Seguimos con el fanfic :) Muchísimas gracias como siempre a todos los comentarios, los favoritos y los que siguen la historia. Espero seguir sabiendo qué os parecen los capítulos. En este aparecen nuevos personajes que seguramente ya echabais de menos en una historia de Ranma... más humor y menos tristeza, aunque también hay algún momento intenso...
¡Abrazos!
...
Akane se encontraba en su habitación arreglándose para su cita con Tatewaki Kuno, no es que le hiciera mucha ilusión, pero él se comprometió a pagarle 10000 yenes a Nabiki y debido a su situación familiar necesitaban el dinero. La peliazul optó por un vestido rosa, liso, con la falda por las rodillas y las mangas cortas que caían ligeramente sobre sus hombros. Quedaron en el parque de Nerima, ella llegaba uno 10 minutos tarde, pero Kuno ya llevaba esperándola desde hacía media hora con un enorme ramo de rosas.
-"¡Tendo Akane, a mis brazos!" exclamó el joven que corría acercándose a la chica, quien hábilmente lo esquivó provocando que éste chocara contra un árbol.
-"Hola Kuno-senpai, ¿qué tal estás?"
-"Ahora que estás conmigo mejor que nunca. Te he preparado una tarde sin igual mi pequeña tigresa".
-"Yo no soy tu pequeña nada…" él la ignoró y prosiguió con su discurso.
-"Primero iremos al cine a ver una película de miedo, donde podrás cogerte a mi todo lo que quieras, mi fuerte brazo resistirá tus abrazos causados por los sustos del film. Te demostraré mi hombría, tu puedes gritar todo lo que quieras mi dulce damisela. Después daremos un romántico paseo por el lago, iremos en barca y allí podrás besarme bajo la luz del ocaso. Tus labios se unirán a los míos en un apasionado beso que fusionará nuestros corazones en uno." Akane se había adelantado y ya casi no escuchaba las tonterías que Kuno iba diciendo, ella estaba metida en sus pensamientos "después nos iremos a cenar a un lugar exquisito que solo abrirá para nosotros dos, eso de ser rico y conocido es lo mejor, cuando nos casemos ya te acostumbrarás mi amada Tendo" él empezó a reír y cuando vio lo lejos que estaba la chica corrió hacia ella.
-"Kuno-senpai, ¿sabes qué me gustaría que hiciéramos en realidad? Como dices, tu eres tan fuerte y puedes protegerme tan bien, que me gustaría que fuéramos a la casa abandonada que hay a las afueras de Nerima, sola no me atrevía a ir pero contigo, quizás sí…" Akane pensó que esa podía ser la casa a la que Ranma fue con el hombre que le robó la vitalidad, y ya que tenía que perder la tarde con Kuno, pensó que mejor aprovechar el tiempo e ir a investigar algo sobre su caso.
-"¡Oh Akane Tendo, qué temeraria eres, me encanta! Ahora llamo a Sasuke para idiota, pero ganas no le faltaban.
Acompañados por Sasuke que conducía uno de los coches de lujo de Kuno, llegaron a la casa semi-abandonada. Bajaron y Tatewaki le ordenó a su sirviente que fuera a inspeccionar el lugar, no quería que su cita corriera ningún peligro. Esperaron en la puerta hasta que escucharon una explosión y Sasuke regresó corriendo.
-"¡Huya amo, huya!" gritaba desesperado perseguido por una ola de humo que provenía del interior del edificio.
-"¡Largo de aquí lagartija!" se oía una voz de hombre mayor salir del interior.
-"Salga de su escondite desgraciado, dé la cara" dijo con seriedad Kuno colocando su espada delante agarrándola con fuerza con las dos manos.
-"¿Quién osa venir a mi casa a molestar…Ooohh una jovencita, ¡Sweeto!"
…
Ranma se encontraba paseando por los pasillos del hospital un poco inquieto, no dejaba de pensar en que Akane estaba teniendo una cita con un repugnante tipo en ese mismo instante. "¿Será que estoy celoso? Nah, no puede ser… celoso de Akane, jajaja qué tontería… si es una marimacho… pero… está preciosa cuando sonríe… arg Saotome, ¿qué te pasa?" pensaba el joven de la trenza sin prestar atención hacia donde caminaba hasta que topó con alguien.
-"Oh disculpe, no la vi" dijo él haciendo una reverencia.
-"No te preocupes, yo también estaba distraída" él se quedó mirando a la mujer embobado.
-"¿Te ocurre algo?"
-"No, no, perdón, es solo que se parece mucho a alguien" dijo él sonrojado. Ella sonrió.
-"¿A Akane-chan quizás?
-"Eh… sí…cómo sabía…ah, oh, usted es la señora Tendo"
-"Así es Ranma-kun, ya era hora de que nos conociéramos"
-"¿Cómo sabe que yo…."
-"Jajaja una madre lo sabe todo, ya se lo dije a mi hija"
-"¿Cómo…Cómo está?"
-"Podemos sentarnos si quieres, en realidad quería hablar contigo. Salgamos al jardín" él la siguió hasta los bancos donde normalmente se sentaba con Akane. Era raro hablar con ella, pero se parecía tanto a la peliazul que le transmitía tranquilidad y confianza. Se sentía a gusto con ella. Tenía el pelo del mismo color que su hija menor, era algo menos robusta que ella, y aunque sus ojos eran de color verde olivo tenía el mismo brillo en ellos que Akane.
"Hoy los médicos me han dado nuevas noticias, parece que hay un hospital en Kyoto donde podría llegar a recuperarme del todo. No es del todo seguro, pero allí disponen de una medicina que aquí no tienen. Además allí hay un equipo de investigadores que se han tomado la molestia de analizar mi caso para descubrir esta nueva enfermedad, espero que no se les ocurra ponerle mi nombre si al final conocen la causa… mmm supongo que estaría mejor que pusieran mi nombre a la cura, ¿no crees que sería genial? Jajaja mi nombre salvaría vidas" Ranma la miraba con entusiasmo, desde luego eran buenas noticias, se alegraba mucho por ella y por Akane. Su madre era enérgica como la hija, y también divagaba como ella algo que le divertía mucho.
-"Me alegro mucho señora Tendo, son muy buenas noticias, Akane se pondrá muy contenta"
-"No le digas nada aún por favor, no quiero ilusionarles. No hasta que sea del todo seguro, aún no saben si podrán trasladarme o si la cura funcionará. Hay un 50% de posibilidades de que rechace el tratamiento, y sea aún peor" él asintió, entendía a la mujer. "Ranma-kun, prométeme una cosa, si al final no va bien, si no salgo de esta, prométeme que cuidarás de Akane-chan" él dudó, ¿por qué le confiaba esta mujer a la que acababa de conocer el cuidado de su hija? De algún modo inconscientemente asintió, su deseo de proteger a Akane pasara lo que pasara era mayor que su timidez, "y si… todo sale bien Ranma-kun, prométeme que la protegerás igualmente" él giró su cara lentamente hacia la mujer…
-"Yo no…no la entiendo…"
-"Aunque Akane-chan es una chica muy fuerte y valiente, le irá muy bien tener a alguien como tú a su lado cuidándola" su madre le guiñó el ojo y él se sonrojó ¿le estaba proponiendo/dando permiso para salir con Akane o estaba alucinando?
-"Yo… no sé si podré hacer eso… estoy aquí encerrado y no…"
-"No digas eso, saldrás pronto de aquí, eres un chico fuerte y esto que tienes ahora tan solo es una prueba en tu vida, te queda mucho por vivir, mucho por ver fuera de este hospital" ella sonrió, con una sonrisa que parecían tener las mujeres de la familia Tendo, una sonrisa a la que nada podías negarle.
….
-"¡Suélteme viejo verde!" Gritaba Akane intentando deshacerse del hombre que salió de la casa y saltó directo hacia su pecho.
-"Bestia degenerada, suelte a mi princesa o lo pagará caro" amenazó Kuno con su espada.
-"Oh, ¿así es como tratáis a un pobre anciano que vive solo en esta casa abandonada?" dijo el hombre poniendo ojitos de cordero.
-"No me da ninguna pena señor. ¿Le suena el nombre de Ranma Saotome?"
-"¡Oh claro! Cómo olvidar sus pechos…sus curvas, …" decía el señor ante la atónita mirada de Akane que lo miraba con asco y desprecio. "Seguidme jóvenes"
Caminaron tras el hombrecillo hasta adentrarse en la casa. La única decoración que había eran piezas de lencería por doquier, braguitas, sostenes, medias, … lo que dejó sin palabras a los tres "invitados".
-"¡Llegamos! Dejadme pensar, ¿dónde está, dónde está? ¡Ah sí, aquí!" el viejo abrió un cajón y sacó unas fotografías, se las pasó a Akane.
-"No entiendo señor, ¿quién es está chica? Espere… se parece a…¡no puede ser!"
-"En efecto, es Ranma"
-"¡Oh Akane-san, qué agradable sorpresa, me has traído aquí para deleitar mis ojos con esta diosa pelirroja… ¿dónde está? Acepto encantado pasar esta cita con las dos, Tatewaki Kuno tiene amor suficiente para ambas"
-"¡Dígame cómo puedo curar a Ranma, devuélvale lo que le robó!"
-"Viejo, espero que no le haya hecho nada a la diosa de la trenza" Kuno divagaba en sus propios pensamientos, pero Akane y el hombre le ignoraban por completo.
-"Yo no le robé nada, hicimos un trato… y no sabes cómo me dolió saber que nunca más vería ese magnífico cuerpo, tan voluptuoso, perfecto y sensual" Akane miró de nuevo la foto, desde luego el cuerpo de Ranma chica era impresionante, sintió algo de envidia.
-"Él está ingresado en un hospital, no puede hacer nada sin cansarse y desmayarse, ¿cree que eso es vida? No merece estar así, dígame cómo puede volver a ser el de siempre" dijo ella apenada.
-"Te lo diría si pudiera, pero lo olvidé… tenía apuntada la cura en una hoja… pero jejeje, lo usé hace dos semanas para encender una hoguera. Este pobre viejecito tenía frío… no me culpes, ahum ahum, es la edad…"
-"¡No me venga con esas! ¿y la vitalidad de Ranma dónde va a parar?" preguntó ella casi gritando con rabia.
-"No sé qué falló, pero no viene a mi, alguno de los pasos que hice no salió cómo esperaba, así que creo que la vitalidad de Ranma simplemente desaparece" dijo él sacando la lengua y rascándose la calva mientras Akane caía de espaldas sin entender nada.
-"Es decir, le roba la vitalidad a Ranma para nada, no tiene su cura porqué la quemó accidentalmente y encima no se siente ni un poco culpable… ¿Qué demonios es usted?"
-"Soy un maestro muy respetado, mi nombre es Happosai"
-"Pues bien Happosai, quiero que sepa que ayudaré a Ranma y cuando él esté bien vendremos a por usted"
-"Eso viejo asqueroso, mis dos princesas y yo, vendremos y cogeremos todas estas maravillosas fotografías" decía Kuno rodeando a Akane con un brazo.
-"Kuno-senpai… no te has enterado de nada…" comentó ella ladeando la cabeza en forma de negación.
…
-"señora Tendo, no, no puedo prometerle nada, pero le juro que haré todo lo posible para que nunca le pase nada a Akane"
-"Gracias Ranma-kun, sabiendo eso, me quedo mucho más tranquila, eres un buen muchacho"
Ranma se despidió y se fue a su habitación, empezó a leer el cómic que la peliazul le había regalado, y pensó que él también podía obsequiarle con algo, y como no podía salir decidió ir a la tienda de souvenirs del mismo hospital. Estuvo un rato mirando qué podía comprar para ella, pero todo era demasiado "romántico"; descartó rápido las flores y los peluches con forma de corazón. Mientras buscaba entraron dos enfermeros que estaban hablando tranquilamente, hasta que el nombre Tendo salió de la boca de uno de ellos y Ranma se acercó para escuchar mejor.
-"¿Cuál de las hermanas crees que está más buena?"
-"La mayor es muy dulce pero seguro que tiene un lado agresivo escondido que me encantaría conocer"
-"Yo me quedo con la pequeña, la que tiene el pelo un poco azul… el otro día vino con el uniforme escolar y no veas…"
-"¿Y no veas qué?" se entrometió Ranma muy serio.
-"¿Perdón? Ah, tu eres Saotome, el paciente de la habitación 102. No me digas que a ti también te gusta esa chica… pillín…."
-"¡Cómo me va a gustar, es una marimacho!"
-"¿Seguro? A mí me parece una chica interesante… igual le pido una cita mañana"
-"Que sepas que hoy ella ya tiene una cita, así que lo siento por ti" dijo Ranma para quitarle esa idea de la cabeza.
-"¡Ah vaya! Pues entonces iré a por la mediana, esa debe meter mucha caña, también me gusta" Ranma se apartó de ellos incrédulo, los chicos son muy raros pensó, como pueden dedicarse a pensar solo en chicas, y pasar de una a otra sin importarles lo más mínimo.
Continuó buscando algo adecuado para Akane y al final encontró un libro de recetas de cocina que pensó que le gustaría. Recordó que ella le dijo que Kasumi era quien se encargaba de eso en su casa ya que no se le daba bien, y creyó que sería un buen regalo, y nada comprometido. Lo sostuvo un rato en sus manos, dudando si comprarlo o no, hasta que se decidió y lo pagó.
….
Miércoles por la tarde llegó antes de lo previsto y Akane iba hacia el hospital para encontrarse con sus dos hermanas y su padre puesto que los médicos les habían citado a todos porque tenían algo que comentarles. Al llegar vio a Ranma en la recepción del edificio discutiendo con una enfermera, por lo que entendió no querían darle nada más de merendar y él gritaba que eso era inhumano, que le matarían de hambre, enfadado levantó la mirada y vio a Akane riendo ante la escena.
-"¿De qué te ríes?" dijo con la boca medio cerrada.
-"Eres como un niño pequeño Saotome. Toma, no quiero que mueras de inanición" continuó riendo ella mientras le acercaba un bollito que sacó de su bolso.
-"¡Muchas gracias Akane!" se metió el bollo en la boca y teniéndola aún llena continuó "¿Cggómo fffgue tu mmciiita?"
-"Traga antes de hablar animal…Bueno… de eso quería hablar contigo…pero primero he quedado con mis hermanas y mi padre, tienen algo que decirnos sobre mi madre, espero que no sea nada malo" él tragó el último trozo.
-"Te veo luego Akane, seguro que todo va bien"
Ranma se retiró nervioso hacia su cuarto, sabía cuáles eran las noticias que iban a darle a la chica, y no sabía cómo se lo tomaría. Por un lado tendría que irse en unos días a Kyoto y podría perderse la época de exámenes y por otro, el más importante, su madre tenía un 50% de posibilidades de no sobrevivir. Se quedó pensativo mirando las nubes.
Al oír la noticia Akane salió corriendo del cuarto de su madre, casi de forma autómata y sin pensarlo bajó dos pisos y se dirigió hacia la habitación de Ranma. Abrió la puerta sin ni siquiera picar y lo vio de pie, de espaldas a ella mirando por la ventana. Él se giró al oír ruido y no tuvo tiempo de reaccionar cuando vio a la pelizul abalanzarse sobre él y abrazarlo con todas sus fuerzas mientras escondía su cara en el pecho del chico llorando desconsoladamente. Ranma entendió rápidamente la situación, no hacía falta preguntar nada, pero no esperaba que Akane acudiera a él en busca de consuelo. Ella se veía muy confundida y triste y eso lo destrozaba, no sabía qué hacer para calmar su dolor, así que solo le devolvió el abrazo muy tiernamente y le besó la frente.
-"Akane, todo irá bien. Sé fuerte y positiva, verás como todo se soluciona"
-"No lo entiendes, mañana nos vamos a Kyoto, y si mi madre no… y si lo rechaza… ¿y tú? Volverás a estar solo…" dijo volviendo a llorar.
-"Mañana…" musitó él. Luego la abrazó de nuevo mientras ella seguía agarrada a su cintura.
Estuvieron así durante unos quince minutos, en silencio, Akane lloraba, paraba unos segundos y volvía a ello después, a ratos agarraba con fuerza la camisa de Ranma por la espalda para luego soltarla suavemente. Pasados 20 minutos, él vio que ella empezaba a flaquear, así que la cogió en brazos, se sentó en la cama haciendo que ella reposara encima de sus piernas y apoyara su cabeza en su hombro. Él la rodeaba con sus bazos y de vez en cuando le acariciaba el pelo o le volvía a besar la frente. Pasaron mucho rato así, el Sol ya había desaparecido y la noche empezaba a asomar por la ventana, Akane estaba tan cansada que sin querer se quedó dormida, demasiadas emociones en un día. Ranma lo notó pero siguió en la misma posición observando la cara de la joven, estaba roja de tanto llorar, pero se la veía más tranquila y relajada.
La puerta de su habitación se abrió lentamente, detrás apareció Kasumi, con los ojos aun hinchados síntoma de que también había estado llorando. La mayor de las Tendo se sorprendió al ver a los dos jóvenes así de abrazados, pero Ranma le hizo un gesto para que ella entendiera que su hermana estaba dormida. Kasumi asintió y miró hacia su derecha y casi susurrando le dijo a Tofu, que estaba a su lado, que entrara. El doctor se acercó a Ranma cogió a Akane en brazos y se la llevó, Kasumi se acercó al joven de la trenza que miraba triste como se llevaban a Akane de su lado.
-"Muchas gracias por cuidar de ella, te estoy muy agradecida".
-"Yo, espero que todo salga bien, espero que se recupere vuestra madre, si hay algo más que pueda hacer… aunque esté aquí…"
-"Ya has hecho mucho, sobre todo por mi hermana, espero que pronto puedas salir".
-"Gracias, por favor, despídete de ella de mi parte".
-"Así lo haré".
Kasumi cerró la puerta tras ella y Ranma se estiró en la cama colocando sus brazos sobre la cara, no sabía si volvería a verla y no había tenido ni ocasión de despedirse de ella. No esperaba que esto sucediera tan rápido, sabía que esta posibilidad estaba ahí, pero aún tenía la esperanza de que tardaran unos días en trasladarla. Él se sintió muy triste, y se imaginó lo duros que serían los siguientes días para Akane, y lo peor de todo era que él no podía hacer nada por ella.
...
¿Qué pasará con la madre de Akane? ¿Volverán a verse Akane y Ranma? ¿Cómo podrá obtener su cura el joven de la trenza?
Continuará...
