Aquí vengo de nuevo!
Mcuhas gracias por leerme, y bueno por ahora lascosas estan calmaditas, pero ya os digo que va aser chungo chungo! jajajajaj
Capitulo 3
POV Bella
De nuevo comenzaba la rutina del instituto, ¡que gran diversión! Nada más despertarme bajé a la cocina a desayunar algo y hacer algo a Charlie para cuando se despertara.
Como ahora comenzaba las clases, el estado le había asignado a una enfermera personal para que lo cuidara y también de paso era medio psicóloga que le iba a ayudar a salir de las drogas, cosa que creo que era bastante imposible de conseguir…pero bueno al menos lo cuidaría y sabría que estaba bien…aunque ¿y a mí que me importa?...el no se preocupaba por mí en lo más mínimo. Solo hacía que molestarme.
Por más que intentaba odiar a Charlie por como me trataba…menos lo conseguía, era mi padre al fin y al cabo…pero lo único que ha hecho durante estos años a sido arruinarme la vida, pero no quiero que le pase nada y realmente me quedaba más tranquila si había una enfermera cuidándolo…esperaba que no le hiciera lo que me hacía a mí…por el bien psicológico de la mujer…
Cogí mis cosas y salí de la casa a esperar a que llegara Jessica. De mientras me fumé mi cigarrito matutino, para empezar el día con energía. Se oyó el claxon del coche de Jessica y me levanté y entré.
-Bella, ¿ya estas fumando?- dijo con el ceño fruncido.
-Mmm…¿si?- no se de que se extrañaba, siempre estaba fumando.
-Es el primer día y ya te vas a ir colocada allí…
-Sabes que no me importa- dije de mala gana.
-Tu misma…-murmuró.
No se porque me echaba este sermón ahora, vale que ella solo fumara y se drogara cuando salíamos de fiesta, pero sabía de sobras lo que hacía yo, así que realmente no entendía nada. Tanta preocupación de su parte, era extraña ya que ella solo se preocupaba de si misma.
Aparcó en el estacionamiento del instituto y bajamos de su coche para dirigirnos a nuestras primeras clases. En aquellos momentos estaba atestado de gente.
-¡Hola Bella!- saludó Mike
-¡Hola!- saludé
Se me quedó mirando un rato a los ojos y comenzó a negar con la cabeza.
-¿Ya quieres empezar el día colocada?- preguntó.
-¿Que pasa tu también me vas a echar el sermón?- ironicé.
-No, es solo curiosidad.
-Pues muy bien- contesté seca.
Entre en el interior del lugar y todos los chicos se me quedaban mirando con lascividad, con la mayoría me había acostado, porque tampoco es que hubieran muchos la verdad, este era un lugar bastante pequeño y los chicos que estuvieran bien eran bastantes escasos, pero alguno había que supiera hacerme disfrutar.
Entré a mi primera clase y me senté al final del todo junto con Jessica como siempre, además ese era el lugar en el que menos atención se prestaba y como yo solo iba a calentar la silla me iba perfecto.
-Buenos días a todos- saludó el profesor.- este año tenemos un alumno nuevo en clase…Pasa.
Por la puerta entró un chico realmente atractivo. Su pelo era de color broncíneo y tenía unos ojos preciosos, del color de las esmeraldas, llamaba la atención mucho. Era delgado, con poco músculo, pero bien definido, definitivamente estaba buenísimo…¿Cómo sería una noche con él? Definitivamente tendría que intentar embaucarlo para probarlo, no podía desperdiciar ninguna oportunidad para darle un gusto a mi cuerpo y más con semejante bomboncito que me calentara.
El profesor le indicó que se pusiera en frente de todos para presentarse.
-Hola, Me llamo Edward Cullen- murmuró con voz aterciopelada…dios que voz…
Parecía un dios heleno, tenía una mirada muy sensual y daban unas impresionantes ganas de lanzarse a el…
-Has visto- dijo Jessica- esta buenísimo…
-Ya te digo- dije aturdida, no me salían ni las palabras.
No comenté nada más durante el resto de la clase. Estaba, sentado dos pupitres más adelante del mío. Tenía una buena vista al menos. Creo que este año no iba a ser tan malo…
Comencé a desnudarlo con la mirada, pensando en lo que le haría. A lo mejor le invitaba a que se viniera una noche de fiesta con migo, era un buen plan.
-Señorita Swan- ¿quien me hablaba?- ¡señorita Swan!- gritó el profesor.
-¡Que pasa!- grité alterada
-Como que, que me pasa…-ironizó- le he preguntado algo señorita, así que responda.
No se porque, pero de repente me comencé a reír como una loca. Bueno si lo sabía eso era lo que me había fumado antes de entrar…
-¡De que se ríe señorita!- dijo enojado.
-Bella contrólate…-murmuró Jessica.
Pero yo no podía parar.
-¡Fuera de clase!- gritó.
-Si señor- dije haciendo un gesto militar y rompiendo a reír de nuevo.
Salí de la clase sin parar de reírme. Que mal me había sentado…Bueno realmente esto era lo mejor, porque había veces que si que me sentaba realmente mal, tanto que me ponía llorar como una loca. Así que, a reír se ha dicho.
Me apoyé en los lockers para esperar a que sonara el timbre, ya que otra cosa no podía hacer, porque como me fuera sería peor…
Al fin sonó el timbre y comenzaron a salir todos de clase, todo me miraban, la chicas con recelo y los chicos soltaban cosas como ha estado buena Bella esos eran lo que yo llamaba los PELOTAS…Las chicas…pues todas me odiaban…el ¿Por qué? Por tantas razones…pero básicamente porque me he tirado a alguno de sus novios…
Si, me comportaba como una zorra, siempre lo reconoceré y realmente no me gustaba, pero lo hacía porque estaba tan cabreada con la vida que no me importaban las consecuencias de mis actos.
-Señorita Swan, acérquese- dijo el profesor Mars.
-Dígame…-dije intentando ponerme sería, aunque estaba a punto de que se me volviera a escapar la risa.
Jessica estaba aun dentro de clase, observándonos al profesor y a mí.
-Hoy no la mando a la dirección por ser el primer día, pero señorita Swan a la próxima sus actos tendrán sus consecuencias- dijo seriamente- Recuérdelo…
-Si señor…-dije fingiendo estar apenada.
En cuanto se fue para dar su siguiente clase, Jessica salió y se vino a mi lado pero sin hablarme. Fuimos a nuestra siguiente clase y nos sentamos en los mismos lugares.
Esa clase pasó más lenta que la anterior, ya se me habían pasado los efectos.
Por fin sonó la alarma, después de 3 clases era la hora del almuerzo. Nos dirigimos allí y nos colocamos en nuestra mesa de siempre, donde se encontraban, Mike, Tyler y Eric.
-¿Que tal las vacaciones Bella?- preguntó Tyler,
-Sin comentarios…-dije seca.
Dejé mis cosas en los asientos y me levanté para coger mi comida. No tenía mucha hambre, así que me cogí una ensalada y una manzana.
-¿Así que tu eres la graciosa de clase? –preguntó esa voz tan hermosa…
-Y tu el nuevo…-era una afirmación.
-Pues eso parece, señorita…¿Swan?- preguntó.
-Correcto…-contesté.
Acabe de coger mi comida y me despedí de Edward con la mano.
-Encantado- murmuró.
Me senté en la mesa y comencé a comer, me había quedado un poco ausente.
-¿Bella?- preguntó Jessica pasándome la mano por la cara.
-¡Dime!- contesté
-Contrólate en clase por dios…-murmuró
-Lo intentaré.-murmuré indiferente
Terminamos de almorzar y volvimos a la cárcel que eran las clases. Las últimas horas me las pasé dormida, pero como al menos no hablaba los profesores no me decían nada.
Cuando por fin terminaron Jessica me dejó en casa y al entrar mi padre estaba con la enfermera que lo atendía viendo el televisor.
-Hola Bella- dijo Esme, la enfermera
-Hola Esme- murmuré.
Subí a mi habitación y me encerré allí. No tenía ganas de sentarme en el salón a ver la tele como harían una familia feliz.
Aquí no era así, todas las noches yo me iba a mi refugio y allí esperaba a que fuese un nuevo día. Sin verle la cara a Charlie y pensando en lo que el futuro me depararía, que no parecía ser nada bueno.
Al caer la noche me fui a la ducha y me puse mi pijama y me fui a dormir, no tenía hambre a si que ni siquiera bajé a cenar…ya buscaría Charlie algo para hacerse…
Hasta mañana!
