¡Hola! Acá está el nuevo capítulo espero y les guste. Puede que no le entiendan o quizás solo sean ideas mías, pero cualquier cosa me dicen y atacamos a la escritora jejjeje.
¿Sorpresa?
La habitación poco a poco se llenaba de la luz del nuevo día, el sonido de pájaros alzando vuelo de alguna manera lo hacía despertar, pero ¿ porque habría de despertarse temprano?, era domingo, y no había nada de que ocuparse para tener que hacerlo, así que se acomodó aún más la sabana para que le brindase más calor, y dándose la vuelta acurrucándose aún más, sin embargo al hacerlo noto algo extraño, el otro lado de la cama estaba vacío, su compañera de cuarto, o sea su esposa, no estaba en la cama.
Naoki frunció el ceño, posiblemente Kotoko ya se había levantado, pero inmediatamente desecho la idea.
Uno: sabía que Kotoko no se levantaba sin que sonora el despertador, y sabía que no había sonado, porque ni se había programado.
Dos: era muy temprano y aparte también era domingo.
Y tres: No sintió a qué hora había llegado.
Así que juntando todo eso, había nada más una conclusión. ¡Kotoko no había llegado a dormir!
El sol se asomaba por el horizonte, y en el transcurso de los minutos aumenta la luz y con ella, el jardín se mostraba en todo su esplendor, las rosas se veían hermosas en un armonioso recorrido de variados matices y colores, el color verde del pasto y los frondosos árboles del que aun caían pequeñas gotas de aquella lluvia torrentosa, así como la fresca brisa del viento que golpeaba suavemente, eran sin duda un espectáculo digno de ver, sin embargo a Kotoko en ese momento no le importaba tanto.
Cada paso que daba le costaba más que el anterior, sentía que en cualquier momento podría caer dormida en la calle, pero no, ella tenía que llegar a casa, de seguro todos estarán preocupados porque no había llegado a dormir el día anterior, pero es algo que no pudo evitar, y el desvelo al menos ahora no le estaba ayudando en pensar en sus excusas, bueno no eran excusas, eran realmente hechos que le impidieron regresar a tiempo a casa.
"Hazme este favor" Le había dicho a suplicas su hermana de una manera en la que ni pudo negarse, pero claro que estaba arrepentido de haber aceptado, si ayer que era sábado no quiso hacer nada, ahora peor en domingo.
- ¿Dónde queda ese estúpido lugar? – se preguntó en voz alta.
Ya estaba desesperado llevaba quizás veinte minutos caminando y no encontraba el dichoso lugar de la dirección escrita en el papel, y la cuestión es que no venía ni una sola persona para pedir indicaciones…
Pero finalmente como alguien caído del cielo, vio a una joven a lo lejos y trato de alcanzarla para pedir indicaciones, sin embargo la chica no se movió desde donde estaba, pero había algo aún más raro, se tambaleaba, cosa que el como buen caballero que es, se acercó porque quizás la chica estaba en problemas, y pues no se equivocó, pues en cuanto llego, tuvo el tiempo justo para sujetarla antes de que se cayera.
La chica se había desmayado en sus brazos, y eso no era todo, si no que se dio cuenta de que la chica era la misma que ayer, sonriendo inconscientemente pues sus ojos negros no habían salido de su cabeza desde el día anterior.
Kotoko se volteó acomodándose aún más en la cama, había despertado o al menos ya daba signos de hacerlo, una sonrisa inmensa apareció en su rostro, había dormido tan cómodamente, no sabía en qué momento había llegado a casa, pero se sentí tan revitalizada después de ese merecido descanso, la cama estaba bastante cómoda, demasiado cómoda como lo recordaba la última vez, cosa que hizo que un pensamiento cruzaran su mente y que abriera los ojos sorprendida y que dos hechos la aterrorizaran.
Uno: No estaba en su cama. Dos: No era su habitación.
Luz demasiada luz, trataba de adaptarse a ella, y deduciéndolo por la fuerte que entraba desde la ventana abierta, eran quizás ya las dos o tres de la tarde, la habitación era grande, demasiado grande, acogedora sí, eso no lo podía negar, a leguas podía notar que la casa le pertenecía a gente adinerada, y eso se podía deducir con tan solo ver el decorado que ese cuarto tenia, que en resumen era quizás del tamaño de su antigua casa, la que se derrumbó.
Pero bueno eso no era lo importante si no… ¿Qué hacia ella allí? Sus cosas yacían en una mesa enfrente de ella, y claro que tuvo un suspiro fuerte cuando se dio cuenta que llevaba encima toda su ropa, deduciendo así que no había hecho malo, o algo de que arrepentirse.
El sonido de la puerta abriéndose la sorprendió, aferrándose y más a la sabana que la cubría, sin si quiera ver quien había entrado.
- ¿Ya despertaste? – dijo la persona que había entrado, estaba claro que era la voz de un chico, cosa que la asusto aún más, pero aunque extraño que pareciera reconocía la voz, solo que no sabía de dónde. – Traje algo de comida ¿tienes hambre? – pregunto el chico insistiendo.
- No – grito aun con la sabana encima, sin embargo mentía pues se moría de hambre, no había desayuno y tampoco almorzado, claro que tenía hambre.
Kotoko esperaba que el chico insistiera más quizás después de todo ella cedería, sin embargo el chico no dijo nada más, y tampoco escucho que se hubiese ido, así que con un poco de temor se quitó las sabanas para ver si el chico estaba allí… Y lo estaba, de frente a ella, había un chico sentado con unas gafas de lectura, leyendo un libro, inmediatamente él se percató de que la chica al fin había bajado la sabana así que se quitó las gafas y bajo el libro.
- Así que finalmente estas despiertas – exclamo el chico sonriendo un poco, y quizás más de lo que debería, Kotoko tal vez debería de asustarse, sin embargo, la sonrisa de aquel chico la calmo de una extraña manera.
- ¿Eres tú? ¿Takeda? - dijo un poco sorprendida pero sonriente.
- ¿Quién más podría ser? – pregunto el chico volviendo a sonreír. - ¿No quieres comer?
- ¿Qué hago aquí? – pregunto rápidamente Kotoko sin si quiera hacer caso a lo que el chico dijo, pues ya lo había visto antes, o bueno se conocían un poco, sin embargo no quita el hecho de porque estaba en la casa de él.
- ¿No te acuerdas? – pregunto el chico, Kotoko negó inmediatamente – Te desmayaste y yo te traje para que descansaras.
- ¿Me desmaye? – dijo Kotoko dudosa – Solo recuerdo lo de Mika. – su expresión se volvió un poco triste.
Claro que había ido a dejar a Mika, pero tampoco se esperó lo que descubrió.
Flashbacks
El destino al que se dirigía no era demasiado largo, sin embargo el trayecto para llegar parecía eterno, pero eso no se comparaba con la tristeza que sentía al ver a Mika, quien estaba al lado de ella sentada con una expresión triste y sus ojos idos y puesto en un solo punto, el suelo.
Desde que habían salido del hospital Kotoko solo se limitó a seguirla, después de aquello la verdad no sabía ni que decir y Mika había evitado a toda costa el contacto con los ojos, y por supuesto el tener que hablar con ella, aunque claro que Mika ni la abuela se habían enterado de que ella había escuchado todo aquello, se había ido antes de que cualquiera de ellas la viera, por eso no sabía del comportamiento de Mika.
Pero finalmente aquel destino al que creía que no llegaría finalmente se comenzaba apenas a ver, pues el destino se mostraría por completo cuando llegase al lugar donde dejaría a Mika. Mika se levantó y tomo su mochila sin si quiera ver a Kotoko para bajar del tren y Kotoko obviamente hizo lo mismo que en el hospital, seguirla.
Seguía minuciosamente a Mika, se suponía que ella tenía que llevar a la niña a su casa, y en todo caso es ella quien está siendo guiada por Mika, que cada vez más aumentaba el ritmo al caminar y Kotoko igual, hasta que de pronto Mika se detuvo abruptamente, Kotoko quien venía detrás no tuvo ni tiempo de frenar chocando contra ella, pero ninguna de las dos cayó al suelo como para cuando se conocieron.
- Creo que ya puedes irte – dijo Mika señalando el camino por dónde venían.
- ¿Eh? – exclamo Kotoko confundida mientras acomodaba su mochila.
- Puedo seguir yo sola – dijo Mika volteándose y dándole la espalda – Así que adiós – dijo yéndose.
Pero era obvio que Kotoko no se iría, por dos razones que eran obvias o al menos para ella, uno: tenía un encargo que hacer, el cuál iba a cumplir, "Dejar a Mika en su casa", dos: por muy obstinada que pudiese ser la niña, no sería tan inconsciente y tan irresponsable para dejarla ir sola así que la siguió, obvio que Mika sabía que la estaba siguiendo y por ello apresuraba el paso, sin embargo Kotoko no se daría por vencida, y siguió así hasta que abruptamente Mika se detuvo y volteo a verla.
- Te dije que puedo irme sola – exclamo severamente.
- No puedo hacer eso – dijo Kotoko de manera decidida.
- Sí que eres terca – dijo Mika cruzándose de brazos – Supongo que no tengo opción porque mi abuela te lo pidió, pero no creas que por esto me empezaras a caer bien – Mika volvió a seguir su camino, luego de unas calles más Mika se detuvo como lo había hecho anteriormente, pero al parecer algo había cambiado. - Llegamos – dijo Mika con sus ojos clavados en la casa, la que se suponía es donde vive.
El lugar no se veía desagradable, sin embargo raro, al menos para Kotoko, era una casa amplia, demasiado grande y la cuestión es que fuera de ella, en el jardín jugaban ciento de niños, disfrutando tanto de la hermosa tarde que pronto seria noche, como de las travesuras que hacían entre ellos, Kotoko se le hacía extraño ver tantos niños, sobretodo porque sabía que Mika era la única nieta de la abuela, sin embargo se le hacía aún más extraño que Mika se hubiese quedado de pie sin ánimos de querer avanzar.
- Vamos – dijo Kotoko avanzando unos pasos, pero se detuvo pues Mika seguía sin querer avanzar.
- No quiero – replico Mika, esta vez no era un capricho, y Kotoko lo noto en su mirada, esa mirada era suplica, pero porque si habían muchos niños con los que "Un momento" se dijo Kotoko a sí misma.
"Es una casa amplia, muchos niños" volteo en señal de buscar un indicio a sus sospechas, hasta que finalmente lo encontró, y aun sin creérselo volteo a ver a Mika, quien bajo la cabeza, y su expresión se volvió triste, Kotoko que aun procesaba todo, pregunto porque tenía que confirmar.
- ¿Tú vives en un orfanato? – pregunto Kotoko sorprendida, Mika seguía sin levantar la cabeza, pues Si, era cierto ella vivía en un orfanato. - ¿Cómo es que…
- Mis papás murieron hace años – dijo Mika cortando a Kotoko haciendo que esta se sorprendiera, esperaba que sus papas fuesen unos irresponsables, sin embargo no se esperó que no los tuviera del todo, e inmediatamente se apiado de ella, y como no hacerlo si ella sufrió al no crecer con su mamá, pero Mika, Mika había perdido a los dos, no se podía imaginar ese dolor tan fuerte.
- Mika – grito una mujer de al menos cuarenta años que salía de la casa y se acercaba cada vez más. – Que bueno que llegas, ya te esperábamos. – dijo sonriente la mujer. – Soy Yoshino – se dirigió a Kotoko.
- Ah… Si… Me llamo Kotoko - dijo sin saber que decir.
- De verdad siento mucho que nadie haya podido irla a recoger, pero es que las cosas se complicaron un poco acá – dijo la mujer.
- ¿Complicarse? – pregunto Kotoko.
- Si – dijo la mujer – Lo que pasa es que hoy recibiríamos a cuatro niños más, y nadie de las personas que ayudan acá pudo irla a recoger, pero ya bueno que estas acá – dijo acercándose a Mika para quitarle la mochila que cargaba, pero Mika se apartó bruscamente de ella ocultándose detrás de Kotoko, cosa que sorprendió a esta última.
- Yo no vine para quedarme otra vez – exclamo Mika decidida. – Solo vine porque mi abuela me pidió que le diera esto – le extendió la mano la cual portaba una carta - Pero yo me voy con ella – señalo a Kotoko.
- ¿Eso es cierto? – pregunto la mujer a Kotoko, que nerviosa no sabía que responder, y la mujer valiéndose de eso decidió continuar – Creo que es mejor que se valla – dijo señalando a Kotoko y el lugar por el que había venido.
- No – dijo fuertemente Mika quien suplicaba con la mirada a Kotoko y no se quitaba del lugar que había tomado, sin embargo Kotoko estaba entre la espada y la pared, si Mika quería no quedarse en ese lugar era quizás por algo, pero tampoco creía poder llevarla consigo.
Mika finalmente cedió entregándole la carta a Yoshino y entrando a la casa sin si quiera voltear a Kotoko, que para ese momento se había arrepentido de decir que no, intento ir tras de ella, pero esto solo provoco que la mujer la detuviese.
- Déjeme hablar con ella – dijo Kotoko intentando zafarse.
- No – dijo la mujer firmemente – Quiere estar sola, ella siempre está sola.
- ¿Qué? – pregunto Kotoko sorprendida.
- Ven – dijo la mujer que ya la había soltado, la cual se hizo al lado para señalar la casa. – Te daré un paseo.
Fin Flashbacks
En la casa de Naoki todos estaban preocupados por Kotoko, aunque algunos lo demostraran más que otros.
- ¿Dónde podría estar? – pregunto Noriko o mejor dicho repitiendo la pregunta otra vez.
- Has repetido la pregunta – medito Yuki – Unas cien veces quizás – dijo al tiempo que tomaba de su jugo de naranja.
- He llamado a sus amigos del departamento de enfermería, y todos concuerdan en que se despidieron de ella, ayer por la tarde – exclamo el papá de Naoki haciendo que Noriko se preocupara cada vez más.
- Mi hija – dijo el papá de Kotoko casi con lágrimas en sus ojos – ¿Y si le paso algo malo?
- No – contesto Shigeki – No vayamos a pensar en lo peor.
- De casualidad – dijo Naoki el que parecía más calmado que todos, sin embargo era el que más preocupado estaba. – ¿Ya llamaron a sus otras amigas? – su papá negó al instante y todos también, la mamá de Naoki se levantó bruscamente, no había necesidad de preguntarle donde iría, era obvio lo que iría a llamar a Satomi y a Jinko.
Espero y les haya gustado, sé que fue raro el capítulo, lo admito, pero la cuestión es que Mika jugara una parte importante en la historia y también el chico, aparte de que tenía más de mes de no actualizar, y algo tenía que darles, prometo que el próximo será más largo que este, y por supuesto ya aparecerá la "prima". Prometo mejorar todo, los celos ya entraran también. Espero no decepcionar en serio.
Sheblunar: Ya tienes una parte de lo que paso Kotoko en ir a dejar a Mika, y aclarado lo de los papás, y como dije la "prima" viene en el próximo, y por supuesto tenemos a un nuevo chico, espero la historia te esté agradando, saludos, cuídate, y gracias.
Yomii20: Si Naoki casi no cambia, sin embargo, esta parte de la historia, o sea este capítulo raro, ay que lanzarle tomates a la escritora (upss soy yo) de que Naoki casi no le importase su esposa, cambiara un poco más adelantito, espero te llegue a gustar, saludos, cuídate y gracias.
Lantunez: Bueno acá en este raro capitulo hay un poco del enamorado, espero te esté gustando la historia, y el próximo como dije será más largo y habrá más de él, saludos, cuídate y gracias.
Kazy Tailea: Me alegra saber de qué te esté gustando la historia. Y aunque ahorita Naoki no muestra tantos celos, más adelante si, solo hay que ser un poco paciente con esta escritora, y como había dicho antes lo de Mika quedo aclarado ya, y ya verás cómo ira más adelante la relación entre ellas, espero no decepcionar, saludos, cuídate y gracias.
Yuraafrody1:Me gusta saber de qué te está gustando, tarde en actualizar pero espero hayas disfrutado, saludos, cuídate y gracias.
Nos vemos no sin antes recordarles como siempre que me digan que les gusta y que no del capítulo para así mejorar, también saben que sus sugerencias son bienvenidas, las tomo en cuenta, nos vemos, se cuidan.
