Disclamer: nada de lo que podáis reconocer me pertenece, todo es propiedad de J. K. Rowling. Escribo fics sin ánimo de lucro.

Aviso: este fic participa en los Desafíos del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black, con la Lista del Lado Oscuro.

Defecto de esta viñeta: gula


"Aberforth"

Aberforth no puede seguir y sin embargo lo hace. Su padre cocina tan bien que come y come y come, sin importar qué pase después. La pequeña Ariana a su lado parece mirarle con desaprobación a pesar de tener sólo dos añitos. Demasiado pequeña para demostrar algún tipo de emoción.

Se abre la túnica todo lo que puede. Sus padres y Albus no están en casa y le han dejado a cargo de la niña. Él, como es lógico, se ha dedicado a comer el pastel de chocolate que su madre ha preparado durante toda la mañana para su vecina, Betty Grahem. La mujer le cae muy bien a Aberforth porque le enseña todo lo que hay que saber sobre las cabras y le cuenta un montón de historias sobre ellas. Es la única que se para a hablar con él realmente.

Albus está demasiado ocupado con sus estudios y sus padres no paran de preocuparse por la más pequeña de la familia.

Aberforth, tras haber terminado con la tarta y la sopa de su padre, se decanta por unos filetes que alguno de sus progenitores habían dejado sin protección sobre la encimera. Se relame, anticipando lo buenos que deben estar, pero antes de poder echarle el guante a uno, un dolor punzante se desliza por su estómago.

Las tripas le rugen, como si le reprocharan haber comido tanto en tan poco tiempo. Aberforth no puede evitar ese disfrute de la comida, la gula con que devora cada plato. Su estómago vuelve a quejarse y Aberforth se recuesta sobre el sofá, incapaz de hacer nada más que resoplar por su poco sentido común. Lo peor de todo es que sabe que lo volverá a hacer mil veces más.

Se queda mirando el techo, esperando y temiendo el momento en el que volviera el resto de su familia a casa. De verdad que necesitaba una poción aliviadora. Lo malo es que tendría que escuchar a Kendra Dumbledore durante al menos una semana.