Capítulo 4
- ¡Ay Chris, Chris, vamos bro, por favor me estás asustando, por favor dime algo! – Decía Martin mientras sostenía en su regazo la enorme cabeza de Chris atrapado ahora en el cuerpo de un caballo inconsciente – De pronto, Chris abrió los ojos, al principio lentamente, parpadeó un par de veces hasta que su vista se aclaró y logró escuchar las palabras desesperadas de Martin quien estaba a punto de soltar en llanto por la condición de su hermano.
Sin previo aviso, Chris comenzó a dar furiosas patadas hasta que logró ponerse de pie y aún tambaleante se quedó quieto sobre sus patas temblorosas casi a punto de caer de nuevo al suelo mientras Martin sujetaba sus riendas y trataba de calmarlo.
- Chris, mírame, soy yo, soy yo bro, tranquilo, los dingos se fueron, estamos a salvo ¿Sí? Vamos mírame, tranquilo si, ya todo pasó, estoy bien no estoy herido, ¿Tú cómo estás, estás bien, te duele algo? - Balbuceaba Martin visiblemente preocupado por no obtener respuesta alguna de su hermano.
-¡Ay no, no, no por favor no, por favor no, Chris no puedes hacerme esto! Vamos, ya de por sí tu CPS está fallando, no puedes tú también perder la memoria ahora, ay no, seguramente te golpeaste la cabeza con la caída o quizá el shock de verse perseguido por los dingos le afectó demasiado en su forma de caballo, ay no, no sé ¿Por qué, por qué? ¡Vamos Chris por favor dime algo! – Rogaba Martin mientras abrazaba firmemente el cuello de su hermano aún tembloroso por el esfuerzo de la huida.
– A ver… tranquilo… piensa Martin, piensa, primero debo hacer volver a Chris en sí, luego buscar ayuda o un teléfono para comunicarme con Tortuga y que vengan por nosotros para que Aviva pueda reparar el CPS de Chris y volverlo a la normalidad ¿Pero cómo haré para que me entienda primero? Ay, quisiera saber que está pasando por su cabeza en este momento.
Martin estaba absorto hablando consigo mismo cuando de pronto notó que Chris mantenía una de sus patas traseras levantada y había una mancha de sangre en la arena – ¡Chris, estas herido! – Exclamó asustado Martin mientras revisaba a su hermano – Notó que tenía una mordida justo en el tendón de su pata trasera derecha – Ay no, es la manera en que las diferentes especies de perros salvajes tratan de detener a sus presas grandes, muerden sus patas para hacerlos caer o para debilitarlos y que no puedan correr, ese último dingo debió morderlo al momento de que Chris saltaba hacia la cerca – Martin se apresuró a buscar el kit de primeros auxilios que Chris sabiamente había empacado y trató la herida hasta que dejó de sangrar y aplicó un vendaje – Solo espero que ese dingo no haya tenido rabia o algo así, ya solo eso nos falta – Murmuró Martin muy desanimado.
Un rato pasó desde que Chris se despertó aturdido, Martin continuaba deliberando que debía hacer mientras dejaba que su hermano descansara un poco y se refrescara a la sombra de un árbol cercano.
De pronto, un pensamiento hizo eco en la mente de Chris – ¿Martin? ¿Martin? ¿Que es eso? recuerdo ese sonido, pero no sé lo que es, que significa – Un sentimiento de inquietud asaltó su corazón hasta que fue devuelto a la realidad por un dolor punzante en su pata, dio un leve gemido cuando intentó apoyarla en la arena suave – ¿Chris, estas bien? – Preguntó Martin al escuchar su queja mientras observaba que su hermano intentaba pronunciar algo abriendo y cerrando su boca – ¿Chris, quieres decirme algo? ¿Me recuerdas? Soy tu hermano, vamos por favor.
- ¿Mar…tin? Pronunció finalmente Chris con dificultad – ¿Eres…eres tú?
- ¡Sí, Sí, por fin! Chris me tenías muy preocupado bro, no sabes cómo me asustaste – Dijo Martin con júbilo colgándose del cuello de su hermano que aún no acababa de comprender del todo la situación.
- Me siento extraño, que pasó, donde estamos y ¿Por qué siento dolor en mi… ¡Pata!? –Expresó Chris con incredulidad mientras volteaba a ver todo su cuerpo y miraba a su alrededor – Oh rayos ¡Ya recuerdo, los dingos!… ¿Martin estás bien, no estas herido, que paso con los dingos ya se fueron? – Preguntó Chris inquieto a su hermano mientras recobraba su plena conciencia nuevamente.
- Yo estoy bien Chris solo un poco golpeado por la caída al saltar la cerca, pero estoy bien, en serio, pero ese último dingo logró morderte antes de que saltaras entre los alambres de la cerca, por fortuna el también recibió una descarga eléctrica y eso bastó para que se alejara con los otros dingos, limpié tu herida y te apliqué un vendaje, afortunadamente parece que ya no sangra, pero no creo que puedas continuar cabalgando con esa herida, ¿Aún te duele? – Pregunta Martin a su hermano mientras da un suave masaje sobre la pata herida.
- Um, si, de hecho si, así que por favor, ya no sigas bro – Dice Chris mientras suavemente retira su pata adolorida de las manos de Martin.
- Ups, lo siento – Dice Martin apenado.
- Vamos Martin, ayúdame a desactivar mi CPS para poder descansar un poco y ver cómo está mi herida, buscaremos ayuda y llamaremos al equipo, no creo que sea muy grave, tal vez en mi forma humana me sea más fácil caminar con un poco de ayuda. – Dice Chris optimista a su hermano que aparentemente no está muy convencido de su plan.
- Um, esteee, Chris, no sé cómo decirlo, pero, tu traje se averió y no lo puedo desactivar – Le dice Martin a su hermano mientras desvía su mirada.
- ¿Que? ¿Estoy atorado en la forma de caballo? ¿Pero cómo, que le pasó a mi CPS? Aviva lo revisó antes de partir de Tortuga esta mañana, dijo que estaba listo. ¡Oh, rayos! – Suspiró Chris tratando de calmarse – Bueno, no es el fin del mundo, ya nos ha pasado antes y Aviva lo ha logrado resolver, seguramente podrá repararlo de nuevo y podré regresar a mi forma original cuando lleguemos a Tortuga.
- Sí – Responde Martin - pero sin el Creature Pod no podemos comunicarnos con ellos, no sabrán nuestra ubicación ni nosotros la de ellos, además, con tu pata herida tardaremos más de lo acordado, la comida y el agua no nos alcanzará para más días, ¿Y si regresan los dingos? No podrás escapar de ellos con esa herida, tendremos que… - Tranquilo Martin, estaremos bien – Calma Chris a su hermano visiblemente preocupado – Tú aprovecha la comida que Jimmy nos preparó, yo me alimentaré de la vegetación de esta zona y podré obtener agua suficiente de ella para resistir hasta que lleguemos a la nave o encontremos ayuda, recuerda que ahora soy un Brumby, uno de los caballos más resistentes del mundo, mientras los dingos se mantengan alejados estaremos bien.
