Cuarta entrega de "No te Dejaré Hacerme Nada Malo".
Como no sabemos nada de la estadía de Vegeta durante el primer año en la Tierra acudiremos a la imaginación, aceptaremos la versión del manga donde Vegeta no abandona el planeta y la saga de Garlic no ocurre.
-OOO-
Habían pasado semanas desde la particular petición que el príncipe saiyajin le había hecho a la gritona mujer de ojos azules.
Pero eso no era lo principal en los pensamientos de ella, era otra cosa la que la tenía entre emocionada y conmovida. Por fin, después de tanto sufrir en Namekuseí, de buscar las esferas y defenderlas de enemigos como Freezer y el mismo Vegeta, podrían revivir a sus amigos y entre ellos a su novio de toda la vida. Era sin duda uno de los momentos más importantes de su vida. Ya en el pasado habían perdido a Gokú, Krilin y Chaoz, pero el ataque de los saiyajin fue tan fuerte que habían perdido vidas como nunca antes.
Bulma se encontraba reflexionado sobre lo que habían sido estos últimos meses sin Yamcha y el balance era inquietante. No recordaba exactamente qué sentía el día que partió hacia Namekuseí, se supone que revivir a Yamcha era su principal objetivo, pero al final se había vuelto una guerra por las esferas del dragón como en los viejos tiempos, para evitar que monstruos como Freezer o Vegeta consiguieran la inmortalidad.
-Ese Freezer, no pude verlo en persona pero aun así me aterroriza saber que estuvo a punto de lograr ser inmortal y que estuve tan cerca de él- dijo Bulma en voz alta.
-Eres débil, no entiendo a qué fuiste a ese lugar tan peligroso, definitivamente eres una imprudente, y no solo lo digo por ese viaje.
-Vegeta, piensas sorprenderme siempre de esa manera en mi laboratorio…¡Déjame en paz!
Dijo Bulma sin siquiera voltear su silla para mirarlo.
-NO me grites escandalosa, si le tenías miedo a Freezer te advierto que él no se compara conmigo.
-Imagino que te refieres en lo mal educado e impaciente, en eso nadie te gana.
-Te he dado varias semanas para que hagas una réplica de mi traje de batallas y aun no me entregas nada.
-¿Me has dado? Pero si yo no estoy acatando ninguna orden tuya ¿O sí? No me di cuenta cuándo me volví tu esclava Vegeta.
El silencio incómodo que ya era costumbre entre los dos de nuevo apareció. El príncipe se había quedado mudo ante las palabras de la mujer. Ciertamente lo inquietaban, no entendía cómo se atrevía a hablarle así y mucho menos por qué él se quedaba callado. Mientras tanto ella no estaba menos penosa con la situación, no entendía por qué le tenía tanta paciencia y cada vez menos miedo.
Luego de esos eternos segundos, una calmada Bulma comenzó a manera de disculpa a explicarle a Vegeta lo que estaba ocurriendo.
-Estará cuando tenga que estarlo. Mira Vegeta sé que no crees que yo he estado trabajando en ello, es sólo que he estado algo atareada y además ya se acerca la fecha en que reviviremos a …
Tuvo que detener su explicación al ver como él abandonaba el laboratorio sin mediar palabra alguna con ella.
-Qué hombre tan grosero. Aunque pueda que tenga razón- dijo mordiéndose una uña- a decir verdad no me pidió de tan mala gana que le elaborara una nueva armadura, y de eso ya han pasado varias semanas. Pero la verdad no tengo cabeza para eso, sólo puedo pensar en el momento de la resurrección de los chicos, se supone que será en veamos ¿Dónde está mi almanaque? mmm son 130 días desde la última aparición de Polunga por lo que quedan… ¡Sólo quedan 2 semanas para revivirlos, demonios! – se paró de su silla y gritó, en verdad gritó ante la proximidad del evento, aunque no fue un grito de alegría sino de angustia por todo lo que tenía que preparar para el gran día- Mierda, no he preparado nada, ni siquiera he hablado con Chichi o Gohan para saber en dónde nos encontraremos, aunque los más obvio es que sea en mi casa, es lo suficientemente grande, igual todos los namekuseí estarán allí. Cielos, tengo mucho por hacer.
Dicho ésto, Bulma se dispuso a empezar a hacer los preparativos, lo primero fue llamar a Chichi para invitarla a su casa en el gran día de la resurrección de Gokú. Tomó el teléfono en forma de banana que su padre había puesto en el laboratorio principal de la corporación y le marcó a la esposa de su gran amigo.
-Hola Chichi, es Bulma ¿Cómo estás?
-¿Cómo crees Bulma? Mi esposo está muerto de nuevo, ante lo cual me he visto obligada a cargar yo sola con la familia.
-Bueno Chichi, Gohan es un buen niño, él debe ayudarte verdad- respondió una sonriente Bulma.
-No ya no más, gracias al malvado de Piccolo, mi Gohan se ha vuelto todo un rebeldeeeeeeeeeee.
-No llores (ella siempre tan escandalosa), tranquilízate ya pronto llegará Gokú y de eso quería hablarte.
-Snff, eso no importa, Gokú también es un rebelde, sólo piensa en pelear y no cree en el futuro de nuestro hijo como científico, si por él fuera mi hijo no sabría leer.
-No exageres. Él es un buen padre.
-Los buenos padres no mueren sin educar a sus hijos.
Bulma abrió la boca y miró el teléfono, luego se lo puso de nuevo en el oído dispuesta a terminar lo más rápido posible la conversación con la loca Chichi.
-Como digas. Oye, te llamo para invitarte a mi casa a la hora de revivir a Gokú y a los demás, es que creo que es el lugar más apropiado, anda ven, todos podremos reunirnos aquí, pienso llamar también al maestro Roshi y a todos nuestros amigos.
-¡Qué bien, más rebeldes! Aunque ninguno me preocupa tanto como el saiyajin que tienes en tu casa, no entiendo cómo puedes tener a alguien tan raro como huésped.
-Tú estás casada con uno.
-Pero no es un asesino despiadado, mi Gokú es bueno…
-Hace un minuto estabas diciendo lo contrario…
-NO, tú no lo entiendes, el punto no es que él sea o no un saiyajin, el punto es…en fin tú nunca lo sabrás porque nunca estarás con uno.
El tono serio de Chichi indicaba, según ella, que nunca estaría con su Gokú, pues pensaba que todas las mujeres querían con su esposo, empezando por Bulma, pues de nuevo según ella, le coqueteaba desde que eran unos niños.
El tono serio de Chichi para Bulma parecía significar otra cosa, pues la hizo sonrojar de inmediato y no parecía ser precisamente Gokú quien se atravesó por su pensamiento…
-¿Por qué dices eso?
La alarma se encendió para Chichi.
-¿Qué por qué lo digo? ¿Acaso te parece un hombre adecuado para ti?
-Pues no, verás es que... ¡NO CÓMO DICES ESO! Yo tengo novio o eso creo.
-¡Tienes novio! No puedo creer que sea lo único que te importe. Pero ni creas que él querría estar contigo.
-¿Quéeeeeeee?, ¿Pero por qué no….? ah- suspiró- Pensé otra cosa, Chichi por dios, ya deja esos celos, por supuesto que Gokú y yo solo somos amigos, él nunca dejaría a una esposa tan fiel y dedicada como tú, eres la esposa perfecta-sonrió sarcásticamente.
-Qué bueno que lo tienes claro.
Luego de media hora al fin Bulma logró deshacerse de la esposa de su amigo, se reclinó en el espaldar de su silla respirando aliviada, pero…
-¿En quién estaba pensando cuando Chichi me decía que nunca estaría con un saiyajin? mmm Estoy loca. Bulma, tienes la cabeza vuelta un 8. Quisiera que todo esto terminara. Quiero volver a las épocas en donde éramos felices Yamcha y yo, esos largos paseos al desierto con el calor, su compañía, su olor, su cama…
-ooo-
Emocionada y muy atareada. Hablaba con los Namekuseí sobre las esferas del dragón, y le preguntaba a Dendé una y otra vez si no había olvidado como llamar a Polunga.
Pero ya hacía una semana que no veía a Vegeta, lo cual la hizo sentir algo culpable, hasta ahora no había tenido tiempo para ayudarle con su armadura, y eso era algo que le rondaba la cabeza.
-ooo-
-Oye Bulma, pásame los planos de ese nuevo robot, apenas y hemos hecho algunos trazos.
-Sí papá, pero tengo una pregunta para ti.
-Claro hija, con toda confianza, aunque creo que ya sé lo que me preguntarás.
¿Qué en verdad su padre por primera vez en su vida sabía lo que ella pensaba o sentía? Bulma no sabía qué decir, definitivamente si su padre acertaba habría que hacer una raya en el agua pues ese acontecimiento era para la posteridad.
-¿Tiene que ver con Vegeta verdad?
-Sí, es que creo que le debo una.
-No te preocupes, él entenderá que no puedas besarle ya que tu otro novio vendrá en pocos días.
La CC tembló, el cielo oscureció y un aura maligna rodeó a Bulma. Se levantó de su silla, se quitó el delantal y con todo su aire, fuerza y furia gritó.
-¡Tontoooooooooooooooooooooooo oooooooooooooooooooooooooooo o! ¡Ni se te ocurra volver a decir semejante cosa tontoooo!
-Pero por qué te alteras, no es para tanto, además si no es así, ¿no podrías perdonarme ese errorcillo?
-Ningún errorcillo papá. Lo mismo dijiste hace mucho tiempo cuando te presenté a Gokú, Lo primero que preguntaste fue que si ya nos habíamos besado. ¡No sabes la maldita vergüenza que tengo ahora! Rayos, mejor cambia esa manera de ser – luego acercándose a su padre le dijo a manera de secreto- que Vegeta no te escuche ni de broma.
El padre de Bulma le preguntó entonces a qué se refería ella.
-Verás papá, Vegeta me pidió hace algún tiempo que le arreglara su traje. Yo no he podido hacer nada, el material está muy destruido; además, no tiene igual en la Tierra, es resistente y elástico. La verdad no sé cómo hacerlo. Debemos trabajar en eso, no quiero hacerlo enojar.
-Está bien, veremos qué se puede hacer. Pero no olvides que no existen imposibles para los gran Brief-
-Así se habla papá, así se habla.
-ooo-
Vegeta se sentía incómodo con la situación, ahora no solo tenía que soportar a los insectos verdes de namekuseí, sino que también ahora vendrían los idiotas a los que había matado. Y para colmo esa mujer no dejaba de evitarlo, claro, para no tener que trabajar en lo que le había pedido. Se sentía realmente cansado, a pesar de estar entrenando en las montañas, aún no había liberado el máximo de su energía, esa misma que lo hacía sentir tan angustiado e inútil. Se recostó en su cama, bueno la que por el momento era suya, pues en realidad nada de lo que tenía a su alrededor le pertenecía- bah, todo esto es un desastre-
Sus lamentos fueron interrumpidos cuando alguien tocó la puerta. Como era de esperarse, él ni se tomó la molestia de preguntar quién era, ni mucho menos levantarse a abrirla. En el fondo tenía algo de "miedo" que de nuevo fuera la madre de Bulma ofreciéndole pasteles (aunque igual se los comía) o diciendo frases que una mente pervertida vería como de doble sentido.
-Vegeta. Soy yo, ábreme por favor- De nuevo como era de esperarse no obtuvo respuesta alguna.
-Está bien entraré. Hola, vengo a decirte que ya estoy trabajando en lo que me pediste y tengo algunas ideas para reemplazar el material del que está hecho tu traje, así que no te preocupes más, la gran Bulma Brief se encargará de todo- Le guiñó el ojo, para fortuna de Vegeta todo estaba oscuro y ella no pudo notar su rostro enrojecido.
-Haz lo que quieras terrícola.
-Bulma.
-Ni creas terrícola que espero algo bueno de tu parte, con la poca tecnología que tienen nunca lograrán lo que les pido, sobre todo porque ni siquiera le has puesto algo de atención.
Vegeta se mostraba incrédulo ante la inteligencia de Bulma, y eso la ofendió mucho más que los gritos y órdenes que le había propinado anteriormente, la calma que él aparentaba era simplemente insoportable.
-No te burles de mí. Aunque no lo creas ya tengo un primer intento ya completado-Mentira.
-Vegeta no le creyó, o al menos eso parecía porque no se levantó de su cama, es más, ni siquiera la miró.
-En fin, ya lo verás- Volteó para salir de la habitación, pero en el último segundo miró de nuevo a Vegeta y le preguntó- ¿Necesitas algo más de mí?
-Si no puedes con esto, para qué otra cosa te necesitaría, ya vete, quiero descansar.
-ooo-
Unos días después…
-Ten no quiere resucitar sin Chaoz.
-Y ahora qué haremos- Preguntó Bulma como si no supiera la respuesta.
-¡Pues creo que ya es hora de revivir a Yamcha!- gritó el emocionado Puar.
-Entonces es el turno de Yamcha- Dijo Bulma.
Todos la miraron algo extrañados, pues hasta ahora resultaba más emocionada por revivir a Gokú y a Krilin.
-Es natural Bulma- Dijo Gohan paciente pero con algo de tristeza reflejada en su voz y en su mirada- Dendé, dile a Polunga que le devuelva la vida a Yamcha.
-En seguida- Y pidiendo el deseo en el idioma de los namekueí, el famoso y esperado Yamcha volvió a la vida.
-Yamcha, snff, al fin al vuelto snff- Puar estaba realmente feliz, saltó de inmediato a los brazos de su eterno amigo, recibiendo de vuelta un gran abrazo.
-Qué bueno que ya estés aquí, todos te estábamos esperando- Dijo Bulma con una sonrisa en su rostro,. Sí le alegraba verle, y eso al mismo tiempo era un gran alivio para ella.
Todos estaban felices, le preguntaban a Krilin cómo se encontrada y le contaban cómo Gokú había derrotado a Freezer.
-Vaya, al fin la basura ha vuelto.
-¿Qué dices, V...Vegeta qué hace este asesino aquí? Bulma apártate- Pronunció Yamcha en posición de pelea.
-Vegeta, por qué te has quedado en la tierra, qué quieres- Krilin también se encontraba algo desconcertado con la situación.
-Tranquilos todos, yo lo he invitado a quedarse en la mi casa junto con los namekuseí, por favor ya dejen el escándalo- Dijo Bulma algo molesta por tanto alboroto. Era su casa y podía invitar a quien quisiera.
-Vegeta reía ante la situación, era lo que quería, echarles a perder el momento de felicidad por el que pasaban.
-No quiero verlo cerca de mí, Bulma él me mató- Yamcha extendía su brazo derecho mientras decía esto, su mirada reflejaba confusión, no eran celos no parecía una pataleta de niño pequeño. Pensándolo bien tenía razón, después de todo Vegeta era el hombre responsable de su muerte. No era normal que su novia le diera refugio en su casa.
-No puede ser, Bulma, debes echarlo de tu casa, ahora que Yamcha ha vuelto él te protegerá. No entiendo qué hace aquí.
-Pero que todo el mundo va a reprocharme por tenerlo en mi casa, pues si tanto les molesta no vengan por aquí.
-Ya que sabe que Gokú no está en el planeta debería largarse y buscarlo en otra parte, no tiene nada qué hacer en la Tierra- Al menos eso pensaba Yamcha.
-JA. Si la anfitriona no tiene problema, no veo por qué tengo que irme, además, tenemos algo pendiente ella y yo. ¿Verdad Bulma?
Así Yamcha recibió el segundo de muchos golpes propinados por Vegeta en la carrera que tendría como premio…
-¡¿Bulma, acaso Vegeta dijo mi nombre?! Ella no dejaba de pensar en eso, aunque nunca pronunció palabra alguna al respecto.
-¿Qué dijiste aprovechado?- Ahora Yamcha sí se había enojado.
- Al que no le guste bien se puede ir y eso va también para ti Yamcha, no acabas de llegar y ya me estás reprochando cosas.
Atónitos observaban la escena todos los presentes, Chichi pensaba que era consecuencia todo de la rebeldía de los guerreros, Gohan y Krilin recordaban el miedo que le tenía Bulma a Vegeta en Namekuseí y los invitados verdes...bueno ellos se divertían porque ya se habían acostumbrado a las locuras que veían en esa casa.
-¡Chicos, los que quieran ya pueden pasar a la mesa, la comida está servida! Krilin, Yamcha espero que la comida de los vivos aún les siga gustando.
PLOP
La madre de Bulma sí que sabía acabar con una discusión.
Luego de la cena, a la cual Vegeta no asistió, todos menos Yamcha y Puar se fueron a sus casas. Los namekuseí esperaban con ansia los otros 130 días para poder irse a un nuevo planeta.
-ooo-
Más tarde y un poco más calmados…
-Oye Bulma, no quiero discutir contigo, pero entiéndeme, ese hombre me mató, no puede ser que lo tengas en esta casa.
-Lo sé, aunque técnicamente fue un saibaman el que lo hizo.
-¿Qué dices pero Bulma?- Dijo Yamcha con un tono de tristeza al ver como su novia parecía defender a Vegeta.
-No lo digo para que te ofendas o enojes, pero entiende que él no hará nada hasta que regrese Gokú ahora que sabemos que está vivo, todo lo que quiere es enfrentarse de nuevo con él, lo demás no importa.
Diciéndole esto lo besó en la mejilla y se dispuso a irse, pero su novio trató de detenerla.
-Espera, aún no hemos terminado con esto.
-Ya no más, malditasea me puedes dejar en paz. Mejor me voy, ya estoy cansada de hablar de lo mismo, haz lo que quieras.
-ooo-
Vegeta estaba tranquilamente en su habitación disfrutando de su pequeña victoria, pero de nuevo escuchó que alguien tocaba la puerta, pero en esta ocasión no era para pedir permiso sino únicamente para anunciarse, Bulma entró sin mucho temor.
-Anda, acompáñame al laboratorio.
Mientras se dirigían al laboratorio, por primera vez ese silencio eterno lo rompió Vegeta.
-Qué divertidos pueden llegar a ser ustedes terrícolas.
-Cállate.
Pero había algo que reconocer esta vez, y es que los momentos juntos cada vez eran menos incómodos. Cuando llegaron al laboratorio, Bulma se acercó a una vitrina en la que tenía una armadura de color blanco, aunque no se parecía a la que tenían los saiyajin le pidió a Vegeta que se la pusiera.
-Pero…
-Sin nada de peros Vegeta, póntela y punto. No saldremos de aquí hasta no quedar satisfechos-sonrojo- con el diseño de tu traje.
Y así fue como Bulma continuaba con el n-ésimo golpe propinado al ya acostumbrado Vegeta.
Sólo asintió y se quitó su camiseta, dejando desnudo su torso, el cual no pasó desapercibido para la mujer.
-ooo-
Y así fue comoo B&V pasaron su primer noche "juntos" inocentemente, a pesar de la resurrección de Yamcha
Los que vieron el manga de DB, sabrán que en efecto el padre de Bulma le preguntó si ya se había besado con Gokú, por eso no es tan loco que le dijera sobre los besos con Vegeta.
En el próximo capítulo veremos cómo es la convivencia de estos tres bajo un mismo techo.
