Capitulo 4: ¡Rumbo hacia Azuliza!

-Uff, parece que los despiste-dije aliviado cogiendo aliento-esos dos tios me dieron una buena carrera.

Mire hacia mi alrededor, me encontraba en la Ruta 116, había muchos entrenadores pero no me atreví a retarlos porque mis Pokémons estaban débiles después de la batalla contra Petra.

-¡Torch, torch!-Torchic empezó a gruñir fuertemente, intentando decirme algo- ¿Qué pasa?

Me giré y alguien me tiró, caí al suelo y vi como corría otro tipo vestido de marinero.

-¿Pero que mierda?¿Ese traje esta de moda?

Un hombre trajeado venía corriendo detrás de el marinero, pero este se tropezó y cayó al suelo.

-¡Atrapadlo!¡Es un ladrón!-al escuchar esto Torchic y yo fuimos corriendo detrás de aquel tio, el marinero se metió en una cueva, era el Túnel Fervegal.

Había un anciano al principio del túnel, era un hombre calvo que tenía una barba blanca, llevaba un mantón azul y unas chanclas de pescador, lo curioso de este hombre era que estaba muy fuerte.

-Oye chico-me empezó a decir un anciano- ayúdame por favor, ese marinero de agua dulce me robo a mi Pokémon Peeko y ya estoy muy viejo para estas cosas.

-No se preocupe le traigo a su Pokémon en un momento- después de decirle esto al anciano entre dentro.

-¡Mierda!¡Las rocas tapan el camino!-se escuchaba a una voz gritar, era ese delincuente vestido de marinero, estaba junto con un Wingull.

-¡Oye tio!¡Devuélvele el maletín y el Pokémon a esa gente!

El tio no hablo y simplemente me lanzó una Pokéball. Esta contenía un Poochyena con tantas marcas como el otro que le envié al profesor.

El Poochyena estaba a Nv11 aunque Torchic era más fuerte estaba muy débil a causa del anterior combate y Taillow estaba más de lo mismo, por eso teníamos que acabar de un solo ataque si queríamos ganar.

-¡Muy bien Torchic!¡Usa Lanzallamas a máxima potencia!-Torchic formo una gran bola de fuego en su pico y después lanzó una increíble llamarada que dejo carbonizado al Poochyena.

-¡Me cago en la Myghtiena que te parió!-le gritó a su Pokémon lo dejo tirado en el suelo, me dio los documentos y al Wingull que había raptado y se fue corriendo.

-¡Peeko!¡PEEKO!-gritó una voz conocida era aquel anciano-¡Peeko, ven aquí!

El Pokémon giró alrededor de su dueño mientras gruñía contento por volver a verlo.

-Muchas gracias chico-el anciano me estrecho la mano-has salvado a mi pequeño Pekko, no se como agradecértelo.

-Pues vera...Tengo que ir a Pueblo Azuliza para conseguir una medalla de gimnasio, pero no tengo ningún Pokémon de agua para que me lleven surfeando ¿Podría llevarme usted?

-¡Por supuesto que si!¡Yo soy marinero tengo un barco!-me dijo el anciano- Soy el y vivo en la casa que hay en la playa de Ciudad Petalia.

Le dije mi nombre y que lo vería luego y entonces Arenque se fue del túnel.

Cuando Torchic y yo nos disponíamos a ir también, un llanto me llamo la atención.

Era aquel Poochyena que seguía tirado en el suelo y debilitado.

Me acerque a el y cogí una Pokéball de mi mochila y la deje enfrente de el.

-¿Te gustaría unirte a nosotros?-le pregunte sonriendole, a el le parecía bien la idea entonces toco el botón central de la Pokéball y entró dentro.

Salimos de el túnel y pronto divise a el hombre del traje, le conté lo que había pasado y le devolví los documentos. El me dio mil gracias y me pidió que fuera a la empresa Devon en Ciudad Férrica. Acepte encantado y nos encaminamos allí.

Cuando entramos allí, tuvimos que subir a la tercera planta, allí me esperaba un hombre sentado en una gran mesa.

El hombre estaba ya algo mayor, llevaba un sombrero rojo y un traje del mismo color que el sombrero. Reconocía su rostro lo había visto en algunas revistas y periódicos, era el ñas, el presidente de Devon S.A.

El fue directo al grano, me agradeció la ayuda y me pidió que le entregara una carta a su hijo, Máximo Peñas que se encontraba en Azuliza, yo acepte ya que me pillaba de camino.

También me entregó el PokéNav una especie de teléfono móvil, yo me emocione mucho, porqué el PokéNav era muy caro. Cuando salí del edificio el ñas me llamó desde su despacho para probarlo, funcionaba perfectamente. Fui al centro Pokémon para descansar, por la tarde recogí mis Pokémons ya recuperados y me dispuse a ir de la ciudad, pero alguien empezó a gritar mi nombre.

-¡BRUNO!¡BRUNO!¡QUIERO LA REVANCHA!

Me volteé para ver quien me llamaba, pero no tendría que haberlo hecho, era Aura quien me llamaba para combatir conmigo. Salí corriendo intentando remediar mi error, pero ya era demasiado tarde. Me había agarrado de los brazos y no me dejaba escapar. Cuando me soltó, ella sacó un Torkoal un pokémon desconocido para mi, entonces miré su información en la Pokédex.

"Torkoal"

Nº 105

Lucha usando la energía que obtiene quemando carbón. Cuando suelta humo por los orificios nasales, emite un sonido que recuerda a la chimenea de una locomotora.

Saqué a Poochyena para ver sus habilidades, después de un rato luchando,Torkoal lo estaba machacando. Poochyena estaba casi debilitado, cuando Torkoal lo iba a derrotar de un pisotón un aura azul envolvió el cuerpo de Poochyena. Yo estaba tan asombrado como Aura, pensábamos que estaba evolucionando, pero no era así. El pelaje de Poochyena se había puesto de punta y sus ojos se habían vuelto azules completamente, solo se podían ver sus iris de color rojo.

Se había vuelto muy feroz y no me obedecía, se abalanzó sobre Torkoal y le empezó a hincar sus fuertes colmillos en el cuello de el Pokémon y casi se lo corta por la mitad, si no hubiera sido porqué lo metí en su Pokéball de nuevo.

Mientras veía a el Torkoal desangrarse en el suelo, mientras Aura empezó a sollozar.

No podía ver aquello, aquel débil Poochyena se había vuelto en un monstruo.

Me quede paralizado, pero tenía que hacer algo, cogí una venda que llevaba en la mochila y enrolle el cuello del Pokémon con ella.

Le dije a Aura que lo devolviera a su Pokéball y que fuéramos cuando antes a el Centro Pokémon.

Cuando llegamos allí la enfermera dijo que solo tendrían que hacerle una pequeña operación, y que no nos preocupáramos.

Llamé al profesor Abedul y le conté lo ocurrido.

-Ahora que lo dices, he encontrado unas anomalías en el, y son debido a esas marcas que llevan por todo el cuerpo-me explicó el Profesor- Esas marcas se activan cuando están casi debilitados y se vuelven muy feroces, mándame a ese Poochyena.

Se lo envié y me despedí de el, le dije a Aura que me iba, pero ella no me dejo escapar y me dijo que se iba conmigo.

-¡Nunca!-le dije.

-¿No recuerdas nuestra promesa?-me preguntó.

-¿De que hablas?-estaba un poco asustado ya que seguramente la "promesa" tendría que ver con algo que le dije al conocerla.

-Cuando fuiste a mi casa te dije que mi padre te daría un Pokémon si me acompañabas por Hoenn-me explico.

Era cierto se lo había dicho, entonces me resigne a que fuera conmigo.

Su Torkoal se quedó allí en Ciudad Férrica, donde sería cuidado por las enfermeras.

Recorrimos el Bosque Petalia y llegamos a la casa de Arenque y nos llevó a su barco.

Después de unos minutos zarpamos rumbo a Pueblo Azuliza.

Para mi una hora navegando me parecían días estaba muy aburrido y no había manera de entrenar a mis Pokémons en aquel barco.

-Oye chico,¿por que no te pones a pescar?-me pregunto el .

-No tengo ninguna caña-le contesté, entonces Arenque se metió en el camarote del barco y sacó dos cañas algo viejas.

-¡Disfrutad de la pesca!-entonces nos dio una caña a mi y a Aura.

Me puse al borde del barco y eché la caña, pasaron horas y más horas y no picaba nada, mire a mi derecha y la castaña ya había pescado todos los Pokémons marinos de Hoenn.

Después de ver esto ya tenía en mente que no picaría ninguno, pero en ese mismo instante mi caña se empezó a mover de forma brutal, tiré lo más fuerte que pude y al final el Pokémon salio.

-¡Genial un Mudkip!-grite entusiasmado-¡Vamos allá Taillow!

Taillow salió de su Pokéball y la batalla empezó, el Mudkip era muy torpe, así que con unos cuantos ataques lo debilitamos. Lo capturé.

-¡Menuda potra!-grito Aura-Ese Pokémon es muy raro de conseguir.

-¡No te quejes!-le dije-¡Tu capturaste un montón!

Nos mirábamos de forma desafiante, sacamos nuestras Pokéballs para luchar, pero antes de empezar aquella pelea, el levó anclas.

Salté del barco y me dispuse a buscar a Máximo pero un edificio me llamo la atención, era un gimnasio. Sin pensármelo dos veces entré, allí estaba el líder, se llamaba Marcial.

Era un hombre joven de cabellos azules grisáceos y ojos de el mismo color, llevaba una camisa naranja y unos pantalones largos azules, calzaba unas chanclas. Lo que destacaba de el era que estaba muy fuerte físicamente.

Lo acepté a una batalla y el aceptó, sacó primero a su Machop y yo saqué a Taillow.

Machop usó golpe karate, pero Taillow consiguió esquivarlo, acto seguido Taillow usó Picotazo y le dio a Machop, este ultimo se levantó y uso patada baja dándole de lleno a Taillow y restándole mucho PS. Aunque todo no había terminado aun Taillow,uso pillando desprevenido a Machop y restándole PS. Las cosas iban muy igualadas pero en un momento dado Marcial uso Super poción devolviéndole todos los PS a su compañero.

"No me jodas"-pensé-"Yo no tengo de eso, tengo que hacer algo y rápido".

-¡Muy bien compañero!-exclamé dirigiéndome a Taillow-¡Usa Ala de Acero!

Los PS de Machop bajaron mucho y las cosas volvieron a igualarse, el golpe karate de Macho acechaba a Taillow que ya estaba muy débil, un aura blanca lo envolvió y evolucionó a un Swellow.

Miré sus datos en mi Pokédex.

"Swellow"

Nº026

Swellow se lanza al agua para atrapar a su presa y no se le escapa ni una. Suele ir volando en busca de tierras de clima cálido.

-¡Ahora At.Rápido!-Swellow ejecutó el ataque a la perfección y consiguió debilitar a Machop.

Los dos devolvimos nuestro Pokémons a las pokéballs, Marcial sacó un Meditite y yo mandé al ataque a Torchic.

La batalla fue demasiado fácil, Meditite solo concentraba energía y cuando los ataques de Torchic le daban este fallaba y volvía a concentrar energía. Meditite fue derrotado y Marcial lo devolvió a su Poké Ball.

-Muy bien-dijo Marcial-¡Es la hora de la artillería pesada!¡Vamos allá Makuhita!

Makuhita parecía un Pokémon no muy fuerte, eso es lo que pensé yo al principio, pero no era así.

Makuhita era terriblemente fuerte, aunque parecía un pokémon gordinflón era muy rápido y ágil. Después de un arduo combate Torchic quedó debilitado, saqué a Swellow pero tampoco pudo hacer nada.

Me desesperé mis Pokémons más fuertes habían sido derrotados y tenía dos opciones: Retirarme del combate o... usar a Mudkip.

Si te gusta el fic puedes mandar sugerencias sobre sucesos que te gustaría que pasaran dentro del fic y además si quieres aparecer como entrenador o coordinador manda tus datos, es decir:

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Pokémons:

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¡Saludos!