Diario de una viajera.
Barrera protectora.-
Muchas personas se muestran de una manera ante las personas pero son de otra completamente diferente. A esto se le llama "crear una barrera" entre lo que son y el mundo, mas no es la solución, simplemente es "esconder el miedo". Hoy usted tendrá dos trabajos, debe hablar sobre su barrera (seguro tiene o tuvo una en algún momento) y sobre la de alguien más que usted conozca. ¡Mucha suerte!
-Keh, a mi no me importa lo que piensen esos malditos humanos.
Y ahí estaba el chico no-necesito-a-nadie, listo para ser experimentado. Pero… después de todo él no era el único.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoO
El grupo acababa de salvar a una aldea completa de ser comida de youkai. En el momento en que Inuyasha detectó su olor, tomó a Kagome y comenzó a correr, y como es obvio, sus amigos preocupados, lo siguieron sobre Kirara.
No fue difícil acabar con el demonio, es más fue Kagome quien lo hizo, de un solo flechazo y sin bajar de la espalda de su hanyou.
Lo difícil fue lo que pasó después.
-¡Es una miko, una miko nos ha salvado!
Kagome se bajó de la espalda del chico y se acercó a la gente.
-¡Muchas gracias, joven miko!
-¿Qué podemos hacer para agradecerle?
-No, en serio, no fue nada.-agradeció la chica.-Además no hubiese podido acabar con él sin ayuda de mi amigo Inuyasha.
Y en ese momento la aldea entera reparó en el chico del traje demoniaco, los colmillos extremadamente grandes para un humano y la orejas.
-¡Es un demonio!-gritó una mujer horrorizada, seguro que si Inuyasha no estuviese con las manos en su haori y hubiese visto sus garras, la pobre mujer caería desmallada.
-No, no, tranquilos él es inofensivo y es mi amigo.
-¡Es un monstruo!
-¡Hay que aniquilarlo!
Lo hombres levantaron sus arma en señal de afirmación, listos.
Entonces el corazón se le rompió.
-¡NO! ¡USTEDES NO ENTIENDEN!-gritó la azabache.
El hanyou miró con fiereza a los aldeanos, pero por lo demás no reaccionó, después de todo, solo eran humanos, ¿qué podrían hacerle?
En eso, el resto del grupo se hizo presente, y vieron como Kagome se paraba frente al chico con los brazos extendido e intentaba convencer a la gente que Inuyasha no era peligroso. El chico no se inmutaba, aunque por dentro una mezcla de sentimientos de todo tipo lo invadían.
El monje Miroku habló entonces en nombre de su amigo, y el pueblo desvió su atención a los recién llegados.
Bueno, ¿Qué se pude decir? Un monje y una exterminadora de demonios, ¿viajando con dos demonios? ¿En que lugar se había perdido el juicio de esta gente?
Cuando alguien planteó la adorable idea de que los humanos del grupo estaban siendo manipulados por lo horribles demonios y que no había más que hacer que quemar sus cuerpos para que su alma quedase libre, Inuyasha dejó su tranquila postura y subió a Kagome a su espalda, empezó a correr, tomó a Shippo y le ordenó a Kirara que sacara a los restantes de allí AHORA.
Ya estaban a una buena distancia del lugar para cuando el chico dejó de correr.
-¿Por qué hiciste eso, Inuyasha, no nos hubiesen podido lastimar de verdad y ahora creerán que en verdad eras malo?
-Keh, déjalos, Kagome, ellos siempre creerán que no soy de fiar.
-Pero…
El chico dejó de escucharla y saltó al árbol más cercano.
-Keh, a mi no me importa lo que piensen esos malditos humanos.
OoOoOoOoOoOoOoOoO
Explosión.
Explosiones por doquier.
Sesshomaru había adquirido una nueva espada y había venido de inmediato a probarla con su hermano, como siempre. Y ahora Kirara estaba haciendo de escudo para los chicos, pero esto no alcanzaba.
Otra explosión.
Estuvo muy cerca, pudo haberlos matado a todos de encontrarse tan solo a unos metros a la izquierda, pero con esto bastó para mandar despegados a todo el grupo en diferentes direcciones.
-KAGOME.
Cuando la chica volvió a abrir los ojos y miró el cielo, supo que no había pasado mucho, quizá unos cuantos minutos. Se sentó y miró a su alrededor.
Genial.
Perdida y sola en medio de un bosque, tenía el cuerpo adolorido y no sabía como estarían sus amigos. No quiso pensar mucho en lo último, sabía que eran fuertes pero… Inuyasha esta peleando contra ese gran youkai. No, definitivamente, no debía pensar en eso.
Empezó a caminar sin saber muy bien hacia donde, tenía que encontrarlos, el pequeño Shippo podría estar herido y asustado. LA NECESITABA. Su instinto maternal se había disparado, ahora corría con todo y dolor.
Y entonces lo escuchó. Una canción muy suave, era una niña la que cantaba, se acercó sigilosamente para no asustarla y dejó que ella la viera primero antes de hablar.
-Señorita Kagome, ¿es usted verdad?-preguntó la niña con una sonrisa.
-Rin…¿Qué haces aquí?
-El señor Sesshomaru dijo que lo esperara aquí, no me dijo a donde iría pero sé que volverá pronto, no me dejará pasar la noche sola aquí ya que ni siquiera dejó al señor Jaken conmigo.
Kagome sonrió y con su mano izquierda presionó su lado derecho, ¿esta niña se quedaría a esperar al demonio que estaba en este momento lastimando a su propio hermano?
La chica cayó de rodillas al suelo, ya no podía más, no debió de haber corrido, con todo el movimiento había logrado abrir su herida. La pequeña se acercó a ella preocupada, y le preguntó que le había sucedido, mientras intentaba ser de ayuda.
OoOoOoOoOoOoOoOoO
Cuando abrió los ojos, recordó todo y se sentó de golpe, sabía que había perdido, cada uno de sus músculos se lo decía, pero al menos estaba vivo. ¿Por qué su hermanito no se encargaba de eliminarlo?
Se levantó, ignorando por completo el dolor, ya estaba anocheciendo y tenía que ir por ella, no podía dejarla sola en medio del bosque. ¡Qué irónico! Antes de conocerla podría haber pasado delante de una estampida de youkai furiosos atacando una aldea sin inmutarse, y ahora, no podía dejar de pensar en la chiquilla que seguramente lo necesitaba.
Y él, de idiota, la necesitaba a ella.
Antes de siquiera llegar al destino lo olió, era su hermano, y estaba con ella y otra chica. Lo asesinaría, lo mataría sin piedad si había sido capaz de tocarla.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Todos tenemos una barrera, todos. Decimos "A" pero pensamos "B", sentimos una cosa pero fingimos sentir otra. Y es normal, no hay nada completamente malo con ello, no somos hipócritas por ocultar al mundo algunas cosas, por tener nuestro espacio privado, somos hipócritas cuando lo hacemos para dañar a alguien. Porque ¿se le puede decir hipócrita a un padre que finge que esta bien para no preocupar a su hijo?
Hoy noté una barrera protectora que para muchos es impenetrable, para mi misma lo es, pero en toda regla existe su excepción.
Es fácil decir que una persona que es cruel por dentro y finge bondad por fuera es mala, pero no siempre es así, esa persona al tomarse la molestia de fingir bondad para alguien, lo convierte en algo bueno, porque quizá la persona con la que finge, de verdad necesita a alguien a quien admirar.
Yo también tengo mi barrera, y como tal tengo a esa persona que la puede echar abajo con una sola mirada. He fingido estar bien cuando estaba destrozada, he puesto una sonrisa donde en realidad habían lágrimas. He dicho una cosa cuando en realidad era otra, porque quizá la persona con la que mentí, de verdad necesita a alguien a quien admirar.
Flash back.
-¿Qué le ha sucedido, señorita Kagome?-volvió a preguntar la niña cuando me detuvo la hemorragia con un pedazo de su vestido.
Iba a contestarle cuando escuché a alguien acercándose.
-¡Señor Sesshomaru, que bueno que volvió!-la niña se lanzó a las piernas del joven.-¡Alguien a atacado a la señorita Kagome, tenemos que ayudarle!-luego miro de nuevo a Kagome.-¿Quién ha sido? Díganos, no tema, el señor Sesshomaru hará que esa persona no se le vuelva a acercar.-dijo amablemente la niña.
"Pues en realidad fue ese loco en el que confías tanto"-pensó con ironía.
Sesshomaru la miraba y entonces notó que su inescrutable rostro, por primera vez, podía apreciarse un sentimiento, miedo.
-¡Kagome!
Inuyasha…
Se levantó como pudo y se encaminó hacia aquella dirección, con dos miradas fijas en ella.
-Gracias por todo, Rin. Ya me siento mucho mejor con tu ayuda, y lo cierto es que nadie me ha herido, he sido lo bastante tonta como para perderme en este lugar y rodar pendiente abajo en un risco que hay más al norte.-rió un poco tontamente.-Ya me tengo que ir, Inuyasha estará preocupado.
Por alguna razón no fui capaz de mirarla a la cara al decirle eso.
-Mjm. La entiendo, el señor Inuyasha es quien cuida de usted como el señor Sesshomaru de mi, no debe preocuparlo más.
En esta ocasión si me voltee, le sonreí y luego miré al chico detrás. Este tan solo movió la cabeza en un ligero asentimiento que se podía interpretar como un mudo gracias.
Creó que la próxima vez que consiga una espada, no la probará con Inuyasha, y con eso sentirá que su deuda esta saldad.
Fin del flash back.
Toda barrera que crees tiene defectos pero hay veces que debemos ignorarlo y ver otras cosas, ya ha pronosticado alguien que "Si te conoces demasiado a ti mismo, dejarás de saludarte."
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
N/A: Por si les interesa, la última frase no la dije yo, sino Ramón Gómez De La Serna. Espero les haya gustado el cap. y muchas gracias por los comentarios, me motivan como no tienen idea. Y solo porque soy una bruja malvada les diré que ya he escrito el momento del beso en este fic y por lo menos a mi me pareció muy romántico y no se salió de las personalidades de los personajes que es lo que siempre me preocupa. Igualmente falta un poquitito para ese cap, y el siguiente a ese que es uffff… pero no piensen que tiene lemon por que como saben, yo no escribo eso.
SALUDOS DESDE URUGUAY.
