CAPÍTULO 4: UN PLAN SINIESTRO
**Londres, Inglaterra.
En un enorme edificio arquitectónicamente moderno, elegante y hecho casi en su totalidad de cristal, ubicado en el corazón de Londres en Inglaterra, se encontraba una mujer llegando hacia las instalaciones del Corporativo de nombre SIN.
Para la gente era casual ver caminar hacia ese edificio como todas las mañanas a esa mujer. Alta, de tez bronceada, ojos claros y de una larga cabellera pelirroja peinada en una trenza muy elaborada. Era sin duda una mujer atractiva que vestía un escotado traje formal de oficina y unas gafas de cristales amarillos. Se trataba nada más y nada menos de la señorita Maya Sunee, la gerente general del conglomerado SIN.
Con paso firme y mirada altanera, Maya Sunee entró en la oficina de Presidencia en las instalaciones de SIN donde llevaba consigo un portafolio oscuro del que no se separaba jamás.
La oficina de presidencia, amplia, iluminada y bastante elegante, digna de un corporativo de la talla de SIN, tenía en su mobiliario una sala de piel color blanco, una mesa grande con diez sillas donde probablemente se llevaban a cabo las reuniones, un bar completo lleno de bebidas exóticas… En conclusión, la oficina de presidencia era un lugar lleno de lujosas excentricidades. Pero algo que en realidad llamaba la atención era un estante de madera de pino que cubría una buena parte una de las paredes laterales de la oficina y que estaba llena de libros por todos lados. Entonces la mujer llamada Maya, tomó uno de los libros que parecía tener varios años de antigüedad por la portada desgastada y las hojas amarillentas, que enseguida hizo que todo el estante de madera se levantara, revelando así una puerta secreta por la que camino con sigilo.
En cuanto la puerta secreta se cerró, Maya entró en una oficina oscura donde apenas había luz suficiente para distinguir las siluetas de los objetos.
-Llegas puntual.- Habló una voz masculina que estaba sentado en una enorme silla de cuero, de espaldas hacia el escritorio.
-Nunca he llegado tarde.- Respondió la mujer con obstinación.
-¿Trajiste lo que te pedí?-
-El torneo de Street Fighter está listo como tú querías. El objetivo ya se inscribió a las listas de participantes.- Informó Maya Sunee con orgullo.
-Excelente.- Felicitó a la mujer que le entregaba esa información.- ¿Pero qué hay del mercenario que quiero para mi equipo?- Preguntó el misterioso hombre.
-Es un torero español, de temperamento psicótico, perteneciente a la aristocracia de Barcelona. Todo un profesional en combate cuerpo a cuerpo y en la lucha en jaula. Durante años fue un asesino de Shadaloo a base de control mental por M. Bison. Su nombre es Fabio Vega de la Cerna.- Respondió Maya a la pregunta de su jefe.
-Interesante. Ofrécele una fuerte cantidad de dinero que no pueda negarse a rechazar.- Contestó el interpelado a Maya.
-No se dejará convencer por dinero, como ya te dije antes, él es un aristócrata y el dinero le sobra.-
-¿Qué otros datos puedes darme de ese tal Vega?-
-Es un sujeto extremadamente vanidoso, narcisista diría yo. Ama a su belleza por encima de todas las cosas.-
El hombre se quedó en silencio por un momento y después de meditar un rato respondió:
-Creo que podremos ofrecerle algo que definitivamente, no podrá negarse a aceptar.-
-New York, Estados Unidos de Norteamérica.
Conduciendo a una velocidad mayor que a la normal y llegando con media hora de anticipación, Chun Li se encontraba sentada en la sala de juntas de la Interpol mostrándose claramente enfadada y llevando consigo el expediente de Vega en las manos.
Poco a poco empezaron a llegar los encargados de los diferentes departamentos de la Interpol, incluido su jefe directo Harry Stone, un hombre rubio de edad madura.
Cuando todos estuvieron sentados en la sala de juntas, Chun Li, se puso de pie y habló:
-Antes que nada, gracias a todos por venir, y bueno, para no quitarles mucho tiempo, seré clara al exponerles el motivo del porqué los cité aquí.- mencionó Chun Li sin rodeos y agregó:- Hay una falacia y una serie de irregularidades en uno de los casos más serios que hemos tenido en la Interpol, un caso al que por lo que me di cuenta, no se le tomó la seriedad necesaria, estoy hablando del caso de Fabio Vega de la Cerna.- Y Chun Li puso sobre la mesa el expediente que pertenecía al torero español.
Enseguida se armó un enorme bullicio en la sala a lo que su jefe Harry Stone, rompió con las murmuraciones y cuestionó:
-¿En qué fundamenta todas esas acusaciones agente Xiang?-
-Anoche me puse a revisar el expediente de Vega y revisé que después de que me atacara y cayera por el edificio de más de quince pisos, no hubo ni un rastro del hecho, ni siquiera una huella del cuerpo, dándolo por muerto de manera automática… ¿Qué me pueden decir al respecto?-
-Pero agente Xiang, ese hombre cayó de un edificio de quince pisos, no pudo haber sobrevivido a algo así- Dijo ingenuamente el encargado de archivo.
-Ese hombre perteneció a Shadaloo, y tratándose de uno de sus sicarios, todo es posible.- Argumentó Chun Li.
Todos los presentes se quedaron un momento mirándose unos a otros sin decir una sola palabra. Después del silencio incómodo Harry Stone tomó la palabra y habló:
-Agente Xiang, no es excusable la actitud que tuvo Interpol en esta situación, pero lo que puedo alegar en nuestra defensa, es que la cede de España, se llevó consigo el expediente de Vega mientras usted estaba convaleciente, mientras tanto ya no nos competía actuar en esos momentos, pues se convirtió en un asunto español.-
Chun Li se quedó paralizada en su lugar sin dar crédito a lo que oía, mientras sus mejillas se encendían de la rabia cuando intentaba formular sus palabras:
-¿Me está diciendo que le dejaron todo el asunto de Vega a España? ¿¡Cómo pudieron permitirlo!? Vega es español, alguien pudo haber sobornado a los agentes externos para modificar el expediente de manera que nadie notara que había irregularidades. ¡Esto es un serio caso de corrupción!- Habló Chun Li alzando la voz en la medida que hablaba.
-Agente Xiang, eso es algo que tendrá que arreglarse con la sede de Interpol en España.-
-Entonces quiero ir a España ahora a arreglarlo personalmente.- Respondió Chun Li con firmeza.
Todos los presentes continuaron murmurando y mirándose entre sí, cuando Harry Stone volvió a poner el orden y preguntó:
-¿Cuándo quiere viajar hacia España?-
-De inmediato.- Determinó Chun Li sin pensar dos veces su decisión de ir a buscar las respuestas que necesitaba hasta el otro lado del mundo.
-Las Vegas, Nevada, EUA. –
Las luces de colores iluminaban una buena parte del lugar, era una decoración muy fina en un ambiente divertido. Se oían risas y carcajadas de hombres vestidos con esmoquin y mujeres con elegantes vestidos de noche. Lujos y derroche, era el ambiente que se veía en ese afamado casino de las Vegas.
Alrededor de la ruleta, varias personas se aglomeraban para mirar y apostar un rato. Un hombre alto de complexión gruesa y tez morena reía a carcajadas mientras apostaba y se mantenía rodeado de mujeres de casino que le hacían compañía.
Entre el bullicio el hombre alto sintió la vibración de su celular que se encontraba en la bolsa se su pantalón, por lo que enseguida lo sacó de su bolsillo y contestó:
-¿Si diga?
-¿Así que usando los horarios del trabajo para darte una vida de rey?- Habló una voz femenina al otro lado del teléfono perteneciente a Maya Sunee.
-¿Qué quieres?- Preguntó con brusquedad.
-Escucha Balrog, voy conduciendo mi auto, así que seré muy breve dándote tus nuevas instrucciones: necesito que localices a tu ex compañero asesino, Fabio Vega de la Cerna, y lo convenzas de unirse a nuestro equipo.-
-¿Integrarlo a SIN? ¿Integrar al equipo a ese vanidoso enfermo mental?- Cuestionó Balrog que siempre había sentido envidia de su ex socio en Shadaloo.
-Aquí las órdenes las da el jefe, tú sólo limítate a obedecerlas.- Respondió Maya con enfado.
-¿Y dónde se supone que tengo que localizarlo?- Preguntó Balrog todavía muy enfadado.
-Ese es tu trabajo, se te paga muy bien por ello.- Y Maya terminó la llamada sin responderle nada más a Balrog.
