Disclaimer: Ni como entrenar a tu dragón ni el origen de los guardianes me pertenecen.

Advertencia: Muerte de personajes, posible LEMMON, sufrimiento de personajes. Si no quieres leer no leas.

Capítulo 4

Un día de tantos, Jack iba de camino a su casa por la ruta usual; todo iba como de costumbre, el tráfico estaba algo pesado en ese momento. Se detuvo en el cruce peatonal y espero a que cambiara la luz del semáforo, y en ello se dio cuenta de que Hipo estaba del otro lado de la acera, y un par de grandulones se le acercaban.

-Oye, niño, que bonita cara tienes – le dijo el más falco de los dos- porque no nos das algo de dinero por recordártelo, he? – Hipo siguió su camino como si nada.

-Oye! Mi amigo te está hablando, enano!

- hagg!- el más fornido volteo a Hipo y lo volteo en el estómago, dejándolo tendido en el piso cogiéndose el vientre con dolor.

- Anda, responde! Tienes dinero? Vamos! Dámelo! Hagg! –con un puñetazo inadvertido, el maloso cayo a la acera; Jack llegó al recate.

-Oye, que te pasa? Por qué no te metes en tus asuntos? Grrr!- Jack le tomó la mano al grandulón y detuvo el puñetazo, lo hacía con tanta facilidad que inspiraba temor.

-Si el dinero de chico es tu asunto, por qué no puede ser el mío darte una lección? –Jack empujo al chico y lo golpeo en el rostro, luego en los bajo, y remató con un codazo en el mentón al otro chico que se le abalanzo por un lado- piérdanse, imbéciles!

-Hagg, vámonos, Patan, vámonos!

-Espérenme, compas!

-Apura tus huevos, pendejo!

-Estas bien…? –Jack se arrodillo a socorrer a Hipo; el pobre estaba muy aturdido.

-Mmmm… he? –Hipo volteo y vio que era su compañero de clases quien lo había salvado.

-Me duele un poco… - no muy seguido Jack había escuchado la voz de Hipo, en clases nadie le prestaba mucha atención y siempre hablaba muy bajo cuando contestaba alguna cosa a la profesora; la primera impresión de Jack le decía que el chiquillo era muy tierno… y que quizás era por eso que lo molestaban tanto…

-Gracias por ayudarme. Mmmm… -al levantarse, Hipo se tomó el vientre y se encorvo.

-No te ves bien, quieres que te acompañe a tu casa?

-No tienes que molestarte -respondió Hipo.

-Está bien de cualquier forma no tengo nada que hacer. Vamos, esos maleantes podrían regresar –en adelante Hipo se aferró de Jack para mantenerse en pie durante el camión.

-Por qué me ayudas? – pregunto Hipo.

-No sé – respondió -, supongo que me diste lastima –Jack no se inhibió en lo absoluto para decir aquello, aunque a Hipo tampoco le afectó. Ya entonces el peliblanco se dio cuenta de que Hipo siempre lo miraba muy fijamente a cada momento, aunque no tenía idea del por qué.

Al llegar a casa de Hipo, Jack le tomó las llaves y abrió la puerta, dejándolo agarrado de la entrada.

-Ponte algo de hielo en el estómago –dijo al levantarle la camisa y ver un gran moretón violeta en la pancita rellenita del chico-, esto se ve feo, amigo.

-Gracias lo haré –Jack bajo los escalones y se fue alejando -. Cuídate mucho Jack! –Jack se volteó al escuchar al chiquillo, y por algo espontaneo se detuvo tan solo para sonreírle, hasta que el niño entro a su casa y cerró la puerta.

-…Jack…? –se dijo a sí mismo. Se acababa de dar cuanta que era la primera vez que sonreía desde hace mucho tiempo, y se quedó mirando esa puerta pensando en el pequeño Hipo. Después su actitud volvió a la habitual, pero supo que había rotó el hielo con alguien de su clase, sin embargo, aún se preguntaba si de verdad habría hecho un primer amigo.


Notas del autor:

Yo: Bueno como todos tratan de matarme el día de hoy no tendremos invitados.

El publico: Buuu, fuchila, sacenlo, y para que haces esta sección entonces, -avientan toda clase de cosas-

Yo: Bueno, ya prefiero a Jack y a Chimuelo.

Jack: Me llamabas.

Yo: -se pone pálido- para que hable, !Por favor ten misericordia y mata me rápido¡ -se arrodilla-

Jack: Esta vez no te matare, solo porque pude desquitarme con alguien y por que prefiero regresar te el favor que le hiciste a Hipo.

-Jack empieza a golpearme-

Yo:Bueno es mejor que las bolas de plasma y los picos de hielo.

-llega Chimuelo y empieza a golpearlo-

Yo: lo repito para que hable -le sacan el aire- bueno... nos vemos... la próxima... por cierto... vamos a descubrir... algo inesperado... acerca de Hipo.