Se habia despertado temprano, como era costumbre en el. Se cercioro de que Harry aun dormia y bajo a la cocina para desayunar.
Cuando llego se encontro con una mujer que le miraba con cara de pocos amigos.

-Soy Mary- dijo ella mientras cogia un plato con tostadas y se lo tiraba de mala forma encima de la mesa.

Draco trago saliva y la observo con miedo. Ella tenia el ceño fruncido y la boca torcida en una mueca de desagrado.

-Me llamo Draco.- le contesto, al ver que le miraba interrogante.

La mujer se dio la vuelta y empezo a limpiar la cocina, mientras seguia cocinando. Esto extraño al muchacho, que pensaba que de eso se encargaria el elfo que habiha visto la noche anterior.

Mary le miro de reojo por encima del hombro para después darse la vuelta enfurecida, con un trapo fuertemente agarrado en la mano.

-No creas que no se lo que estas haciendo.- Le dijo acusadoramente señalandole con el dedo.- Eres como todos los otros "guardaespaldas". Que Harry no sospeche nada no quiere decir que yo no lo sepa.

-Yo... No se de que...

-¡Si claro! El niñito bueno no sabe de que estoy hablando. A mi no me engañas, Draco.- Dijo escupiendo venenosamente el nombre.- Espero que no le hagas daño a Harry. El no debe saber nada, ¿entiendes?

Draco asintio mordiendose el labio. No tenia nada que decir pero la mujer seguia mirandole, esperando una respuesta.

-Yo nunca se lo diria.

Bueno, eso no era del todo cierto. Draco hubiese sido capaz de decirselo, y el lo sabia perfectamente. No todos los dias puedes humillar asi a un antiguo enemigo.

-Tu no sabes todo lo que ha sufrido Harry.- Dijo la mujer, tapandose la cara con las manos. Se veia que estaba apunto de llorar.- Yo he sido la que ha estado aquí todos los dias con el, viendo como lloraba, como se deshacia pedazo a pedazo, intentando que su vida no fuera tan infeliz... No creo que pudiese soportar una desilusion como esa.

Draco la miro asombrado. Cierto es que habiha visto como Steven manipulaba a Harry, pero no sabia que este fuera tan infeliz.

Por dentro empezo a corroerle el remordimiento. Quizas no deberia ser tan cruel con el, después de todo.
La enemistad de unos niños no valia tanto... El tambien habia sido infeliz, habia tenido una depresion cuando perdio todo : el dinero, los "amigos", su familia... No se lo deseaba a nadie, ni si quiera al niño que vivio.

La señal de que Potter comenzaba a despertar le hizo sobresaltarse. Sin haber comido nada subio las escaleras corriendo, y llego a la puerta del dormitorio de Harry.
Llamo dos veces y entro, para encontrarse con una imagen que se le quedaria grabada por el resto de su vida.

Tumbado en la cama bocabajo, desnudo y con la sabana tapandole hasta la cintura, Harry lloraba silencioso, con la mirada perdida.
Levanto la cabeza cuando entro para después intentar dejar de llorar, con pesimos resultados.

-No puedes entrar asi a mi dormitorio.- Repuso con la voz quebrada.

Draco, sintiendose miserable, se acerco a la cama, sentandose en el filo. Tenia la mirada puesta en la pared y parecia intentar controlarse.
Se dio la vuelta y observo a Harry. Tenia los ojos rojos e hinchados y se mostraba avergonzado.

-Se que nunca hemos sido amigos- Comenzo, mirandole a los ojos verdes, brillantes por el llanto.- Tampoco te pido que ahora me cuentas el por que lloras. Solo... Quiero que sepas que aquí estoy. Para lo que necesites.

Harry pudo ver la sinceridad en las palabras del rubio, pero estaba desconcertado. ¿por qué iba el a ayudarle?
Por otra parte, Malfoy tambien se encontraba sorprendido. No era su intencion hablar asi con el gryffindor, pero se habia sentido tan mal al verle llorando, que solo habia podido actuar de esa forma.

-Gracias... Gracias Malfoy.- Sin saber por que, Harry volvio a llorar.

Se sentia triste y feliz a la vez. No estaba acostumbrado a tantas muestras de cariño, pues solo Mary actuaba asi con el. Ni si quiera sus otros guardaespaldas lo habian hecho. Si, hablaban y se llevaban bien, pero nunca se habia mostrado tan vulnerable con ellos.

Draco, que no sabia como actuar pero no soportaba el llanto de Harry, cogio la mano de este. El moreno le miro sorprendido para después sonreir. Estaba tan necesitado de cariño...

La tos de Mary en la puerta del dormitorio les hizo sobresaltarse. El moreno se sonrojo con fuerza, avergonzado por haber sido pillado en tal situación.

-Es la hora de desayunar Harry.

Sin decir nada mas la mujer salio del dormitorio dejando atrás a los sonrojados chicos, que se miraron entre si, pidiendo explicaciones.

-Siento todo esto. Supongo que todos tienen un mal dia ¿no?- Draco asintio, silencioso. El mutismo del joven hizo que Harry se inquietara y, agarrando las sabanas para taparse la desnudez, se puso de pie.- Voy al cuarto de baño.

Dicho y hecho, en menos que se dice quidditch el moreno habia desaparecido por la puerta de su baño privado.

Draco suspiro, acariciandose el cabello y mirando hacia el frente. La noche anterior, después de la "movidita" situación que presencio, habia estado buscando algun baño donde ducharse. Despues de tanto buscar resulto que tenia uno justo al lado de su habitacion, pero ya habia pasado demasiado tiempo.
Cuando termino, Harry y Steven aun seguian en su noche de amor, pero, reprimiendose las ganas, se fue derecho hacia su cama, dispuesto a dormir.
No entendia que habia pasado para que, de un sesion de sexo como la que presencio, Harry pasara a estar llorando sin control.

Apoyo las manos sobre la cama, pero no fue la sabana lo que toco su mano. Sus dedos habian ido a dar con un papel.
Miro hacia la puerta, intentando asegurarse de que Harry no saldria en un buen rato.
Casi escuchando sus suplicas el agua de la ducha comenzo a sonar.

Se puso de pie con papel en mano y se acerco a la puerta.

-¿Harry?¿qué se supone que debo hacer yo? ¿esperarte aquí?- Dijo alto y claro para que le pudiese escuchar al otro lado.

-Supongo, todos los guardaespaldas me han seguido siempre a todos sitios, menos al baño, entonces se quedaban fuera... Asi que si, espera ahí.

La voz no le llego demasiado clara por culpa del sonido del agua, pero aun asi lo entendio. La situación le parecia como minimo extraña.
Nunca se hubiese imaginado seguir a Harry a todas partes.

Volvio la vista hacia el papel y comenzo a leer, dandose cuenta de que era una carta,

Querido Harry:
¿qué esta pasando? Siento que nuestra relacion se va a pique y no puedo hacer nada por evitarlo. Se que te lo dije ayer, pero no se si te quedo claro. Yo te amo mi vida, te amo tanto... Me estas haciendo mucho daño con tu actitud, no se si aguantare mucho tiempo asi.
Piensa si vale la pena nuestro amor, porque si no es asi, te dejare ir, lo hare si eres feliz de ese modo.
Que sepas que para mi tu lo eres todo y que una vida sin ti no tendria sentido.

Siento decir que si nos va mal, es por tu culpa. Espero que, sabiendolo, seas capaz de remediarlo.

Siempre tuyo. Steven.

Draco oyo como el agua dejaba de caer asi que se apresuro a dejar la carta donde la habia encontrado y a sentarse en una posicion que pareciese informal, en uno de los sillones que habia el dormitorio.

Mientras esperaba le dio tiempo a echar un vistazo. El dormitoriotenia pocos muebles, pero muy elegantes.
Una cama de matrimonio con el cabecero de madera oscura, con dibujos grabados de hojas secas presidía el centro de la habitacion.
A los pies de la cama una elegante alfombra color Marron, contrastando con el suelo, que era de mármol blanco.
Tenia varios sillones en torno a una mesita de te, dos de ellos en color marron y uno blanco, con cojines de esos colores intercambiados.
La mesita que era de la misma madera que el cabecero de la cama, estaba dividida en cuatro rectangulos con cristales.
Las paredes estaban pintadas de un blanco demasiado claro y la ventana tenia unas grandes cortinas de color marron.
No tenia mesa de escritorio, supuso que por que tenia un despacho. Habia tres puertas en la habitacion, la que daba al pasillo, la del baño, y otra muy pegada a la segunda, que supuso el armario.
A Draco no le gustaba demasiado la seriedad de ese cuarto. No le parecia feo, pero si algo triste.

Volvio su pensamiento a la carta que acaba de leer y un escalofrio le recorrio la espalda. No entendia como su jefe podia ser alguien tan cruel. Estaba machacando la mente de Potter, haciendole sentir culpable, cuando el unico con culpa era Steven.
Se pregunto si era infiel a menudo a su esposo, o si solo lo era con los "guardaespaldas" que contrataba.

El sonido de la puerta al abrirse le saco de su ensimismamiento. Se volvio para observar como Harry salía del baño, totalmente vestido. Supuso entonces que se tenia acceso al armario por las dos estancias.

Draco se puso de pie y se miraron por unos segundos.
El moreno mostro una pequeña sonrisa en sus labios. Si Steven no iba a despedir a Malfoy, por lo menos que el no se volviese loco con su presencia.

-Bajemos a desayunar,¿si?- dijo Harry mientras emprendia la marcha hacia la cocina.

Draco simplemente le siguió, sin decir nada. La actitud de Harry le sorprendia. ¿Estaria ahora mas simpatico solo porque su marido se lo pidio? Seguramente si, pero tampoco le molestaba. Le agradaba la nueva situación que tenia con el gryffindor, asi que no era cuestion de quejarse.

Habia pasado apenas una hora en la que habian tomado el desayuno sin apenas hablar. El silencio no habia sido molesto, mas bien al contrario.
Mary habiha ido a la cocina varias veces, cerciorandose de que todo estuviese bien.

En ese tiempo Draco no habia dejado de observar al moreno. Parecia feliz, si. Sin embargo sus gestos eran vagos, los ojos no le brillaban y su sonrisa parecia muy falsa.
Seguia sin entender cómo podia estar tan enamorado de Steven para aguantar eso. Su marido no le merecia.

La envidia volvio a atacarle, pensando que el nunca habia encontrado a nadie a quien amar. ¿Seria todo el mundo asi de imbecil cuando se enamoraba?
No podia creerlo, habia muchos matrimonios y pareas felices.

Cuando Harry termino se puso de pie, sabiendo que Draco lo habia hecho hacia ya un buen rato.

-Me gustaria terminar de arreglar las flores del jardin.

Dijo en un tono que mas parecia una pregunta. El rubio sonrio y asintio. El dia anterior, cuando habia llegado, Harry tambien estaba en el jardin.
La verdad es que le sorprendio lo lindo que era, para después darse cuenta de que si estaba bonito era gracias al moreno.

Emprendio la marcha, saliendo por una puerta de la cocina hasta detenerse en una caseta de ladrillos, que tenia dos ventanas.
Dentro estaba todo el material para trabajar de jardinero.

-Te gustaria ayudarme?- pregunto Harry, intentando sonar indiferente, y fallando miserablemente.

-Claro que si.- Draco queria pegarse patadas por lo estupido que estaba actuando.

Sin embargo habia notado el tono suplicante del muchacho, y no habia podido negarse. Supuso que Potter estaba mas solo de lo que queria aceptar, si no, no iria pidiendo a enemigos de la infancia compartir la mañana trabajando juntos.

Se encaminaron a una zona del jardin en la quwe se veia la tierra removida.

-Tenemos que cortar un poco las hojas, además de poner bien el cesped, que está levantado.- Dijo Harry con una sonrisa en los labios, mientras se agachaba para empezar a trabajar.

Draco, que no sabia nada sobre jardineria, se agachó tambien, mirando todo lo que hacia el moreno para poder imitarle.
El sol aun no pegaba fuerte por lo que venia bien sentirlo en el rostro.
Harry se percato de que Malfoy no estaba haciendo nada y le miraba con cara asustada.

-¿sabes como se hace Malfoy?

-Eh... ¿No?-Dijo alzando una ceja y sonriendo como cuando pillan a un niño chico haciendo una travesura.

Harry dio un suspiro de resignacion y nego con la cabeza.

-Solo haz lo que yo, no es tan difícil.

-¿por qué no usas tu varita? Sería mas facil...¿Puedo usar yo la mia?

-No, no puedes... Esto se hace a mano. Y no uso mi varita porque no la tengo.- Dijo como si fuese lo mas normal del mundo, encogiendose de hombros.

-¿cómo no vas a tener tu varita?-Le miro escéptico el rubio.

-Me la guarda Steven.- Dijo Harry, haciendo que la boca de Draco se abriera en una O enorme.-¿qué? Si hago magia pueden localizarme y no quiero que sepan que estoy aquí.

Aunque intentase justificarse, Malfoy seguia mirandole como si le hubiesen salido tres cabeza.
Harry rompio a reir ante la cara de asombro que el otro ponia, con lo que el rubio salio de su trance y le miro frunciendo el ceño.

-¿De que te ries Potter?- Dijo en un tono demasiado borde que hizo que Harry dejara de reir al momento.

-Es que.. Eres...bueno...Gracioso...- lo habia dicho con miedo, sorprendiendo al rubio.

-No te asustes, tampoco te voy a pegar.- Le dijo ironico, mientras el moreno se sonrojaba.

Pero Harry no podia evitar asustarse. Si se hubiera reido de Steven haria estarian teniendo una buena trifulca. Dio gracias a Dios de haber cometido ese desliz en presencia de Malfoy.

No habia pasado una hora cuando Draco tiro una paleta que tenia en la mano, soltando un enorme bufido.
Harry le miro para ignorarle después, y asi seguir con lo suyo. Ya faltaba poco para que quedara perfecto, como a el le gustaba.

-Potter, no hace falta que le des mas vueltas a eso. ¡Ya quedo bien!

-Tu crees?-pregunto para después retirarse un poco y mirar con atenion el rosal que estaba cuidando.

-Por supuesto. Quedo genial. Ahora vamos a hacer otra cosa, ¿si?

Harry sonrio por el medio cumplido y dejo lo que estaba haciendo. Se puso de pie y se encamino a la caseta, seguido por Draco.
Guardo las cosas y se sacudio un poco la ropa. Habia quedado lleno de tierra.

Miro a Draco, que estaba impecable, como siempre. Ni si quiera el pelo estaba fuera de lugar.

-Usas un hechizo para estar perfecto siempre?

-¿es eso un cumplido?- Sonrio el rubio mostrando sus blancos dientes.

Harry se encogio de hombros, intentando mostrar indiferencia, mientras las mejillas sonrojadas le dejaban por mentiroso.
Se rasco la mejilla, observando a Draco. Ambos se miraban fijamente, y eso le estaba inquietando a Potter.
Sin embargo Malfoy estaba muy feliz de esa situación. Se habia dado cuenta de que le gustaba observar a Harry. Asi, manchado y despeinado, lucia demasiado sexy para lo recomendable.
Notó que se habia llenado la mejilla de tierra y se acerco lentamente para poder limpiarsela.

Harry aguanto la respiracion al ver como Draco se acercaba, levantando una mano y acercandola a su moflete.
Lo acaricio con suavidad, mirandole a los ojos.

-Estabas manchado.-Susurro el rubio.

Potter se separo rapidamente, nervioso e incomodo. Nadie se habia acercado tanto a el en cuatro años, sin contar con Mary.

-Creo que debemos ir a la casa.- Repuso el niño que vivio, dejando a Draco solo en la caseta.

"¿qué diablos me pasa?" Se pregunto el slytherin, pegandose patadas mentales.