- le dijo Bardock suavemente.
Vegeta levanto la cabeza y miro al hombre que lo había asesorado y lo había amado como un hijo.
-Sé que no te acuerdas, pero yo ya te he aceptado. Has sido mi Beta durante un siglo.
Vegeta comenzó a negar, el brillo en sus ojos estaba lleno de incredulidad.
-Tienes que confiar en mí, al igual que has confiado en Krilin. ¿Acaso te mentiría?- la pregunta también era un desafío. Si Vegeta discrepaba, esencialmente llamando a su Alfa mentiroso, estaría sujeto a la disciplina, o incluso un desafío.
-Sé que usted nunca me mentiría- concedió Vegeta.
-¿Vas a permitir que nuestra sanadora te examine?
Vegeta asintió una vez.
Bardock se dirigió a los tres Alfas que se encontraban a su izquierda.
-Les voy a pedir que por favor lleven a sus manadas arriba. Hay varias habitaciones grandes disponibles.
Shapnner y 17 comenzaron a sacar a sus lobos.
Ox dio un paso adelante.
-¿Me necesitas para algo?
Bardock negó.
-Gracias por la oferta, pero en este momento, se trata de un problema de manada. Voy a hablar contigo, Shapnner y 17 un momento después para discutir sobre el mejor curso de acción para sus manadas. Sé que tu hija está aquí, Ox, pero ella es parte de nuestra manada. Somos responsables de ella ahora.
Ox asintió.
-Lo sé. Eso no lo hace más fácil.
-Entiendo.
Ox llevo su manada fuera y cerró la puerta detrás de él, todo el tiempo tratando de aceptar que su papel aquí puede que haya terminado.
*Circiuma: Taberna.
