Hola señoritas... Bueno para empezar... Que les pareció el capitulo de TVD de esta noche? A mi me ha encantado y en definitiva adoro a Joseph como villano.

Ver TVD hoy me ayudo a escribir el capitulo 2 de la historia ya que no había podido sentarme a escribir y pues hoy se me dio el momentito.

Eh... Bueno, no he pensado aun en otro nombre para la historia... Pueden creer que sea mas difícil buscarle el nombre a la historia que escribir la historia? Es una locura pero es real así que... Seguirá teniendo el mismo nombre hasta que a mi cerebro se le ocurra algo bueno.

No siendo mas... Les dejo el nuevo capitulo... Espero lo disfruten


Capitulo 2

Elena subió al carruaje con ayuda de Joseph, estaba totalmente impresionada de haberse encontrado con Damon en aquel lugar… "Qué clase de broma cruel me está jugando el destino?" Se preguntó Elena ya que no podía comprender como de todos los lugares del mundo sería Londres el que haría que Damon y ella se encontraran de nuevo.

Se quito el guante de su mano derecha y observo con detenimiento aquel anillo que le había puesto el joven Kol Mikaelson hace dos días. Recordó amargamente como tuvo que sonreír toda la tarde y fingir que estaba totalmente feliz mientras su padre y el que sería su suegro celebraban tomando un trago la unión de sus hijos.

-Señorita Gilbert… Hemos llegado-Dijo Joseph haciendo que Elena regresa a la realidad. Ella sonrió y tomo la mano que el joven le ofrecía para bajar del carruaje.

-Elena Gilbert! En donde se supone que has estado?-Pregunto Miranda, la madre de Elena que había estado vigilando la puerta desde la ventana del gran salón.

-Por ahí madre-Contesto Elena sin ganas de discutir pasando por su lado.

-Sabes lo preocupados que hemos estado? No puedes salir a estas horas!

-Madre, durante mis viajes salía tan tarde que aduras penas podía verme la manos ya que la oscuridad se encargada de cegarnos.

-Pues eso se ha quedado atrás! Estas en mi casa y en unos meses serás la esposa de joven Mikaelson así que compórtate!

Elena se quedó callada ya que, para su mala fortuna su madre tenía razón… En unos meses estaría privada de todo aquello que le gustaba, tendría que quedarse en casa esperando por alguien que no ama.

-Buenas noches madre…-Respondió Elena fingiendo una sonrisa para luego subir aquellas largas escaleras que la llevarían a su habitación.

-Y… Cuéntame Stefan… Que me puedes decir de aquella señorita-Dijo Damon segundos después de que Elena abandonara el lugar.

-Pues Elena es una mujer con mucho carácter, tengo entendido por lo poco que me ha contado Katherine que su hermana menor ha tenido la gran pasión de conocer el mundo desde que su tía Jenna los visito junto a su esposo contándoles los hermosos lugares que han conocido-Comento Stefan sin darle mayor importancia.

-Y por qué nunca la había visto? Conozco a Katherine hace mucho tiempo.

-Creo que Elena se fue con su tía a la edad de 8 años.

Damon asintió ligeramente, ahora tenía sentido porque jamás se había cruzado con la menor de las señoritas Gilbert.

-Creo que debemos regresar a casa… El viaje me tiene agotado.

Stefan asintió y después de pagar los pocos tragos que habían tomado salieron del lugar para irse a la enorme propiedad Salvatore.

La mañana siguiente llego rápidamente, el sol deslumbraba a todos con su hermoso brillo mientras Katherine golpeaba a la puerta de la habitación de su hermana.

-Adelante-Contesto Elena mientras cepillaba su largo cabello frente al espejo.

-A qué horas se supone que llegaste anoche?-Pregunto Katherine mientras se acercaba a su hermana.

-Vas a empezar tan temprano con los sermones?

-Elena… No puedes andar por ahí a esas horas y peor aún, no puedes estar sola por el pueblo… Que diría la gente?

-Que soy… Independiente?

-Independiente no es el término que usaría.

-Entonces cuál?-Pregunto Elena un poco enojada girándose para ver a su hermana.

-No he venido a discutir contigo, solo quiero hablar-Contesto Katherine sentándose en la cama-Mi padre me ha contado la razón de tu repentino compromiso con el señor Mikaelson.

-Y cual se supone que es? Aparte del profundo amor que siento por él.

-No tienes que fingir… Al menos conmigo no.

Elena se quedó callada tratando de ignorar a su hermana mientras sujeta su largo cabello en una coleta de lado dejando escapar algunos mechos a los lados de su cara.

-Te casas con él por mí, no es así?

-De que estas hablando?

-Ya lo sabes, se supone que el joven Mikaelson se casaría con la primera hija que tuviera papá… Y esa soy yo.

-Katherine… Tome mi decisión, no podía dejar que se dañara lo que tienes con el señor Salvatore.

-Esa debía ser mi decisión, no la tuya-Dijo Katherine acercándose a su hermana para ayudarle a poner aquel adorno del pelo que tanto quería Elena.

-Podemos cambiar de tema? La conversación se está tornando un tanto aburrida.

-No voy a permitir que hagas esto.

-Quieres ir al pueblo conmigo? Quiero comprar algunas cintas-Dijo Elena cambiando rotundamente el tema. Katherine asintió ligeramente y salió de la habitación de su hermana. Elena dejo escapar un suspiro antes de ponerse su pequeño sombrero con aquel ligero velo que la cubría del sol.

-Joseph, serias tan gentil de llevarnos al pueblo? Necesito comprar algunas cosas-Dijo Elena en cuanto estuvieron frente al carruaje.

-Claro que si señoritas-Respondió Joseph abriendo la puerta para que las dos jóvenes se subieran en el carruaje.

-Buenos días hijo-Dijo Miss Salvatore en cuanto vio aparecer a Damon en el jardín-Has dormido bien?

-Si madre, divinamente… Había olvidado lo cómoda que era mi cama-Respondió Damon con una sonrisa mientras se sentaba al lado de su madre.

-Puedo preguntar si tienes algún plan el día de hoy?

-Creo que tengo pensado pasar todo el día con mi adorada madre.

-Eres un encanto hijo… Iremos al pueblo a comprar algunas cosas que necesito.

-Perfecto-Respondió Damon con una enorme sonrisa.

-Ayyy Elena! Creo que esta te queda perfecta-Dijo Katherine acercando una cinta al cabello de su hermana.

-Sí, creo que esa se verá bien en la fiesta de mañana-Respondió Elena con una sonrisa.

-Señorita Gilbert, que sorpresa encontrarla-Dijo Miss Salvatore al entrar a la tienda y ver a la joven Katherine.

-Oh, Miss Salvatore… La sorpresa es para mí-Respondió Katherine haciendo una ligera reverencia-Le presento a mi pequeña hermana… Elena.

Elena se giró para ver a la mujer, se quedó paralizada cuando vio a Damon al lado de la recién llegada-Es todo un honor conocerla Miss Salvatore-Dijo la joven en cuanto pudo recuperar el habla.

-Hasta que por fin conozco a la joven Elena Gilbert, he oído hablar mucho de usted y de su extraordinario don para tocar el piano-Respondió Miss Salvatore de forma cordial-Podría ir algún día a mi casa a deleitarnos con su maravilloso don.

-Me halaga Miss Salvatore.

-Oh por cierto! Le presento a mi hijo…. Damon Salvatore.

Damon se acercó a ella y se inclinó un poco para luego tomar su mano y dejar un beso en el dorso de esta tal como hizo la noche anterior-Es un placer-Susurro Damon clavando sus ojos en los de ella.

-Igualmente-Respondió Elena retirando la mano rápidamente al sentir aquel cosquilleo que Damon había provocado.

Miss Salvatore noto aquel brillo repentino que había nacido en los ojos de su hijo, así que haciendo de mamá-cupido se le ocurrió un rápido plan.

-Katherine, cuéntame… Cómo van los detalles de la boda?-Pregunto Miss Salvatore para distraer a la mayor de las Gilbert y así darle privacidad a su hijo.

Katherine empezó a parlotear mientras que Damon y Elena no dejaban de verse. Elena sintió que aquel anillo que llevaba puesto empezaba a pesar más de la cuenta recordándole que estaba comprometida así que, como una medida rápida se dio la vuelta para seguir escogiendo las cintas.

-Se ve encantadora esta mañana señorita Gilbert-Susurro Damon.

-Pues es usted muy amable al decirlo-Contesto Elena sin verlo.

-Bueno, encantadora como cada mañana que la vi despertar.

Elena se giró para verlo un segundo y luego empezó a caminar para alejarse de él.

-A dónde va?-Pregunto Damon cuando ambos salieron del local-Acaso está usted huyendo?

-Señor Salvatore, le ruego que respete mi espacio… Deseo estar sola-Contesto Elena dando pasos más largos.

-Y yo le ruego que me explique en qué momento todo se dañó-Dijo Damon aumentado sus pasos para alcanzar a Elena.

-Creo que lo deje bastante claro en la carta.

-Claro? Un "estoy comprometida" no es bastante claro… Cuando se comprometió si pasamos 6 meses en los que a duras penas nos separábamos?

Elena no respondió, como medida desesperada salió a correr alejándose totalmente del pueblo. Por supuesto Damon la siguió y cuando estuvieron lejos de las miradas acusadoras la tomo del brazo para detenerla.

-Le suplico que me diga que ha pasado…-Susurro Damon dejando escapar la tristeza en el tono de su voz-En que me equivoque?

-En nada… Solo que las cosas tenían pasar así… Es momento de que olvide lo que paso entre nosotros.

-Lo voy a olvidar en el momento que usted lo olvide-Dijo Damon rozando sus dedos por los labios de Elena-Dígame que no extraña mis labios sobre los suyos… Dígamelo y olvidare todo.

-Podría decírselo pero mi cuerpo saltaría en contra mía por decir aquella terrible mentira-Dijo Elena acariciando la mejilla de Damon.

-Entonces por qué acabar lo que tenemos?

-Porque tome una decisión Damon…

-Me niego a aceptar esa decisión… Acaso es por el dinero?

-Claro que no! Jamás me casaría con alguien por el simple hecho de su fortuna.

-Entonces por qué… Que le une a ese hombre si no es el dinero ni el amor?

-No puedo decirlo… Sin embargo…-Elena cambio su tono de voz y empezó a hablar con aquella ternura con la que siempre le hablaba-… Puedo decirte que mi amor por ti sigue vivo…

Damon tomo el rostro la chica con sus manos para que ella lo mirara-Acaso, querida mía… La han obligado a tomar esta desdichada decisión?

Elena cerró los ojos aceptando sin querer que Damon había dado en el blanco, se acercó al cuerpo de Damon y escondió su rostro en el pecho del chico. Damon rodeo con dulzura el cuerpo de la joven Gilbert con sus brazos como si quisiera protegerla de cualquier peligró.