Ro estuvo toda la tarde en casa de Mía por tareas escolares. Ambas decidieron trabajar en equipo para su proyecto de ciencias y Mía propuso que Ro fuera a su casa para hacer el trabajo y ella accedió. Así pues pasaron las horas. Como era un trabajo exigente, a ambas les dio la noche y no podían terminar. Era realizar un montón de gráficas. Estaban cansadas y adoloradas por acomodarse en diferentes posiciones para escribir en su enorme cartulina. También les dolían los ojos por estar frente al computador preparando su presentación. Dieron las 9:30 cuando Ro decidió que ya era hora de regresar a su hogar. Mía y su familia le propusieron quedarse a dormir pero Ro se negó. Siempre ha sido demasiado modesta como para causar molestias a los demás. De cierta forma le apenaba que se preocupan por ella de esa forma pero lo agradecía. Tampoco aceptó que la llevaran a casa. Podría tomar el autobús.

—Buen viaje Ro. Por favor avisa cuando ya estés en casa.

—Lo haré. Prometo regresar mañana. No te dejaré sola con el trabajo.-Se despidieron con un abrazo y así Ro se encaminó a la parada de autobús. La calle estaba sola pero se sentía protegida por estar parada bajo el faro de la esquina. Mandó un mensaje a su mamá diciendo que ya iba en camino. Sin embargo esperó y esperó. El bus no pasaba y ya era tarde. Quizá ya había dado el ultimo viaje de la noche y ella se lo perdió. Se encogió de hombros y decidió caminar a su hogar.

Atravesó los suburbios, entreteniéndose mirando las casas de sus vecinos para hacer el viaje más agradable. Muchas personas seguían despiertas por las luces prendidas en las habitaciones. Otras cuantas ya estaban a oscuras. De repente en una casa que reconoce ser la de Dani, ve que un chico está saliendo desde adentro de la casa por una de las ventanas del cuarto. Las habitaciones todas están a oscuras pero no así las luces de abajo.

Con mucha cautela. el chico camina con cuidado sobre techo de tejado tratando de no resbalar o hacer caer alguna pieza. Ro esta desconcertada. ¿Ese es Dani? ¿Es un ladrón? Y si es eso último ella no sabe lo que haría, se quedaría paralizada. Los faros de luz no iluminan esa parte para ver muy bien. El otro sujeto alcanza a treparse al árbol cercano y por este empieza a descender hasta llegar a salvo al jardín. Se da cuenta que lo observan, y empieza a caminar en dirección a Ro, quien se queda quieta en su lugar.

Gracias cielo, si es Dani después de todo, y ambos se encuentran a media calle con una pésima iluminación esta noche.—¿Ro, que haces acá, a donde vas?

—Uh, yo...voy a mi casa.

—¿Estás sola?

Ella arquea una ceja.—Sí, solo son unas cuantas calles.

—Te acompaño allá.-Se apresura a decir.

—No es necesario.

—Por favor deja que vaya. No estoy de humor para quedarme por aquí cerca.-Gira la vista hacia su casa y de vuelta a Ro.

Sin más que agregar ella comienza a caminar y Dani va con ella.—¿Por qué te has salido así de casa? Casi me causas un susto cuando te vi.

—No quiero estar ahí por ahora así que me escapé. Están volviendo a discutir. Papá está muy enojado y llegó ebrio.-Dice para sí mismo.

Ro lamenta escuchar eso. Ha sabido que la familia de Dani seguido tiene discusiones y peleas y se pone triste al oír cómo su madre es la víctima de su padre.—Eso...eso es horrible...

—No hay mucho que pueda hacer.- Se encoge de hombros.—Espero un día juntar suficiente dinero y sacar a mamá de ese ambiente.

—Veras que sí.-Dice ella.

—¿Y porque no vienes con alguien, eh?-Dani cambia el tema.

—¿Qué importa? Sólo voy de regreso a casa. Estuve con Mia haciendo tarea.

—No es bueno que nadie te acompañe. Menos si es de noche.

—No necesito que se preocupen por mí.

—Podría pasarte algo.

Ro no sabe qué responder a eso. Decir que nada malo pasará es ser demasiado despreocupada y descuidada pero tampoco quiere darle la razón al muchacho en eso.—Bueno, al menos ahora estás aquí.-Caminan en silencio siguiendo un camino recto.

De pronto Dani le advierte a Ro que deje de caminar. Más al frente ve a un trío de hombres sin nada mejor que hacer que emborracharse y fumar a altas horas de la noche. Le dan un mal presentimiento.—Mejor caminemos por otro lado.

—Pero...este es el camino corto. Nos tardaríamos más en llegar.

—¿Entonces qué sugieres?-Se observan uno al otro meditando sus opciones. A Ro se le ocurre una idea aunque algo vergonzosa. Pareciera que Daniel le lee la mente. Y sin otro plan mejor se aventuran a pasar frente a los hombres ebrios adoptando una actitud melosa uno con el otro. Se toman de las manos o Dani le pasa su brazo encima a Ro y la hace acercarse más a él. Comienzan a reírse de alguna tontería recién inventada como si fueran amigos de toda la vida, o una pareja con muchos años de estar juntos. Los hombres que los ven les dedican una mirada envidiosa pero no se atreven a hacer más. Ro se siente aliviada. Si hubiera estado sola no se salvaría de recibir piropos de mal gusto, chiflidos o algo peor. Finalmente llegan a su casa donde una de sus madres la espera en su puerta de entrada y se encuentra aliviada al ver llegar a su hija acompañada de alguien.

—¡Mamá, ya vine!-Ambas mujeres se dan un abrazo al verse y Daniel las observa sintiéndose satisfecho.

—Gracias por traer a mi hija.-Le dice la mujer.

—No fue nada, lo haría de nuevo cuando quiera.-Ro también se lo agradece mucho.

—¿A dónde irás ahora Dani?

—De vuelta a mi hogar. No tiene caso que me quede más tiempo fuera.

—Pero...—Estaré bien.-Se despiden y Ro ve alejarse a aquel chico que fue su compañía en el viaje por lo cual no deja de sentirse agradecida.

Por fin Ro puede respirar tranquila al ingresar a su hogar.

"Hola Mia. Ya estoy en casa".


Hola amigos lamento haberme demorado con esta actualización pero espero tener la última parte pronto.

Por favor nunca sean como Ro y no les dé pena que las acompañen a casa cuando sea de noche. Nunca vayan solas, es mejor si un conocido de confianza les da un aventón en carro o si ustedes pueden. La situación al menos ahora en México con robos y asaltos a mujeres está muy fea y a la orden del día. Quise reflejar un poco de esta horrible realidad en este pedacito de historia, y que mejor que con los personajes de Gonza; lo que tenemos que pasar las mujeres cada que salimos de casa y nos da miedo tal vez no regresar. Sabemos que no solo las despojan de sus bienes sino que las quieren para otra cosa. Lo siento pero esto es un tema serio en serio tengan cuidado.