Capítulo 4

Nada que objetar

-Vale, ahora que estamos todos podemos empezar…

-¡No estamos todos! ¿Y Shantae? ¿No va a venir?

-¡Por supuesto que no, Rotty, ya te lo he dicho, si sólo os he llamado a vosotros es por algo!

-Pues menuda amiga estás hecha si no la invitas a las quedadas, más te vale que no se entere…-murmuró la chica zombi, con actitud condescendiente.

Ante eso Sky rodó los ojos con gesto exasperado, casi esperándose un comentario así por su parte.

-Ése no es el punto, Rotty, si lo hago es porque quiero hablarlo sólo con vosotros… Bolo ¿me estás escuchando?

-Eh, esto… sí, sí, claro…-murmuró el aludido, girando los ojos y mirando por el rabillo del ojo a una chica cercana.

Fue en ese momento cuando Sky tuvo dudas sobre si esa reunión secreta funcionaría, aunque en ese momento Rotty murmuró con parsimonia.

-Oye, pastelito ¿acaso no tienes suficiente conmigo? Pensaba que era especial para ti…

Eso dejó un tanto descolocado al chico, por lo que Sky aprovechó entonces para mediar antes de que se le fuera la mirada otra vez.

-Muy bien, si os he pedido que vengáis aquí es porque necesito hablar con vosotros de lo que ha pasado recientemente. Supongo que ya habréis conocido al supuesto padre de Shantae, ese tal Antalah…

-Oh, sí, es un hombre un tanto receloso, aunque se nota que la quiere…-murmuró Rotty, algo molesta por su prohibición.

-¡Es un guerrero como yo, medimos fuerzas en un corto pero intenso combate! Me cayó bien…-asintió Bolo, con vehemencia.

-¿En serio? ¿No pensáis que todo esto es demasiado raro?

-¿Por qué iba a serlo? Se ha reunido con su padre después de todo este tiempo, déjala que lo disfrute-murmuró Rotty con voz queda.

-¡Pero no sabemos con seguridad si miente o dice la verdad, y mucho menos Shantae por mucho que ella diga, ya sabéis cómo es!

-¡Pues una chica valiente y muy buena amiga, sigue confiando en mi después de todo! No como tú, ya he visto como me miras a veces, soy zombi pero no tonta…-murmuró la chica con resquemor.

Ante eso Sky se molestó un poco, contestándola de seguido.

-Perdona, bonita, pero te recuerdo que la última vez casi haces que la maten…

-¡Yo ya me disculpé, incluso pedí perdón, no tengo por qué volver a hacerlo, y mucho menos contigo!

La ornitóloga dejó escapar un respingo, comenzando a arrepentirse por haberla traído, sin embargo en ese momento Bolo se reincorporó y murmuró.

-Esto… creía que estábamos aquí por Shantae…

-Es verdad. Vale, Rottytops, tiempo muerto, no me gustas mucho y tú a mí tampoco, estamos de acuerdo en eso, pero por ahora me gustaría hablar de esto con vosotros, si no te importa-cortó Sky rápidamente y con gesto queda.

Ante eso la chica zombi dibujó una mueca molesta, tragándose su orgullo y murmurando de seguido.

-Está bien, pero que sea rápido…

-Bien. Como ya os he dicho este hombre asegura ser el padre de Shantae, pero tengo mis motivos para creer que esto no es así del todo.

-¿Por qué no?-inquirió Bolo, ceñudo.

-¡Porque es todo demasiado raro y conveniente! Toda su vida sin saber absolutamente nada de sus padres y de repente ¡bam! Aparece alguien que afirma ser su padre. No sé yo, no me da buenas vibraciones…

-Vale, supongamos que ese hombre no es su padre ¿cómo lo demuestras?-inquirió Rotty, con una seriedad que, de buenas a primeras, no parecía que la pegara.

-Esa es la cosa, no tengo con qué demostrarlo, es por eso por lo que necesito vuestra ayuda, tenemos que vigilarlo y averiguar qué está tramando.

-¿Así sin más? Pues menudo plan, sospecharía de nosotros rápidamente…-murmuró la chica zombi, ceñuda.

-¡Pero no directamente, por supuesto! La cuestión es vigilarle pero sin que se percate de que lo estamos haciendo, no dejarnos entrever.

-¿Dejarlo al azar?-inquirió Bolo, ceñudo.

-¡Exacto, hacer que parezca algo casual, como un encontronazo por la calle o en el mercado!

-En ese caso puedo intentarlo, siempre estoy yendo de aquí para allá por todo el pueblo y tengo más posibilidades de que una situación así surja, además, puedo hacer uso de mi innata capacidad de persuasión…

Ante eso la ornitóloga elevó una ceja con gesto dubitativo, murmurando al respecto.

-No sé yo si tú vas a ser el más indicado, Bolo…

-¿Y por qué no?-inquirió el chico, molesto.

-¡Eso! ¿Por qué no? Qué poca fe que tienes en él, no te preocupes, pastelito, estoy segura de que podrás hacerlo sin ningún problema, de hecho yo misma te ayudaré…

-¿Eh?-masculló el chico, sintiéndose inseguro.

-Claro, después de todo no puedes hacerlo todo tú sólo, se vería sospechoso, así que te echaré una mano… o dos, ya que estamos…-murmuró ella, divertida y con gesto zalamero.

Para entonces Bolo empezaba a sudar frío y Sky tan solo rodó los ojos con gesto cansado; nunca se acostumbraba a la forma de ser de Rotty, tan abierta y cambiante, y en momentos como esos era cuando menos la aguantaba.

-Bueno, por mi parte se refiere estaré atenta por si se me presenta una oportunidad aquí en el pueblo…

-¿Esa es tu forma de escaquearte? Porque tal y como lo pones, lo parece…-murmuró en ese momento Rotty, mirándola con desdén.

-¡No me escaqueo de nada, Rotty, tranquila, sólo quiero asegurar todos los frentes!-exclamó Sky, mirando a la chica con resquemor.

Ante eso la chica zombi no dijo nada más, arrejuntándose con Bolo e incomodando un poco más al muchacho. Por su parte Sky se quedó pensativa, rumiando en las posibilidades. Confiaba en poder demostrar algo más pronto que tarde. Había algo raro en todo ese asunto, estaba convencida. Y con tal de ayudar a su amiga, haría lo que hiciera falta.


Los siguientes días pasaron algo más anodinamente, ya que mi padre aplicó para ser guardia real y le aceptaron rápidamente, teniendo que pasar la mayor parte de su instrucción en el palacio de Sequin Land, por lo que estuve sin verle por lo menos una semana y media. A lo largo de todo ese tiempo seguí trabajando en el pueblo, el cual estaba de lo más tranquilo, cosa buena para mí y para todos, pero por otro lado echaba en falta un poco de acción y me aburría en consecuencia.

Traté también de volver a hablar con mi tío tras la discusión que tuvimos, yendo una mañana a su taller, sin embargo me lo encontré cerrado para mi sorpresa. Pregunté a los vecinos más cercanos al respecto.

-Disculpe ¿ha visto por un casual a mi tío Mimic por aquí?

-¿Al inventor? Qué va, hace días que no le he visto, creo que se ha marchado.

La noticia me cayó como un jarro de agua fría, incapaz de procesarla como tal.

-¿Qué? Pero… ¿está seguro? Quiero decir…

-Yo sólo te digo lo que creo, no le he vuelto a ver rondando por aquí como usualmente hace, y la puerta de su taller no ha vuelto a estar abierta desde entonces. Pregunta a alguien más si quieres, igual lo han visto en otro lado.

Y eso mismo hice, quise asegurarme bien yendo incluso al mercado y preguntando por allí también, sin embargo todo el mundo me dijo exactamente lo mismo: hacía varios días que nadie le veía rondando por el pueblo. Sintiendo como una enorme preocupación me atenazaba, volví rápidamente a su taller y entré en él transformándome en mono y colándome por una de las ventanas superiores. Una vez dentro registré de arriba abajo el lugar, viendo que efectivamente hacía tiempo que no se pasaba por allí. Busqué alguna posible nota que hubiera podido dejar, sin embargo no encontré nada parecido a lo largo y ancho de todo el taller. Desolada y sintiéndome aún peor conmigo misma al haberle gritado aquella vez, me senté junto a una de sus tantas invenciones a pensar al respecto.

-Es culpa mía, no debí haberle gritado, y ahora se ha marchado. Oh, tío ¿por qué te has ido? Yo sólo quería saber la verdad…

Sin embargo no iba a obtener respuestas por mucho tiempo que me quedara, por lo que salí de allí de la misma forma que entré y decidí ir a hacer algunas averiguaciones.

Si se trataba de encontrar a alguien que hubiera desaparecido, nada mejor que pedir ayuda al palacio real, donde se llevaba el registro de todos los habitantes de Sequin Land. Se encontraba a pocos kilómetros de distancia de Scuttle Town, pasados los campos de espantapájaros y el bosque embrollo, por lo que me puse en camino rápidamente.

El palacio real estaba situado justo en medio de Sequin Land y a orillas del lago central, consistía en un gran edificio con altas torres y rodeado por una pequeña ciudadela en la que vivían principalmente comerciantes, militares y oficiales de alto rango que respondían directamente ante la sultana, quien regía en toda Sequin Land. Usualmente suele estar de aquí para allá visitando otros reinos y cerrando tratados comerciales, pero tras el conflicto con el Pirate Master finalmente volvió rápidamente y se dedicó a supervisar con lupa todos los procesos para que nada semejante volviera a ocurrir. Cosa normal por otra parte, ya que sus reiteradas ausencias acabaron por afectarla en consecuencia.

Finalmente llegué a la ciudadela que precedía al palacio y me dirigí directamente hacia éste a no más tardar, encontrándome junto a las puertas a un soldado real ensutado en su tosca armadura azul custodiándola.

-Hola ¿puedo pasar? Me gustaría hacer una consulta en los archivos…

-Por supuesto, cualquier cosa por mi princesa…

Ese comentario me dejó descolocadísima, pero antes de que pudiera reaccionar el guardia se quitó su yelmo, revelando su identidad.

-¡Ah, papá!

-¡Hola cariño! ¿A qué has venido?

-Pues a consultar una cosa… se trata de tío Mimic…

Le expliqué todo lo ocurrido desde esa mañana, además de mi preocupación por él, ya que después de todo fue quien me cuidó desde que era niña. Una vez que estuvo enterado, mi padre se quedó pensativo durante un momento antes de comentar.

-Es ciertamente extraño que se haya ido así sin más, sin ni siquiera avisar o despedirse.

-No debí gritarle, se ha ido por mi culpa…-murmuré apenada.

-Eso no puedes saberlo con seguridad, cielo, pero no quita que sea extraño… ¿Qué habías pensando en mirar?

-Su registro para ver dónde ha podido ir…

-Es una posibilidad, sí… está bien, vamos dentro, después de todo necesitas que alguien te acompañe para poder pasar.

Ya había estado antes en el palacio durante todo el asunto del conflicto con el Pirate Master, por lo que sabía dónde estaba la biblioteca; mi padre me escoltó hasta allí y me tuvo que acompañar en todo momento, siendo asistida además por el bibliotecario que tanto me ayudó aquella vez.

-Oh, vaya, pero si es aquella muchachita tan encantadora ¿qué te trae por aquí?

-Estoy buscando el registro de mi tío Mimic, me gustaría consultar una cosa…

-¡Registro! Eso lo voy a tener que mirar yo, bien, bien, dame un momentito…

El hombrecillo se ausentó por un momento, regresando enseguida con un libro casi tan grande como él; aún no sabía muy bien cómo podía cargarlo con lo pequeño que era, sin embargo en cuanto lo dejó en la mesa más cercana levantó una leve polvareda que me hizo estornudar.

-Vamos a ver, Mimic, por la M… Mimic, Mimic…

Tras una rápida consulta pasando las páginas con una habilidad portentosa, finalmente encontró lo que estaba buscando.

-¡Aquí está, Mimic! ¿Qué buscas consultar exactamente?

-Un lugar de procedencia, quizás… el caso es que ha desaparecido y no sé muy bien a dónde ha podido ir, estoy preocupada por él.

-¿Desaparecido dices? Huy, esto es serio entonces, veamos… lleva viviendo casi toda su vida en Scuttle Town según la última entrada, pero no es de allí, su partida de nacimiento data de hace más de cincuenta años, pero extrañamente no dice de dónde es…

-¿No?-inquirí entonces, extrañada.

-No, claramente no es de Sequin Land, puesto que ni siquiera tiene su sello, pero no hay señas que certifiquen otra cosa. Ciertamente extraño…

Miré a mi padre con gesto preocupado, a lo que él se quedó pensativo, sin decir mucho más. En ese momento el bibliotecario volvió a hablar.

-Es una situación harto irregular, dicho sea de paso, me extraña que no haya habido un mayor control…

-¿Irregularidades aquí, en mi propio palacio? Explíquenmelo ahora mismo-ordenó en ese momento una súbita voz.

Todos levantamos la cabeza y me quedé de una pieza al ver de quién se trataba; y es que la mismísima sultana de Sequin Land nos miraba a todos con gesto inquisitivo y ligeramente molesto, como si no le gustara lo que acababa de oír. De pelo moreno y corto, mirada intensa y ojos oscuros, vestía con un vistoso y suntuoso caftán hecho a medida para una mujer como ella, de vivos colores que complementaban su altiva figura.

Mi padre se cuadró ante ella rápidamente y el bibliotecario se recompuso rápidamente, dirigiéndose a ella.

-¡Ah, su graciosa majestad, qué sorpresa! No esperaba verla por aquí…

-Yo tampoco me esperaba oír que hay irregularidades en el registro y, sin embargo, aquí estamos. Mucho se ha hablado de mi ausencia tras lo acontecido aquí con el Pirate Master, y no toleraré que se vuelva a poner en entredicho mi autoridad. Explicaciones, ya.

En ese momento mi padre decidió mediar, explicando rápidamente la situación a la sultana. Ésta nos observó a todos con atención, posando su mirada en mí y murmurando de seguido.

-Tú me suenas ¿no eres la medio genio de Scuttle Town que derrotó al Pirate Master?

-Ah, así es, majestad…

-Vaya, me salvaste a mí y a mi gente de un grave aprieto, debería reconocerse tu labor. ¿Te interesaría trabajar para mí? La corte necesita a alguien como tú para protegerla…

Esa oferta me pilló totalmente desprevenida, puesto que después de todo no me esperaba que la mismísima sultana me ofreciera algo semejante; sin embargo no supe qué decirla, puesto que después de todo me gustaba Scuttle Town y su gente.

-Muchas gracias por su oferta, majestad, aunque ahora mismo no puedo darla una respuesta…

-Lo entiendo, tú piénsatelo y ya me dirás si te interesa o no. En cuanto al asunto del registro es ciertamente extraño, hace tiempo que no hemos vuelto a censar a la población, quizás sea momento de volver a hacerlo-murmuró la sultana, pensativa.

Por un momento quise preguntar acerca de mi tío, sin embargo preferí quedarme callada por no parecer demasiado egoísta o algo por el estilo. Bajé la cabeza con gesto preocupado y la sultana en ese momento comentó.

-Señor Fibbs…

-Ah ¿sí, majestad?-inquirió el bibliotecario.

-Comience con los preparativos para un nuevo censo, quiero tenerlo todo actualizado para dentro de un mes.

-Por supuesto, majestad, déjelo en mis manos.

Tras eso la sultana se retiró despidiéndose de todos y mi padre me acompañó hasta la salida.

-Siento no haber podido ser de ayuda, hija…

-No pasa nada, papá, has hecho todo lo que has podido. Sólo espero que mi tío esté bien…

Ante eso él tan sólo esbozó una mirada preocupada por mí, de esas de las que sólo un padre podría esbozar; en ese momento comentó.

-Mi instrucción acabará dentro de poco y podré elegir destino, intentaré pedir plaza en Scuttle Town, por lo que sé hay varios guardias menores allí, pero no tienen un oficial que les comande. Al haber luchado en la guerra he podido optar por un rango mayor para la instrucción.

-¿De veras? ¿Eso quiere decir que podríamos trabajar juntos?-inquirí, esperanzada.

-Sí, yo como oficial al mando y tú como genio guardiana, claro.

-¡Genial! Esperaré entonces hasta que vuelvas.

Finalmente me despedí de él y regresé al pueblo, no sin seguir preocupada en cuanto a mi tío se refería; sabía que en el fondo él podía cuidarse sólo, ya que después de todo era un renombrado cazador de reliquias, sin embargo las circunstancias de su desaparición me seguían doliendo en lo más profundo, puesto que lo último que le dije lo hice a base de gritos y reproches.

Nada más entrar al pueblo por el arco de entrada, una voz conocida se dirigió a mí con mucha pompa.

-Oh, vaya, pero si es mi genio guardiana favorita…

-Ah, Rascal, eres tú…

-¡Así es, soy yo! Oye, qué cara más larga me traes ¿dónde está tu usual y radiante sonrisa?

Dejé escapar un respingo, leyendo rápidamente sus intenciones, sin embargo no tenía muchas ganas de reñir con él, por lo que le expliqué lo sucedido. Al escuchar atentamente mi historia, en ese momento cabeceó y comentó.

-Ah, espera ¿tu tío, dices? El caso es que llegué a verlo hará cosa de varios días atrás…

Eso me cogió por sorpresa, exclamando de seguido esperanzada.

-¿¡En serio?! ¿¡Cuándo, dónde?!

-Ah, pues hace unos pocos días atrás, era de madrugada, le vi saliendo del pueblo, iba cargado hasta arriba con una bolsa a su espalda y a paso ligero. No había nadie por la calle y me llamó la atención, pero supuse que estaría haciendo sus cosas de cazador de reliquias…

-¿¡Viste hacia dónde fue?!

-Creo que fue en dirección sur, pero no te sabría decir más, tampoco le seguí, tan sólo le vi pasar…

Ese detalle me llamó la atención, aunque lo hizo aún más el hecho de que fuera cargado; quizás había salido a cazar reliquias, o bien había algo más. Tal vez se traía algo entre manos. Sin embargo aprecié mucho la información que Rascal me proporcionó, dándome un motivo para sentirme un poco más aliviada al respecto.

-¡Oh, Rascal, muchas gracias, de verdad, me quitas un peso de encima!-exclamé, dándole un abrazo.

El chico se quedó un tanto parado ante mi súbito gesto, algo turbado, sin embargo aprovechó la ocasión para comentar.

-Vaya, visto lo visto tendré que estar ojo avizor más a menudo…

-¡Oh, venga ya, no empieces, encima de que te doy las gracias!-le reprendí.

-¡Y yo que me alegro, vaya! Piénsalo, Shantae, podría haber algo muy bonito entre nosotros si me dieras una oportunidad…

-¡Vas listo! ¡Aprovechado!-exclamé, haciendo un amago de latigar mi pelo.

-¡Bueno, bueno, tenía que intentarlo! Aunque te pones muy mona cuando te enfadas, vaya…

Ante eso no pude evitar ponerme colorada, sin embargo me mostré inflexible al respecto.

-¡No tientes a la suerte, Rascal!

El chico se adelantó de un salto y se alejó de mí, comentando de seguido.

-¡Soy un chico paciente, Shantae, sé esperar!

-¡Hazlo sentado entonces!

Tras eso el aludido se despidió con gesto pícaro y se marchó de allí, dejándome sola.

-Idiota…

Aun así agradecí inmensamente la información que me pudo proporcionar, quedándome mucho más tranquila en ese aspecto. Probablemente mi tío habría ido a cazar reliquias, cosa que por un lado hacía tiempo que no hacía, sin embargo me seguía escamando el hecho de que no hubiera avisado dejando una nota o algo parecido. Aun así preferí no pensarlo mucho más, adentrándome en el pueblo y comenzando una nueva ronda. Después de todo seguía siendo la genio guardián de Scuttle Town. Y debía hacer honor a mi puesto.


Los siguientes días pasaron anodinamente sin mucha novedad. Con el tiempo la ausencia del tío Mimic se hizo cada vez más patente, con mucha gente preguntando por él y respondiéndoles de la mejor forma posible. Si bien no les dije dónde estaba, ya que ni siquiera yo lo sabía, la respuesta fue siempre la misma: se había ido a cazar reliquias. Y, por suerte, con eso era suficiente como para disuadir a cualquiera, ya que ¿quién iba a cuestionar algo así de alguien como mi tío?

Sin embargo Sky no pareció del todo convencida, como era de costumbre en ella.

-¿Y se ha ido así sin más, sin ni siquiera avisar al menos con una nota? Extraño…

-Lo sé, pero según Rascal lo vio marchándose de madrugada cargado con sus bártulos, así que seguramente haya ido de caza por ahí.

-¿Rascal? ¿Ese liante que va por el pueblo tratando de escamotear al personal? Le he pillado un par de veces tratando de colarse en mi pajarería por mis huevos…

-Sí, bueno, es un incorregible, pero no es mala persona…

-Vaya, vaya ¿te gusta el ladronzuelo? Quién lo diría, la genio guardiana enamorada de un cuatrerillo…-murmuró en ese momento Rottytops, divertida.

Ante eso me apresuré a exclamar, con un ligero rubor en las mejillas.

-¡Qué dices, no inventes! ¿Cómo me va a gustar?

-No quiero meterme donde no me llaman, pero alguien así no es lo más apropiado para ti…-murmuró Bolo con una inusitada seriedad.

-¡Pero… pero vamos a ver, no estamos hablando de eso!-mascullé un tanto atacada.

-¿Ah, no? Fuiste tú quien saltó a defenderle de los feroces comentarios de Sky…-murmuró Rotty, levantando las cejas.

-A mí no me metas-le espetó ella, secamente.

Antes de que pudiera decir nada más, en ese momento oímos el sonido de unos pasos ensutados en una armadura, giramos la cabeza y vimos a un guardia real entrando al pueblo, al tiempo que los guardias del pueblo se cuadraban ante él.

-Señor, bienvenido a Scuttle Town, la oficina está preparada para su llegada.

-Bien, descansen, soldados.

Por un momento tuve un pálpito, dándome la sensación de que sabía quién era, pero en cuanto se quitó el yelmo pude confirmar mis sospechas.

-¡Papá!

-¡Shantae, cariño!

Me levanté y salté a sus brazos, al tiempo que comentaba.

-¡Si estás aquí es que entonces…!

-Sí, así es, soy el oficial al mando en Scuttle Town, trabajaremos juntos.

-¡Qué bien!

Lo volví a abrazar con fuerza, muy contenta de volverle a ver tras la última vez. Como tenía que ir a ocupar formalmente su cargo, decidí acompañarle y me despedí de mis amigos, los cuales no pusieron inconveniente al respecto.


Sky siguió con la mirada a Antalah acompañado de Shantae con gesto torcido y dudoso, aunque en ese momento Rotty inquirió.

-¿Lo intentamos ahora?

-¡No, espera, ahora mismo no, sería demasiado evidente! Pero nos viene bien que ahora ande por aquí, así será más sencillo acercarse a él…

-Entonces no nos faltarán oportunidades…-comentó Bolo.

-Exactamente… bien observado, Bolo-murmuró Sky, ciertamente asombrada.

-¿Lo ves? Si es que en el fondo es una mente pensante ¿verdad, pastelito?-inquirió Rotty, esbozando una pícara sonrisita.

Ante eso Bolo se quedó cortado sin saber muy bien qué decir, al tiempo que Sky rodaba los ojos con gesto cansado. Sin embargo ésa era una oportunidad perfecta que no debían dejar pasar. Y ahora que Mimic tampoco estaba para vigilar las espaldas de Shantae, recaía en ellos descubrir quién era Antalah en realidad.


¡Y retomo Shantae que ya iba siendo hora! Quise continuar hace un tiempo, pero debido a la falta de inspiración decidí ponerme a otra cosa, así que por fin está aquí la continuación. En un principio quise añadir también la vigilancia de Sky, Bolo y Rotty, pero al final decidí dejarlo aquí y lo integraré en el siguiente capítulo, junto con algo más de chicha entre medias. En cuanto a Mimic, me interesaba sacarlo de la historia, al menos de momento, pero sabremos más de él conforme vaya avanzando la trama. Si se ha ido es porque tenía una razón de peso para ello, y la veremos en cuanto llegue el momento.

Por otro lado tenemos la relación cambiante entre Shantae y Rascal, un OC creado para la ocasión que tendrá una presencia más o menos destacable en la trama, pero sin entrometerse demasiado en ella. Y como posible interés amoroso de Shantae también, aunque cabe destacar que no lo hago simplemente para darla un novio y ya está, sino para seguir desarrollando a ambos personajes.

Y nada más de momento, seguiré trabajando en el siguiente capítulo, del que puedo adelantar que será de lo más interesante. Espero que os guste, comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!