DEATH NOTE- Beyond the End

Capítulo 2:

"La Historia se repite"

—¡Near! ¿Te has enterado? —dijo el Comandante Rester irrumpiendo en el cuarto de control, donde se encontraba Near.

—Eso depende, comandante —le respondió sin siquiera mirar a verlo.

—¿Eso depende? ¿De qué?

—De lo que estemos hablando, por supuesto.

Near le daba la espalda. Se encontraba construyendo una especie de carretera con piezas en colores rojo, azul y verde. A su derecha tenía muchas piezas que, sin pensarlo dos veces, tomaba y de inmediato decidía en dónde y cómo acomodar. Mientras que a su alrededor tenía vehículos de juguete con los cuales jugaría después, una vez terminada su carretera.

—¡Se trata de algo muy extraño! —insistió Rester. Near se detuvo y guardó silencio por un momento. Se giró entonces para mirarlo de reojo.

—¿Qué es… Comandante Rester?

—Se trata de esto —Rester avanzó hacia Near y le entregó unas hojas que él tenía —se trata de un ataque a-

—Touta Matsuda, miembro de la policía japonesa —concluyó Near que había comenzado a leer —¿y? ¿Qué hay con eso?

—Near, alguien lo atacó. Fue un acto a sangre fría. Tiene la suerte de estar vivo.

Near continuaba leyendo la noticia impresa que le entregó Rester.

—mhmm… aquí dice que tiene varias contusiones, costillas rotas… ahora tiene riesgo de sufrir un colapso cerebral. Requiere atención constante —Near hablaba como si no le importara. Hablaba muy indiferente al asunto. —¿Por qué me muestras esto Rester?

—¿Ya llegaste a las últimas palabras? —le preguntó sin perder la compostura.

Near siguió leyendo y se detuvo en las últimas frases. Leyó en voz alta:

—"…La víctima fue presuntamente atacada a las 21:30 horas de la noche anterior, fue reportado, trasladado y atendido al hospital más cercano. Autoridades confirman que lo único que la persona fue capaz de decir fue –Saluda a L- y –La sombra… Ojos rojos-

Near lo pensó por un momento.

—¿Te has comunicado con la Fuerza Especial?

—No lo he hecho.

—Bien. No lo hagas.

—¿Qué? ¿Por qué?

—¿Por qué quiere hacerlo, Comandante Rester?

—Bueno, sólo para que sepan que nos disponemos a ayudarlos. ¿Tú por qué no?

—… Por si acaso…

Near no dijo nada más. Volvió a darle la espalda a Rester y continuó con la carretera de juego que construía. Rester se despidió de Near y se disculpó por molestarlo. Abandonó la habitación después de esto. Aunque parecía que Near ignoraba lo ocurrido, en su mente estaba analizando las pistas, pero en realidad no había mucho qué averiguar, pues no era momento.

Near volvió a tomar los papeles y volvió a leer la noticia, esta vez con mayor detenimiento y estudio: Matsuda, él había sido atacado tres noches atrás, actualmente, de no ser graves sus lesiones no tardaría mucho en salir del hospital. Sin duda él tendría que tener más aclarada su mente, y así podría indagar sobre lo que le sucedió. ¿Pero por qué? ¿Qué lo estaba incitando a investigar a fondo el ataque? ¿Será que Near había detectado algo? O ¿Alguna sensación le advertía que estaba por suceder algo más? Finalmente decidió ignorar el tema por el momento, de ser importante tarde o temprano se manifestaría.

En el transcurso de los días posteriores no ocurrió nada relevante. Near escuchaba con atención los casos de homicidios, secuestros, narcotráfico, contrabando, y demás catástrofes; pero él sabía que como "L" no podía escoger un caso al azar e investigarlo. L nunca fue así. Él siempre esperaba, aguardaba a que lo verdaderamente interesante llamara su atención, y entonces tomaba acción. Near, que ahora era L, debía actuar igual, o intentarlo.

En ocasiones Near pensaba en L. Meditaba respecto a qué clase de movimientos haría para estar al tanto de todo lo que sucedía en el mundo. También recordó a Mello, que gracias a él pudo finalmente derrotar a Kira. Llegó a pensar en que juntos habrían logrado ser un solo digno sucesor de L. De no ser porque sus sentimientos lo volvían impulsivo.

Aizawa llegó a las oficinas de policía y, luego de saludar a todo el mundo, entró a su oficina. Se encontraba en un puesto temporal, pues no quería ser el jefe de toda la policía Japonesa, en cambio aun así formaba parte de un pequeño grupo especial, que se encargaría de situaciones mucho más extremas, tanto que la policía normal no sería capaz de controlar.

Aizawa entró a su oficina, se sentó y antes de comenzar a trabajar tomó el teléfono y llamó a Matsuda.

~¿Hola? ~respondió en la línea.

—Hola, Matsuda —respondió Aizawa, aliviado porque su amigo se encontraba bien.

~¿Aizawa? ¿Eres tú?

—¿Quién esperabas que fuera?

~No me refiero a eso, ¿No estás trabajando?

—¿Sólo por eso no puedo llamarte para saber cómo estás?

Matsuda rio ~Lo siento. Aun me duele un poco la cabeza.

—¿Y qué me dices de tus mareos?

~¡Todo va bien en realidad! Ahora estoy recostado en mi cama. A veces cuando me pongo de pie me duele, en mi pecho y mi estómago, y otras veces me mareo tanto que tengo que esperar a que pase para recostarme.

—Pues, así no me parece que todo vaya bien.

~¡Está bien! No estoy del todo bien, pero podría estar peor.

—De acuerdo. Tengo que trabajar, si se te ofrece cualquier cosas sabes a quién llamar.

~¿A los "Caza fantasmas"? Jaja.

—Jaj, en realidad a mí.

~Oh, rayos ~exclamó riendo ~¡Ouch!

—¿Qué sucede?

~¡No pasa nada! Es solo que me duele cuando me rio.

—Tú tranquilo, todo va a estar bien. Ya lo verás.

~Confío en ello. Adios Aizawa.

—Adios Matsuda.

~¡Saluda a Mogi e Ide por mí! ¿Sí?

—Lo haré. Adiós.

Aizawa colgó entonces. Miró los papeles que tenía en su escritorio, y se dispuso a leerlos uno por uno, cuando se encontró con un empaque de cinta de video con una etiqueta: Para el jefe de la policía.

Aizawua lo tomó, pues en ese momento era el jefe. Lo sacó y descubrió una cinta de video sin etiqueta ni nombre. Preparó la videocasetera que guardaba en su locker y la llevó a la oficina que tenía una televisión. Ya que creía que podía ser algo muy privado cerró la puerta.

Insertó la videocasetera y pulsó en reproducir.

En un principio no había película en reproducción, sólo la interferencia y estática de cintas de video. Pero de pronto la pantalla se puso gris y en el centro apareció una gran letra E.

—¿Pero qué? —exclamó Aizawa.

Buen día —una voz comenzó a hablar, había sido preparada con un modificador y su voz se oía tan distorsionada y profunda que apenas podía entendérsele —Me imagino que esta cinta pre-grabada ya está en manos del jefe de la Policía, de no serlo háganlo de inmediato… —se detuvo por unos segundos —Imagino que se estará preguntando lo que está sucediendo. Antes de proseguir, quiero preguntar ¿Cómo está el joven Matsuda?-

—¡Desgraciado! Es el maldito que lo atacó —exclamó Aizawa.

La voz rio antes de continuar —Entonces ya se dio cuenta de quién soy —como si tuvieran la conversación en vivo —Me quiero disculpar antes que otra cosa. Nunca he sabido cómo tratar a las personas, y mucho menos cómo pedirles un favor. Yo solo quería hacerle saber… que L no es el único en este juego. Ha llegado un nuevo rival para el supuesto L. Sé lo que piensa. Y es correcto, yo sé que el verdadero L murió, y quien está ahora no es más que un impostor, un impostor apodado Near.

Jefe de Policía, hice llegar esta cinta a usted porque quiero que se la haga llegar a Near, quiero que él sepa que no está solo. El combate no ha terminado, YO poseo un arma que ustedes conocen muy bien y que sin embargo no poseen. Hágale saber a Near que he llegado, y estoy dispuesto a terminar lo que "Beyond Birthday" nunca pudo conseguir… Y Near… ya que este mensaje es para ti, has de saber una cosa… yo tengo, los Ojos.

La cinta terminó, y Aizawa estaba totalmente confundido. Ide entró entonces a la habitación.

—Aizawa tenía que pedirte que… ¿está todo bien?

La televisión seguía encendida, pero la cinta había terminado y había sido expulsada del reproductor.

—¿Aizawa?

—¡Ide!

—¿S-sí?

—… ¡Debemos comunicarnos nuevamente con Near! ¡De inmediato!