Lo más Importante

-Diálogos

-Pensamientos

-Flash back—

Como siempre, está demás decir que Naruto no me pertenece, al igual que ninguno de sus personajes ¬.¬, de haber sido así, el sasusaku y el naruhina serian el pilar del manga XD jajaa…yap…y bueno, esta historia está escrita sin fines de lucro, solo por mero espíritu creativo :)

Sin más que decir…espero disfruten la lectura… ^_^

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El viento comenzó a soplar con fuerza, llevándose consigo el humo que cubría por completo el cielo de la gran aldea. Las familias curiosas se asomaban por las cortinas a contemplar el fulgor naranjo que parecía no querer extinguirse a pesar de que ya había pasado mucho tiempo. Muchas mujeres intentaban mantener al margen a sus hijos de aquel suceso, en donde las cenizas caían dando un espectáculo similar a una nevada. Rezaban y rogaban porque todo eso acabase pronto, aferrándose a las esperanzas de que sus esposos, hijos, hermanos o padres regresasen sin novedad para continuar con las interrumpidas celebraciones…aun quedaba una hora antes de que la navidad llegase.

Muchos shinobis se concentraban en lo fundamental; que el fuego no se expandiera hacia los bosques y mucho menos hacia la aldea. Con esa idea ocupando sus espíritus, se esforzaban y apresuraban con tal de que todo terminara. El deseo más profundo que los alentaba…era regresar con sus familias.

Tsunade continuaba con su labor, apoyada fielmente por su asistente; curaban a los heridos, se aseguraban de que los enfermos más delicados no colapsaran debido al humo y la impresión, a pesar de haberse enterado de la noticia. En esos momentos, por mucho que les doliese, o por mucho que quisieran ir a socorrer a Sakura, tenían la obligación de enfocarse en los que las necesitaban; porque esa era la tarea de Tsunade; tanto como medic-nin y como Hokage. Además, muy en el fondo sabía y confiaba en que todo saldría bien…al fin de cuentas, era noche buena…

Una noche en donde todo puede suceder…incluso los milagros.

Ignorando la pesadez del aire, y el calor infernal que las débiles paredes expelían hacia el exterior, el equipo siete continuaba en busca de quizás, la única entrada disponible que pudiese guiarles hasta donde se hallaba su compañera. Un par de arboles caídos, sumado con un suelo completamente deformado fue la señal que les advirtió que habían llegado.

Sus pasos se detuvieron abruptamente, para comenzar a contemplar aquel sitio. La impotencia les invadió por completo al ver que nuevamente un montón de escombros obstaculizaban su camino, complicando aún más la situación.

-¡mierda!...-vociferó de pronto el Uchiha sin importar que sus compañeros le escuchasen. El poco autocontrol que poseía se le estaba escapando de las manos, siendo reemplazado por la frustración y la rabia.

Naruto le entregó una triste mirada sin atreverse a tranquilizarlo. En esas condiciones, estaba seguro que no conseguiría nada, además, él tampoco se encontraba en del todo calmo como para transmitir optimismo, ya que era lo menos que sentía en esos momentos.

-tenemos que buscar otra entrada…-le escucharon decir, intentando recobrar su tono inicial

-imposible, todo está obstruido por los derrumbes…

-¡pero algo debe haber! ¡Una salida de emergencia, una ventana, cualquier cosa!

-¡el teme tiene razón! ¡Además, no contamos con mucho tiempo Kakashi-sensei! ¡Tenemos que seguir buscando!

El jounnin meditó por algunos instantes. El nerviosismo del momento, sumado con la frustración y desesperación de sus ex alumnos no le estaban ayudando a mantenerse sereno, sino todo lo contrario

Suspiró-…lo mejor que podemos hacer, es pedir algo de ayuda…

Ignorando las miradas de los jóvenes, realizó unos rápidos sellos estampando su palma en el suelo. Un ligero y rápido "puff" se dejó escuchar y rápidamente, detrás de la pequeña cortina de humo apareció Pakkun, saludando con un movimiento de pata.

-¡Yoh! Hace tiempo que no los veía… -un fuerte olor a azufre llegó hasta su sensible nariz obligándolo a arrugarla notoriamente. Volteó la cabeza a penas su nariz percibió la fuente de aquel desagrado-… ¿un incendio?

-ahora no hay tiempo para explicarte Pakkun…-el arrugado perro guardó silencio

-¡es cierto!… ¡necesitamos que nos ayudes a encontrar a Sakura-chan…!

-¿Sakura…?...-preguntó curioso-… ¿Hablas de la chica de cabello rosa?

-¡sí, sí ella es…!

El animal dejó escapar un suspiro; algo le decía que tendrían que entrar a ese caluroso y mal oliente sitio-está bien…-dijo no muy convencido. Se levantó y estiró sus patas perezosamente para luego comenzar a olisquear el entorno

-¿necesitas que te de alguna prenda de ella?-cuestionó el peli plateado

-no es necesario…-respondió centrándose en el Uchiha- lo recuerdo bien, además ese chico porta algo de su aroma, no será muy difícil encontrarla…

-lo difícil será hallar alguna entrada…-agregó Sasuke observando el edificio

Pakkun alzó la nariz y comenzó a olfatear otra vez. Asintió-…el olor a azufre se hace más fuerte un poco más adelante, de seguro hay alguna ventana o algo así…-sin instrucción alguna, se hecho correr velozmente-… ¡síganme!

Observaron por breves segundos como el pequeño perro ninja se alejaba, hasta que sus piernas comenzaron a moverse por sí solas, sabían a la perfección que tenían que aprovechar cada segundo que tuviesen antes de que pasara lo peor. El animal detuvo bruscamente su carrera y apuntó con su pata la única entrada posible.

-es aquí…

Pudieron ver un roto ventanal, el cual mostraba como en el interior las llamas danzaban fieramente devorándose todo a su paso, sin dejar rastro alguno que diese a entender que antiguamente esa habitación, había sido una consulta.

-entonces entremos…

De un salto ingresaron al edificio, siendo liderados por Pakkun. El fuego abrasador los recibió de inmediato, obligándolos a alejarse de ciertos puntos de aquel estrecho lugar. Instintivamente cubrieron sus rostros evitando de esta manera que el humo los afectase de lleno.

Unos fuertes estornudos captaron inmediatamente su atención, centrándose en el pequeño perro que comenzaba a rascar su nariz, bastante molesto e irritado.

-lo lamento…-se sonó-…esto de verdad que es una tortura…

-apenas todo acabe, te prometo una buena ración de tu comida favorita…

Pakkun asintió-…más te vale Kakashi, porque te cobraré la palabra…

Uchiha dejó escapar un gruñido bastante audible. No había tiempo para tanta palabrería-… dejen de hablar, recuerden que no tenemos mucho tiempo…

El perro lo miró con fastidio, entrecerrando los ojos en el proceso-… ya voy, ya voy…-un bufido escapó de su hocico, emulando casi a la perfección un ladrido-…estos chiquillos enamorados, se desesperan por unos segundos lejos de sus novias…

-¡¿y bien, hacia donde tenemos que ir, Pakkun?

El animal centró su atención en buscar el aroma de la chica. Pasaron varios segundos en donde su nariz separaba los infinitos olores, que lo único que lograban era marearle. Aunque con mucha dificultad, por fin logró encontrar lo que buscaba. Frunció el ceño al sentir como aquel tenue y débil aroma a flores de cerezo, estaba combinado con un fuerte olor a sangre y a piel quemada; todo indicaba que no estaba en buenas condiciones.

-es por aquí…

Se echó a correr, esquivando fácilmente los escombros incinerados haciendo provecho de su estatura. Los shinobis en cambio, debían abrirse paso utilizando Jutsus Suiton, logrando apagar los sectores en donde el fuego obstaculizaba su camino.

El techo crujió guturalmente haciéndose escuchar con claridad en toda la habitación. Esa era una señal de que debían ser más rápidos, si no querían terminar muertos en aquel lugar.

Continuaron el camino hasta adentrarse a uno de los amplios pasillos que estaban cercanos al ala oeste. La temperatura era más tenue a diferencia de otros sectores; todo indicaba que las llamas en ese sitio estaban perdiendo fuerza.

Pakkun aceleró el paso al sentir que el aroma se hacía cada vez mas fuerte-¡estamos cerca!-les advirtió, sin detener su carrera

Avanzaron algunos metros más llegando a la zona más destrozada por la explosión. El pequeño perro movía su cabeza en un intento de localizar el centro del aroma, el cual abarcaba gran parte del pasillo. Se mantuvo quieto observando un gigantesco montículo de cemento y vigas, que eran lentamente consumidas por las llamas. Volvió a oler para asegurarse de no haberse equivocado, dejando escapar un triste suspiro al darse cuenta que efectivamente no era un error.

-¿Qué sucede Pakkun?

El animal observó a los shinobis, enfocándose en su amo. Pronto apuntó hacia el montículo-ella está allí, debajo de esos escombros…

-¿estás seguro?

Asintió-…no puedo equivocarme, su aroma se siente muy fuerte en esta zona…

El techo volvió a crujir, esta vez con mucha más fuerza. Sasuke le entregó una breve mirada al gigante agujero que estaba sobre los escombros. Por el podía vislumbrar el techo del piso superior, que también se encontraba en llamas, siendo lentamente agrietado debilitando el sector que aun se mantenía en pie sobre sus cabezas. Apretó los puños con decisión conteniendo el aire, como un vago intento por calmarse. Sin pensarlo demasiado se dirigió hacia el montículo y comenzó a remover los pesados escombros ignorando por completo el peso o el fuego que estuviese cerca; en esos momentos la adrenalina era demasiada, otorgándole más fuerza y frialdad ante la situación. Naruto y Kakashi no tardaron en unírsele. El mayor realizaba rápidos Jutsus para detener las llamas cercanas a sus compañeros, a la vez que intentaba vislumbrar por entre medio de los pedazos, algún punto rosa que les ayudara a guiarse, al mismo tiempo que el kitsune acudía a sus clones para hacer el trabajo más rápido, siendo respaldados por Pakkun, quien escarbaba las pequeñas rocas en un intento por adentrarse. En esos momentos, necesitaban toda la ayuda posible…

Uchiha se mantuvo centrado en sus acciones, sin darse cuenta de las innumerables veces que las llamas estuvieron a punto de alcanzar sus ropas, o que algún clon lo ayudaba a levantar los bloques de cemento y vigas; su mente en esos precisos instantes lo único que hacía, era repetirle una y mil veces que debía encontrarla, esa era su única prioridad.

Removió un último escombro, sin prestarle atención a sus manos ensangrentadas debido a los profundos cortes resultantes de su labor, obteniendo una visión del interior de la improvisada prisión. Estaba algo oscuro, pero sus ojos se acostumbraron casi de inmediato. Recorrió detenidamente la oscuridad, tratando de no perderse ningún movimiento que pudiese haber…hasta que por fin vislumbraron lo que buscaba…

Tragó con dolor, sintiendo su garganta arder debido a la resequedad de esta. Por un momento se vio nublado de todo sentido, olvidándose de que lo estaba haciendo…pero no tardó en reponerse, mucho menos cuando vio aquella larga cabellera rosa, que ahora yacía repartida en el suelo. Pudo notar que estaba de espalda, y al parecer inconsciente.

Aun así, tenía que estar seguro-¡Sakura!...-gritó sintiendo su voz más pastosa y grave de lo habitual. No obtuvo respuesta-…¡Sakura!

Kakashi y Naruto voltearon a verle. El Uchiha continuaba removiendo algunos escombros, mientras su mirada se mantenía clavada en un punto fijo y continuaba llamando a la kunoichi.

-¡SAKURA!...-insistió ya al borde de la desesperación.

El bulto rosa comenzó a removerse con lentitud haciéndole detener sus acciones. Pronto los ojos jades de la chica se toparon con los suyos causando que el alma le volviese al cuerpo...

Ella estaba con vida…

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Un fuerte dolor la despertó luego de varios minutos, sintiendo inmediatamente la pesadez de su cuerpo malherido. No sabía muy bien cuanto tiempo llevaba tirada allí, incluso por unos instantes había llegado a creer que estaba muerta.

Alzó la cabeza con levedad, observando como todo su mundo daba vueltas a su alrededor, a tal punto, que se sentía nauseabunda. Un denso y cálido líquido comenzó a recorrer su sien obligándole a llevar su mano hasta allí. Sus movimientos eran torpes debido al poco espacio, y a la poca coordinación de sus sentidos, pero aun así logró su cometido. Apenas sus dedos rozaron su piel, pegó un ligero gemido…bueno, ahora entendía el porqué de ese mareo.

Con dificultad, sus ojos miraron la sangre que teñía su mano, para luego recorrer el lugar. Sus jades solo se encontraron con vigas que obstruían su paso, sin darle una ínfima posibilidad de escape, dejándola como animal enjaulado. Por entremedio de ellas, pudo vislumbrar como todavía las llamas se encontraban alrededor de su prisión, mientras que el humo comenzaba a ingresar lentamente.

Maldijo por lo bajo. Hubiese agradecido que ese derrumbe cumpliera con su cometido, al fin de cuentas, la muerte que le esperaba era muchísimo más torturante y dolorosa.

-soy una idiota…

Se removió intranquila, quejándose audiblemente debido a las múltiples contusiones y heridas, pero por sobre todas las cosas, por la profunda quemadura que yacía en su costado. El ardor le era insoportable. Pero siguió insistiendo, obedeciendo a la vocecilla molesta que solo le repetía que tenía que salir de allí.

Logró estirarse un poco, siendo inmediatamente retenida por un gran peso en su pierna derecha. Con mucho trabajo, logró acomodarse lo suficiente para ver que dicha estaba atrapada por gigantescos pedazos de cemento, llevándola a una conclusión segura: estaba completamente rota.

Dejó que su frente reposara en la polvorienta y trisada cerámica, reprochándose una y mil veces sus acciones, que según su criterio, resultaban ser imprudentes e innecesarias. Sabía a la perfección que no estaría allí, atrapada, en muy mal estado, sin reserva de chakra alguna que la ayudase a escapar, de no haber sido nuevamente llevada por su instinto de supervivencia.

-esto me pasa por estúpida…-pensó mordiéndose el labio furiosa, causando que este sangrara

Su cuerpo y su mente habían actuado por cuenta propia, a penas aquel nombre se había escapado de su boca. Con una nitidez absoluta, la imagen de sus ojos negros se hizo presente en su mente, seguido pronto por sus perfectas y masculinas facciones, terminando con esa sonrisa tan arrogante y soberbia que tanto lo caracterizaba…

No fue consciente cuando sus manos se movieron con absoluta voluntad e inmediatamente se vio protegida por un campo de chakra lo suficientemente fuerte como para resistir los impactos más letales, hasta que finalmente su fuerza se vio al límite. No recordaba con claridad lo que pasó luego de que el campo colapsara, aunque tampoco quería hacerlo...lo único que deseaba en esos instantes, es que todo se acabase de una buena vez…

-es claro que no podré escapar…-pensó con resignación, mientras sus ojos se entrecerraron lentamente. Las ideas pesimistas estaban haciendo eco una y otra vez en su cabeza-…pero al menos, Miyuki-chan está a salvo…

El recuerdo de ese momento se apoderó por completo de sus pensamientos. Estaba tranquila; sí, confiaba en que la pequeña en esos instantes estuviese a salvo tal como le había prometido. Así tenía que ser…

Sin darse cuenta al principio, comenzó a llorar en silencio, hasta que ese llanto se volvió más audible. Pero sabía que no lo hacía por tristeza, aunque muy en el fondo la sentía; sino más bien, lo hacía porque se sentía orgullosa y feliz…feliz de haber podido darle la oportunidad de seguir con vida a esa pequeña personita, que sin habérselo propuesto, se había vuelto un pilar fundamental en su diario vivir… que se había ganado su corazón, y a la que había llegado a querer como a una hija…

Había hecho lo correcto y había cumplido con su labor como shinobi, no podía pedir más que eso. Sonrió sin poder detener las lágrimas. Con una lentitud abismante, esa alegría se veía opacada por la incertidumbre, el dolor y sobre todo, por el miedo…

Aunque en su pecho yacía la satisfacción de haber cumplido con su deber, de haber hecho lo correcto… su parte humana había comenzado a hacer mella. Esa misma vocecilla que la había hecho reaccionar en un último minuto, ahora le gritaba reiteradas veces que debía salir de allí, que tenía que vivir, que tenía muchas cosas por las que luchar…

Pero lo que más le recordaba era su nombre…

Sasuke-kun te necesita…

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Sasuke-kun te ama…

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Sasuke-kun te espera…

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Sakura-kun…Sasuke-kun…

Negó con amargura, intentando borrar esas ideas y concentrarse solo en el presente. En las condiciones en las que se encontraba, era absurdo dejarse llevar por las esperanzas, y era más absurdo aferrarse a la idea de querer permanecer a su lado…

Además…

-él ni siquiera debe estar buscándome…-pensó sintiéndose estúpida ante el solo hecho de pensarlo

El sonido de una viga colapsando cerca de su cabeza, le advirtió que posiblemente habría otro derrumbe.

-ya no hay escapatoria…

Suspiró, dejándose llevar por el cansancio. Su mejilla se apoyó lentamente en el suelo concentrándose en escuchar simplemente el sonido de las brazas quemándose y ver el fuego que danzaba frente a su casi nublada vista.

Cerró los ojos con la idea de que la inconsciencia fuese por ella pronto; era mejor estar dormida a la hora de que ocurriese lo inevitable…seria menos doloroso.

En la oscuridad pudo ver un sinfín de situaciones en las cuales compartía con su familia, con sus amigos…pero fundamentalmente con su equipo. Veía a Naruto, presentándose el primer día que estuvieron con Kakashi-sensei; comiendo ramen; riendo; esbozando sus tan típicos "Dattebayos"; llorando o quejándose ante alguno de sus golpes; peleando con Sasuke…

Luego pudo ver a Kakashi-sensei como siempre llegando tarde a los puntos de encuentro, leyendo su estúpido libro pervertido; mirando distraídamente los alrededores; sonriendo tras su máscara, saludando con sus característicos "Yoh"…

Hasta que finalmente lo vio a él. Vio como la observaba con detenimiento, con sus profundos ojos negros, expectante a lo que pudiese decir, a lo que pudiese hacer.

Ella simplemente sonrió-solo me hubiese gustado...haber podido responderte…-sin poderlo evitar comenzaron a danzar en su mente, los recuerdos de los momentos que habían pasado juntos. Caminatas, sonrisas, discusiones, batallas, conversaciones, incluso ligeras risas de su parte…ante sus ojos pasaba todo lo que habían construido y que luego, habían terminado por destruir-…a pesar de todo…-vio su rostro serio, observando un punto indefinido-…a pesar de que fui yo quien decidió que no podía seguir atándote…-su mirada profunda y penetrante se posó en ella-…a pesar de todas las lagrimas que derrame por no lograr ser la persona ideal para ti…-una sonrisa arrogante adornó sus labios, mientras se movían pronunciando su nombre-…hay una cosa que nunca dejé de hacer…-sonrió-…Sasuke…

Eres molesta…

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Un sollozo escapó de su boca-…Sasuke…

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Sabes que no quieres eso, Sa-ku-ra…

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-Sasuke…

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Hn…tonterías…

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Un fuerte nudo en su pecho y en su garganta comenzó a obstruirle la respiración, haciéndola cada vez más dificultosa-... Sasuke-kun

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Sakura…Gracias…

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Los ojos jades se entreabrieron dando fin a ese ultimo recuerdo; ese que por mucho tiempo la atormentó por las noches y que la hizo llorar por tanto tiempo...

Una solitaria lágrima rodó por su mejilla, en el mismo instante que sus labios dejaron escapar un tenue susurro-…te amo…-suspiró-…hubiese deseado…poder decírtelo…

Ya no podía soportar el peso de sus parpados, por lo que decidió cerrar sus ojos por completo. Estaba en completa oscuridad, a punto de sumergirse en un sueño profundo cuando pudo escuchar unos ruidos que cada vez le resultaban más cercanos. Logró percibir una voz distorsionada, que no lograba entender aunque tampoco hacia el más mínimo esfuerzo por hacerlo, pero que parecía que dicha insistía en hacerse escuchar.

-¡SAKURA…!

Haruno pegó un ligero brinco al reconocer por fin aquella voz. Su cabeza se movió en un intento por seguirle, hasta que por fin dio con él. Por un momento creyó que estaba alucinando, que la imagen que estaba frente a sus ojos desaparecería en cualquier instante. Pero algo en su interior le hizo darse cuenta que eso no era una alucinación, que realmente él estaba allí…a su lado.

Sus ojos se llenaron de lagrimas mientras que con dificultad respondía a su llamado-Sa-Sasuke…kun…

El Uchiha dejó escapar un suspiro audible, cargado de alivio. Por un momento había temido lo peor al verla en ese deplorable estado.

-Saku-

Sin previo aviso, Naruto se abalanzó a su lado en compañía de sus clones que intentaban a toda costa ver a la kunoichi, alejándolo casi de un golpe del lugar.

-¡Sakura-chan!

-¡te encontramos dattebayo!

-¡¿Sakura-chan estas bien?

-¡¿Sakura-chan estas herida?

-¡dattebayo!

-¡Sakura-chan no te preocupes, te sacaremos de allí!

Haruno pareció desconcertada al principio; aun estaba algo mareada y desorientada por los golpes. Sonrió después de unos minutos, al ver a todos los clones que no hacían más que bombardearla con preguntas que le costaba entender-…Na-Naruto…

No paso mucho tiempo antes de que cada clon desapareciese, debido a un fuerte golpe de parte del moreno. Se había colmado de su escándalo inoportuno. El Uzumaki se mantuvo en silencio, sobando su cabeza y mirándolo con cierto resentimiento…no iba a decir nada, al menos no por ahora.

-Sakura…-llamó el peli plateado-… ¿te encuentras bien?

La Kunoichi se acomodó lo suficiente como para poder verlo con mayor claridad-sí…-mintió con una sonrisa en el rostro-…aun-que al-go golpea-da…

-¿puedes moverte?

Ella negó casi de inmediato-…m-mi pierna…esta atra-atrapada en-tre l-los escom-bros…

Kakashi y los demás intercambiaron miradas preocupadas. Aún quedaba muchos obstáculos para siquiera poder acercarse a la chica, y el tiempo que poseían muy era limitado.

-¿Qué hacemos Kakashi-sensei?

El hombre mantuvo su mirada en la kunoichi, que parecía estar a punto de perder la consciencia-primero que nada quiero que Pakkun vaya donde Sakura…-el perro dio un salto para clocarse a su lado-…procura que se mantenga despierta…

-hai…-con bastante rapidez, se adentró al pequeño lugar y se colocó al lado de la medic-nin, intentando evitar que se durmiera

-¿y luego?

-tendremos que darnos prisa si no queremos morir aplastados…

-eso ya lo sabemos Kakashi…-Uchiha observó a la chica, concentrándose principalmente en su pierna atrapada-…lo mejor que podemos hacer es despejar el espacio suficiente como para adentrarnos hasta donde está y así poder sacarla sin riesgo a que salga lastimada…

Naruto esbozó una amplia y segura sonrisa-…eso déjenmelo a mí dattebayo…-nuevamente, rodeándolos por completo se encontraban los clones del rubio, imitando su postura-…¡a trabajar!

-¡HAAAIIII!

Con una velocidad abismante los gigantescos bloques comenzaron a desaparecer, despejando el camino hacia la kunoichi, al mismo tiempo, que algunas llamas eran apagadas por ellas. A penas hubo un espacio considerable, Sasuke se adentró hacia el nicho, hasta que por fin logró llegar a su lado.

Los ojos jades buscaron los suyos casi de inmediato, ignorando al pequeño perro ninja que no dejaba de hablar del nuevo shampo que estaba utilizando. Uchiha le entregó una mirada ofuscada acallándolo de inmediato y dándole a entender que los dejase solos. Pakkun suspiró y se alejó un poco, ignorando la escena que se desarrollaba tras su espalda…pero eso no significaba que no fuese a escuchar.

-S-Sas-uke…

-no hables…-como siempre, a pesar de las infinitas emociones que estaba experimentando, mantuvo su tono frio y su semblante serio-…ya pronto te sacaremos de aquí…

-¿c-como su-supie-ron que esta-ba aqu-i…?

Sasuke suspiró. Al parecer no tenia deseos de escuchar sus recomendaciones-…la pequeña que cuidabas nos dijo que aun seguías adentro…

-¿M-Miyu-ki-chan?...-asintió-… ¿c-como est-aba…cuan-do…la encon-traron…?

-bien, Yamanaka se quedó a cargo de su cuidado…

La vio sonreír con cansancio-…q-que ali-alivi-o…oír eso…

Permanecieron en silencio sin saber precisamente de que hablar. Uchiha era una persona de pocas palabras e inexpresiva, mientras que ella en esos momentos lo único que quería era cerrar sus ojos y perder el conocimiento; los dolores eran verdaderamente insoportables.

-no te duermas…-ordenó, haciéndola reaccionar de inmediato-…al menos no hasta que salgamos de aquí…

Sakura asintió-o-k…

Sasuke se concentró en observar como sus compañeros terminaban de despejar los últimos escombros que impedían llegar a la chica, rodando los ojos al ver la infinita hiperactividad de los kitsunes que no hacían más que gritarse entre sí. Otro crujido se dejó escuchar pero a pesar de eso, el rostro de la muchacha mostraba tranquilidad acompañada eso sí, con un profundo cansancio. Pudo notar que de vez en cuando, la pelirosa se removía incómoda debido a la postura y el mal soporte en que se hallaba. Después de unos segundos indecisión, se sacó la chaqueta y la acomodó bajo su cabeza, recibiendo a cambio una débil sonrisa que lo hizo sonrojar sutilmente.

-gra-cias…

-hn…

Pakkun al oírlo, soltó un suspiro mientras negaba con la cabeza-…nunca voy a entender a los humano. Hace poco estaba desesperado buscándola y ahora la trata como si no le importase…-volvió a suspirar, esta vez de manera audible-…en serio que los humanos son lo más extraño que hay, sobre todo cuando están enamorados…

El moreno lo miró con fastidio-… ¿dijiste algo?

Antes de que el nervioso animal pudiese responder, el último bloque fue removido dejando entrar la luz. Los clones sonrieron y levantaron su pulgar, causando que la chica le devolviese el gesto aunque con menos vitalidad.

Kakashi se posó junto a ella, examinando con detenimiento su extremidad atrapada. Su único ojo visible se entrecerró con preocupación-su pierna está completamente fracturada, tendremos que tener mucho cuidado al momento de sacarla de allí…-dirigió su mirada a ella, y sonrió tratando de ser conciliador-…muy bien pequeña, ahora lo único que queda es liberar tu pierna…

Sakura hizo una mueca de profundo desagrado; el solo hecho de pensar que habría más dolor, no era para nada reconfortante-…s-si…

-tendrás que ser fuerte, porque va a dolerte…

-l-lo sé…

El sonido de una tela rompiéndose a su lado, capto la atención de ambos. Vieron como Sasuke terminaba jalar el pedazo de manga rota resultante de la pequeña batalla de aquella tarde, y se la colocaba frente a la boca.

-será mejor que muerdas esto, te ayudara a canalizar el dolor…

Sakura mantuvo sus ojos en el pedazo de tela indecisa, sintiendo como un sudor frio comenzaba a recorrer su sien y la obligaba a tragar con infinito dolor, debido a la resequedad de su garganta. Finalmente dejó escapar un imperceptible gruñido cargado de resignación. No tendría otra alternativa. Entreabrió la boca, atrapando la tela con los dientes y cerrando los ojos con fuerza a espera de lo que se aproximaba.

-¿estás lista…?-ella asintió no muy segura-…de acuerdo… ¡Naruto…!

Los Uzumakis asintieron y se posicionaron en diferentes puntos para sujetar el bloque que parecía ser más pesado que los anteriores.

-¡aquí vamos, dattebayo!

Los rubios comenzaron, logrando que el gigantesco peñasco se levantase solo algunos centímetros del suelo, pero al menos era lo suficiente como para lograr liberar a la pelirosa. Sasuke y Kakashi la vieron apretar la tela con fuerza desmedida, mientras las lágrimas bañaban sus mejillas debido al profundo dolor que resultaba de descrustar el cemento de su piel. Ambos la sujetaron de los brazos y la arrastraron para por fin dejar a la vista su malherida pierna, la cual sangraba a borbotones.

Un sonido sordo les advirtió que los clones habían dejado caer el cemento, mientras que pesadas respiraciones cargadas de agitación denotaban su cansancio. Sasuke lo ignoró completamente y se apresuró en taponear la herida de la pelirosa, frunciendo el ceño al ver la gravedad de ésta; no creía que estuviese en tan mal estado. Sakura por su parte, continuaba mordiendo la tela mascullando entre dientes mil suplicas para que alguien pudiese calmar ese dolor infernal…

-ya pasó lo peor…-susurró el moreno, mirándola con calidez acallando su llanto-… ahora te sacaremos de aquí…

Pakkun movió sus orejas a penas percibió un extraño sonido proveniente del techo. Lo observó detenidamente y soltó un gruñido al ver que la grieta que hacia momentos estaba allí, comenzaba a hacerse cada vez más grande, dejando caer pequeños pedazos. Se levantó de un salto y volteó hacia su amo, el cual parecía no haber notado lo que sucedía.

-¡Hay que salir de aquí ahora, esto está a punto de caernos encima!

Aquel crujido que se les hacia tan conocido se dejó escuchar con fuerza dándole la razón al pequeño animal. El suelo se removió bruscamente como si estuviesen en presencia de alguna especie de temblor, acelerando el derrumbe. Intercambiaron miradas e inmediatamente se dispusieron a salir de allí…

Sasuke cargó a la medic-nin causando en el acto un audible gemido-…lo siento, pero tendrás que soportarlo…

Había pesar en su voz, eso era innegable, por eso ella solo pudo sonreír forzosamente en un afán por tranquilizarlo-… n-no te…preocu-pes…

-¡rápido, teme!

Comenzaron a correr siguiendo la misma dirección que habían utilizado para llegar hasta allí. Sus pasos eran más torpes de lo que acostumbraban, debido a los fuertes movimientos que remecían el edificio provocando que las ya débiles estructuras cedieran, y dejando caer peñascos que solo obstaculizaban su paso.

Estaban a medio camino, con la adrenalina circulando por sus venas a mil por hora e ignorando estoicamente el temor. Podían sentir como algunos fragmentos golpeaban sus brazos o rozaban sus espaldas, mientras que el fuego se extinguía bajo el polvillo y los escombros.

-¡ya vamos a llegar!-gritó Pakkun sin detener su carrera, aumentando la velocidad

Un bloque cayó frente a ellos obligándolos a retroceder y a detenerse. El polvo y cenizas que levantó aquel golpe los cegó y ahogó por varios segundos aumentando su impotencia.

-¡mierda! ¡Tenemos que darnos prisa!...-el Uzumaki miraba a su alrededor. Todo se estaba derrumbando y ellos estaban en medio, a merced de una estructura frágil.

Retomaron la carrera esquivando cada vez con mayor problema, los pedazos de techo que amenazaban caerles sobre las cabezas, hasta que por fin hallaron la puerta de la oficina. Se adentraron a ella y agradecieron internamente cuando vieron la ventana despejada.

Sin perder más tiempo, comenzaron a salir uno en uno, siendo el último el Uchiha. Sasuke aferró más a sí el pequeño cuerpo de la kunoichi que refugiaba su rostro en su pecho, justo en el instante que saltaba por la ventana y se dejaba caer con gracia hacia el exterior. Fue recibido inmediatamente por una brisa congelante, que erizó su piel…

-¡hay que alejarnos de aquí!

Retrocedieron varios pasos, buscando refugio en la copa de los arboles más altos. En esos precisos momentos Sakura dirigió su mirada hacia el edificio con total expectación y dolor; en esos precisos instantes, pudo ver como el antes imponente y gigantesco hospital se desmoronaba frente a sus ojos…

Una lágrima se deslizó por su mejilla al mismo tiempo que una polvorera se elevaba al oscuro cielo…

Esa era la señal de que el gran Hospital de Konoha…había caído.

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¡Chicas!

¡Perdón, perdón por la demora! ¡En serio!

Pero he aquí la penúltima parte de este fic :) y ya pronto publicaré el final…

Bueno…

Como siempre deseo agradecer el tiempo que se dan por leer y comentar mi humilde historia, y espero que hayan disfrutado el capitulo ^^

Bien,

Ya sin más nada que decir…

Les deseo una excelente noche, espero descansen ;)

Un besote gigante y muchos cariños

Se despide atentamente

_NinfaOscura_