Ya saben que Klaine no fue mi culpa. Estas historias llenas de miel, sí :P


-Cuando Rachel me dijo que te conocía, creo que mi corazón se salió de mi pecho. No quería creerle ¿sabes? Porque conozco a Rachel desde hace mucho tiempo y no me cabe en la cabeza que no me haya hablado de ti antes. Sé que los dos han sido amigos desde la secundaria, sé que ella es la que te ha regalado todas las entradas para mis obras. Sé que ella te ama y que ha cuidado de ti desde que decidiste vivir en Nueva York aunque tu padre se oponía a ello. Sé todo eso Kurt… Kurt… ese es tu nombre, ahora sé tu nombre pero tú no puedes escucharme diciéndolo. Kurt… ¿Puedes escucharme? ¿Puedes sentirme? Soy Blaine… el chico que conociste en Suiza, el tonto aquel que te propuso encontrarse contigo una y otra vez. Kurt… ¿Me recuerdas?

No lo recordaba, pero podía escuchar su voz.

Blaine… ¿Quién era Blaine y por qué sabía mi nombre? ¿De verdad yo había ido a Suiza? ¿Cuándo? ¿Dónde me encontraba en aquel instante? Kurt… sí, ese era mi nombre y Rachel… ¿Dónde estaba Rachel? ¿Por qué aquel Blaine sabía que mi amiga era quien seguía insistiendo en regalarme todas y cada una de las entradas a las obras que mi actor favorito, Blaine Anderson, solía protagonizar? Un minuto… ¿Aquel chico también se llamaba Blaine? Bueno, debía haber muchos chicos con ese nombre en este mundo pero… ¿Quién era él? ¿Por qué tomaba mi mano de ese modo tan cálido? ¿Por qué seguía pronunciando mi nombre de aquel modo anhelante, como si él esperara que me despertara y lo mirara a los ojos?

Parecía que él me conocía, su voz me hablaba de que estaba preocupado por mí, de que yo le importaba ¿Por qué? En medio de aquella neblina que siempre procedía a mis episodios de crisis, algo luchaba por abrirse paso dentro de mi cerebro que nunca había sido lo suficientemente fuerte para poder guardar todos los recuerdos que a mí me hubiera gustado inmortalizar. Aquella era una situación cruel con la que me había acostumbrado a vivir, no era nada nuevo. Después de cada crisis, era Rachel quien venía a mi lado y poco a poco, con infinita paciencia, me iba a ayudando a unir las miles de piezas esparcidas que conformaban mi memoria. Pero… ¿Dónde estaba Rachel? ¿Por qué este chico la conocía?, y sobre todo eso ¿Por qué mi corazón latía de ese modo al escucharlo hablar?

Aquella voz era hermosa, suave y cálida, una caricia vuelta sonido. Aquella voz entraba en mí como una corriente de aire cálido, hacía que me sintiera menos asustado. Sí, quería abrir los ojos pero no podía, la nada que creaban los medicamentes me mantenían sujeto a la casi inconsciencia. No podía moverme, me sentía cansado, quería dejarme ir de nuevo pero eso hubiera significado no volver a escuchar esa voz y mi corazón seguía insistiendo en latir al compás de cada una de sus palabras. Eso era agradable, demasiado agradable y de haber podido habría sonreído porque él seguía hablando y su voz hacía que me sintiera casi feliz…

-No dejé de buscarte desde el momento en el que llegué a esta ciudad ¿Sabes? Cuando comprendí que no llegarías al Parque Nacional, supe que sería aquí, en América donde debía de encontrarte. Te lo prometí Kurt, te dije que estaba destinado a encontrarme contigo una y mil veces y aquí estoy. Debo admitir que hice trampa en Suiza, yo sabía cuáles serían los lugares donde podría verte. Supongo que tampoco recuerdas que escribiste una lista de lugares, que ésta cayó de tu bolsillo y que yo la encontré y decidí seguirte. Sí, soy un loco, mi madre siempre me lo ha dicho y tiene razón pero no podía dejarte ir, no soy capaz de dejarte ir incluso ahora.

"Es realmente extraño cómo funciona el universo, pero cuando llegué a América tuve la súbita necesidad de hablar con Rachel. Te sonará extraño pero sentí aquella necesidad muy dentro de mí, sentí que tenía que hablar con ella. Tan pronto como salí del aeropuerto y me subí al auto que esperaba por mí me comuniqué con ella. Yo estaba devastado, Kurt, porque no sabía ni siquiera tu nombre, tú me habías prometido que ibas a decírmelo cuando te encontrara al día siguiente al pie de las montañas y cuando no llegaste, sentí que mi corazón se convertía en un montón de trozos inútiles, te había perdido y ¿cómo alguien puede resignarse a perder algo que ha tardado tanto tiempo en encontrar? Por eso me negué a rendirme, yo sabía que iba a encontrarte y cuando le conté todo a Rachel, cuando le dije todas las locuras que había hecho desde el día en el que te vi por primera vez, cuando le hablé de tus ojos azules y de tus cuentos en el periódico, ella rio al otro lado de la línea."

"Me dijo tu nombre, ella me dijo que te había conocido practica mente toda la vida. Me habló de tu mal, me dijo que tu existencia no había sido sencilla jamás pero que tú nunca habías querido rendirte a pesar de que tu memoria te impidió realizar el sueño de ser un actor de Broadway; Rachel me dijo que me has amado desde la primera vez que me viste actuar y que has tenido el sueño de verme actuar tu obra desde hace años. Kurt… me has amado y aunque sé que Rachel habla de ese amor que nos inspira alguien a quien admiramos, quiero que sepas que yo siento amor por ti, no puedo definirlo como otra cosa porque… ¿Qué otra opción me queda? Si he hecho todo lo que hice, fue porque sabía que en ti podría encontrar amor."

"Lo sé, Kurt, sé que no me recuerdas pero no estoy asustado ante ese olvido. Yo, Blaine Anderson, te prometo que te ayudaré a recordar y si no puedo hacerlo, entonces los dos tendremos que construir nuevos recuerdos, sé que lo haremos. Pero tú tienes que abrir los ojos, ¿sí? Los médicos nos han dicho a Rachel y a mí que esta vez la crisis fue muy fuerte. Sé que estás débil y cansado pero yo voy a ayudarte. Mi amor va a sostenerte, va a rodearte, ¿puedes entender eso? No me importa que por el momento tú no lo recuerdes Kurt, porque yo sé que seguirás sintiendo lo mismo que yo. Aquel beso, nuestro beso bajo todas aquellas estrellas, aquel no fue un beso normal. Quizá puedas olvidar cómo pasó, pero no lo que sentimos. Un sentimiento así… ¿cómo poder borrar un sentimiento así?"

"Sé que tú y yo tenemos una historia por escribir, los dos juntos, tú y yo lo haremos y entonces, cuando abras los ojos yo voy sonreírte y te diré que uno de mis agentes está interesado en tu obra, ni siquiera la he leído pero yo le he asegurado que será un éxito sin precedentes. Tienes que abrir los ojos, Kurt, tienes que vivir el sueño de tu vida, nosotros no podremos hacerlo sin la ayuda del escritor, tú le diste vida a esa historia y le diste vida a mi corazón. Abre los ojos Kurt, por favor, abre los ojos…"

Abrir los ojos, claro… eso es lo que quería, abrir los ojos. Porque Blaine Anderson estaba ahí a mi lado, me sostenía con sus dedos y su voz sostenía mi corazón. Podía sentir ese amor del que hablaba en todas y cada una de sus palabras, en efecto, no recordaba nada acerca de aquel encuentro pero cuando él mencionó aquel beso bajo las estrellas, destellos de un baile, trozos de una canción y un sentimiento intensó invadieron mi mente.

Avellana… el color avellana de su mirada se hizo presente y supe que antes me había perdido en esos ojos que me miraban y a los que yo no podía mirar. Blaine tenía razón, no recordaba nada pero podía sentirlo todo, su presencia era tan reconfortante y aunque no estaba seguro de nada, sólo sabía que quería abrir los ojos, abrirlos y encontrarme con él, abrirlos y pedirle que no se fuera, que viviera aquella vida de la que hablaba conmigo, que sí, que yo iba a recordarlo pero que él tenía que ser paciente conmigo. Que quizá jamás lograría saber qué había sido todo aquello que los dos habíamos vivido en Suiza pero que si él me lo contaba muchas veces, si el me repetía nuestra historia, entonces yo sentiría como si la hubiera vivido y podría hacerle un lugar ahí en mi corazón donde todo queda intacto, donde el olvido no tiene cabida.

Blaine acariciaba mi piel, seguía pronunciando mi nombre y después, como si sus palabras no fueran suficientes, su voz empezó a cantar una canción tan suave como la brisa del verano, una de esas canciones que su voz de terciopelo podía convertir en magia sin siquiera intentarlo. Blaine Anderson estaba cantando para mí y yo no podía verlo. Pero al menos me estaba permitido sentir la caricia de sus manos, perderme en el sonido de su voz que decía que su amor iba a rodearme y era verdad, su amor me rodeaba, su canción me urgía a abrir los ojos de una vez:

I searched valleys and mountaintops
Rolling hills and ticking clocks were all I heard, all that sound
Never thought love could be found
Love…
I kept passing by every sign hoping one day I'd make you mine
We'd be laughing side by side, darling I'm thrilled to have you by my side
Wherever you are, whenever you need me
Just crawl in my arms, oh, and I'll hold you beside me

I want my love to surround
I want my love to surround you
And I'll just sing it out
I want my love to surround you

I searched valleys and mountaintops
Rolling hills and ticking clocks were all I heard, all that sound
never thought love could be found.

-Escribí esta canción sabiendo que podría cantarla para ti algún día, cada palabra es una promesa, Kurt. Pero tienes que abrir los ojos, quizá no hoy, sé que tienes que descansar para poder empezar de nuevo. Sólo quiero que sepas, que no importa cuántas veces haya que enfrentarnos a lo mismo, yo estaré contigo. Puede parecer que sólo soy un tonto actor de Broadway pero todas esas historias que yo he actuado y todas esas historias que tú has escrito tienen algo en común: sólo pueden ser felices aquellos que luchan por serlo, aquellos que se enfrentan consigo mismos y con el mundo para lograr su más hermoso sueño. Ahora tú eres parte de mi sueño, Kurt, eres parte de mi realidad. Yo voy a quedarme aquí, tú puedes venir a mí cuando decidas encontrarme de nuevo, por favor Kurt, déjame encontrarme contigo una vez más y esta vez, no volveremos a separarnos ¿vale?

Dejé de temer cuando lo escuché diciéndome aquello. Su canción parecía haber sido uno de esos encantamientos que despiertan algo en tu interior, algo en lo más profundo de tu ser. Sus palabras habían despertado en mí el deseo de amar y ser amado y de escribir miles de historias a su lado. En aquel entonces, la historia que yo había escrito para él era casi nada porque los dos íbamos a vivir algo aún más hermoso.

Sí, yo no era capaz de entender por qué él había llegado a sentir todo aquello por mí, pero ¿hay acaso alguien en este mundo que pueda definir cuando el amor es amor y cuando no? Yo había olvidado nuestro encuentro, mi cerebro me había robado aquellos que sin duda habrían sido uno hermosos recuerdos, pero mi corazón seguía sostenido en aquel sentimiento.

Mis ojos se abrieron lentamente, pausadamente mientras él seguía sosteniéndome. Me costaba un mundo que mis parpados decidieran dejar de cubrir mis pupilas pero estaba dispuesto a no perderme ni un segundo más en toda aquella oscuridad. Tenía que abrir los ojos y mirar a Blaine, tenía que confirmar con la luz de sus ojos, que de verdad los dos tendríamos otra oportunidad.

Él no se dio cuenta de mi lucha contra el cansancio, él no supo que mis dedos trataban de aferrarse a los suyos como el náufrago que se aferra a la orilla de la playa. Abrí los ojos y los posé en él y mi corazón se detuvo por un minuto completo cuando sus pupilas me miraron directamente y en sus labios se formó una de las sonrisas más hermosas que haya visto jamás. Su sonrisa era suave y cálida, recibí el impacto de sus ojos en los míos como quien contempla por primera vez el amanecer. Fue por eso que mis ojos no volvieron a cerrarse, no quería volver a perderme ese espectáculo, el espectáculo de ver a Blaine Anderson mirándome con todo ese amor, nunca más. Jamás.

-Blaine…- pronunciaron mis labios y él se acercó un poco más a mí y cuando sus labios besaron los míos, cuando él posó su boca de nuevo sobre mí, supe que sin duda alguna, acababa de pronunciar el nombre de mi destino…


Canción: Surround you- Echosmith