Título: Todo gracias a una elección (lo mío no es poner títulos a los fic, lo siento)

Parejas: De momento será un Naruhina, más adelante veré si incluyo alguna otra pareja.

Resumen: Después de acabar con la 2º prueba de los exámenes chunnin, Naruto busca a su sensei para que le ayude a entrenar solo para ser rechazado por éste. Desanimado, tampoco acepta la oferta de Ebisu y decide renunciar, hasta que alguien se cruza en su camino y le hace una proposición.

Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Kishimoto-sempai (excepto Keiko que es mía)

Pensamientos

Conversaciones

Kyuubi


CAPÍTULO 4

El despertador sonó a las 8.00 anunciando un nuevo día y despertando a un chico rubio de ojos azules de su sueño. Naruto se incorporó, se estiró y apagó el ruidoso aparato mientras pensaba en volverse a dormir pero recordó que hoy comenzaba el entrenamiento con su nueva sensei y que había quedado en reunirse con ella e Iruka-sensei en una hora para ir de compras por lo que, con un poco de esfuerzo, se levantó de la cama y se dirigió hacia el baño para darse una ducha y espabilarse. Después de unos minutos relajándose bajo el agua de la ducha, salió del baño mientras se secaba el pelo con una toalla para después lanzarla a un rincón de la habitación y dejar que los picos de su pelo fueran en la dirección que quisiesen. No era como si pudiera peinarlo y obligarles a que se quedaran hacia abajo… parecía que su propio pelo tenía vida propia.

Se dirigió hacia su armario y cogió su traje naranja para ponérselo, tal vez, por última vez. Le encantaba el naranja y por eso aquella ropa le había gustado tanto pero sabía que cuando se hiciera ninja tendría problemas al salir en misiones por llevar ese color así que cuando se hizo gennin había intentado comprar algo que fuese mejor, sin embargo las tiendas se habían negado a venderle o los precios que le pedían por sus productos habían sido desorbitados por lo que se resignó a llevar su ropa naranja y demostrarles a todos que podía ser un gran ninja de igual forma.

Después de vestirse se dirigió hacia la cocina para desayunar algo de ramen, era mejor aprovechar el poco tiempo que tenía para comer el delicioso alimento antes de que empezara con su nuevo régimen de alimentación. Solo esperaba que no se pusiera enfermo como aquella vez que comió verduras por recomendación del Sandaime. Lo había pasado realmente mal y no quería perderse ningún día de entrenamiento debido a una indigestión de esos alimentos que no tenían ningún sabor y que en su opinión, no deberían ni ser considerados alimentos.

Desayunó rápidamente, cogió a Gama-chan y metió todo el dinero que había estado ahorrando de sus misiones y de lo que el Sandaime le pasaba cada mes para poder pagar el alquiler y la alimentación y se dirigió a la salida.

Salió de su casa y saltó al tejado de su edificio para dirigirse al apartamento de Iruka-sensei. Realmente aún tenía algo de tiempo hasta las 9.00 pero decidió ir corriendo para hacer algo de ejercicio, además no pasaba nada por llegar un poco antes. Mientras corría intentaba imaginarse que cosas compraría y cómo quería que fuera el diseño de su nueva ropa… no lo tenía muy claro. Tal vez lo mejor sería que le aconsejaran Kei-sensei e Iruka-sensei pero tenía claro que quería llevar un poco de naranja, después de todo el color era como su seña de identidad.

Después de unos minutos corriendo y saltando por los edificios de Konoha, llegó al apartamento de Iruka-sensei, llamó a la puerta y esperó a que alguien le abriera. Segundos después escuchó ruidos de pasos acercándose y le abrió la puerta su antiguo sensei invitándole a entrar con una sonrisa. Había estado antes en su apartamento y cada vez que estaba allí se sentía a salvo… no sabía muy bien como explicarlo pero era como si al estar allí nada malo pudiera pasarle, como sí estando allí estuviese protegido de los peligros que había fuera.

Al pasar al salón junto con Iruka-sensei, encontró que Kei-sensei ya estaba allí desayunando y con una sonrisa le invitó a sentarse con ellos y comer algo si quería.

- Has llegado pronto Naruto –dijo su sensei con una sonrisa- me alegra saber que Kakashi-san no te ha contagiado su tardanza crónica.

- Um… bueno, no quería llegar tarde –dijo el rubio llevándose las manos detrás de la cabeza y sonriendo tímidamente- tengo ganas de comenzar con el entrenamiento.

- También tenías ganas de graduarte en la Academia y llegabas tarde a todas las clases –bromeó Iruka mirando de reojo a Naruto mientras éste miraba hacia otro lado-.

- Es que tus clases eran muy aburridas Iruka-sensei –dijo haciendo un mohín mientras Keiko intentaba no reírse e Iruka fulminaba a ambos con la mirada- y me entraba sueño escuchándote.

- Naruto –dijo Iruka serio mientras el rubio tragaba pesadamente preparándose para una bronca o un aviso- puede que fuese aburrido pero es necesario que lo aprendas, sobretodo si quieres ser Hokage.

- Pero es que es taaaaaan aburrido –dijo infantilmente el rubio mientras Iruka suspiraba y Keiko reía-.

- Qué voy a hacer contigo… -suspiró el chunnin mientras dirigía su mirada a Keiko que seguía riendo- ayúdame ¿no?

- Yo os doy la razón a los dos –dijo finalmente la chica después de reír- la historia es tremendamente aburrida, sobretodo si la cuenta Iru-kun cuando está en modo conferencia –dijo mientras Naruto reía e Iruka se sonrojaba- pero si quieres ser Hokage no tienes más remedio que aprender todas esas cosas aburridas y otras muchas cosas aún más aburridas, ya que es un requisito imprescindible para ser Hokage –terminó mientras Naruto paraba de reír y se daba un golpe contra la mesa derrotado e Iruka hacía el signo de la victoria-.

- Bien, lo mejor es que vayamos haciendo marcha si queremos que nos de tiempo a todo –dijo Iruka mientras todos se levantaban- iré a guardar el dango… -pero en ese momento Keiko, a gran velocidad, se lanzó a ellos y se escondió detrás de Naruto con el platillo, mientras Iruka suspiraba y el rubio miraba incrédulo lo que acababa de ocurrir- No he dicho nada, a veces puedes ser muy infantil Kei-chan.

- Tengo toda la vida para madurar –dijo sacándole la lengua a Iruka y comiéndose un dango mientras el chunnin reía- no te extrañes Naru –le dijo al rubio que aún seguía un poco sorprendido con lo que estaba viendo- cada vez que nos reunimos, nos comportamos como chiquillos.

- Es cierto –aseguró el chunnin con una sonrisa- parecemos críos de diez años, menos mal que no hay mucha gente que nos vea pero también podemos ser serios cuando queremos –dijo dirigiéndose a la puerta para salir- por cierto Kei-chan, todavía no me has contado cómo has conocido a Naruto y por qué le entrenas ¿Te lo a pedido Kakashi?

- ¿Yo? ¿Él? Eh… bueno verás –comenzó la chica nerviosa. Si le decía a Iruka lo que había pasado, Kakashi no sobreviviría para ver la final del examen- es una historia muy larga.

- Entiendo –dijo Iruka cogiendo las llaves de su apartamento- entonces ¿Cómo has conocido a Kei-chan, Naruto? –preguntó dirigiéndose al rubio. Sabía que él le respondería a la pregunta con la verdad-.

- Bueno, fui a pedirle a Kakashi que me entrenara para la final y no quiso porque quería entrenar al teme –comenzó relatando distraídamente mientras Iruka comenzaba a enfadarse y Keiko se apuntaba mentalmente que flores debía llevar a la tumba de Kakashi o, si tenía suerte, al hospital- entonces me dijo que me iba a entrenar el sensei de Konohamaru pero ese hombre me odia así que me fui del hospital y después me encontré con Kei-sensei y me dijo que ella me entrenaría –terminó con una gran sonrisa mientras Iruka sonreía forzadamente y Keiko le ponía una mano sobre el hombro del rubio apartándolo ligeramente de su compañero-.

- Creo que he olvidado la cartera ¿Me disculpáis un momento? Ir saliendo, por favor –dijo mientras volvía sobre sus pasos y se metía en una habitación dando un portazo-.

- Kei-sensei ¿Le pasa algo a Iruka-sensei? ¿He dicho algo malo? –preguntó el rubio preocupado y triste por la reacción de su antiguo sensei que consideraba como un hermano mayor-.

- No es culpa tuya Naruto –dijo la chica arrodillándose frente al rubio para mirarlo a los ojos- se ha enfadado por lo que ha hecho Kakashi. Iruka es un maestro de Academia y lo primero que te enseñan y debes aprender cuando quieres ser maestro o sensei de un equipo gennin es que no debes jugar a favoritos. No debes ayudar más a un alumno porque te caiga mejor que los demás y dejar a los demás desatendidos. Es por eso que un jounnin-sensei nunca tendrá un familiar en su equipo gennin. El problema con Kakashi es que ha hecho exactamente eso, ha estado jugando a favoritos y no se ha molestado en ocultarlo. Hokage-sama también sabe esto y tampoco está muy contento.

- Pero yo no quiero que Kakashi tenga problemas por mi culpa –dijo el rubio triste- puede que no me haya querido entrenar para la final pero tampoco es mal sensei.

- Eres estudiante de Kakashi y como tal tendría que haberte ayudado desde el principio. No es un buen sensei únicamente porque no te odie, él debería haberte ayudado con los problemas que tienes para que tú pudieras mejorar pero bueno –dijo levantándose y estirando las piernas mientras escuchaba como Iruka volvía- ahora estoy yo aquí y eso va a cambiar.

- Gracias –susurró el rubio en voz baja agradeciéndoselo a la chica sinceramente, mientras ella le respondía con una sonrisa-.

- Siento mi reacción pero ya nos podemos ir –dijo Iruka con una sonrisa- son las 9.30 tengo que dar clase a las 12.00 y tenemos muchas cosas que hacer.

- Vamos entonces –y salieron del apartamento para empezar su día-.

Naruto y los demás se dirigieron hacia el centro de Konoha para comenzar con las compras. Kei-sensei le había dicho que no se preocupara ya que le iba a llevar a las tiendas donde ella y su equipo compraban siempre ya que conocían a los dueños, por lo que no tendrían ningún problema, sin embargo Naruto aún seguía preocupado. No quería que por su culpa se metieran en problemas y que por ayudarle a él, aquellas personas no les atendiesen más a ellos pero tanto Kei-sensei como Iruka-sensei le dijeron que dejara de preocuparse y que disfrutara así que apartó aquellos pensamientos a un lado y se dispuso a disfrutar del día.

Por el camino, Keiko e Iruka le contaron cómo había sido su equipo. Para su sorpresa, el tercer miembro era el árbitro de la preliminar del examen chunnin, Gekko Hayate. El rubio no pudo evitar preguntar si aquel hombre estaba enfermo y sus senseis le comentaron que su compañero era propenso a coger enfermedades pero eso nunca le había impedido realizar su trabajo. Le contaron también que desde un principio habían conectado como equipo y que trabajaban muy bien juntos, tanto que el Hokage se había decepcionado cuando se habían separado, sin embargo cada uno tenía su sueño y por eso no habían tenido más remedio que hacerlo. Iruka quería ser maestro de Academia, Hayate quería especializarse en kenjutsu y Keiko quería llegar a capitana Anbu. Los tres habían cumplido sus sueños pero Keiko e Iruka aseguraron que lo habían conseguido porque se habían ayudado entre ellos tres para lograrlos. También le contaron que su sensei fue un obsesionado de las armas y que por eso los tres se manejaban muy bien con ellas, aunque únicamente Hayate fuera el que se había especializado en ello. Mientras que Keiko prefería las espadas grandes (de estilo zambato), Hayate e Iruka preferían las katanas.

Naruto no pudo dejar de alegrarse por todo lo que le contaban y se dio cuenta de que él y su equipo no estaban tan unidos como él pensaba. Le hubiese gustado que su equipo estuviera tan unido como el de sus dos senseis, que pasaran más tiempo juntos y se ayudaran entre todos pero aquello era imposible ya que a Sasuke-teme solo le importaba él mismo y a Sakura únicamente la atención de Sasuke. Además Kakashi pasaba más tiempo perdido en el camino de la vida que con ellos. Suspiró. No sabía por qué pero tenía la sensación de que iban a durar poco como equipo.

Se había enterado de que Keiko había perdido a sus padres antes del ataque del Kyuubi, en una misión que ambos habían tenido en conjunto con otros shinobis. Después de aquello había estado viviendo sola pero la chica le había asegurado al rubio que no se sentía triste ya que, por lo menos, sus padres habían muerto juntos y estaba segura de que habían dado lo mejor de ellos. Además, el Hokage le dijo que ellos habían asegurado el éxito de aquella misión y la vida de los compañeros que estaban con ellos.

Después de un rato caminando, llegaron a una tienda pequeña en cuyo escaparate se veían dos maniquíes con ropa ninja anunciando que se trataba de una tienda de ropa para ninjas. Al pasar, sonó un timbre anunciando la llegada de nuevos clientes y se acercó a ellos un hombre algo mayor, de ojos marrones y espesa barba, con una cicatriz en su mejilla en forma de X. Al ver a Keiko e Iruka sonrió y lo más sorprendente para el rubio fue que no dejó de sonreír al verle a él también allí.

- Hola chicos –dijo el viejo con una sonrisa- ¿En qué puedo ayudaros?

- Buenos días Shiro –contestó Keiko mientras adelantaba un poco al rubio para que el hombre le viera- necesitamos ropa nueva para mi nuevo alumno –dijo mientras el rubio se ruborizaba un poco-.

- Muy bien –dijo mientras posaba su mirada en Naruto- ¿Tienes algo pensado chico?

- Yo… no he pensado mucho en ello pero me gustaría que llevase algo de naranja y el remolino –comentó un poco nervioso-.

- Um… creo que tengo algo que te gustará –dijo con una sonrisa- esperarme un minuto aquí –pidió mientras se iba a la trastienda-.

- Creo que lo de la ropa lo hemos solucionado bastante rápido –comentó Iruka mientras la chica asentía- ya verás como te gusta la ropa Naruto, Shiro parece tener una habilidad para encontrar la ropa adecuada para cada ninja –comentó sonriendo al chico para levantarle el ánimo-.

- Sí, es como si con solo mirarte sabe la ropa perfecta para ti –comentó la chica riendo mientras el rubio comenzaba a sonreír- parece que ya viene para acá –dijo mientras veían como el hombre salía de la trastienda con una sonrisa, llevando consigo una caja-.

- Bueno chico, creo que esto es perfecto para ti aunque si quieres se puede retocar más a tu gusto, eres tú el que tiene la última palabra –dijo mientras sacaba de la caja el traje y se lo mostraba- ¿Qué te parece?

Cuando Naruto lo vio no pudo evitar sonreír ya que aquello le pareció perfecto. Era un traje ninja completamente negro. Los pantalones largos tenían varios bolsillos y en cada lado de las piernas llevaba una franja naranja. La camisa interior era de tirantes y de un color rojo oscuro, además llevaba la espiral en la espalda de color blanco. La chaqueta era de manga larga y completamente negra, aunque Naruto vio cremalleras en las mangas por lo que dedujo que podía convertirla en un chaleco si quería. También llevaba varios bolsillos y en la manga derecha, a la altura del hombro, tenía una espiral de color naranja.

- Es perfecto –susurró mientras los demás sonreían-.

- Me encanta cuando acierto con mis clientes –dijo Shiro sonriéndole mientras le revolvía el cabello al rubio- ¿Entonces quieres llevarte varios juegos? –preguntó mientras el chico asentía- muy bien, voy a ir a por ellos. Mientras tanto puedes ponerte este juego en el probador de allí para que salgas vestido con tu nueva indumentaria –y se fue a la trastienda a por el pedido mientras el rubio se dirigía al probador para cambiarse-.

- Bien, ya tenemos la ropa perfecta para él –comentó Keiko con una sonrisa- ahora hay que ir a comprar a la herrería de Kenji-sensei y después ir a comprar alimentos que no sean ramen y… ¡listo!

- Tanta preparación Kei-chan… hay algo que no me has contado ¿no? –preguntó el chunnin mientras la chica suspiraba- ¿de qué se trata?

- Iré a tu casa esta noche y te lo contaré todo ¿vale? –aseguró la morena mientras Iruka asentía un poco preocupado, pero en ese momento salió Naruto y se olvidó de aquello mientras miraba al chico sorprendida-.

Naruto salió del vestido sonriendo tímidamente mientras se llevaba las manos detrás de su cabeza. Keiko e Iruka miraban con ojos de sorpresa cómo había cambiado el rubio con aquella ropa. Ahora parecía más serio y más atractivo. Cuando Keiko e Iruka se dieron cuenta de ello, a los dos les pasó por la cabeza el mismo pensamiento… tendrá que tener cuidado con las fangirls. Pero ahora parecía un verdadero ninja. Cuando Shiro apareció también miró con sorpresa al chico y rápidamente sonrió al ver el nuevo cambio.

- Ahora pareces un verdadero ninja –comentó Shiro mientras los otros dos adultos asentían dándole la razón –y aquí traigo lo demás ¿necesitáis algo más?

- Ya está todo Shiro, muchas gracias por todo –dijo Keiko mientras le pasaba alguna bolsa a Iruka y Naruto le pagaba al hombre-.

- Ningún problema ya lo sabes, y chico –dijo mirando al rubio- si necesitas algo la puerta de mi tienda siempre estará abierta.

- Muchas gracias Shiro-san –respondió con una sonrisa mientras se despedían del hombre-.

Después de comprar la ropa, Naruto, Keiko e Iruka se dirigieron a una herrería para comprar lo que necesitaría el rubio para su formación. Por el camino, Naruto notó que la gente no le miraba con odio pero sabía que era porque en ese momento no le reconocían, sin embargo no pudo evitar sonreír. Se sentía bien que por un corto periodo de tiempo (hasta que se dieran cuenta de que era él) no tuviera que lidiar con esas miradas. También notó como varias chicas de edades distintas se le quedaban mirando o le guiñaban un ojo. No sabía si sentirse alagado o temeroso, aquello le ponía algo nervioso ya que no entendía muy bien lo que estaba pasando. Mientras tanto, Keiko e Iruka le contaban que el propietario de la herrería a la que se dirigían era de su antiguo sensei, que se había retirado hacía varios años del servicio activo para pasar más tiempo con su familia y montar una herrería con todo tipo de armas. Después de todo le encantaban.

Entraron a una pequeña herrería y Naruto vio a un hombre de pelo corto castaño y ojos del mismo color leyendo un libro. Cuando vio a los tres sonrió, salió del mostrador y se acercó a los tres sonriendo mientras abrazaba a Keiko e Iruka.

- Hacía tiempo que no os veía chicos –dijo separándose de sus antiguos alumnos- ¿Dónde está Gekko?

- En el hospital –contestó Keiko mientras el hombre levantaba una ceja a modo de interrogatorio- se escapó para ser el árbitro de la preliminar de los exámenes aún cuando los médicos le habían recomendado que guardara reposo así que ahora Yugao-chan lo ha atado a la cama del hospital para que no se escape hasta que se recupere –terminó mientras los demás echaban a reír-.

- Típico de él –comentó el hombre para después dirigir su mirada al rubio- Y tú eres… Uzumaki Naruto ¿no? –preguntó un poco dudoso mientras el chico asentía tímidamente- joder muchacho, menudo cambio. No te reconocía sin ese naranja brillante pero debo decir que ese atuendo te queda mucho mejor –rió mientras el rubio sonreía un poco- ¿Y qué quieren mis chicos?

- Necesitamos unos pesos que se regulen con chakra, además de un juego de shurikens y kunais –pidió Keiko a su ex-sensei-.

- No hay ningún problema ¿Es para tu nuevo alumno? –preguntó mientras la chica asentía- Bueno Naruto, mi nombre es Kenji Ama, encantado de conocerte –dijo estrechándole la mano al chico- voy a ir a por tus cosas, si necesitas algo solo tienes que pedirlo –comentó mientras iba a la trastienda-.

- ¿Para qué son los pesos Kei-sensei? ¿Y qué significa lo de regular con chakra? –preguntó el rubio confundido-.

- Para que podamos mejorar tu fuerza, velocidad y resistencia más rápido usaremos los pesos en la formación, uno en cada muñeca y otro en cada pierna. El peso se regula poniendo chakra en ellos, cuanto más chakra pongas, más peso habrá así se evita que vayas cargado de pesos distintos o tengas que comprar más cuando quieras aumentar el peso. De momento los pesos los regularé yo para que tengas el peso justo y lo iremos aumentando poco a poco. Deberás llevarlos puestos todo el día excepto para dormir ya que los músculos deben relajarse ¿vale? –explicó la chica mientras el rubio asentía-.

- Bueno chicos aquí tenéis todo –dijo Kenji apareciendo de repente- estos pesos son un poco caros ¿estáis seguros de que los queréis de éste tipo?

- Sí sensei y no te preocupes porque estos pesos los pago yo –comentó pero al ver que el rubio iba a protestar decidió dar sus razones- tengo mis razones para hacerlo Naruto. Considéralo como un regalo de mi parte como mi nuevo alumno, además no quiero sentirme culpable de hacerte comprar este tipo de pesos cuando se pueden comprar perfectamente otros más baratos.

- Pero Kei-sensei realmente yo… -intentó protestar el rubio pero la chica le volvió a interrumpir-.

- Si lo dices por el dinero no te preocupes, hasta hace unas semanas fui capitana Anbu y te aseguro que pagaban bien por lo que no es un problema, además… ¿De verdad piensas que no voy a recuperar el dinero y con garantía? –dijo sonriendo siniestramente mientras el rubio la miraba confuso-.

- Oh… ¿Qué tienes en mente, Kei-chan? –preguntó Iruka mientras se apartaba ligeramente de su compañera y Kenji escuchaba con interés-.

- Vamos a ser realistas chicos –dijo sonriendo mientras se posicionaba tras el rubio y posaba sus manos en los hombros del rubio- el día de las finales todo el mundo hace apuestas y estoy segura de que casi todo el mundo apostará en su pelea a favor del Hyuuga. Cuando Naru gane, deje a todo el mundo boquiabierto, demuestre a todos de lo que esta hecho y se convierta en chunnin… ¿Entendéis por donde voy?

- ¡Vas a apostar por él! –exclamó el chunnin sorprendido mientras Kenji sonreía ampliamente- debo reconocer que es una muy buena idea.

- Lo se –dijo mientras miraba al rubio que le devolvía la mirada algo confuso, por lo que decidió explicárselo- verás Naruto, normalmente durante las finales de los exámenes chunnin la gente hace apuestas por su favorito. Si somos realistas, muy poca gente apostará porque tú ganes la pelea o te conviertas en chunnin así que como yo si voy a apostar por ti, seguramente Iru-kun y Kenji-sensei también, además de Haya-kun y su novia y otros pocos más… realmente vamos a ganar una pasta cuando ganes.

- Pe…pero yo… -comenzó nervioso al darse cuenta- ¿Y si no gano?

- Vas a ganar esa pelea contra el Hyuuga porque lo sé –dijo Keiko tranquilizando al chico- al igual que sé que este mes vas a aprender todo lo que te enseñe y al igual que sé que vas a demostrar a todo el mundo que puedes ser el mejor ninja de tu generación. Así que ahora quiero ver de nuevo al Naruto Uzumaki que confía en sus habilidades y que nunca se rinde –declaró mientras el rubio volvía a sonreír- así está mejor.

- Lo mejor es que nos vayamos –comentó Iruka- aún tenemos cosas que hacer.

- Bueno chicos, espero que la próxima vez vengáis todos y dadle recuerdos a Gekko cuando lo veáis –comentó Kenji con una sonrisa-.

- Lo haremos sensei –aseguró Iruka con una sonrisa-.

Después de pagar por los productos y despedirse, salieron de la herrería y se dieron cuenta de que eran las 11.00 por lo que decidieron darse prisa y terminar con las compras. Keiko e Iruka le dijeron que solamente quedaba por comprar comida que no fuera ramen, como fruta, pescado, carne y verduras. En muchas tiendas los propietarios se negaron a vender sus productos pero Keiko e Iruka amenazaron a los tenderos con varias torturas y la chica aseguró que usaría el truco del ratón y la cuchara por lo que, temerosos de lo que podría ser aquello que no sonaba nada bien, les atendieron formalmente.

Después de las compras se dirigieron a la casa del rubio para dejar todo. Al contrario de lo que pensaban muchos, Naruto no era tan desordenado como parecía ser. Tal vez hubiera alguna cosa tirada y algo de polvo pero su casa era perfectamente presentable. Tampoco iba a tener todo reluciente cuando vivía solo… únicamente habitable.

Dejaron en el armario su nueva ropa y metieron en una bolsa la vieja para tirarla, sin embargo Naruto quiso quedarse con un traje para tenerlo de recuerdo. Keiko también le ayudó a ponerse los pesos y le enseño como quitárselos para dormir. Después reguló los pesos para que cada uno pesara 10kg y comenzara a acostumbrarse al peso. Una vez terminado de colocar la ropa, se dirigieron a la nevera y colocaron toda la comida. Keiko pegó en su nevera un calendario de lo que sería su nueva alimentación equilibrada e Iruka le regaló un libro de recetas para que no tuviera problemas al cocinar. Kei-sensei le había dicho que usaría un kage bunshin para que lo estudiara mientras entrenaban.

Cuando acabaron, Iruka se dio cuenta de que faltaban unos minutos para las 12.00 por lo que se despidió de ellos, deseó suerte a Naruto y desapareció en un remolino de hojas. Keiko le pidió que le siguiera y en unos minutos se encontraban cerca de los baños termales para comenzar con el entrenamiento.

- Bueno Naruto, como sabes empezaremos con tu control de chakra y lo haremos caminando sobre el agua –comenzó a explicar mientras ella misma lo hacía y el rubio atendía- lo realizarás con el sello que llevas puesto para que mejores más. Quiero que hagas 20 clones y que comiences a intentarlo. Para caminar sobre el agua tienes que emitir una cierta cantidad de chakra constantemente hacia el agua para que no te hundas, al contrario que caminar sobre los árboles que solamente debes pegarte al árbol con chakra. Si no lo haces bien te hundirás y te aseguro que el agua esta caliente –sonrió mientras el chico la imitaba aceptando el desafío- ¿tienes alguna duda? –preguntó mientras el rubio negaba- entonces puedes comenzar.

Naruto hizo lo que le pedía su sensei y realizó 20 clones. Se dio cuenta de que aquello no iba a ser tan fácil y a los pocos minutos estaba empapado pero no se iba a dar por vencido tan fácilmente y siguió intentándolo. Después de una hora, Keiko le pidió que deshiciera sus clones para comenzar de nuevo con la experiencia que había obtenido por lo que deshizo su técnica, descansó unos minutos y volvió a empezar.

Continuó durante todo el día hasta que fue capaz de caminar por el agua con aquel sello puesto. Al final del día, su sensei retiró el sello (con cierta violencia) y se dio cuenta de que ahora era mucho más fácil caminar sobre el agua. En ese momento le explicó que comenzaría al día siguiente con todo lo demás por lo que debía ir a descansar y a recuperar su energía.

Naruto llegó a su casa algo cansado, así que se duchó rápidamente y se hizo ramen para cenar. Kei-sensei le había dicho que podía comenzar a comer sano a partil del día siguiente por lo que cenó su delicioso ramen, programó su despertador y se acostó.

Al día siguiente Naruto acudió al campo de entrenamiento en el que le esperaba su sensei. Le pidió que realizara un total de 70 clones para comenzar. 20 trabajarían taijutsu, otros 20 ninjutsu, otros 20 empezaría con el Hatha Yoga y los otros 10 leerían libros sobre estrategia, concentración… lo que sería conocimiento general. Keiko además creó un clon de ella para cada grupo y así tener atendidos a todos. Mientras tanto los originales trabajarían la fuerza, velocidad y resistencia. Mientras los grupos se separaban y se dirigían a puntos distintos, Keiko decidió explicarle en lo que consistiría su entrenamiento.

- Naruto, como te dije anteriormente los clones no ayudan a mejorar físicamente por tanto tienes que hacerlo tú mismo. Con ayuda de los pesos avanzarás más rápido pero te aseguro que será agotador. Empezaremos haciendo 500 flexiones, 500 abdominales, 500 sentadillas y después correremos vueltas por la alea ¿Ok?

- Quieres matarme ¿verdad? –gimió el rubio mientras la chica se reía- no tiene gracia Kei-sensei.

- Te dije que sería duro, pero piensa en los resultados de este entrenamiento así que ya puedes ir empezando –rio mientras el rubio suspiraba y comenzaba con las flexiones-.

Por otro lado, en el grupo de taijutsu, Keiko explicaba exactamente en lo que consistía el tipo de taijutsu que iba a enseñarle y cómo lo iban a trabajar.

- El taijutsu que os voy a enseñar se llama Budo Taijutsu. Tiene dos grados, el primero se llama Ryu y el segundo Dan y para pasar de un grado a otro hay que realizar un examen, pero tranquilo –dijo al ver las caras de los rubios- que no es escrito. Como sabrás, solo dará tiempo a aprender el 1º Grado y se compone de tres etapas. La primera etapa se llama Ten Ryaku no Maki (Principio del cielo) y trabajaremos movimientos corporales como rodamientos, caídas, saltos… La segunda etapa se llama Chi Ryaku no Maki (Principio de la tierra) y trabajaremos ejercicios de flexibilidad. Por último, la tercera etapa se llama Jin Ryaku no Maki (Principio del hombre) y trabajaremos la parte técnica como los katas, métodos de golpeo y bloqueo, luxaciones, estrangulaciones, puntos vitales…

- ¿Y no sería más rápido aprender los katas directamente? –preguntó uno de los clones mientras los demás asentían de acuerdo-.

- No porque los katas están compuestos por movimientos de las dos primeras etapas así que debes aprenderlos todos antes. Cuando acabes el examen chunnin continuaremos mejorando el grado Ryu y una vez preparado pasarás el examen y comenzaremos con el grado Dan que incluye el uso de armas.

- ¿Cómo es el examen? ¿Y qué arma voy a usar? –preguntó un clon ilusionado-.

- El examen te lo contaré cuando sea el momento y en cuanto al arma que quieras usar… eso lo decides tú ya que dependiendo del arma que escojas el entrenamiento será distinto –sonrió mientras los rubios saltaban contentos-.

- ¿Entonces empezamos? –dijeron todos ansiosos-.

- Sí, empezamos.

Mientras tanto, con el grupo de ninjutsu, Keiko explicaba los jutsus que aprenderían en aquel mes.

- Nosotros vamos a trabajar con ninjutsu y ahora que tenéis un mejor control de chakra será más fácil. Empezaremos con el Kage Shuriken no jutsu que tiene la misma base que el Kage bunshin pero en vez de hacer réplicas de uno mismo, lo hace de shurikens. Os haré una demostración –en ese momento Keiko lanzó un shuriken, gritó el jutsu y aparecieron unos 20 clavándose en un árbol para luego desaparecer, mientras el rubio miraba asombrado- al igual que el kage bunshin, el kage shuriken desaparecerá una vez que haya dado su golpe y éstos no serán tan mortales como el de un shuriken normal.

- ¡Ese jutsu es genial! –exclamaron los rubios emocionados- ¿Cuáles van a ser los demás?

- Iremos aprendiéndolos uno a uno hasta que los aprendas todos o nos quedemos sin tiempo –dijo mientras los rubios asentían comprendiendo- después de éste jutsu aprenderás… bueno lo voy a dejar en suspenso –dijo mientras los rubios hacían pucheros- así podré ir dándote sorpresas jejeje ¿Queréis empezar entonces? –preguntó mientras todos gritaban preparados- pues empecemos con el primero.

Por otro lado, otros 20 clones de Naruto escuchaban algo confusos en lo que consistiría su entrenamiento exactamente.

- Bien Naruto, el principal problema que tienes es el control de chakra y el hecho de que muchas veces actúas de forma muy impulsiva, sin pensar antes de actuar –comenzó Keiko mientras los rubios se sonrojaban un poco- debido a que el zorro está sellado en tu interior, la cantidad que tienes de chakra es dos o tres veces más grande que la de un jounnin, además al tenerse que equilibrar tu chakra con el del zorro los dos chakras están en continuo conflicto por eso no tienes mucho control. Lo que voy a enseñarse se llama Hatha Yoga y es una técnica que permitirá un mejor control no solo del chakra, sino de tus propias emociones.

- ¿Y en qué consiste eso? ¿Y para qué sirve? –preguntó no muy seguro de que aquello le fuera a ayudar realmente-.

- Ser chunnin no es solamente un rango en el que se te considera más fuerte que un gennin, también se te considera como que estás listo para liderar equipos y ser líder en misiones con otros chunnin. En esas misiones tú serás el responsable de tu escuadrón, serás el que de las órdenes y deberás saber como usar las habilidades de tus compañeros para no poner sus vidas en riesgo y cumplir con tu misión, es por eso que antes de actuar debes saber calmarte y pensar en la situación. Una de las disciplinas del Hatha Yoga es la meditación, que te ayudará a pensar con mayor claridad, controlar tus emociones en una batalla e incluso ampliar tus sentidos.

- Entiendo –contestó uno de los clones cuando comprendió que aquello le serviría para ser mejor ninja y para ser Hokage en un futuro- ¿En qué otras cosas me va a ayudar?

- El Hatha Yoga, aparte de todo lo que te acabo de contar, te ayudará a relajarte antes de combates o en situaciones en las que te sientas nervioso. También ayuda a relajar los músculos y te aseguró que me agradecerás habértelo enseñado cuando acabes al final del día agotado –sonrió mientras los clones pensaban en lo que tendría que pasar el original al acabar el día- todo esto se consigue realizando posiciones físicas y técnicas de control respiratorio. Cuando el original realice estas posturas en casa o en cualquier otro sitio, también ayudará a mejorar la flexibilidad, el bienestar físico y la salud. Ahora nos vamos a separar en dos grupos de 10 y mientras un grupo practica la meditación, el otro aprenderá las posturas del Hatha Yoga.

- Hai sensei –dijeron los clones mientras se preparaban para aprenderlo-.

En otro lugar, 10 clones estaban recibiendo cada uno un libro sobre distintas áreas de manos de su sensei, mientras ella les aseguraba que debían leerlos y aprenderlos. Los libros eras desde técnicas y tácticas del shogi hasta de psicología y anatomía humana.

- Bueno chicos, nosotros seremos los que menos acción tendremos ya que nos ocuparemos de que aprendamos estos libros –sonrió Keiko al ver las caras incrédulas de los chicos- ¿A qué es divertido?

- ¿¡Qué! –dijeron los 10 un poco indignados- ¡Tiene que ser una broma! ¿Para qué sirve todo esto?

- Pues veras –comenzó la chica a explicar para convencer al rubio- estos libros te ayudaran a que, durante una batalla o antes de ella, seas capaz de pensar en una estrategia para vencer a tu oponente más fácilmente. En el mundo de los ninjas la fuerza es importante pero debes de saber que eso no lo es todo. Siempre habrá alguien que sea más fuerte que tú o que yo y no podemos vencer a todos nuestros oponentes mediante fuerza bruta. Además si quieres ser Hokage necesitarás tener este conocimiento. Un Hokage es el que se encarga de decidir las misiones de cada equipo y en caso de un ataque a la aldea, de organizar las defensas, el ataque y la protección de su pueblo. Para ello necesitar tener conocimiento en estrategias y llevarlos a la práctica como si fuera algo natural.

- Bien, eso lo entiendo y estoy de acuerdo –dijo un clon dándole la razón- pero ¿y los libros de psicología y anatomía humana?

- Bueno, los libros de psicología te ayudaran a entender la mente de tus rivales y saber como se comportarán e incluso a intuir varios de sus ataques. El libro de anatomía humana te enseñará donde debes atacar si deseas que tu enemigo muera rápidamente o dónde debes golpearle para inmovilizarle. En definitiva, todos estos libros te ayudaran en batallas excepto el de cocina que te ayudará a que no te envenenes tu solo –rió mientras el clon que poseía ese rubio le lanzaba una mirada de odio- yo estaré aquí por si no entiendes algo. Ya podéis empezar a leer –terminó mientras ella sacaba su propio libro y los rubios daban un suspiro mientras abrían sus libros-.

Aquel entrenamiento siguió durante días y Naruto fue mejorando rápidamente en todos los aspectos. Al acabar el primer día de aquel entrenamiento, Naruto acabó inconsciente y se había levantado al día siguiente en su cama y cuando había llegado a la cocina se había encontrado con un gran desayuno y una nota de su sensei en el que le decía que pronto se acostumbraría a ello y que desayunara bien para comenzar de nuevo. Pasó una semana y Naruto había aprendido el Kage Shuriken y el jutsu Fuuton: Renkuudan (Elemento aire: ráfaga de aire comprimida) y en la actualidad se encontraba aprendiendo el jutsu Fuuton: Fuutopa (Elemento aire: expulsión de aire). También había concluido con éxito la etapa Ten Ryaku no Maki ya que poseía un talento innato para hacer todo tipo de giros extraños, volteretas y maniobras; no se había equivocado al enseñarle ese tipo de taijutsu. También parecía que la técnica del Hatha Yoga daba sus frutos ya que se le veía más relajado que anteriormente y su físico había mejorado bastante. Tenía más fuerza, flexibilidad, velocidad y ahora llevaba 25kg en cada peso, además había ganado más músculo aunque aún tenía que mejorar más. Por otro lado el conocimiento de los libros iba algo más lento pero progresando y gracias a la meditación Naruto se concentraba más, sin embargo tenía mucho que aprender.

Ahora Keiko se encontraba frente al despacho del Sandaime mientras su alumno estaba comiendo en su casa. Tenía que dar su informe semanal sobre las habilidades del chico y la verdad es que estaba orgullosa de todo lo que había conseguido.


Por fin he terminado con el capitulo 4! Siento haber actualizado tan tarde… realmente no he tenido tiempo de sentarme en el portátil y ponerme en serio así que muchas veces he tenido que volver a leer el capitulo para saber por donde iba… -.-' realmente pensaba que me lo aprendería de memoria.

Este capitulo se centra en las compras y en el primer día de entrenamiento por lo que a partir de ahora la historia irá avanzando mucho más rápido así que en unos capítulos (tal vez dos o tres) veremos por fin las peleas y… ¡todo lo que conlleva a ello! Jejeje. En el siguiente capitulo aparecerá Hinata (yeahh!) y también tendremos noticias de nuestro pelirrojo favorito!

El truco de la cuchara y el ratón está sacado el fic Nueva Oportunidad de Hektols. Un método de tortura que… bueno… al parecer el ratón se mete por un orificio del cuerpo humano con ayuda de la cuchara y… bueno os lo dejo a la imaginación! xD Su fic está en inglés y realmente es genial. Se trata de un Minato/Naruto pero para nada Yaoi… también se trata de un NaruHina. Si tenéis tiempo realmente os lo recomiendo ^^

El Hatha Yoga y el Budo taijutsu no son especialidades inventadas por mi, realmente existen aunque para esta historia están bastante retocadas. Si queréis información yo la encontré en esta web http: / www. aitai. es/ joomla2/ index. php/ budo-taijutsu ((sin espacios))

Por si ha quedado alguna duda el Equipo de Keiko estaba formado por ella misma, Iruka y Hayate y el sensei de ellos era el padre de Tenten que aquí se llama Kenji Ama porque Kenji me sonaba a armas… no se… Además lo más seguro es que esto se convierta en un Iruka-Keiko como próxima relación… aunque todavía no lo tengo claro.

Espero que en unos días también quede actualizado el fic de Dimensión Paralela para llevar un control…

Un besazo a todos y muchas gracias a todos aquellos que me han dejado comentarios expresando su opinión. Realmente dan ganas de continuar esta historia ^^ Nos vemos en la próxima actualización! See you!