Light & Dark: Ouvertüre!

Gracias por todos sus amables comentarios. Realmente agradezco todos los reviews y las vistas. Lamentablemente esta pequeña intro llega a su fin, pero se verán las secuelas en el fic propiamente dicho. Aprobé todos mis exámenes (*festeja*) así que puedo dedicarme a escribir. En fin, dejo el capítulo. Disfrútenlo!

Capítulo 4: "Palmadas de Aliento".

Loke yacía aún en el suelo, en manos de una pesada desesperación. Estaba asustado y frustrado. No sabía que podía hacer en esta situación. Estaba fervientemente convencido de que ya no podía hacer nada, que todo estaba perdido. Golpeaba el suelo con los puños y maldecía a los gritos.
A una escasa distancia, lo observaba Kage. Estaba con los ojos abiertos desbordantes de sorpresa; totalmente atónita. En su rostro de había instalado una impresionante expresión de incertidumbre. Finalmente su rostro se tornó serio, se puso de pie y caminó hasta estar al lado de Loke.

-¡Levántate!- le inquirió una voz asesina

Loke condujo sus ojos desde el suelo hasta los de la chica a su lado. Kage estaba de pie junto a él, con los brazos cruzados. Se la quedó mirando. No sabía si realmente hablaba enserio.

-¡Levántate!- le repitió, ahora en un tono mayor.

No obtuvo respuesta o señal de vida alguna salvo la herida mirada de un león acongojado fija en la suya. Tomó a Loke por el cuello del traje y lo puso prácticamente de pie a la fuerza. Loke, ahora de pie, seguía mirándola con desentendimiento. Ella lo golpeó con una bofetada sonora.
Loke tenía ahora los ojos abiertos como platos y la mano izquierda sobre la mejilla herida.

-¡Idiota! ¡¿Qué esperas? Es ahora cuando vas tras ella.-

-¡No hay nada que yo pueda hacer, maldita bruja!- le gritó. Al fin había obtenido reacción.

Kage suspiró. Había obtenido una respuesta por parte de su colega espíritu. Puso su mano derecha sobre el hombro del León.

-Si no se lo dices apropiadamente no le llegará- le dijo, con una dulzura maternal, mientras caminaba tras de él.

-¿Tú crees que debería?- le preguntó, con tristeza y miedo. Ella sonrió.

-Sí, sí debes- dijo, ya a espaldas de él- Y debes hacerlo de forma directa, o no lo creerá- le recomendó a la par que lo empujaba con ambas manos impulsándolo a correr.

Loke no se detuvo, aprovechó el impulso y se largó a correr. Ese pequeño empujoncito había sido milagroso. Aún tenía dudas, pero tenía que vencerlas. Por su bien y por el de Lucy. El camino hacia ella le estaba siendo indicado por Kage, de forma mental. Miró el río mientras corría.
Allí, en lugar de su propio reflejo, se veía la figura de Kage. Loke necesitaba saber la verdad. Saber que podía confiar en sus instintos por sobre su razón.

-¿Por qué la mataste, Kage?- le preguntó serio y sin titubear. La chica oscura le sonrió.

-No es el momento, caballero de brillante armadura.- lo molestó. Quería evitar el tema a toda costa. Él sonrió pícaro. No la dejaría evitarlo. Aunque el comentario realmente lo había exasperado.

-Necesito saberlo, Lunita- su devolución a la broma. Las peleas entre ellos habían sido así siempre.

-Ella…también sufrió por mal de amores. Pero yo era…joven y estaba llena de defectos.- la voz de Kage se tornó totalmente oscura y amarga. Estaba llena de dolor.

Loke en ningún momento abandonó su expresión seria. Podía imaginarse como seguía la historia, pero quería oírla hasta el final. Cuando ella desapareciera, la historia perecería con ella. Él no deseaba que eso acabara así, y la única forma, era escuchando el final. Kage se armó de coraje y continuó.

-Cuando él terminó con ella, mi maestra sufrió mucho e incluso me dijo que ya no valía la pena seguir viviendo. Así que yo…yo…que aún no conocía el valor de la vida o la cura proporcionada por el tiempo…yo…- podía decirse que iba a llorar. Tenía los ojos vidriosos y sus labios temblaban. – Yo decidí terminar con su dolor por ella.- finalizó, tragando saliva con dificultad.

Loke volteó al reflejo y le sonrió con cierta dulzura. Ya todo estaba resuelto. Lucy estaba cada vez más cerca, ya podía apreciar ese perfume que lo enloquecía, mezclado con las lágrimas.
Kage, animada por esa sonrisa de aceptación, cambió su expresión a la de costumbre.

-Parece que hay compañía por aquí. Los mantendré entretenidos un rato. Esfuérzate Leo- le dijo y luego desapareció. Loke pudo contemplar su propio reflejo en el agua antes de desviarse de la rivera del río e internarse en el bosque.

Caminó entre la naturaleza, hasta que en un claro con un lago se topó con Lucy. Estaba sentada sobre una roca y lloraba en silencio, abrazada a sus rodillas. Se había ido corriendo del gremio y había abandonado a Kage y a Loke. Ahora estaba mucho más triste.
El tacto de una cálida mano sobre su hombro la desconcertó. Levantó la vista, con las lágrimas cayendo de sus ojos, para encontrarse con la única persona que le había sido más fiel que nadie: Loke. Trató de secarse las lágrimas, pero el joven lo hizo por ella con las mandas de su camisa.

-¿Por qué haces esto?- le inquirió, aún con dolor, con los ojos humedeciéndosele nuevamente.

Loke recordó las palabras de Kage: ser claro y conciso, que el mensaje llegará. Estrechó a Lucy entre sus brazos. Ésta luchó unos segundos por zafarse, pero luego cedió. Estaba tan cálida allí, se sentía tan querida, que no quería abandonar ese lugar nunca más. Correspondió al abrazo de Loke y largó a llorar. Lloraba con dolor y de forma inconsolable. Loke no hacía nada, sólo la abrazaba con los ojos cerrados.

-Todo está bien, Lucy- le susurró con dulzura.

Momentos después el llanto cesó. Había descargado todo. Se sentía un poco mejor, aún incompleta, pero ya no estaba desbordada por sus sentimientos. Ambos cedieron un poco y se separaron escasos centímetros. Antes de que Lucy pudiera pedir ninguna explicación más, Loke la besó dulcemente en los labios. Lucy estaba inmóvil, no sabía cómo reaccionar. Lo único que sabía, era que no quería que ese momento acabase nunca.
Al separarse en busca de un elemento indispensable, aire, Lucy escondió su rostro con los mechones más largos de su flequillo. Estaba tremendamente avergonzada. Loke volvió a abrazarla, ahora ya menos compasivo y más pícaro. Ya no había miedo de por medio.

-¿Me has entendido ahora, Lucy?- le pregunto, susurrándole al oído despacio.

Pudo sentir a la maga rubia estremecerse entre sus brazos. Loke rió y se separaron. Ella protestó.

-Debemos volver, amada mía- dijo, medio en broma, medio en serio, mientras le tendía una mano.

Ella, tímida y temerosa, la aceptó. Empezaron a retornar hacia el apartamento, despacio y tomados de la mano. Lucy sentía que había renacido, y por fin se sintió completa y plena.
De repente, una idea obvia y sencilla cayó en la mente de Lucy. Ella había salido corriendo del gremio, llorando. ¿Cómo era posible que no la estuvieran buscando?

-Oye Loke, ¿sabes si me han estado buscando también los chicos?- le preguntó.

Él también se quedó perplejo. En verdad era extraño. Entonces recordó la despedida de Kage.

-¡Oh, demonios! Será mejor que nos apresuremos-

Ambos se echaron a correr sólo para llegar hasta la puerta del edificio donde estaba el apartamento de Lucy y encontrarse con una escena sumamente cómica.
Frente a la puerta, encerrados dentro de una jaula de runas, estaban Natsu, Gray, Lisanna, Juvia y Erza, todos forcejando contra las runas –mejor dicho, atacándolas-. Luego, desde afuera, Fried y Levy intentaban decodificarlas o reescribirlas. Por último, Mirajane –poseída como Satan Soul- y Gajeel, intentaban atacar a Kage, que estaba protegida por su espejo y que los esperaba sentada en el suelo, leyendo un libro.
La escena los dejó a ambos con la boca abierta. Luego, empezaron a reír. Era demasiado.

-¡Al fin llegan!- exclamó, feliz, Kage, poniéndose de pie.

-¡Lucy!- gritaron todos los miembros de Fairy Tail allí presentes.

Kage sólo chasqueó los dedos y las runas desaparecieron.
Detrás, perdiéndose en la vera del rio, unos tonos bellísimos tiñeron el cielo. Era un atardecer bellísimo. Marcaba el inicio de algo maravilloso.

Waa, al fin retomó cierto equilibrio la situación. Aunque ya es el ante-último capítulo. ¡Qué triste! Sin embargo, en el otro los voy a hacer llorar (*risa macabra*). No, era broma. De cualquier forma, luego de publicar el capítulo 5 empezaré con Light & Dark! El fic. En el capítulo siguiente les dejo el summary.
Saludos y gracias a todos por sus opiniones, consejos, buena voluntad y tiempo. Quizás luego re-edite este mini fic con algunos consejos que me han dado o los aplicaré para el siguiente. Pero sepan que fueron tomados en cuenta. Gracias!

Nos vemos,
Livia-san