Capitulo cuatro: Visiones

-Bella ¿qué sucede?- me pregunto Edward.

Desde que había visto aquello no había salido de mi mente, podía ver a Edward ansioso y alterado tratando de calmar mis temblores y hacerme bajar a la Tierra. Era momento de volver.-Bella- volvió a llamarme- dime por favor que pasa- suplico- me estas preocupando-

Más. Pensé. Lo estaba preocupando más.

-Los... Vulturis- musite, casi de forma inaudible. -¿Qué pasa con ellos?- me pregunto desconcertado, acomodándome de forma que quedásemos enfrentados.

-Jane, Demetri, Cayo y Aro...- comencé, pero me detuve. Edward espero hasta que la ansiedad lo venció.

-¡Bella!- exclamó- Por favor habla ya, amor-

-Están cerca-

-¿Estas segura?- Me pregunto.

Me gire para ver si había alguien más en la habitación, no había nadie estábamos solo. Seguramente Carlisle se había ido antes de que me levantará de golpe. En ese momento un mareo hizo que comenzará a tambalearme.

Comencé a sentir que me iba cayendo rápidamente pero algún costado, pero no llegue a mucho, Edward ya me había acomodado abrazándome fuertemente. -Bella...- comenzó- amor, ¿Estas segura de que vienen? ¿Cómo lo sabes?- Asentí con la cabeza en respuesta de la primera pregunta, pero la otra... ¿Qué pensaría si se lo dijese? No quería, aunque debía contárselo... sino confiaba en el, ¿En quién sino? Intenté responderle, pero mi voz no abandono mis labios. Edward noto mi esfuerzo por hablar. -Esta bien, no importa amor- me dijo con una hermosa sonrisa torcida, aunque estaba tan preocupado que no llego a sus ojos. Me beso la frente con cariño y se levanto ágilmente del sofá del despacho de Carlisle conmigo en brazos para luego salir corriendo a su gran velocidad hacía su habitación.

Cerré los ojos, cuando vi que nuevamente me mareaba, en el momento en que los abrí estaba recostada en la cama de mi ángel, arropada y con el recostado a mi lado. Me moví lentamente, ya que no me sentía con fuerzas de hacer movimientos bruscos y me acomode en su pecho antes de ser rodeada por sus musculosos brazos. -Tengo miedo- musité. -No lo tengas- me pidió Edward acariciando mi mejilla- Sólo tienes que relajarte, todo saldrá bien... Yo no podía ser tan optimista como él, tenía miedo por la llegada de los Vulturis, que Aro se tomase la molestias de venir no era algo bueno, debía ser de suma importancia. Y luego estaba el pequeño, pero problemático problema sobre mi estado... no parecía vampira, más que nada humana: estaba enferma, dormía, lloraba, me cansaba... Pero mi corazón no latía, corría a súper velocidad, y acababa de tener una visión... Pero lo peor de todo era que me desmayaba al ver sangre... ¿Entonces como viviría? Si no podía beber sangre ¿Con qué me alimentaría?

-Bella, ¿Cómo supiste lo de los Vulturis?- inquirió de repente pensativo. Ahora parecía que me creía, no como antes que parecía desconcertado, confuso y no estaba segura de si lo que había dicho fuese verdad...

-¿Ahora me crees?- pregunte divertida, hundiendo mi cara en su pecho.

-No es que no te creyera antes...- se defendió Edward- Alice acaba de ver lo mismo que explicaste... ¿Acaso lo viste?-

-Algo así- admití. Todo rastro de diversión se había desvanecido, ahora me sentía avergonzada... se que no suena lógico, pero lo sentía.

-Explica eso, amor- me pidió con un tono serio.

-Tuve sueños extraños, sobre... bueno el punto es que he estado viendo todo sobre los Vulturis como si participara de ello, y de repente vi como Aro se dirigía a mí y me decía que venían acá a...-

-A por ti- completo Edward poniendo más fuerza en el abrazo- No te apartarán de mi- juro- No dejaré que te alejen de mis brazos- dijo apretándome más a él para poner énfasis en su frase.

-Lo se- le dije levantando la cabeza para que nuestros labios se juntasen… -¿Cuándo llegarán?- pregunto Edward. Acariciándome con una mano la mejilla, mientras que con la otra me sostenía desde la cintura para que no me cayera de su regazo. Eran más de las 7 de la tarde, luego de contarle lo que había visto caía en un profundo sueño gracias a la alta temperatura que tenía.

Supe, que durante mi sueño Carlisle me reviso y me medico... y aunque tema admitirlo, Edward tenía razón, debía comer comida humana y... sangre. Ni yo lo entendía muy bien pero si quería seguir viva debían mezclar ambas cosas, ¿Cómo lo supieron? Ni idea... no me lo dijeron, es todo un misterio. - Antes del amanecer...-conteste ausente.

- Es verdad- dijo Alice luego de seguramente haber comprobado lo que había dicho con una visión. Estaba apoyada en la puerta de forma casual y en segundos ya se había ido. -Bella, tu sabes además de porque vienen a por ti...-

El tono de Edward ante aquella acusación me asusto. ¿Lo sabía? No había parecido una pregunta...

-Edward yo...- empecé a excusarme.

-Hablaste de eso en sueño- me dijo.

-¿Enserio?

-Si, Bella por favor quiero saberlo- me suplico- se que lo sabes...-

-Edward- dijo colocando mis manos a los lados de su cara para que relajara esa mirada de preocupación- Te juro que no lo se, si lo supiera te lo habría dicho...- -Entonces porque en sueños...- dijo pensativo sin terminar lo que iba a decir. Esperé pero no conseguí continuación por lo que tuve que intervenir en sus pensamientos... -¿Qué?- pregunté. Edward dejo de mirar por encima de mi y clavo su mirada en mis ojos.

-¿Qué cosa, amor?- al parecer estaba muy metido en sus pensamientos.

Reí por lo bajo.

-¿Que pasaba en mis sueños?-

Edward volvió a ponerse serio y prestar atención. -¿Bella, que soñaste?- -Yo...-empecé. Me detuve cuando me di cuenta que no lo sabía, que por primera vez en todo este tiempo había soñado cosas que iban a suceder y recordaba, incluso cuando me desmayaba soñaba... pero hoy era diferente. -¿Bella?- -No lo se- conteste en un murmullo. -Eso temía- dijo Edward. Lo mire extrañada- Hablaste sobre tu conversión, sobre mi, Alice, tus padres y...-

-¿Y?- -Los Vulturis- -¿Todo eso?- -Si- asintió, besando mi frente- Hablaste sobre la graduación...- -¿Qué graduación?- pregunte confusa. Desde que había besado a Edward no había vuelto a recordar, no es que hubiese pasado mucho tiempo conciente como para hacerlo, pero aún así me sentía mal teniendo agujeros, cabos sin atar en mi vida...

-Si, amor- contesto sonriente- Al parecer toda aquella información no la has olvidado, sigue en tu subconsciente... así que volverás a recordar todo, ya veras- Le devolví la sonrisa ante sus palabras, al menos había esperanzas. Me acerque con cuidado, sin saber hasta cuanto esfuerzo soportaría mi cuerpo y le bese. Sus labios se movían de forma dulce con los míos. Aunque fue un beso corto, fue lindo. -Pero...-

Edward volvió a tensarse y a tener aquella mirada de miedo...

-¿Qué más hay?-

-Nombraste a los Vulturis y según tus palabras...- vacilo- bueno al parecer, tampoco has olvidado por completo a quien te transformo...-

-¿Quién fue?- pregunte ansiosa. Quería saber quien había sido el maldito vampiro que me había transformado, quería saber quien había sido el que me había condenado a tanto dolor. -Nombraste a un tal Aarón- respondió con voz quebrada.

En ese momento mi mente volvió a cerrarse. Millones de Imágenes vinieron a mí. Dolor, sangre, gritos,... vampiros.

Un estudio de ballet, tres vampiros que respondían a los nombres de : Laurent, Victoria y James...

Gasolina, el hospital, un circo, una sala de espejos, un edificio abandonado... -¿Bella?- me llamo mi ángel. En ese momento ya me encontraba perdida, trate de mirarlo, murmure su nombre y nuevamente la oscuridad se apodero de mi. Lo último que oí fue la voz de mi ángel llamando a Carlisle y tratando de despertarme, de lo que sabía que no saldría.

CONTINUARA…………………

__________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Como lo prometido es deuda aqui esta el 4 capítulo espero que les gsute y dejen rewievs

cuidense

Luchyrct y Yesslin Massen Cullen