TODO LO RELACIONADO CON HARRY Potter NO ME PERTENECE, EXCEPTO ESTE CAPITULO, LOS PASADOS Y LOS FUTUROS.

**capitulo 4: la confesión**

Eran pasadas de las dos de la madrugada y no podía dormir en su mente solo estaba el recuerdo de la noche anterior, de la confesión de Malfoy, mejor dicho de sus disculpas y de su aroma tan perfecto, y era un olor prácticamente común; menta; pero aún así era muy agradable olerlo en Malfoy.

Pero el verdadero motivo por el que no podía dormir era el hecho de casi haberlo besado accidentalmente, eso hacía que se removiera en las sabanas de seda de su cama, tan sólo la idea de que Draco ya no quisiera ser su amigo porque lo tomara mal la situación a ella la ponía mal.

¿En que estabas pensando Granger? Se repetía una y otra vez, pero rápidamente llegaba a la misma conclusión, ella no había querido besarlo en los labios, ni en la comisura de los mismos, solo quería darle un beso de las buenas noches, como amigos y nada más, ahora esperaba que Draco lo entendiera.

Aunque su cuerpo le pedía a gritos que ya se durmiera ella no podía, y se desesperaba cada vez más, porque no servía de nada estar despierta sin solucionar nada, lo único que lograría sería verse fatal al día siguiente, y eso le preocupaba. Sus parpados eran cada vez más pesados y sentía como su cuerpo iba relajándose poco a poco, y por fin cerró los ojos.

Pero entonces escucho que alguien golpeaba su puerta, al principio pensó que ya había amanecido y que de tan cansada que estaba no había podido recuperar sueño, pero pronto se dio cuenta que no era eso, aun era de madrugada, y que alguien llamaba a su puerta con mucha urgencia.

Se levanto de la cama, tomó su bata y se la puso y se acerco a la puerta.

-¿Quién es? – su voz era muy soñolienta y un poco grave aunque no entendía por qué.

-Soy Draco, Hermione ¿puedes abrirme por favor? – en cambio en la voz de Draco se podía escuchar angustia y desesperación, lo que hizo que Hermione volviera a perder el sueño y se pusiera alerta, rápidamente abrió la puerta y dejo pasar a Draco.

Draco llevaba solo unas bermudas y sus sandalias, no llevaba más, así que dejaba al descubierto su bien trabajado cuerpo. A Hermione eso la hizo ponerse nerviosa.

Draco parecía extraño como si tuviera algún problema pero no decía nada y Hermione solo lo veía desde la puerta, no comprendía que estaba pasando pero decidió dejarlo, y que cuando él quisiera hablar, lo haría y ya. Pero eso había sido hacia como diez minutos y ya empezaba a desesperarse e iba a decirle ya algo pero en ese instante Draco hablo.

-Hermione ya no puedo más con esto, ya no – la voz de Draco apenas era audible, era un susurro suave - ¿sabes? Desde que te vi la primera vez, supe que serías a la única mujer que pudiera querer, – ahora aunque su tono de voz era suave y en casi un susurro, hablaba con tanta prisa que apenas y se le entendía – y después por el egoísmo de mi padre tuve que alejarme de ti, y todos estos años queriéndote en secreto y deseando poder hacerte sonreír, y que me tu atención fuera mía, por eso buscaba pelea contigo, para que por lo menos por un instante me miraras, y hoy, hoy estuve a punto de besarte pero me arrepentí, no quería alejarte de mí – su voz ahora era lenta – pero cuando sentí tus labios tan cercas de los míos, fue una explosión en mi interior.

Hermione estaba helada, no sabía que decir, todo era sumamente sorpresivo y casi imposible, no sabía que sentir, o que estaba sintiendo, por eso apenas reacciono cuando Draco se acerco a ella, se acerco de forma silenciosa sin hacer ningún ruido. Hermione dio un paso hacia atrás, su respiración se volvió lenta y entre cortada y encontraste sus latidos del corazón iban a ciento cincuenta kilómetros por hora, su piel se erizo cuando Draco la tomo del brazo; Draco no decía nada solo la veía de forma tan profunda con sus bellos ojos grises; Draco se acerco aun más la tomo de la cintura y para ese punto las piernas le temblaban sin control.

Draco la pego aun más contra su cuerpo, ella pudo notar la fuerza de sus brazos, el calor de su cuerpo y su delicioso aroma a menta o ¿era hierbabuena?, no sabía ni le importaba, Draco estaba cada vez más cerca de su cara, podía oler su aliento y la calidez del mismo, sus labios estaban tan cerca, y cada vez más cerca, estaban a punto de besarse, cerró los ojos para poder besarlo de esa manera, cuando de repente escucho que nuevamente que alguien tocaba la puerta de su cuarto. Quiso que ignoraran el ruido e hicieran lo que estaban a punto de hacer, pero eran muy insistentes, entonces abrió los ojos.

Y para su sorpresa y de alguna manera decepción se encontró en su cama y que ya era de día, todo había sido un sueño, un sueño, y no supo cómo reaccionar, pero se levanto rápidamente de la cama porque aun llamaban a la puerta.

-¿SEÑORITA GRANGER? – supuso que eran los de servicio a cuarto porque había pedido que la levantaran una hora antes de la hora del desayuno – señorita Granger, pidió que la despertáramos. – y efectivamente eran ellos, esperaba que fuera Draco.

-SI, gracias ya me desperté – Hermione abrió la puerta a la mitad.

-Buenos días señorita Granger, nos dijo que la levantáramos una hora antes, pero no nos escuchaba, y ahora solo quedan quince minutos antes de la hora del desayuno, que tenga un buen día, hasta luego – el elfo domestico que se había encargado de ir a despertarla desapareció con un leve chasquido de dedos, dejando a Hermione desesperada, ¿Cómo le haría? Solo tenía quince minutos para arreglarse, obviamente necesitaba más, así que corrió al baño y se baño lo más rápido que pudo, salió y tomo un bonito vestido verde agua de tirantes delgados, el vestido le llegaba a las rodillas, se puso unas sandalias blancas con piedritas plateadas, y se cepillo el cabello se puso un poco de sus cremas para el cabellos y quedo listo, solo se acomodo el flequillo, ahora le quedaban dos minutos, así que solo se puso algo de rímel en los ojos y se puso brillo en los labios y salió a su encuentro con Draco.

Mientras bajaba por las escaleras iba pensando en su sueño, no supo en qué momento se quedo dormida y empezó a soñar eso, y no supo si eso era de preocuparse, o si solo se debía a que la incertidumbre de haberlo sin querer casi besado, y que eso fue lo que provoco el sueño, pero aun así cuando bajo y se encontró con Draco actuó con la mayor normalidad posible.

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Después de que Hermione saliera corriendo por haberlo casi besado, Draco se quedo durante unas cuantas horas en el patio de la posada, específicamente donde está la alberca. Pensaba acerca de ese rose de labios, aunque fue mínimo y casi sin sentido, pero sintió que su piel ardía, y fue tan extraño.

De a momentos creía que había sido producto de su imaginación, y que en realidad Hermione si le había dado un beso en la mejilla y no en la comisura de los labios, pero cada vez que lo pensaba sentía como ardía su piel donde Hermione lo beso, o sea en la comisura de sus labios. Al principio pensó que fue a propósito, que Hermione quería besarlo pero que se arrepintió al no ver respuesta, pero desecho esa posibilidad, no creía que Hermione se fijara en él, no es que no tuviera confianza en él mismo, pero es que apenas empezaban a ser amigos y no lo creía posible, no aun, y también estaba el hecho de que acababa de terminar una relación, y que la había acabado mal, así que no creía que el casi beso con Hermione fuera a propósito.

Así que se resigno a creer que había sido un error. Un error, le molestaba un poco, error, hasta pensar en la palabra lo hacía sentir incomodo, hasta tonto, ¿Por qué? No lo sabía pero aun así era extraña la sensación el pensar que había sido un error, y es que no es que le gustara Hermione ni mucho menos, pero es que era extraño, todo era extraño, porque sí, no lo iba a negar, en algún momento le gustó Hermione, como la primera vez que la vio, estaba probándose su túnica de Hogwarts, se veía tan bien, sonreía de tal manera que le contagio la sonrisa, pero en cuanto notó a los papás de ella supo que su padre lo reprendería si se acercaba a hablarles. Y después creyó que se le había pasado el gusto por ella, y en segundo año deseaba que se fuera de la escuela porque si la seguía viendo se enamoraría de ella, y eso no podía permitírselo, entonces en tercero lo golpeo y fue como se logro quitar esa imagen de ella de esa primera vez que la vio. Después del golpe creyó haberla olvidado definitivamente.

Pero entonces llego el estúpido baile de navidad en el cuarto año de Hogwarts, y al verla tan hermosa, no supo qué hacer, quería correr a extenderle el brazo ya que baja sola, sin que nadie la acompañara, y fue entonces que se acerco Viktor Krum, y al contrario de enojarse lo agradeció, y fue como se dio cuenta que le gustaba Hermione pero solo por su físico, que era bonita, y ya, y eso pasaba los gustos físicos se desvanecen, y fue como olvido ese gusto tan extraño que creía tener.

Pero ahora estaba preocupado por ese casi beso, y no solo por eso sino porque cuando se acerco a abrazarla cuando regresaban al hotel, pensó que la besaría pero algo en él lo detuvo, y que bueno que ese algo lo detuvo, porque no creía que hubiera sido conveniente que lo hiciera, ya que intentaban ser amigos, y solo así ve a Hermione; en ese instante fue como comprendió que estaba haciendo mucho drama, y que estaba exagerando las cosas, lo que le molestaba no era que casi se besaran, sino que casi besaba a una amiga. Eso era lo que le molestaba, o eso creía.

Decidió irse a dormir y dejar las cosas así, y no hablar al respecto, porque a lo mejor Hermione ni lo noto, y si él lo decía sería todo un caos, así que decido no decir nada y actuar con normalidad.

Entro a su habitación, se cambio para dormir; que en realidad solo se quito la ropa y se quedo en sus bóxers y ya, aunque Egipto estaba muy cerca de un desierto y en los desiertos por las noches hace un frio inmenso, en su habitación no, en realidad en ninguna del hotel, ya que habían hecho un pequeño hechizo térmico para conservar una temperatura agradable; se acostó y se quedo profundamente dormido.

No soñó gran cosa, solo en los grandes y bellos ojos color miel de Hermione. Aunque él no sabía que con los ojos que soñó eran con los de Hermione.

Se despertó como a las siete de la mañana, tomo una ducha rápida y fue a la alberca para ejercitarse un poco, aunque en realidad extrañaba volar, y hacía tiempo que no podía hacerlo. Suspiro. Y decidió no pensar más en eso, después de una media hora, salió de la alberca y fue a su cuarto para arreglarse para desayunar con Hermione.

Aunque era raro en él, pensó mucho en que se pondría, se decidió por unos pantalones negros, una playera blanca y sus tenis blancos, nada muy formal; se puso un poco de su loción, que tenía un poco de su olor natural y hierbabuena y un poco de menta, una combinación muy fresca.

Salió con cinco minutos de anticipo para su encuentro con Hermione, esperaba verla ya ahí, como el día anterior, pero no fue así, aunque solo tuvo que esperar unos minutos, y Hermione llegó justo a la hora del desayuno.

Cuando ella se acerco para saludarlo, se quedo congelado, los ojos con los que había soñado toda la noche eran los de ella.

Y sin poderlo evitarlo sonrió de oreja a oreja.

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Después del desayuno fueron a conocer las pirámides, y aunque todo lo que conocían era fantástico y muy interesante, le ponían poca atención, y solo les importaba platicar, y conocerse cada vez mejor.

Así eran todos los días, se veían desde temprano para desayunar en el restaurant de la posada donde se hospedaban, y salían a conocer la ciudad, aunque en realidad solo se conocían más entre ellos. Después comían en cualquier lugar que les quedara cerca en el momento que tuvieran hambre, no es que tuvieran un lugar especifico para comer, pero para cenar sí que lo tenían, y era por supuesto el restaurant muggleton.

Cada vez que los veía el mago Merlín les decía: juntos, al principio les incomodaba un poco y después ya les daba gracias y le contestaban juntos, así eran sus días sin nada relevante.

Aunque un día cuando visitaban unas pirámides y los esfinges, Draco tuvo un pequeño accidente en uno de los esfinges Draco se resbalo y al hacerlo se pego en el codo contra una piedra, se le hizo una pequeña herida que Hermione no tardo en curar, aunque dejo una pequeña cicatriz en forma de uve, nada relevante.

Aunque en ese instante Hermione notó que Draco no llevaba la marca tenebrosa, y recordaba que si la tenía y también que esa marca no desaparecía nunca, y que no se la podría borrar, pero decidió no decir nada al respecto, no en ese momento.

Aunque no encontró el momento indicado en los próximos días, ya que ella y Draco se la pasaban platicando de sus gustos, y de momentos aislados de Hogwarts, de nada muy relevante ni relacionado con Harry y Voldemort.

Aun no se sentían preparados para hablar de ese tema, ya que ambos lo vivieron desde dos puntos de vista muy distintos, pero igualmente dolorosos y peligrosos.

Era como un acuerdo silencioso, en el que ambos estaban de acuerdo en no pensar en eso, porque la pasaban muy bien, y no querían arruinarlo, aunque sabían que en algún momento hablarían de ello, si querían conocerse por completo.

BUENO AQUÍ OTRO CAPITULO ESPERO LE HAYA GUSTADO (: MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIWS, FOLLOWS Y FAVORITOS.

SE QUE ES UN POCO CORTO PERO IGUAL ESPERO LES HAYA GUSTADO.