Disclamer: Liv and Maddie y sus personajes pertenecen a Disney o sus respectivos dueños, y solo los usos para darle un sonido propio a la historia que ya conocemos.

Nota de autor: Agradezco cada comentario, pero si no respondo uno, es por que no se que decir :3. Las portadas son dibujos hechos por mi, puedes buscarlos en mayor calidad en mi cuenta de DevíantArt como Crismoster25.

Rooney manifecence

Capitulo cuatro: Peluche Craig….


-!Como puedes estar con ese idiota!? -Ya era una costumbre que Maddie estuviera furiosa, sobre todo si Craig estaba relacionado. Por lo que verla entrar a la sala gritando, no era algo inusual.

-Que...? -Liv despegó la vista de una revista de modas, que disfrutaba esa tarde noche de jueves.

Estalló de risa al ver a su gemela, la cual estaba cubierta de lo que parecía ser algodón de azúcar.

Maddie no supo si ahorcar a su hermana, o buscar al verdadero culpable de su estado. La puerta principal se abrió como si pensar en el gran idiota fuera una clase de invocación.

-Adivinen quien está aquí~ -Craig entro sonriendo ampliamente.

Esquivo la patada y los puñetazos, rodó y se escudo con Liv, como usualmente hacia cuando Maddie quería arrancarle la cabeza.

-Whou, Whou. No te esponjes chica -Bromeo divertido con la apariencia de su prima.

-Si, no querrás que tu humor llegue a las nubes -Le siguió el hilo Liv.

-Por que eres muy dulce para estar de malas~ -Dijeron al unísono, para luego estallar en carcajadas. Ignorando que Maddie parecía echar espuma por la boca.

-kgh! -Craig tuvo que recibir el golpe, y proteger a Liv. Ya que usarla de escudo sólo funcionaba si Maddie estaba "racional".

Aparto a su amada prima y corrió del dragón que era su no amada prima.

Cruzo la puerta principal abierta, y Maddie gritando palabras inexistentes lo siguió.

Liv escuchó un golpe y luego un "Ilusión" departe de Craig.

Minutos después el gótico volvió a ingresar, moviendo su gran caja de las desapariciones.

-De verdad lo hiciste!? -Asombrada Liv se acercó a la caja, creyendo a su gemela desaparecida. Unos golpes y gritos del interior de la caja le respondieron esa pregunta.

-Maddie, Maddie, Maddie. No se por que quieres atacarme, pero te aseguro que no soy el culpable de que luzcas !Tan adorable~! -Sonrió divertido junto a su querida prima.

-Parecía una ovejita rosa y enojada~ -Hollywood volvió a su lugar en el sofá, riendo melodiosamente.

-Lo se, y su rostro rojizo sólo causaba más ternura~ -Craig se sentó junto a la chica.

Los golpes y rugidos indefinibles sólo iban en aumento, por cada palabra que ellos decían.

Luego de algunas bromas más, respecto a como Lucía Maddie, los adolescentes comenzaron a hablar de él por que Craig estaba hay, ya que nunca había visitado a la familia en un día de clases.

El asunto era simple, quería dejar su caja de las desapariciones aquí, por si las moscas y también aprovechar e despedirse de Liv por el resto del mes. Que eran dos semanas.

-Ok, entiendo -Sonrío y le dio un abrazo.

-Si, ahora permíteme -Sonriendo Craig se coloco al lado de la caja.

Maddie ya había dejado de golpear y gritar al notar que los idiotas no le prestaban ninguna atención.

-Die, debes creerme cuando te digo que yo no hice esa broma. Me conoces, sabes cual es mi estilo y que siempre me hago cargo de lo que hago. Ya sabes, no tiene sentido hacer una broma si no estás presente. Solo es una coincidencia que yo llegara hoy -Como siempre racional y persuasivo.

Tras unos minutos finalmente la chica encerrada respondió.

-Sácame de aquí, y sólo te daré un golpe por burlarte -Maddie aún se notó molesta por el tono usado.

Liv quiso protestar pero su primo negó y le sonrió. La chica comenzó a pensar que el chico no sólo era consentidor con ella.

Craig abrió la caja y le sonrió cálidamente a la chica en el interior, pero de todas formas recibió un puñetazo en el estómago.

-Voy a tomar una ducha -Maddie dijo simplemente pero fue detenida por Liv.

-Espera, dinos qué sucedió? -Pidió sosteniendo a la oveja rosa por el brazo.

-Puedo hacerlo después -Le respondió de mala gana.

-No~ Craig ya se marchara y no lo veremos en un tiempo largo - Dijo de forma algo caprichosa.

Maddie observó con molestia al chico, como culpandolo por la actitud de su gemela.

-Si lo haces te diré algo que te alegrará -Concedió este con una sonrisa amistosa.

La chica suspiro, sabiendo que los idiotas no dejarían de molestar.

-Salí a correr, y cuando regresaba note a alguien muy familiar a unas calles de aquí. Al lado de un árbol, estaba Diggie, o eso creí. Me acerque a corroborar ya que estaba de espaldas, pero escuche su voz, así que mis dudas se fueron. Pero cuando sólo estuve a centímetros de tocarlo, sólo explotó, cubriéndome de algodón de azúcar -Relato con un claro gesto de molestia.

-Mhm, entiendo tu confusión. Esta broma tiene la misma insensibilidad que las mías. Pero carece de valor, por que seguramente el perpetrador no dejo ninguna pista, verdad? -La chica asintió, recordando que ni siquiera vio a alguien cerca en ese momento.

Los dos golpearon la mano de Liv, impidiendo que está probara el algodón.

-Oye podría estar envenenado -Advirtió Maddie con gesto serio.

-Así es, por ello yo debo probarlo -Las chicas impidieron su objetivo a Craig.

Se miraron los tres y dos prensaron lo mismo.

-Guerra de veneno~ -Comenzaron a lanzarse trozos de algodón infantilmente. Sin tomar importancia en la descolocada Maddie.

-Que rayos les pasa!? -Grito sin poder tolerar al par de idiotas. Pero por abrir la boca un trozo de algodón le llegó.

Tras tragar y aún seguir con vida, se comprobó que no era veneno. Pero no por ello estaba menos enojada con los otros.

-En fin, se hace tarde y me debo marchar -Craig revolvió el cabello de Liv como usualmente hacia. Y luego quitó un poco de algodón de la cabeza de Maddie.

Se detuvo en la puerta recordando algo.

-Oh, tuve que terminar con mi novia por que tu y yo nos besamos -Soltó la bomba sonriendo, confundiendo terriblemente a la deportista.

-Ehh!? Terminaste con Judith? -Liv se mostró asombrada y su primo sólo asintió. Luego se fue.

Hollywood observó con reproche a su gemela.

-Espero que estés feliz de haber arruinado una linda relación -Le reclamo con una mueca de disgusto.

Maddie la observó y pestaño con absoluta confusión. Pero luego sonrió.

-De hecho si, si lo estoy -Se rió y luego se dirigió a tomar una ducha, tratando de no ensuciar mucho en el camino, con el algodón.

Fue el momento de Liv para mirar incrédula.

-No deberías! -Reprendió, pero su gemela sólo la ignoro.


Maddie disfruto de la ausencia de Craig, o lo intento. Pero sus hermanos se lo hicieron difícil, sobre todo Liv.

La chica había confeccionado un muñeco peluche de Craig, con traje de mago y todo. Casi un trabajo profesional.

Y Parker había configurado un sistema de voz, con frases típicas de Craig. Solo había que apretar un botón escondido en el pecho del peluche.

"Liv presiosa, todo irá bien " Súper cursi

"Joey, Joey, Joey... Joey " Si no tienes que decirle, no hables!

"Si Parker, Maddie es estrecha... " !Pero que rayos estaban hablando!

"Maddie... no voy a dejar que juegues conmigo" Voy a matarte.

Esos son los pensamientos que tubo ante las frases, había otras y muchos chistes más. La mayoría eran cursilerías hacia Liv, y despectivos hacia ella.

La obvia reacción de Maddie fue tratar de destruir el peluche disimuladamente. Aunque sin ningún éxito y así habían pasado las dos semanas.

Por otra parte, no logro descubrir quién hizo la broma del otro día. Pero no había sufrido ninguna otra, por lo que el hecho fue eliminado de sus prioridades.


Llegó a la sala luego de una tarde con su equipo, y fue cuando lo noto. El peluche Craig se encontraba en el sofá, seguramente en un descuido Liv lo olvido allí.

Observo en todas las direcciones, y al no ver a nadie se acercó con rapidez. Tomo al peluche y se acomodó en el sofá, sonriendo ampliamente.

-Voy a destruirte~ -Se sentía tan dichosa en ese momento, y sostuvo al peluche entre sus dos manos frente a su rostro. Comenzó a pensar en como deshacerse del mini Craig.

De pronto un flash la saco de sus pensamientos, se giró con expresión incrédula hacia la puerta principal. La cual estaba abierta.

Craig se encontraba hay con una sonrisa amplia, y las mejillas sonrojadas. Maddie se conmocionó, reconocía la expresión, pero no la usaba con ella. No existía manera que la usará con ella! Era la expresión de estar enternecido que hacía con Liv.

-Awww~ Hiciste un peluche de mi~ -Maravillado rió alegremente. La chica se ahogó con el aire y se puso de pie con el rostro sonrojado.

-Q-qu-Que!? !N-NO! !Yo no lo hice! -Negó rotundamente y agito el peluche con mucho nervios, presionando el botón de la voz.

"Maddie, me olvidé el idioma y quien era cuando me perdí en tus ojos miel"

-Y le pusiste mi voz, con las frases más dulces que te dije~~ -Craig llevo ambas manos a su boca, sumamente sonrojado y emocionado. Él es alguien muy débil ante la ternura, por ello ama tanto a Liv. Pero ver a Maddie, alguien tan tosca y ajena a lo cursi, hacer algo así, simplemente lo superaba.

-!No! !Te equivocas! !Es! ¡Es un error! -Maddie echaba humo y muy alterada apretó el botón del peluche, luego se lo mostró a Craig. Rogando que saliera una frase que le diera la razón a ella.

"Maddie... No pienso dejarte sola"

Presionó otra vez.

"Ella es una luchadora, Necesito algo más para quererla? "

Otra vez

"Sigue así princesa! Y serás campeona! "

Y otra...

"Sigue siendo tu Maddie, eres perfecta así"

La chica dejo caer sus brazos como piedras, y agachó la mirada. Su rostro estaba sonrojado a más no poder, círculos comenzaron a formarse en sus ojos.

Craig estaba al borde del las lágrimas, ni siquiera Liv había sido tan tierna y dulce como Maddie en este momento. Nadie en toda su vida de hecho.

La adorable adolescente elevó la mirada, respirando con irregularidad. Observo al idiota frente a ella, sumamente conmovido, como nunca antes.

Maddie hizo un gesto de lamentación, no quería que él la vea de esa forma. Como si fuera una dulce y adorable princesa, definitivamente no quería eso!.

Al borde del colapso, ella observó a tres idiotas en la parte superior de la escalera. Y lo supo, había caído en una trampa.

Sus propios hermanos se habían aprovechado de ella, y su poca experiencia en temas adorables e dulces. También de su rivalidad con Craig, quien ahora sólo la veía como una adolescente súper rosa.

Trató de ir por venganza y convertirse en hija única. Pero Craig la abrazo cálidamente, desde atrás dejándola inmovilizada, elevándola del suelo.

-No lo puedo creer~~~... -El chico la beso amorosamente en la mejilla, y con cada beso la llevo más cerca al colapso.

-Sdhjudv vhh! -Sin dudas ya estaba fuera de sí, temblando y con el cuerpo en su mayoría rojizo.

-..Me quieres~~~! -Rió alegremente y se les escaparon unas lágrimas, hizo girar a la chica que sintió la falta del aire y la vista nublada.

-!Nunca alguien fue tan adorable~~~~! -

Y Maddie se desmayo.


Se sintió como si un tren la hubiese arrollado, y tuvo la peor de las pesadillas.

Craig, el ser más despreciable de todos, la besaba y abrazaba con mucho amor. Como si ella fuera la más dulce y adorable princesita del mundo.

Unos sollozos la hicieron volver en si, abrió los ojos y se acomodó mejor en el sofá. Luego se sentó rápidamente.

Observo a la salida asustando a Joey y Parker, quien parecían listos para salir corriendo.

Luego volvió la vista hacia el otro sofá. Liv se encontraba hay, pero eso no fue lo que la sorprendió.

Craig estaba arrodillado frente a su gemela, abrazándola por la cintura, sollozando levemente. Liv le daba largas caricias en el cabello sonriéndole cálidamente.

-Ya, ya. Craig, déjalo salir -Hollywood se escuchó como una madre, calmando a su hijo.

-Es que... la broma fue tan... tan magnífica... Y.. y... el peluche!... -Comenzó entre lágrimas tratando de hablar claramente.

-Estoy tan orgulloso de ustedes!... que... que... que no puedo detener mis lágrimas!... -Esto conmovió a los tres, y los lleno de orgullo.

-Tal insensibilidad... Tal valor... El coraje!...De jugar con la paz mental de Maddie!... De hacerla colapsar!... ¡Tal desprecio por su salud! -Se calmó lo más que pudo y detuvo sus lágrimas. Se puso de pie, luego miró a los ojos a Liv, se giró y observó a los chicos en la salida.

-Los amo! Los amo mucho! son los mejores de todos! -Confesó volviendo la mirada de la chica a sus hermanos, derramando la última lágrima.

Liv llevo ambas manos a la boca, completamente emocionada. La sinceridad de su amado primo era demasiada y había penetrando en lo más hondo de su alma.

Joey llevo una mano al hombro de Parker, y le sonrió con los ojos vidriosos. El menor asintió satisfecho por lo escuchado.

Maddie lo había comprendido, había entendido perfectamente, que ya no había otra salida. La influencia de Craig era demasiada y debía detenerla a cualquier costa. Se decidió a cometer cuádruple homicidio.

Temblando se puso de pie, luego tomo la mesita redonda al lado del sofá, tiro las fotos y chucherías que tenía. Todos habían quedado aterrorizados por esto, a excepción de Craig.

Maddie se coloco frente al chico y alzo la mesita entre sus manos, lista para partírsela en la cabeza a la peor influencia. El resto ahogo un grito.

La mesa salió volando, Parker y Joey tuvieron que esquivarla.

Craig le había dado un puñetazo al mueble y la chica no tubo la fuerza para evitar que saliera despedido.

Maddie bajo los brazos atónita. Y en un acto más sorprendente, Craig la volvió a abrazar, esta vez con más fuerza, aprisionadola.

-Gracias, gracias por existir -Dijo muy alegremente, haciendo a la chica hervir de ira.

-!NO ME AGRADEZCAS! !Como si existiera sólo para divertirte! -Rugió fuertemente, haciendo más fuerza de lo normal para liberarse. Y pronto lo haría ya que el chico no le ganaba en fuerza, en ese momento.

-Abrazo familiar~~ -El muchacho hablo tras reírse.

Liv había entendido y antes de sumarse al abrazo, hizo una señal a sus temerosos hermanos para que también lo hicieran.

Pronto los cuatros rodeaban a Maddie impidiendo sus movimientos. Esto solo aumentaba la ira de la chica, la cual rugía cual bestia.

Luego de un momento, Craig le guiño el ojo a Liv y después observó a los chicos asintiendo.

Los tres se mostraron sorprendidos, negaron inmediatamente cuando entendieron el silencioso mensaje.

El mago solo rió y comenzó un conteo sin hablar.

Tres. Liv sintió el picar en sus ojos y un dolor profundo en su corazón.

Dos. Joey comprendió que los héroes venían en todas las formas.

Uno. Parker encontró a alguien que respetaba, más que a nadie.

Cero. Los tres corrieron a la salida, y el último en salir cerro la puerta.

Craig suspiro, pensando en nada, pues ya todo estaba dado.

Soltó a Maddie y se alejó unos pasos.

La chica bestia dragón era completamente de tes rojisa, con una melena dorada y ojos en blanco. Entre temblores siguió lentamente al mago.

Él la guío hasta un lugar más apropiado, la cancha de básquet. Y al llegar sonrió con tranquilidad.

Esta era la manera en la cual mostraba su orgullo verdaderamente, por lo hecho por los tres. Una broma épica...

Al llegar Maddie tomo una maza de cricket luego se coloco enfrente a Craig, a no más de tres pasos largos.

...No tenía ninguna obligación de interferir y enfrentarse a la bestia sedienta de sangre frente de él. Pero lo haría de todas formas, por amor...

Se quitó la camisa y la coloco a modo de torero en su mano derecha, luego con dos pañuelos, formó un par de porras. No se iba a entregar sin luchar.

...Así él estaba diciéndoles "Lo hicieron bien...".

-!Ruagghhh! -Maddie bestia rugió, corrió lista para eliminar permanentemente la mayor de las malas influencias.

-!Ven princesa! -Dio un grito valeroso y se posicionó cual espadachín.

La bestia trato de golpearlo con la maza, y el mago detuvo el arma con sus porras.

Así dio inicio, a una pelea violenta.


Los tres se detuvieron a unas calles de su hogar. Con asombro observaron el cielo azulado con algunas nubes.

La imagen de Craig se reflejo en el azul. Les sonreía con cariño y orgullo.

"Lo hicieron bien, así sonrían. Sonrían por mi"

-!Craig! -Grito Liv para luego caer en el llanto. Sus hermanos la abrazaron deteniéndola de regresar.

Los chicos se negaron a derramar lágrimas, sin importar los fuertes sentimientos que los albergaba.

Debían ser como Craig y sonreír, para no manchar su memoria.

No manchar su sacrificio.

El sacrificio de un héroe magnífico.

Una estrella surco el cielo, de aquella tarde de sábado. Como despidiéndose.