Ah! Siempre digo, el martes actualizo, pero para cuando actualizo ya son las 12 así que prácticamente siempre actualizo en miércoles hahaha XD
¡Chicos! Gracias a todos por sus reviews… no tengo mucho que decir hoy…
Solo que iCarly sigue sin ser mío y que espero les siga gustando
Capitulo cuatro
General POV
-¡Freddieeee! ¡Hey Freddo! –Gritó Mark arrojando una piedrecita a la ventana de la habitación de Freddie. Patrick estaba detrás de él, con las manos metidas en los bolsillos. Mark tomó otra piedra, y justo cuando la lanzó, Freddie abrió la ventana.
-Ya casi bajo chicos yo… ¡Auch! –Gritó llevando la mano a su ojo. -¡Marcus Feehily me diste en el ojo!
-¡Oh por dios, Freddie! lo siento, no pensé que fueras a asomarte en ese momento… viejo baja de una vez para revisar tu ojo
-Ya voy, ya voy –Freddie cerró la ventana y se giró para verse en el espejo. Su ojo dolía, pero no parecía tan serio. Parpadeó un par de veces para intentar alejar el dolor. Tomó su chaqueta, las llaves de su auto, su teléfono y su cartera para salir a encontrarse con Mark y Patrick. –Mark, creo que perderé el ojo –Dijo saliendo al jardín.
-De verdad lo siento viejo –Se disculpó Mark.
-Ven aquí chico –Dijo Patrick y se puso a inspeccionar el ojo de Freddie. –Tienes rojo justo aquí –El dedo de Patrick presionó justo al lado de su ojo izquierdo, donde había dado la piedra
-¡Auch! Si, ese fue el punto exacto del golpe. –Se quejó Freddie alejándose de Patrick
-Tal vez se ponga algo morado
-¿En serio? Patrick no es cierto
-Sí, es cierto, pero no te preocupes, no fue tan grande la piedra, será un moretón pequeñito
-Bueno, vámonos ya, es algo tarde –Los chicos asintieron y los tres se encaminaron al auto de Freddie. Listos para comenzar con la fiesta.
-¡Cielo santo! Esto es una locura –Gritó Patrick saliendo de la parte trasera del auto. La música se escuchaba a varias cuadras de distancia, había muchísima gente por todos lados. Si, esa fiesta gritaba por que llegara la policía, al menos así sería en estados unidos, Freddie no estaba muy seguro de cómo funcionaran las cosas en Irlanda.
-Te dije que las fiestas de este chico siempre son lo máximo –Contestó Mark. Ambos salieron del auto así que Freddie lo cerró y encendió la alarma. Los tres comenzaron a caminar hacia la entrada de la casa.
-¿Cómo vamos a encontrar a los chicos en este mar de gente? –Preguntó Freddie cuando entraron, tratando de ver alrededor por alguno de los muchachos, nada, Mark se giró y le sonrió.
-Solo sígueme –Dijo y caminó por entre la gente como si estuviera en su propia casa. Al parecer Art Brannagh estaba solo en su casa la mayor parte del tiempo ya que sus padres dirigían una gran cadena de hoteles alrededor del mundo por lo que viajaban mucho. Así que él y su hermano Hernie hacían más fiestas en el semestre que nadie más. Freddie se dio cuenta que se dirigían al patio trasero, el cual era gigante, había una alberca llena de estudiantes y un gran bar en el fondo donde incluso había bartenders con uniforme negro y moños purpuras.
No pudo evitar pensar cuanto les gustaría a Carly y Sam asistir a una fiesta como esta.
-¡Hey chicos! Pensábamos que se habían perdido en el camino –Ahí estaba Shane Filan, con un gigante tarro de cerveza en la mano mientras su otro brazo descansaba alrededor de los hombros de Gillian, quien tenía una copa de vino tinto en la mano.
-No, Filan, acabamos de llegar –Dijo Mark llamando a uno de los chicos de uniforme para pedirle tres guinness -¿Oscuras están bien chicos? –Patrick y Freddie asintieron al mismo tiempo.
-Cielos Benson, ¿con quién te peleaste? –Dijo Nicky soltando a Gina para mirarle de cerca, inmediatamente todas las miradas estaban sobre Freddie. –¡Tienes el ojo morado!
-¿En serio? –Dijo incrédulo Freddie. Madisen estiró su mano para pasarle un espejo, que él tomó inmediatamente para inspeccionar. No era tan grande, pero sí que se notaba. -¡Viejo, mi mamá va a enloquecer! En serio no tienen idea…
-Tu mamá parece una persona encantadora –Comentó Patrick riendo, Freddie lo fulminó con la mirada y Patrick se limitó a beber de su cerveza.
-¿Quién te hizo eso? –Preguntó Madisen preocupada.
-Fue Mark, él…
-¿Mark? ¿Mark, tu lo golpeaste? –Gritó un ya algo borracho Kian que abrazaba a su novia Jodi por la cintura.
-No lo golpeé… bueno, sí, pero no fue una pelea. Patrick y yo estábamos gritándole pero no salía, así que comencé a arrojar piedritas a la ventana de su habitación, luego el abrió la ventana, sacó la cabeza y lo golpeé sin querer. –Todos rieron.
-Vaya Mark, que buen tino –Comentó Shane bebiendo el resto de su guinness.
-¡Oh, yo amo esa canción! Kian vamos a bailar –Gritó Jodi arrastrando a su borracho novio hacia la pista de baile cuando Moves Like Jagger de Maroon 5 comenzó a sonar por todos lados. Pronto, todas las parejas se alejaron hacia la pista de baile dejando a Freddie, Madisen, Patrick y Mark con sus bebidas.
-Wow, wow, ¿Mark ya viste eso? –Dijo Patrick mirando a dos chicas que se acababan de acercar a la barra, Mark se dio la vuelta.
-Hey, hola señoritas, ¿Vienen solas? –preguntó Mark acercándose a ellas al igual que Patrick, pronto, los cuatro estaban platicando animadamente.
-Entonces… Freddie –Dijo Madisen causando que Freddie se girara para verla. -¿quieres ir a bailar también?
-Oh, no creo. Yo no bailo Madisen. Estoy bien. –Eso era una mentira. Sam lo hacía bailar todo el tiempo, si estaba una canción que le gustaba, lo obligaba a bailar con ella, pero Freddie no se veía bailando con alguien más que no fuera Sam.
-Oh, está bien. –Contestó ella sonriendo. –Así que, Seattle –Freddie asintió.
-Así es, Seattle.
-Ingeniería, de verdad tienes suerte de haber sido aceptado en esta universidad, somos pocos los que logramos entrar en el programa de intercambio
-Lo sé, me esforcé tanto como pude, y al final valió la pena
-Sí, lo mismo digo. No hay nada mejor que ver el orgullo en el rostro de tus padres ¿cierto?
-Lo sé, es genial –Contestó Freddie terminando su cerveza. Se estaba volviendo más resistente al alcohol, pero no quería tomar tan rápido debido a que tenía que conducir de vuelta a casa, así que decidió esperar. -¿Tu que estás estudiando?
-Administración de empresas –Dijo entusiasmada. –Mi papá es uno de los ejecutivos asociados de pearstore, pero tiene su propia empresa de soporte, asistencia y servicios técnicos para computadoras, y demás cosas, quiero entrar en el negocio con él y él está más que encantado
-Vaya, eso es impresionante. Algún día tal vez trabaje en pearstore
-Espero que sí –Contestó Madisen. Freddie se quedó observando a sus amigos en la distancia, bailando felizmente con sus novias y sonrió. Eran unos chicos increíbles. –Y… ¿Qué haces en las tardes después de la escuela? –Preguntó Madisen después de unos momentos.
-Yo, hum, a veces salgo con los chicos, a casa de Mark, o a jugar baseball o cualquier cosa. Otras veces solo me quedo en casa, hago tanta tarea como puedo
-He visto que te has llenado de actividades extracurriculares, ¿Por qué llenarte de tanto estrés?
-Quiero terminar cuanto antes, entre más créditos obtenga, más rápido puedo terminar mi carrera y regresar a Seattle.
-Oh, vaya. Es impresionante. Yo nunca pensé así, de hecho, tal vez nos quedemos a vivir en Irlanda por mucho más tiempo, es un país hermoso
-Lo es –Asintió Freddie –pero no es casa –Dijo después mirándola detenidamente. Ella solo sonrió. Era una mujer en serio bonita, si la mirabas detenidamente, su cabello castaño brillaba contra las luces potentes de la fiesta y sus ojos marrones brillaban, alegres de por fin poder tener esa conversación con él. Freddie rompió el contacto visual primero. Era bonita, pero no le resultaba interesante mirarla como cuando miraba a Sam y sentía que ni en mil vidas podría descifrar todos los misterios de su rubia amante de la carne.
-Claro, no es casa –Contestó ella después. La observó de reojo acercarse un poco más a él, parecía que quería decir algo pero no se animaba. –Freddie… -Comenzó por fin colocando cuidadosamente una mano sobre su brazo provocando que él la volteara a ver. –Desde que llegaste aquí hace más de dos meses he estado tratando de llamar tu atención, porque me parece lindo pasar tiempo con alguien que venga de casa, que me entienda, no solo con irlandeses. Los demás chicos que llegaban de estados unidos se volvían engreídos por haber entrado en este programa de intercambio pero tú… tú eres especial Freddie, admiro que hayas mantenido un espíritu humilde
-Vaya, gracias Madisen, es genial que pienses eso de mi… -Madisen jadeó, estaba cansada de las indirectas que él no entendía.
-Tal vez podemos salir algún día, hay lugares asombrosos aquí en Irlanda que me gustaría que vieras, o podemos ir a ver una película como si estuviéramos en estados unidos –Dijo ella finalmente, Freddie se había girado para verla de frente, el gesto causó que Madisen se emocionara, pero al ver su expresión más detenidamente se sintió nerviosa. Ese tipo de nervios que preceden al rechazo.
-Oh, Madisen… yo… mira, no es que piense que no eres una gran chica, o atractiva, es solo, que no vine a Irlanda a buscar una novia o a citas, vine única y exclusivamente para estudiar. –Se detuvo al ver la herida expresión en su rostro. –Yo, de verdad lo siento Madisen, debí haberte dejado en claro desde un principio que no quería nada. Ya te lo dije, no es que piense que no eres buena, lo eres, pero encontrarás a alguien que sea de verdad para ti. Lo único que yo quiero es terminar con la escuela y regresar a Seattle con ella…
-¿Ella?
-Sam. Samantha Puckett. Es mi novia, o, bueno, lo era. Pero regresaré a Seattle con ella y estaremos juntos. Es algo fuera de mi poder Madisen, no puedo amar a nadie más que a ella. Ha sido así por más de tres años de novios, y toda una vida juntos. Nos conocimos en el jardín de niños. –Freddie sonrió tan solo recordarlo. –Lo siento Madisen pero ya he decidido con quien voy a pasar el resto de mi vida. Podemos ser amigos, claro. Me gustaría ser tu amigo, pero es todo lo que te puedo ofrecer
-Claro –Dijo Madisen asintiendo lentamente. Freddie pensó en abrazarla pero simplemente no quería, no le nacía. Se dio la vuelta para pedir otra cerveza y cuando se la dieron simplemente se fue hacia donde estaba un chico de una de sus clases. Madisen lo observó alejarse.
Freddie Benson era un gran chico. Pero a fin de cuentas un chico. No podía pasar 5 años sin satisfacer ciertas… necesidades. Y ahí estaría ella, solo necesitaba idear un plan… un maravilloso plan que pondría a Freddie Benson en la palma de su mano. Sonrió bebiendo de su whisky en las rocas.
Pronto sería suyo.
Sam POV
-¡Sam! ¡Sam, despierta! –Gritaba Carly una y otra vez mientras intentaba "despertarme" la verdad es que ya estaba despierta pero en serio quería dormir por otro rato.
-Carly… ¿Qué quieres?
-¡Hoy es el gran día! No podemos llegar tarde a nuestra cita con el doctor
-Pero es tan temprano…
-Sam, ya son las nueve de la mañana, no es tan temprano, la cita es a las 11, así que anda, levántate, toma una ducha y alista todo mientras yo preparo el desayuno ¿sí?
-Está bien… andando –Contesté quitando las cobijas de encima de mí. Carly salió de mi habitación y yo tomé mis cosas y entré en la ducha. Dejé que el agua tibia me corriera por el cuerpo un buen rato. A decir verdad estaba algo nerviosa por la cita de hoy. Más que nada quería saber que mi bebé estaba sano y bien, no tenía algún tipo de preferencia de si era niño o niña, solo quería saber que estaba bien. -¿Estás bien verdad? Dime que mamá solo está siendo paranoica. –Dije frotando mi vientre y el bebé se movió. –Eso es, ahora démonos prisa, ya quiero llamarte por tu nombre.
Carly POV
Preparaba el desayuno mientras silbaba una canción. Tal vez Sam no lo demostraba, pero apuesto a que está más feliz que yo. La diferencia era que yo lo hacía externo.
-¡Hey niña! –Gritó Spencer entrando en la cocina -¿Qué te tiene tan feliz?
-Hoy Sam y yo iremos al doctor
-¡Claro! Sabrán el si el bebé es un nene o una nena. Estoy emocionado también, tan pronto lo sepan quiero que me llames
-¿Por qué no vienes con nosotras?
-No, quiero terminar de pintar la habitación del bebé y comenzar con los detalles
-¿Te imaginas cuando ya esté aquí y podamos cargarlo y todo?
-Lo sé, es tan loco… digo, ¡Sam va a tener un bebé! Habrá un pequeño humanito corriendo por aquí en solo un par de años, mitad Freddie mitad Sam… un pequeño y malévolo genio
-Oh cielos… ¡No creo que el mundo esté listo para algo así! –Los dos comenzamos a reír justo cuando Sam bajó las escaleras.
-¿Qué es tan gracioso? –Preguntó
-Oh nada, solo que acabamos de darnos cuenta que dentro de ti llevas un arma muy poderosa –Dijo Spencer en un tonó de narrador de película de terror que me hizo reír más fuerte.
-¿De qué diablos hablas Spencer?
-Solo pensamos que una combinación de ti y Freddie puede resultar en una personita muy peculiar-Sam sonrió ante mi comentario.
-Lo sé ¿cierto? Si este niño es la mitad de inteligente que Freddie y la mitad de temperamental que yo, entonces el mundo estará en problemas
-Yo siento pena por sus profesores –Dijo Spencer sacando platos y vasos –Deberíamos advertirles de una vez… -Sam rió
-Ya, démonos prisa, estoy bastante ansiosa –Ambos asentimos y nos apresuramos a desayunar.
El camino al hospital fue corto, Sam y yo no dejábamos de hablar, añadiendo a nuestra lista cosas que compraríamos después de la cita con el doctor.
-Biberones, y formula –Dije dando la vuelta en una esquina
-No muchos –Dijo Sam, -He estado leyendo la importancia de la leche materna, y cielos, no sé cómo hay madres que simplemente deciden no amamantar a sus bebés. Así que no usare mucha formula a menos de que sea realmente necesario
-Vaya Sam, serás, no, ya eres una madre extraordinaria
-Gracias Carls. ¿Qué más?
-¿Ya anotamos sonajas y esas cosas?
-No, pero no creo que las use hasta dentro de mucho. Compraremos solo si encontramos unas que me gusten
-Créeme Sam, el tiempo pasa muy rápido… -Sam solo sonrió, pasando los ojos por su gran lista. Cuando me estacioné en el hospital ambas suspiramos. -¿Estas lista?
-Estoy lista. –Contestó y ambas salimos del auto para encaminarnos hacia la recepción.
-¡Hey Sam! –Saludó el doctor Rogers entrando en el consultorio. Sam estaba sentada en la camilla mientras yo estaba en una silla al lado de ella. -¿Cómo estamos hoy?
-Bien, bien doctor, gracias –Respondió Sam. -¿Cuándo vamos a comenzar?
-¡Ah!, ansiosos diría yo. Entonces ¿A que estamos esperando? Recuéstate y levanta tu playera mientras yo enciendo este cacharro –Dijo el doctor Rogers comenzando a mover cosas en la gran máquina al lado de Sam, ella por su parte hizo como le fue indicado y cuando el Doctor Rogers terminó de ajustar la maquina, sacó un tubo como de crema, que contenía un gel azul que colocó en su mano, luego se paró al lado de Sam. –Esto está algo frio y viscoso
-Iugh… -Dijo Sam cuando el doctor Rogers comenzó a frotarlo por todo su vientre.
-Lo sé, todas dicen eso, pero tranquila solo es temporal –Sam asintió.
-¿En serio podremos saber hoy si es un niño o una niña? –Pregunté mientras él tomaba la maquina del ultrasonido y la pasaba por el vientre de Sam.
-Claro, siempre y cuando nos deje ver, hay bebés que se ocultan. Oh mira, ahí está –El doctor apuntó a la pantalla, Sam y yo nos enfocamos inmediatamente en la pantalla… oh cielos… ¡Era increíble!
Sam POV.
-¿Vez Sam? esta es su cabeza, y si vez este es su cuerpo y este su brazo que termina en su manita, parece que se está chupando el dedo
-Aww que lindo ¡Se está chupando el dedo, Sam! ¿Lo ves? –Vagamente escuchaba a Carly y al doctor Rogers hablar mientras contemplaba la figura de mi bebé dentro de mí. Era algo que no podía describir con palabras, simplemente era maravilloso.
-¿Puede ver ya que es? –Pregunté un tanto ansiosa. El doctor Rogers sonrió moviendo un poco la maquina en mi vientre y mirando analíticamente la pantalla.
-Oh, mira, que bueno, nos ha dejado verle con claridad. Así es Sam, ahí está –Traté de ver algo que me lo dijera en la pantalla, pero al ver mi expresión confundida el muy cretino sonrió, luego asintió y dijo: -Es un niño Sam
-Un niño… -Susurré
-¡Un niño! –Celebró Carly saltando por toda la habitación. Yo estaba petrificada. Un niño, pronto sostendría en mis brazos una copia de Freddie, tendría que mirarlo todos los días por el resto de mis días, y tal vez se parecería a Freddie. No podía ser mejor, y no podía esperar para conocerlo. Una sonrisa se dibujó en mis labios.
-Un niño… -susurré… -mi niño…
-¡Oh estoy tan emocionada! –Gritó Carly regresando a la silla.
-Bien, Sam, puedes limpiarte con estas toallas mientras yo voy a imprimir las fotos de tu bebé y los resultados. –Asentí tomando las toallas que me extendía el doctor Rogers y mientras me limpiaba Carly sacó su teléfono y marcó.
-¡Spencer! Adivina que
-¿Ya les dijeron que es? ¡Por favor Carly dímelo ya! –Escuché al escandaloso hermano de Carly gritar del otro lado del teléfono.
-¡Adivina, dije!
-No, no, Carly, solo dilo –Chilló Spencer
-¡Es un niño Spence!
-¡Un niño, Woohooo! –Se escuchó el ruido de cosas cayendo y un grito enfadado de Spencer, Carly y yo reímos –¿Todo está en orden verdad?
-Pues el doctor Rogers no dijo mucho, pero por lo visto todo está bien
-Excelente, regresen pronto a casa, prepararé la cena para celebrar
-Claro, oh, aquí viene el doctor, nos vemos mas tarde.
-Muy bien Sam, aquí tienes –Rogers me dio los resultados y los contemplé, observando de nuevo la figura de mi hijo y como se chupaba el dedo. –Todo está en orden, es un bebé saludable hasta ahora, sigue con las recomendaciones que te di y en menos de seis meses le estaremos dando la bienvenida a ese saludable muchacho
-Gracias doctor –Dije simplemente sin poder quitar los ojos de las fotos de mi hijo.
-Ahí mismo anoté tu cita, dentro de un mes los quiero aquí para una revisión ¿sí?
-Claro –Contestó Carly cuando yo no dije nada. –Me aseguraré de que esté aquí puntual
-Bien, pues felicidades Sam, tendrás un varón ¿Cómo te sientes?
-Sin palabras –Contesté aun contemplando las fotos con una sonrisa en mi rostro.
Carly me llevó hasta el auto, y ambas subimos, puse el ultrasonido en mi bolso y lo arrojé hacia el asiento trasero.
-Vaya Sam, todo esto es tan increíble… un niño… ¿Crees que se parezca a Freddie?
-Eso no me molestaría. Este bebé es lo único que me queda de él, si se pareciera a Freddie sería genial
-¿En serio no le guardas ningún resentimiento?
-No, Carls, en serio, es solo que he pensado mucho, digo, Freddie no es el tipo de persona que huye de las situaciones, es el hombre más responsable que conozco, no entiendo, tal vez su carta se perdió, o no se… tengo un presentimiento en cuanto a todo esto. Tal vez él… él…
-¿Regrese? –Asentí
-Tal vez… no lo se… no quiero hacerme ilusiones –Carly puso una mano en mi rodilla
-Pase lo que pase, Spencer y yo siempre te vamos a apoyar, ¿Lo sabes, verdad?
-Claro, gracias Carls –Ella solo sonrió y siguió conduciendo hasta que llegamos al centro comercial, y una vez estacionado el auto, salimos para adentrarnos al inmenso lugar.
-La tienda que te dije, está en el nivel de abajo, cerca de aquí
-Genial, no tendré que subir escaleras –Carly negó con la cabeza y simplemente comenzamos a caminar. No pude evitar notar a los niños pequeños corriendo por todos lados y pensar que en un par de años mi hijo también estaría corriendo alegremente por ahí.
-¿Qué hay del nombre? –Preguntó Carly girando en un pasillo.
-Oh, en realidad no se… estoy bastante indecisa
-¿Entre cuantos nombres? No dejarás que sea un junior, ¿verdad?
-¡Cielos, no! Marissa es la única mujer lo suficientemente cruel en el mundo como para ponerle Fredward a su bebé. No, no le haré eso a mi hijo
-¿Entonces?
-Bueno, había pensado en Nathan, es un nombre que en serio me gusta, también estaba pensando en Anthony porque tú sabes cuánto me gusta Tony Stark, o Steven Rogers, que es el capitán América, pero mi doctor se apellida Rogers
-Pero no le pondrás Rogers solo Steven
-Buen punto… o Peter Parker
-¿Todos tus nombres están basados en súper héroes?
-Nathan no es un súper héroe
-¿Nathan Dayspring Askani'son? ¿Cable, de los X-men? Me parece que su nombre real es Nathan Christopher Summers
-Está bien… mi fuente de nombres es el universo Marvel, ¿No te gusta ninguno?
-Nathan de hecho es muy lindo
-¿El nombre o el súper héroe?
-Ambos…
-También pensé en Robert… tu sabes… Robert Bruce Banner… hulk…
-¡Dios Sam! ¿En serio entraste a la página de Marvel para buscar el nombre del bebé?
-¿Lo tienes en video? No, entonces no puedes probarlo
-Cielos… en fin, no son nombres horribles y es tu hijo, pero tienes que decidir por uno
-¿Te gustan más Reed, Johnny o Ben? –Carly se dio una palmada en la frente
-No los cuatro fantásticos Sam…
-¡Son increíbles!
-Muy bien hagamos algo, ¿Cuál de los nombres te gusta más?
-Creo que Nathan
-Muy bien, ¿Cuál es tu súper héroe Favorito?
-Iron-Man definitivamente, Tony Stark simplemente hace que enloquezca… es un nerd muy sexy… y yo tengo debilidad por los nerds… -Murmuré sonriendo.
-Muy bien, ¿Nathan Anthony? ¿Anthony Nathan? –Yo sonreí justo cuando llegamos a la entrada de la tienda para bebés.
-Nathan Anthony… me gusta –Murmuré pasando una mano por mi vientre. -¿Te gusta Nathan Anthony? –Él bebé se movió ligeramente, y aunque se había estado moviendo todo el camino del auto hacia acá, esto parecía un sí. –Claro que te gusta
-Muy bien, entonces comencemos a comprar ¿Qué es lo más importante en nuestra lista?
-Ropa –Dije inmediatamente. –Vamos a ver la ropa. –Carly me guió a través de los pasillos hasta la ropa para niños. Escogimos mucha ropa desde calcetines hasta chamarras, incluso había un mameluco que simulaba el traje de Iron-man e inmediatamente tomé dos metiéndolos en el carrito, uno era pequeño, para cuando fuera un recién nacido, el otro no le quedaría hasta que tuviera unos seis meses, pero esa era la idea, Carly solo rió y negó con la cabeza mientras seguía escogiendo pantaloncitos.
-Bien, creo que es suficiente ropa por ahora –Dijo Carly girando en un pasillo. Compramos más cosas, como cobijas, a elección mía de súper héroes en su mayoría y algunas azules. También compramos un set de sonajas y juguetitos que nos gustaron. Un montón de cosas… parecía que queríamos vaciar la tienda. Compramos un par de biberones por si acaso y decidimos no comprar formula, faltaba mucho para eso y primero quería consultar con el doctor Rogers el tipo de formula que usaría. También escogí un par de roperos, uno era alto con una puerta a la derecha del tamaño del closet entero a lo alto, y en la otra mitad tenía seis cajones. El otro roperito era apenas la mitad de alto que el otro ya que también tenía ideado fungir como una especie de tocador o para poner cosas encima, tenía ocho cajones, 4 de cada lado con caratulas de grabados varios y diferentes tonos de azules y verdes, pero el mueble en si era blanco, Carly lo había llamado una cómoda, pero eso me daba igual. Me había gustado y punto.
-Creo que hemos cubierto casi todo en la lista –Dije revisando, al parecer casi todo estaba, solo nos faltaba una cosa. –Bien, la cuna –Dije -¿Deberíamos comprarla desde ahora?
-¡Claro que sí! –Contestó Carly inmediatamente –Aunque Spencer aun no termine la habitación, no le falta mucho y la cuna puede estar en su caja el tiempo que sea necesario, ¿para qué hacer dos viajes?
-Tienes razón ¿Dónde están las cunas? –Pregunté mirando a mí alrededor y a lejos vi un enorme espacio lleno con cientos de cunas diferentes… bien, esto va a ser divertido.
Aunque después de hora y media de caminar entre un mar de cunas no me parecía tan divertido.
-¿Qué hay de esta Sam? no es de metal, es de madera, parece muy resistente –Observé la cuna analíticamente
-Los espacios entre los barrotes son muy separados… ¿Qué tal si se sale?
-Sam, para cuando pueda moverse va a ser del doble de la separación en las barras
-No lo sé Carls, no me convence…
-Pues tienes que decidirte, ya hemos visto casi todas.
-Pero no me gustan las cunas de metal, y las de madera que hay parecen tan aburridas y monótonas…
-Mira esta, es circular en la cabecera, tiene un tallado de un caballo
-No me gusta, creo… cielos Carly, nunca podré decidir… creo que aquí no hay algo que me llame la atención, digo, si solo hubiera… -Me quedé callada en cuanto mis ojos la vieron al doblar la esquina del pasillo.
-¿Qué pasa? ¿Sam? ¿Estás bien? ¿Sam? –la voz preocupada de Carly hizo que saliera de mi trance y la volteara a ver.
-La encontré Carly…
-¿Qué? –Carly caminó hacia donde yo estaba para ver que me había dejado sin habla y cuando la vio se irguió por completo colocando una mano en su cintura y sonriendo. –Claro Sam, la encontraste, ahora vamos a pedir que nos la empaqueten para ir a casa –Yo solo asentí caminando hacia la cuna para verla con detenimiento. La cuna era en su mayoría blanca como las naves de guerra estelar aunque tenía detalles grises y negros. Combinaría perfecto además con los otros muebles.
Se trataba de una cuna bastante peculiar, estaba en el fondo como si nadie antes se hubiera interesado en tal modelo.
Tenía la forma de una nave de guerra estelar.
La cuna que Freddie sin duda hubiera escogido.
Spencer POV
Me encontraba sentado con las piernas cruzadas y una brocha en la mano en medio de la habitación de mi sobrino. Las paredes ya estaban pintadas de un azul glauco que Sam había escogido, mientras que el marco de la ventana y la ventana misma iban de blanco, al igual que la puerta y su marco, pensé que harían juego con el par de roperitos a juego blancos que Sam había escogido y de los cuales Carly me había enviado una foto. Los muebles junto con la cuna llegarían en un par de días.
Tenía pensado en hacer un mural en la pared donde estaba la puerta, ya que frente a esta pared estaba la ventana y Sam quería la cuna debajo de la ventana. Aun no sabía bien qué tipo de dibujo hacer… pero ya se me ocurriría algo.
La verdad es que al principio estaba un tanto asustado, es decir… Sam siempre ha sido como otra hermanita menor para mi, y el saber que se estaba enfrentando a todo esto siendo tan joven… y por más que intentaba pensar en algo, no podía llegar a una conclusión del porque Freddie abandonó, no solo a Sam, sino a todos nosotros… algo no cuadraba aquí, Freddie no era ese tipo de persona. Tal vez un día de estos simplemente regresaría con una explicación, pero la verdad es que, intencionalmente o no, Sam está caminando a través de un infierno y si bien nos tiene a Carly y a mí, se necesitan de dos personas para hacer un bebé y Freddie debería estar aquí al lado de Sam. sin duda me sentía un tanto enojado con él. Cuando lo viera frente a frente de nuevo, tendría que darme una muy buena explicación.
-¡Spencer! Llegamos con las compras, necesitamos ayuda –Gritó Carly desde el elevador e inmediatamente salté para ponerme de pie y corrí pasillo abajo.
-¡Hola chicas! ¿Qué tal les fue con el…? ¡Oh por dios! ¿Compraron toda la tienda? –Grité impresionado ante el ascensor lleno de bolsas y más bolsas. –Atiborraron el elevador
-Nadie dice atiborrado y ahora ayúdanos a llevar todo esto a la habitación de Sam temporalmente mientras llegan los muebles y todo lo demás. –Asentí inmediatamente tomando tantas bolsas como pude en mis brazos y caminando hacia la habitación de Sam que solo estaba a un par de pasos. -Vaya Sam, no te vayas a cansar –Escuché a Carly decir sarcásticamente.
-¿Qué? Estoy embarazada
-Sí, pero estoy segura de que podías cargar más que un par de bolsas con tres prendas de ropa en cada una sin que el pequeño Nathan saliera prematuramente –Sam solo se encogió de hombros y todos regresamos al elevador por más bolsas.
-¿Pequeño Nathan? –pregunté mientras Carly me llenaba de nuevo los brazos con cosas.
-Sip, ahora que sabemos que es un niño Sam ha decidido que su nombre será Nathan Anthony
-Apuesto a que el Anthony es por Tony Stark –Dije y Sam inclinó la cabeza
-Me conoces amigo. –Contestó tomando una caja larga y delgada. Y un par de bolsas. –Muero de hambre, ¿Qué vamos a comer?
-Oh cierto, dije que prepararía la cena, pero se me fue el tiempo terminando de pintar la habitación de Nathan bebé –Ambas sonrieron y Carly se encogió de hombros.
-Supongo que solo pediremos pizza –Dijo y sacó su teléfono para luego salir al pasillo de nuevo. Sam estaba acomodando algunas bolsas al pie de su cama mientras yo dejaba por ahí todas las bolsas que cargaba.
-¿Cómo te sientes Sam? –Me miró por un momento.
¿¡Te refieres a físicamente? Me siento bien, el doctor dice que todo está en orden con ambos
-No Sam, no me refiero a eso. ¿Cómo te sientes tú? –Miró al techo por unos segundos
-Pues, no lo sé… Digo, estoy feliz claro, voy a tener un niño y está sano, pero me siento asustada, ¿sabes?
-¿Por qué?
-Siento que voy a fallar… no lo sé, siento que voy a arruinar algo con Nathan y entonces me va a odiar como yo odio a mi mamá, o arruinaré su vida…
-Sam, primero que nada, ten en mente siempre que nunca vas a ser como tu madre. Freddie te lo decía todo el tiempo, y es la verdad. Tu y Pam lo único en lo que se parecen es en el cabello rubio, y ella ni siquiera lo tiene ondulado como tú. Tu eres una gran persona Sam, he visto como te preocupas por Carly desde que tenían ocho años, vi como te preocupabas por Freddie incluso antes de que fueran novios, también te he visto preocupándote por mí, eres una persona persistente y determinada. A veces has usado esas cualidades para cosas no muy buenas, pero todo lo que tienes que hacer es enfocar toda esa devoción hacia tu hijo, digo… ya lo estás haciendo, Sam. la forma en la que decidiste quedarte con él y dar lo mejor de ti para Nathan… ya eres una excelente madre Sam. en serio… lo estás haciendo a la perfección. ¿Sabes? Mi papá siempre decía que como padre siempre se cometen errores, es inevitable, pero ser un padre es amar a tu hijo y estar ahí para él siempre. Lo sé, porque de cierta forma he tenido que ser padre de Carly desde que papá se tuvo que ir a la base. Tranquila Sam, lo harás muy bien porque ya lo estás haciendo. –Sam tenía los ojos cristalinos por las lágrimas e incluso yo me sorprendí de mi gran discurso pero hey, no era un tonto… no todo el tiempo…
-Gracias Spence, no sabes cuánto significa para mi, de verdad, gracias.
-Para eso estamos Carly y yo aquí, Sam. para darte ánimos. Además nosotros también ayudaremos con el pequeño Nathan en todo lo que se pueda ¿cierto?
-Cierto
-Bueno, vamos a terminar de sacar lo que falta del elevador
-¡Pero estoy embarazada!
¿Qué tal? Sigan dejando reviews, en serio no saben cuan feliz me hacen, de verdad significa mucho saber su opinión.
Bien. Me voy, antes de que se me vaya la inspiración debo seguir escribiendo.
