¡Saludos y besos helados! DA
Gracias por leer este fanfic, soy muy feliz con sus comentarios. Se los agradezco mucho y haré menciones al final de este capítulo. Espero que la historia los entretenga, esta es una mezcla de realidad con magia. Así que si aparece un poco de esto por aquí espero que les guste. Y se podría decir que no todo lo que parece magia lo es. Una vez advertidos les dejo leer en paz.
Hey Arnold! No me pertenecen todos los derechos a su creador (Craig Bartlett)
Estaba sentada leyendo un libro mientras escuchaba muchas peticiones. Ella nunca las había tomado en cuenta, bueno casi nunca era de las típicas románticas que tenían percepción para un buen romance. Pero lo que fallaba en ella era la causalidad de los eventos provocando que las buenas relaciones que tenían un futuro asegurado terminaran desastrosamente. Dado esa reacción tantas veces que decidió no hacer caso de nada, no dejaría sus libros de lado pero ya no resolvería problemas amorosos. Tenía muy en claro que había otros dioses para eso no del mismo sector pero los conocía, ya había leído otros libros de mitología. Ella no era muy famosa pero llegaba a conseguir una irreprochable cantidad de pedidos que humanos y no humanos que harían feliz a cualquiera, ella no era una excepción.
Empezaba a terminar la página 56 de su libro, escrito por humanos que escondía muy bien en su cuarto. Cuando sintió un estremecimiento, volvió a sentarse de manera mucho más cómoda que antes. Sabía lo que eso significaba pero ya había aprendido a controlarlos cambio de hoja y empezó a leer. Pero un dolor en su cabeza la obligo a cerrar el libro. Se acostó en la alfombra de hilos de oro, regalo de su madre y se puso a pensar. Casi se había quedado dormida cuando un temblor fuerte en su cuerpo le obligo a despertarse, se levantó estirando los brazos y noto una larga nota pegada en su pecho. La leyó y frunció el ceño, nunca le habían obligado a realizar la tarea para la cual había asignada así que ahora que lo exigían con bastante elocuencia le pareció un maltrecho cambio de planes de su vida.
Volvió a leer el papel para después estrujarlo formando una bolita la cual tiro al aire. No miro donde cayó porque volvió a leer el libro. No iba a cometer otro error para que después la molestaran socandandole sus errores, no noto cuando una mujer con una bella figura la recogía y se iba leyéndole. Si se hubiera dado cuenta de eso no estaría ahora cubierta de agua y preguntándose en que parte del mundo se hallaba. Noto las luces de la ciudad y el estruendo de los truenos muy cerca, nunca había sentido frio pero ahora temblaba como una gelatina. Camino mirando por todos lados en la parte superior de un edificio y escucho una risa muy llamativa, dirigió su mirada hacia un cuarto encendido. No era más llamativa esa habitación que las otras pero esa voz se le hacía conocida no sabía de donde, aunque había oído durante su larga existencia muchas voces.
Camino hasta centrar su atención en la ventana notando a una niña de casi 10 años con un lindo saco azul, cuando pensaba acercarse más esta volteo y apagó la luz. Se sintió enfadada es que acaso no la había notado, que falta de cortesía de parte de esa niña. La lluvia paro repentinamente y las nubes dejaron ver el esplendor de la estrellas, ella subió su mirada y suspiro. La estaban vigilando no por nada la habían traído de esa manera, noto que su ropa era la misma y que si la veían con ella se asustarían. Ella sabía que era demasiada llamativa pero como nunca pensó que llegarían hasta estos extremos por ello no se puso algo más "decente" desde muchos puntos de vista.
Reviso a ambos lados, no había dejado ninguna pista de su futuro trabajo. Aunque estaba en la azotea de un piso muy alto decidió que debía probar si mantenía sus dones. Aunque solo en este lugar se considerarían de esta manera, volvió su vista a todos lados para verificar que nadie la viera. Poso su pie al filo de la torre y miro hacia la calle. La vista era asombrosa y por eso se llegó a preguntar el ¿Cómo había logrado mirara a esa ventada de una casa de 3 pisos en comparación de esa torre tan alta?
Cuando estaba a punto de saltarla puerta resonó con fuerza dejando entrar a un alborotado joven que la miraba con mucha preocupación. Ella lo miro con atención nunca había visto a un humano de cerca y esta probablemente sería su única oportunidad. Se alejó del borde y tomo la barbilla de joven examinándolo cautelosamente para no olvidar ningún detalle. El rostro del joven se enrojeció en el instante del toque de piel. El expresaba su confusión e la mirada, pero apenas ella lo soltó colchándose en el lugar de inicio el salió de su estado de estupefacción para colocarse a su lado.
-Señorita Jean ¡¿Qué diablos piensa hacer?!- El miro la confusión en la mirada de la joven pero no entendía muy bien el porque. Mientras ella pensaba que si la llamaba así era porque debía tener una vida en ese lugar, necesitaba información sobre eso así que miro a los ojos al joven.
- Disculpa me siento mareada ¿Me llevas a mi casa?- Los ojos del joven se iluminaron con una grata alegría tomando de la mano a la joven. Esta sintió la calidez que nunca antes había sentido no porque la gente con la convivía no la tuviera si no porque ella ara vez los tocaba. Siguiendo al joven hasta el ascensor mientras este no podía dejar de hablar, aunque ella no lo entendía muy bien. Al abrirse este noto que estaban en una fiesta de disfraces por los cual su ropa era de lo más normal. Entonces rio, mientras el joven volvió a mirarla con asombro. Salió del ascensor junto a él mientras la gente le saludaba con mucha formalidad, por donde pasaba la seriedad quedaba impregnada causando que cada momento ella se preguntara con más interés quien era en este mundo.
Llego a el límite de la habitación que era muy grande para su gusto dejando ver unas escaleras, el joven le invito a subir y esta asintió con la cabeza. Caminaron por un pasillo de color limón llegando a una habitación de color crema donde este se quedó en la puerta mirándola con una clase de fascinación en los ojos.
-Parece que tomo mucho Señorita Jean- Esta la miro con una sonrisa ligera antes de acostarse, él la miro y después se marchó cerrando la puerta. Apenas noto que el ya no la vigilaba se levantó y empezó a buscar por todo lugar. Le sorprendía que no hubiera ninguna fotografía familiar en ese cuarto o algún álbum de fotos. Se sentó en el piso mientras inspeccionaba los archivos que consiguió sacar de un pequeño velador que se encontraba a la derecha de su cama.
La mayoría eran pequeñas cuentas o cartas dirigidas hacia su persona, su apellido le sonaba muy gracioso de hecho nunca había escuchado algo así. Miro cada uno de los papeles con detenimiento aunque no lograba entender la mayoría. Cuando termino con todo eso se dispuso a ver en el pequeño escritorio que tenía a plena vista, camino hasta toparse con una gran pila de hojas engrapadas que parecían formar un libro. Estaban agolpados en grupos de 5 es lo que pudo distinguir a simple vista , pero noto que había uno en medio de esas dos pequeñas agrupaciones que estaba semiabierto, con pequeñas paginas sobresalidas como si se hubiera caído y lo hubieran recogido al apuro. Cuando iba a tomarlo entre sus manos su estómago gruño, antes no necesitaba tanto de comer pero ahora su cuerpo lo exigía abiertamente.
Noto que la habitación tenía 4 puertas, inspecciono cada una de estas con sumo cuidado. Abrió con cuidado la primera para entrar en un lujoso baño, no tan lujoso como los que había arriba (De alguna manera se diría que arriba, aunque no estaba segura en donde estaba su verdadero hogar si en otro planeta, otra dimensión, no sabía cómo definir de donde venía. Pero sabía que debían cuidar de ciertos humanos, fue la primera lección que le fue dada por su madre.) La cerró con cuidado y fue a la siguiente asombrándose por el gran armario que este era, entro con cuidado notando la diversidad de rendas que este tenía. Cuando salió abrió la última puerta que quedaba aparte de la que había entrado al inicio y noto como daba a una pequeña escalera, bajo con ella sujetando el barandal ya que no pudo encontrar el interruptor. Cuando termino su descenso abrió la puerta que tenía en frente dejando ver una luz bastante segadora, cuando sus ojos se acostumbraron entro con cuidado y vio una gran cocina. Ella sabía cómo eran ya que siempre tenía la mala costumbre de escapar e ir a comer sola a cualquier hora ya l parecer la persona de la que ahora poseía el cuerpo era muy similar a sus costumbres.
Noto que la fiesta continuaba mucho más encendida que antes y para no llamar la atención cogió algunos bocadillos que se hallaban en varias bandejas colocándolas en un plato que saco de un estante. Estaba abriendo la puerta cuando una voz grave le hizo dirigirle su atención.
-Esa puerta no puede ser usado por cualquiera, señorita- Ella lo miro con curiosidad, hasta que la luz cayó sobre ella. Él se dio cuenta que la persona con la que hablaba era la dueña de la casa y callo abruptamente.
La persona que estaba frente a ella se podría considerar bastante guapo, incluso más que algunos chicos que había visto en su lugar de nacimiento. Pero aun así era el segundo humano que veía, y no era tan diferente al primero. Eso le sorprendió ya que pensaba que la gente se separaba por categorías lo que causaba las diferentes guerras y estas se definían por condiciones físicas. Pero ella no veía nada de diferencia excepto tal vez que este era un poco más bronceado y eso lo hacía lucir más varonil. Se dio cuenta hacia donde iban dirigidos sus pensamientos y prefirió marchar se antes de equivocarse más aún.
-¿No vas a saludar a tu jefe?- Volvió a decir este. Ella lo regreso a ver por segunda vez mientras se internaba en la puerta y la cerro. Dejándolo estupefacto por esa respuesta y un poco furioso. Ella subió rápidamente por la escalera mientras comía un sanduche que estuvo en su boca todo ese tiempo y pensaba que la gente de ese lugar era extraña. Abrió la puerta con cuidado colocando el plato en la cama y dirigiéndose de nuevo a ese escritorio. Tomo ese pequeño cuaderno que se encontraba en el medio de esas agrupaciones Y empezó a organizarlo, no leyó el titulo hasta que todas las páginas estuvieron muy bien enumeradas. Cuando empezó a leerlo se le hizo conocido la forma de escritura de este, examino con cuidado cada página esperando ver algo conocido. Cuando lo termino estaba a punto de volver a colocarlo en la mesa e irse a recostar cuando leyó en nombre del escritor, en este caso escritora y se sorprendió que este fuera la misma de la cual estaba leyendo el libro arriba. Leyó el título y este le desconcertó un poco, haciéndole que volviera leer el libro pero estaba vez lo iba leer de verdad.
Bueno es normal que se pregunten de que va esto. Pero dejare eso de tarea, quiero ver si se dan cuenta de el titulo del libro aunque creo que queda muy claro. Siento mucho el no haberles agradecido por leer. Pero apenas lo termine lo publique. Millones de besos helados. Cualquier duda déjenmela yo les contestare.
Por cierto deseo realizar un agradecimiento a una lectora:
Eli Ventura: Te agradezco mucho tus comentarios. Realmente salte de alegría al leerlos, espero que te guste la historia. Durante un tiempo lo vi predecible pero tu me has hecho imaginar muchas maneras de continuarla. Espero que te entre las ganas de leerla. Pronto publicare el capitulo 5, normalmente en periodos de 20 dias de espera. Espero publicar antes. Ante todo muchas Gracias.
