Si no les gusta leer, pueden pasar a mi perfil de Youtube, dejo los enlaces en mi perfil de Fanfiction. También ahí les pongo mi Titter, donde avisa cuando pongo un nuevo relato o vídeo, y mi Facebook donde interactuo con más Yuri. Gracias por su apoyo :3

Disclaimer: Los personajes de Yuru Yuri son propiedad de Namori y yo solo los uso para fines de este fic.

Los días transcurría sin detenerse, esa es la ley de la vida, y por fin había llegado el domingo, un día tan esperado para las chicas del Club del Entretenimiento, ya que irían a un parque de diversiones en una ciudad vecina. Las cuatro chicas se prepararon con comida, cámaras, y buen vestido, y se quedaron de ver en la estación de trenes a las 9 de la mañana, y, a no extrañar a ninguna, Akari llegaba tarde.

Dieron las 9 en punto, y el tren estaba llegando al andén, cuando Akari llegó corriendo, y entró justamente cuando las puertas del tren estaban a punto de cerrarse.

Akari se recargó en la puerta del tren, hiperventilando y sudando a cantaros.

- Pensamos que ya no llegarías Akari- la regañó Chinatsu muy enojada-. Deberías haber llegado temprano.

- Gomen, gomen, es que tuve un sueño demasiado bueno, y me he quedado dormida más de lo que debía- se disculpó Akari recuperando el aliento-. Gomen ne, China.

- Etto…- las interrumpió Yui, y ambas voltearon. Yui y Kyoko las veían con algo de curiosidad, y sospecha-. "Akari", "China"… ¿desde cuándo se volvieron tan unidas?

Ambas chicas se sonrojaron de inmediato, y agacharon la cabeza. El silencio solo se apagaba por el sonido del tren sobre las vías, y uno que otro pájaro desde afuera del vagón. Kyoko esbozó una burlona sonrisa, entendiendo la situación (extrañamente bien).

- No será que, ustedes están saliendo juntas…

Ambas chicas, con sus gestos, se delataron, ya que se veían más nerviosas de lo común. Kyoko se veía igual de asombrada por ver su reacción.

- No me digan que di al clavo- inquirió Kyoko con la cara sombreada.

El silencio volvió a inundar el vagón del tren, y así estuvo hasta que llegaron a su destino. Las chicas bajaron del vagón sin hacer ruido alguno.

- ¿Desde cuándo?- preguntó Yui para romper el silencio (al final de cuentas eran amigas, cosas así no deberían ser un secreto).

Akari y Chinatsu se vieron la una a la otra, como hablando en sus mentes, decidiendo si contarles o no. Pasados unos instantes, ambas solo asintieron con la cabeza.

- Desde hace un par de días- respondió Akari con una voz apenas audible-. Perdón por no haberles dicho, pero no encontramos la manera.

Yui sólo dio un suspiro y sonrió.

- Nosotras también deberíamos disculparnos, verdad Ky…- antes de terminar la frase, notó que Kyoko ya no se encontraba junto a ella, y al buscarla con la mirada, la encontró en una máquina expendedora, a punto de comprar algo- ¡Ven aquí Kyoko!

Kyoko regresó con las chicas cargando jugo para cada una de ellas, y a juzgar por su rostro había olvidado completamente el tema de discusión, lo que hizo que se ganara un pellizco en la mejilla de Yui.

- ¿Por qué hiciste eso?- preguntó Kyoko llorando y sobándose la mejilla.

- Bien merecido te lo tienes Kyoko- la regañó Yui cruzando los brazos-. Mira que ignorar a tus amigas mientras hacen una confesión.

- Pero si tú también tienes una confesión que hacer- le dijo Kyoko con una sonrisa de complicidad, y Yui se sonrojó-. Ne, Yui… ¿tienes algo que confesar?

- E-etto…- Yui se sonrojó intensamente-. Bueno, si…

Kyoko tomó la mano de Yui y la pegó completamente a ella.

- La verdad es que nosotras también estamos saliendo- confesó de golpe Kyoko con una amplia sonrisa, y Yui se sonrojó más de lo que ya estaba, su cara parecía a punto de estallar.

- ¡¿Es en serio?!- gritaron Akari y Chinatsu al unísono.

Kyoko asentía con la cabeza enérgicamente, y Yui solo asentía con torpeza.

Chinatsu tenía esa ligera sospecha desde el día que fueron a casa de Yui, pero aun así le sorprendió la noticia. Akari sólo se limitó a sonreír.

- Bueno, es hora de irnos- las animó Akari tomando la mano de Chinatsu-. Será como una cita doble.

Kyoko asintió con la cabeza, y a rastras se llevó a Yui de la mano, al igual que Akari se llevaba arrastrando a Chinatsu.

Al llegar al parque, lo que restaba era para menos. No hubo juego que las cuatro no probaran; la montaña rusa, los carritos, el carrusel, el paseo acuático, en fin, por todos lados las cuatro estuvieron pasándola en grande, hasta dar el último aliento de fuerza. Cuando les dio la tarde, se sentaron a comer sus alimentos.

- China, di "Ah"- le pidió Akari acercándole un poco de comida a la boca, lo cual hizo que se avergonzara, pero sin más que hacer, aceptó abriendo lentamente la boca.

Kyoko intentó hacer lo mismo con Yui.

- No te atrevas- se negó rotundamente Yui mientras comía lo suyo, y Kyoko se deprimió por ello.

Ya cuando iba a oscurecer, decidieron subir a una última atracción antes de irse, y ninguna mejor que la rueda de la fortuna, y obviamente en parejas. Chinatsu y Akari se juntaron de inmediato cuando su vagón estaba en el punto más alto, pero, en el de Yui y Kyoko las cosas eran diferentes. Ambas lucían algo distantes, y no se veían a la cara, lo cual no tardó en llamar la atención de Akari y Chinatsu, que las observaban desde el siguiente vagón.

Al regresar las cosas no mejoraban; Yui y Kyoko no se hablaban, y ni siquiera se veían, lo cual comenzó a preocupar más y más a sus amigas. Cuando regresaron a la ciudad, las cuatro se separaron de nuevo en parejas, pero en lugar de regresar a sus casas, Chinatsu detuvo a Akari.

- Debemos seguirlas- le propuso Chinatsu en voz baja para evitar que las oyeran.

Akari también estaba preocupada por ellas, así que sin objeción aceptó.

Las siguieron de cerca, y poco a poco notaron que no se dirigían a sus casas. Caminaron hasta un parque cercano; se escondieron lo más cerca de ellas para escucharlas sin ser detectadas.

- Gomen ne Yui- se disculpó Kyoko muy seria-. No era mi intención.

Yui no respondió nada, solo se cruzó de brazos y agacho la cabeza.

Un silencio las absorbió por unos instantes, luego Yui suspiró y habló.

- Bueno, no has hecho nada tan malo… en sí yo te orillé…

- No, yo tuve la culpa- la interrumpió Kyoko con lágrimas en los ojos-. Mira que quedarme dormida, en medio de eso… No tengo perdón, y al recordártelo he arruinado todo el día; lo siento Yui, es todo mi culpa.

Yui se limitó a abrazarla y a darle un beso en la mejilla.

- Siempre hay otra oportunidad Kyoko- la miró y le dio un beso en los labios-. Y cada una hay que disfrutarla como si fuera la última.

Kyoko, con lágrimas en los ojos, se abalanzó sobre Yui, y la besó como si su vida dependiera de ello, haciendo que ambas cayeran del suelo.

Aprovechando la oportunidad, Akari y Chinatsu fueron retirándose lentamente del ahí, pero sin querer Akari se atoró en un arbusto, lo cual hizo que éste se moviera, asustando a Kyoko y Yui.

- ¿Quién anda ahí?- preguntó Yui entre asustada y molesta.