Hola. Un nuevo capítulo más. Ya nos acercamos al quiebre de la historia :P
Espero la estés disfrutando hasta ahora.
|||LOS CELOS SON EL LÍMITE|||
A la mañana siguiente, Akane se despertó con la alarma y se preparó para ir a la escuela. Escuchó cómo Kasumi la llamaba por si se había quedado dormida y se la encontró a su hermana mayor justo al abrir la puerta.
- Ah, Akane. Justo venía de despertarte. Ohayo gozaimasu (buenos días).
- Ohayo, oneechan (buenos días hermana). Arigato (gracias).
- ¿Vas a despertar a Ranma-kun?
Akane no estaba con muchas ganas de despertar a su prometido, pero accedió. Nadie podía decirle que no a un pedido de Kasumi. – Una vez que salga del baño voy y lo despierto. – sonrió.
Kasumi se fue a seguir con sus labores.
Akane fue al baño y una vez que salió, fue a despertar a Ranma. Entró a la habitación y lo vió durmiendo plácidamente. Por un momento deseó que poder respirar la tranquilidad de ese momento más seguido.
Acercó su cara para no tener que hablar muy fuerte y sobresaltarlo. – Ranma, se nos va a hacer tarde.
Pero el muchacho no emitió respuesta.
Akane frunció la nariz. Sobre que no quería haber tenido que ir a despertarlo, el muchacho no se despertaba. Probó acercándose más y hablando más fuerte. –Ranma.
- mm…Aka…mne… - suspiró.
Lo dijo de una manera que sonó algo erótica a los oídos de la joven e hizo que sus mejillas se tiñeran de rosa. Aún así intentó una vez más. – Ranma.
Ranma se giró y la abrazó por el cuello lo que hizo que quedaran cara a cara. Akane se sorprendió a sobremanera, ya que no esperaba esa reacción y su rostro puso totalmente colorado. Ranma abrió lentamente los ojos para encontrarse con la muchacha que ocupaba sus sueños en ese momento. Pero cuando notó que la mirada y la situación no coincidían con su sueño imitó el color de rostro de su prometida y la soltó de golpe. Se giró para tapar disimuladamente cierta área de su anatomía. Akane se giró para el otro lado avergonzada. - Akane, ¿¡que demonios hacés acá!?
- ¡No tenés por qué tratarme así! Kasumi me pidió que te despertara.
- Y tenías que aprovecharte que estaba dormido, ¿no? – mirándola de reojo.
- Para que sepas, vos fuiste el que me abrazó. – comenzó a molestarse la chica. - ¿Se puede saber qué estabas soñando?
El rubor de Ranma se extendió hasta el cuello. – N-n-a-na-na-da – tartamudeó.
Akane volteó para verlo mientras agregaba – Dijiste mi nombre en tu sueño.
Ranma ya no sabía cómo escapar de la situación. Se paró dándole la espalda y salió diciendo que tenía que ir al baño porque se iban a atrasar.
Akane se quedó observando su espalda desaparecer con dirección al baño y suspiró. – Cobarde - Seguidamente, se fue a ayudar a su hermana con la comida y desayunar.
La famosa pareja llegó a la escuela al mismo momento en que sonó la última campana, así que apresuraron el paso para llegar al salón. Muchos se sorprendieron de que hayan llegado a tiempo a clases y sin discutir.
Las clases transcurrieron sin contratiempos. Y una vez terminadas la pareja estaba en su camino de regreso.
- Anone…(estem…) Ranma.
- mn?
- Sobre lo de esta mañana…
Ranma se puso nervioso por lo que se venía, pero no se le ocurría cómo escapar esta vez.
- Esta mañana dijiste mi nombre e inmediatamente me abrazaste.
En ese momento una bicicleta golpeó contra la cara de Ranma. A pesar de la molestia que sintió el chico de la trenza, fue una posible escapatoria.
- ¡Ranma! Shampoo por fin encontrarte. Shampoo entregar pedido y cita con Airen.
Tomó a Shampoo por los hombros – ¡Shampoo!, podemos salir un rato. No sería una cita propiamente dicha, pero…
Shampoo lo abrazó con todas sus fuerzas. – Yo saber que Airen amar a Shampoo. – dijo emocionada.
Akane pasó de sorprendida a dolida y sumamente furiosa en un instante. Recordó la charla con sus amigas, pero todo tenía un límite. Increíble que usara a Shampoo para evadir el tema, era más de lo que Akane podía tolerar. Con paso firme se acercó al joven.
- Akan- Una sonora cachetada frenó a la excusa del chico. Ranma simplemente quedó paralizado. Pudo sentir en ese golpe mucho dolor, pero no dolor propio. Se cruzó con la mirada de Akane, una mezcla entre amargura, dolor y rabia. Lágrimas amenazando con ser derramadas, mordiéndose el labio. Solo se fue de allí sin decir nada más, sin mirar atrás.
Ranma sintió como si se le hubiese apretado el pecho, pero no iba a reconocerlo, por temer verse débil. Shampoo se giró para insultar a Akane por lo que había hecho pero Ranma la frenó en seco.
- Shampoo, perdón. No quise decir lo que dije.
- Airen no hacer nada malo. Chica violenta ser.
- No, me refiero a salir con vos. Lo dije para… no importa para qué. – y salió corriendo tras Akane.
- ¡Airen! – gritó desconcertada Shampoo. Tomó su bicicleta y continuó con la entrega, ya lo visitaría luego.
Ranma llegó a la casa y luego de ser saludado por Kasumi preguntó por Akane. Kasumi le contestó que aún no había regresado de la escuela. - ¿Paso algo Ranma-kun?
- ¿Eh? No, nada. Y salió hacia el dojo cabizbajo. Seguramente ella no querría hablar con él ahora y era mejor esperar a que Akane se tranquilizara un poco.
Akane no regresó hasta después de la cena. A pesar de que le avisó a Kasumi, no había dado muchas explicaciones.
- Akane-chan, estábamos preocupados – remarcó Kasumi.
- Perdón Kasumi oneechan, tenía algunas cosas que hacer.
- Ranma-kun estuvo a punto de ir a buscarte. – agregó.
- Creeme que no hacía falta. Es más, el tenía una cita así que imagino que también debe haber estado muy ocupado. – dijo con cinismo.
Ranma la observó de reojo desde la mesa. – ¿Celosa?
- ja, ya quisieras que lo esté.
- ¿De una marimacho pechos planos?
- ¿Por qué no te vas a una cita con Ukyo ahora? Así ya podés completar tu día con tus lindas prometidas.
- Al menos ellas me tratan bien.
- ¡¿Entonces qué estás esperando?! – gritó Akane y se fue a su habitación.
Kasumi observó la escena preocupada. – Ranma-kun, yo se que ustedes se quieren. Creo que deberían empezar a tratarse mejor y no lastimarse así…
Ranma observó a Kasumi entre dolido y arrepentido. - ¿Por qué no podía ser honesto con ella? – pensó.
Esa noche, mientras dormía soñó otra vez con Jusenkyo. Desde que habían regresado había soñado varias veces con esa terrible escena, y ahora nuevamente la veía. Despertó de la pesadilla sudado y al grito de - ¡Noo! ¡Akane! – se encontró con su padre roncando sonoramente al lado. Se tomó la cabeza cansado – Esto tiene que terminar.
¡Hasta el próximo!
